Naturaleza de los Bastet

bastetnaturalezaAhora, cachorro, es el momento de saber más sobre ti mismo. Siempre te has considerado diferente, pues te comparabas con los monos, pero no eres diferente. Eres como todos nosotros. Como todos los grandes Gatos.
Nuestra misión en la vida es vigilar el mundo conocido, adquirir la sabiduría de las sombras y llevársela a Selene, La Luna Madre, cuyas bendiciones crearon a todas las razas cambiantes. Por eso somos fanáticos de los misterios, y descifrarlos da sentido a nuestra existencia. Sentimos pasión por los acertijos, tenemos olfato para los problemas y exprimimos la vida hasta la última gota.

Somos muy independientes y solitarios. Como norma general, un compañero nos hace sentir esposados. Las manadas de Bastet, o Taklah, son escasas. Es la familia del gato, sus aliados, los componentes de su Parentela y sus seres queridos. Solo los Bastet pueden unirse a una. Se elige a los líderes a través del consenso, pero el líder suele ser derrocado cuando las cosas van mal. Sí son más comunes las reuniones en territorio de un determinado Bastet o grupo de ellos en el que se intercambian chismorreos y secretos, se celebran Ritos, se intercambian conocimientos místicos y se fanfarronea durante horas. Estos encuentros son llamados Taghairmas. También somos terriblemente territoriales.

Al contrario que nuestros primos los lobos, no tenemos Auspicios. La situación lunar en el momento de nuestro nacimiento no determina nuestra función en la vida. Sin embargo, sí que poseemos una personalidad muy compleja, determinada por la situación del sol en nuestro alumbramiento al mundo. Es lo que llamamos el Pryo. Si naciste de día, tienes un corazón abierto y honesto, y sigues adelante con las cosas. Si naciste durante el crepúsculo, ves la vida desde muchos ángulos y prefieres la complejidad, los matices artísticos ante las cosas simples y planas. Si naciste de noche, te gusta arreglártelas solo y te enojas cuando alguien se mete en tus asuntos privados. Esta triple personalidad hace que muchos encuentren tremendamente complejo relacionarse con nosotros. Son demasiado simples para comprenderlo.

El Delirio, ese velo de terror irracional que nos protege de los monos, se aplica a nuestras formas Crinos y Chatro, aunque en Crinos el Delirio es de menor intensidad que el de nuestros primos los Garou. Al igual que ellos, sanamos con rapidez, resistimos enfermedades, nos transformamos mediante la Rabia y recurrimos a la Gnosis para emplear Dones y ritos místicos. La vulnerabilidad a la plata y los poderes regenerativos no afectan a homínidos y felinos en nuestra forma natal.

Los Bastet no podemos Caminar de Lado de modo innato y muchos nunca llegaremos a aprender. ¿Que qué es caminar de lado? Cuánto trabajo me vas a dar… Los Garou tienen la capacidad innata de traspasar la muralla que separa el mundo físico del espiritual, al contrario que nosotros. Podemos aprender, pero es un trabajo duro que no todos logran. Ese es uno de los motivos por los que los perros son tan temibles. Nunca sabes por dónde van a aparecer.
Pero nosotros tenemos nuestras propias peculiaridades que ellos no poseen. Poseemos unos sentidos extremadamente desarrollados, en todas las formas menos la homínida, incluyendo la posibilidad de ver incluso en la más profunda oscuridad y conocemos un lenguaje común de gemidos, gruñidos, ronroneos y otros gestos que nos permite comunicarnos en todo el mundo. Es un lenguaje limitado, pero eficaz para pequeños conceptos básicos. Somos muy irascibles y si se nos presiona podemos cambiar de forma y convertirnos en gato o humano antes de darnos cuenta, lo que puede ocasionarnos muchos problemas.

Todos los Bastet poseemos un Yava o secreto tribal, que son en realidad tres secretos. Cada uno de ellos supone una debilidad de la Tribu, por lo que el secreto es el mejor guardado por los Bastet, no se lo confiamos a nadie. El Primer Año es el período de aprendizaje de un gatito por parte de su maestro (Kuasha), tras el cual el mentor le revela su secreto tribal. Después de eso, el Kuasha desaparece.

No tenemos Tótems, al menos no como los conocen los Garou. Sí, ya sé que sabes menos de los Garou que de los propios Bastet, pero me gusta remarcar las diferencias entre nosotros y los perros. En cambio sí que tenemos Jamaks, que son espíritus con los que mantenemos una relación única y personal y nos conceden su apoyo, consejo, ayuda y poder. Un Jamak es un amigo espiritual, puede enseñarnos Dones, concedernos capacidades únicas y consejos, pero también te exigirá cumplir con ciertas normas de conducta.

Como ves, ser un Gran Felino no es simple, es tremendamente complicado. Pero pronto aprenderás a vivir con ello y a disfrutar de tu verdadera naturaleza. Yo me ocuparé de ello.

Autor de la ilustración: Jocarra