Héroes y trolls

Héroes y trolls
Ago
25

Héroes y trolls

Hay múltiples tipos de jugador de rol. Y escribir sobre ello no es innovador. Os recomiendo echar un ojo por ejemplo a esta reflexión de Rolero o los conocidos alineamientos del jugador de rol. Ahora bien, ¿hay arquetipos propios del jugador digital?, ¿encontramos distintos perfiles al jugar en cualquier medio online, sea por foro, Hangout, etc.? En esencia creo que los arquetipos que se describen en esos artículos encajan en su mayoría con lo que nos encontramos en cualquier mesa, sea física o digital. Pero las partidas por foro y otros medios matizan y hacen aparecer algunos arquetipos interesantes, tanto positivos como negativos, que son los que intentamos desentrañar en este artículo.

En el lado positivo…

El colaborador absoluto: Es consciente de que va a jugar seguramente con gente que no conoce. Acepta y asimila que los ritmos de una partida online son diferentes a los de una partida en mesa y, lejos de protestar a los dos días de esperar un turno, colabora y maneja los ritmos. Incluso deja hilos en el aire, preguntas a otros jugadores para mantener la partida viva si, por ejemplo, en un foro no contesta el Narrador durante varios días.

La bestia interpretativa: Este arquetipo es el de aquel jugador que quiere probar nuevas experiencias y se manifiesta como un noble participante en el sentido de que acata lo que sucede en la partida, aun en contra de sus intereses. La bestia interpretativa probablemente ha jugado en mesa con hombres y en el foro se hace un Pj femenino, prueba un Clan de Vampiro diferente, utiliza un personaje sin apenas poderes o se pone defectos complicados. Sabe que la muerte es parte del negocio y que puede palmar en cualquier momento. Y no esquiva su destino.

El escritor minucioso: Con este nombre describo a aquellos jugadores que buscan en las partidas online una experiencia nueva, literaria. No es tan importante el efecto directo de un turno, acción o escena, como el mero hecho de poder disfrutarla, describirla, narrarla hasta en sus últimos detalles. Estos jugadores exploran los límites del rol online, subrayando sus ventajas expresivas a costa de sus evidentes defectos derivados de la lentitud de este tipo de juego.

El intrépido curioso: Este jugador explora los límites del juego. No tiene las pistas que puede haber en una partida en mesa: en algunos foros no se ven las tiradas, no ves las caras de otros jugadores o el tono de voz del Narrador. Ok, estás perdido, sin referencias. Y, aún así, coge su mochila e indaga, investiga, se deja guiar, deja de preocuparse por ver el resultado de una tirada de dados para comprobar qué tiene la ambientación que ofrecer en respuesta a sus acciones.

En el lado negativo…

El farsante: Este jugador es un lobo con piel de cordero. En primera instancia parece que se adapta a todos los inconvenientes del juego online. Pero es mentira. Poco a poco lo que intenta es sacar el máximo provecho de modo egoísta, evitando la colaboración con otros jugadores (o tratando de obtener siempre más protagonismo que los demás) y protestando en cuanto algo no sucede como él quiere. Entiende el juego online como un juego sin interacción en el que todo va a salir como él tiene planeado. Y cuando una tirada de dados, que no ve, no le llena de éxitos, cuestiona en todo momento la autoridad del Narrador o el sistema de juego.

El personaje congelado: El jugador que no avanza, no actúa, no tiene iniciativa. En un juego en grupo se deja llevar constantemente por los demás, evitando el protagonismo o cualquier acción que pueda ponerle en peligro. En el juego en solitario, describe de modo rutinario acciones (“Me levanto”, “me acuesto”, “me alimento”…) sin introducir una idea propia, convirtiéndose en un “jugador-niño” que requiere siempre de “mamá-Narrador”.

El ansioso efervescente: Abres una partida online. Se apunta esa misma tarde. Por la noche te manda la ficha y la historia. Al día siguiente la retoca porque no le gusta y la quiere hacer más completa. Luego otro mensaje con todos sus trasfondos y añadidos a la historia. Te pregunta doscientas veces cuándo se empieza. Postea un turno. No vuelves a saber de él.

El enemigo de la ortografía: Este último arquetipo no es tanto psicológico o interpretativo como meramente formal. Si escribes con un montón de faltas de ortografía o de puntuación… quizá el juego literario online no es tu mejor opción.

Bonus track. El repetitivo: Jugamos una partida de Edad Oscura: “me hago un Malkavian”. Hoy toca partida de Mascarada: “bien, llevaré un Malkavian”. He pensado que podríamos cambiar y probar Mago: “¡Perfecto, voy a hacerme un Mago loco”.

 

¿Qué os parecen? ¿Os habéis encontrado por Internet estos arquetipos u otros distintos?

 

 

About Voivoda de Castilla

Fundador de www.webvampiro.com

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