Enfermedades mentales y trastornos

Enfermedades mentales
Feb
21

Enfermedades mentales

Hace ya algunos meses me encontré con una colección de dibujos de un artista que durante cada día de un mes se había dedicado a ilustrar diversos trastornos mentales. Las ilustraciones, de apariencia simple y en cambio de mensaje poderoso, no tenían nada que ver con el rol, pero me dejaron algo dando vueltas en la cabeza para dedicar una entrada en el blog de Webvampiro al asunto.

Mundo de Tinieblas es de los pocos juegos de rol que trata la enfermedad mental con una cierta profundidad, apareciendo como elemento que llega incluso a definir a algunos tipos de personaje o, en su defecto, apareciendo como un peligro potencial más para la estabilidad de los protagonistas de nuestras crónicas. Por desgracia, el abanico de trastornos que se nos ofrecen suele ceñirse únicamente a los más conocidos, en muchos casos de una considerable gravedad, y, para mayor desgracia, un porcentaje lamentablemente alto de jugadores que se adentran por estos caminos lo hace vistiéndose la ropa del Malkavian trastornado que en demasiadas ocasiones acaba resultando grotesco e injugable.

Dejando a un lado la evidente asimilación que debemos hacer sobre la gravedad de una enfermedad mental, estas ilustraciones de las que hablaba al principio por sí mismas creo que ofrecen un abanico de posibilidades muy interesantes para el juego narrativo por distintos motivos que trato de explicar a continuación:

La soledad. Esas imágenes me transmitieron una gran soledad, una desesperación interna, una batalla constante contra uno mismo y frente a los temores que al enfermo se le aparecen en la sociedad en la que vive. Meterse por ello en la piel de un personaje con un trastorno no debería ser una excusa para la estupidez interpretativa burda, sino todo un reto para la exploración de los propios miedos, de los temores que pueden resultar incomprensibles para otros pero que son muy reales para quien los sufre y de la necesidad de ser ayudado por muy poderoso que pueda ser la raza sobrenatural a la que pertenezca nuestro personaje.

Nueva visión del mundo. La enfermedad mental nos enfrenta ante temores que sólo entiende el enfermo (como la agorafobia), que pueden no salir nunca de su mente (el trastorno obsesivo compulsivo), que afectan a la interacción social (espectro autista), que le puede llevar a percibir cosas que no existen (como con la esquizofrenia o la paranoia) o que determinan cualquier decisión que tome (fobias de toda clase). Sólo con esos ejemplos, el personaje se enfrenta a un mundo que percibe de un modo diferente, trastocado, y que por tanto influye en su personalidad, sus hábitos y sus decisiones. Y en muchos de esos casos no nos vamos a encontrar al típico y tópico personaje histriónico, sino a personajes no sólo introspectivos, sino incluso recluidos totalmente en sí mismos.

La maldición y la propia enfermedad. El trastorno mental no debe ser un recurso de un juego, sino un acompañante complicado de un personaje. Un Vampiro, por ejemplo, no podrá tomar simplemente antidepresivos y ansiolíticos, por lo que su enfermedad mental le acompañará por toda la eternidad, lo que multiplica los efectos de la propia maldición de Caín. Un Mago puede que desarrolle elementos de su trastorno al estar sometido a situaciones de estrés, como al hacer uso de la Magia, lo que puede conllevar resultados desastrosos. Un Hombre Lobo puede considerar que el Wyrm está presente en su propia psique, conduciéndole por una espiral de depresión y autodestrucción. Las enfermedades de este tipo no son por tanto únicamente traumas que traducimos en una ficha, sino que también multiplican los efectos psicológicos y morales adversos que acompañan a determinados seres sobrenaturales.

Nuevos trastornos. Ya por último, volviendo de nuevo a las ilustraciones con las que empezaba este artículo, ofrecían una descripción de nuevas enfermedades mentales que pueden inspirar una interpretación interesante. Entre ellos, destaco el Síndrome de Cotard (el que lo sufre cree que está muerto, que sus órganos se están descomponiendo o simplemente que no existe), el trastorno dependiente de la personalidad (que nos haría tener un personaje absolutamente dependiente de otro), el trastorno de ansiedad social, el trastorno de despersonalización (que nos lleva a sentir que estamos separados de nuestra mente o de nuestro cuerpo), el Síndrome de Capgras  (cree el enfermo que alguien cercano y querido ha sidos sustituido por un doble), la micropsia (según la cual percibiríamos los objetos como mucho más pequeños de lo que son en realidad) o el desorden de identidad de la integridad corporal (por el que el enfermo siente el deseo constante de amputarse una de sus extremidades).

La ilustración es obra de Irina Kuzmina

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Fundador de www.webvampiro.com

One comment

  • Roberto Martín Rodrí
    Feb 22, 2017 @ 1:46 am

    Si son las imágenes que creo, unas que se acompañaban de una supuesta descripción de unas pocas líneas, debo decir como Psicólogo que algunas de ellas eran poco menos que inexactas y algunas no se asemejaban más que ligeramente al problema real (como el supuesto trastorno bipolar, más en la línea de la creencia popular que en la de la problemática real)

    Cómo recurso, podría ser una buena opción …pero siempre que no se busque captar estás patologías dando por acertadas al 100% las explicaciones aportadas junto a los dibujos.

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