El día que descendimos a las tinieblas

El día que descendimos a las tinieblas
Oct
08

El día que descendimos a las tinieblas

Todos tenemos un día en el que bajamos a las tinieblas. Un momento en el que curiosamente ese descenso hacia la oscuridad seguramente proyectó una repentina luz sobre nuestra manera de entretenernos, primero, y para muchos incluso sobre nuestra manera de comprendernos a nosotros mismos y al mundo que tenemos alrededor.

Todos tenemos un día en el que cogimos por primera vez un libro de Mundo de Tinieblas.

Es probable que recordemos ese momento, ese lugar. Yo recuerdo incluso la calle que era, la luz que había (que era poca porque era de noche). Aunque no vivo en ese lugar, sí que estoy cerca y paso a menudo. Nunca le había dado mucha más importancia a ese momento, pero de un tiempo a esta parte paso por allí y vuelvo a sentir un destello. Un destello de aquella ilusión, de aquella incertidumbre, de aquella sensación de adentrarme en algo desconocido que, quizá de manera inconsciente, estaba ya buscando desde hace tiempo. Un destello del momento en el que descender por la escalera de las tinieblas me llevó a que mi vida fuera diferente, que a día de hoy me sienta diferente a tantos y tan estrechamente unido a otros. Otros que en algunos casos ni siquiera conozco, pero a los que estoy unido por ese mismo destello. Porque ellos también bajaron un día a las tinieblas.

En el festival de Sitges se ha presentado recientemente el documental que narra los 25 años de historia de Mundo de Tinieblas. Desde sus inicios casi de garaje (qué propio de toda cultura underground nacida en Estados Unidos), su crecimiento, su eclosión mundial, su… Réquiem, su proyecto de videojuego, su influencia en Underworld o en True Blood, su Gehenna, su desaparición, su renacimiento, su nueva era dorada. Está disponible durante un tiempo en Filmin por menos de 3 euros. Voy a intentar evitar spoilers, si no lo habéis visto y amáis estos juegos, vedlo sin falta. No obstante, de aquí en adelante sí que voy a meterme más en la crítica del documental en sí, así que leed bajo vuestra responsabilidad…

El documental me ha llevado de nuevo a ese destello inicial del que hablaba. Me ha gustado ordenar cronológicamente la historia del juego (hablo en singular porque por desgracia más allá de Vampiro sólo hay vagas referencias a otros juegos de la línea) y escuchar a quienes lo hicieron posible. Ver la ilusión en las palabras de Mark Rein·Hagen, escuchar las dificultades por las que han pasado, escudriñar de refilón la naturaleza empresarial que evidentemente se esconde detrás de lo que para nosotros son sueños, horas de partidas y de creación de historias y personajes. No es ningún secreto que Rein·Hagen tuvo ese momento de epifanía que dio lugar a Vampiro al pasar por Gary, Indiana, y descubrir los efectos de la sociedad capitalista sobre ese lugar, llevado al abandono, la desolación y la falta de humanidad. Visualizó repentinamente que ese era un escenario para un monstruo. Y para un monstruo que, si bien formaba parte de la tradición literaria desde antiguo, había reconvertido en su mente en ese mismo instante de comprensión. Había tenido un destello de horror personal. Rein·Hagen bajó a las tinieblas por primera vez. Creo personalmente que el éxito de estos juegos no es ya que introdujeran el elemento narrativo frente a los juegos más dirigidos tradicionales, o que hayan sabido renacer, o que hayan llegado a todo el planeta. El éxito es que esa misma sensación que hubo en Gary, Indiana, yo la tuve una noche en mi pueblo de la sierra de Madrid y tú, que estás leyendo esto, la has tenido también en algún momento y en algún lugar.

Eso nos une a todos. Seamos como seamos, vivamos cómo y dónde vivamos, trabajemos, estudiemos o no tengamos nada. Seamos gente carismática o introvertida, seamos el líder natural del grupo o al que siempre han rechazado. Lleves ese aspecto cotidiano por el que nadie sospeche que juegas al rol o muestres un estilo gótico-punk extremo. Estamos unidos. No te conozco de nada, lector que juega a Vampiro o a Mago o a Wraith. Pero tú y yo estamos unidos. Vivimos bajo la Mascarada del mundo real, pero sabemos que nuestras mentes vuelan por encima de la Banalidad.

No todo es maravilloso. El documental, como es lógico, tiene elementos que a mí personalmente no me han acabado de convencer al 100%. He echado de menos las referencias a otros juegos, que hubiera más guiños internacionales dada la globalización actual de la comunidad de fans. He echado sobre todo de menos que se hiciera un mayor reconocimiento a las mesas de juego. Es evidente que el rol en vivo es una apuesta clara de los creadores de estos juegos y nos lo están metiendo a cucharadas tengamos o no hambre de LARP. Pero bueno, esas son percepciones personales, gustos personales sobre una línea de juegos que afortunadamente admite varias maneras de disfrutarlos.

Vedlo si podéis. Y tanto si lo vais a ver como si no, quizá a modo de homenaje a todos estos años, recordad por un segundo ese momento en el que os rodeasteis de oscuridad y visteis entonces la luz.

La imagen utilizada es propiedad de White Wolf Publishing AB y se utiliza con permiso. Todos los derechos reservados. Para más información, visita white-wolf.com

 

About Voivoda de Castilla

Fundador de www.webvampiro.com

One comment

  • Sebastian
    Oct 14, 2017 @ 21:21 pm

    De mis artículos favoritos en la página. Me encanta cuando con la excusa de la actualidad mezclas opinión con experiencias personales. Mis dieses 🙂

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