LES 2018

LES 2018
Sep
09

LES 2018

Nunca he sido muy aficionado a ir a jornadas. Lo cierto es que mi vida se conforma a base de ciertas incongruencias. Soy uno de los fundadores de Webvampiro y en mi trabajo contacto indirectamente con miles de personas a diario. Sin embargo, me dan ataques de cierta timidez a la hora de presentarme en jornadas de rol. Estoy más seguro y cómodo en las que montamos dentro de la propia comunidad, aunque venga gente desconocida. Es un ambiente cercano, familiar, en el que una y otra vez recreamos un espacio en el que creo que todo el mundo se respeta y se siente a gusto. Ha pasado más de una década y las sensaciones que dejan esas quedadas siguen siendo especiales. Un espacio confortable. Sin embargo, las jornadas son para alguien como yo un espacio demasiado grande en donde hay mucha gente y tiendo a quedarme retraído. No encajo en el perfil del rolero típico (si es que eso existe) en mi forma de ser, mi aspecto físico o mis aficiones más allá del rol. He aquí otra de mis incongruencias. En mi vida real mucha gente trata conmigo sin saber que soy un apasionado de los juegos de rol. En mi vida rolera mucha gente trata conmigo sin saber que soy igual de apasionado al fútbol o a los medios maratones, por ejemplo.

Este año, sin embargo, decidí asomarme a las LES junto a otros compañeros de la comunidad. Y ha sido un gran acierto. No he podido pasarme mucho a pesar de vivir bastante cerca, pero el tiempo con el que contaba este fin de semana ha sido escaso. Sin embargo, ha sido una buena experiencia, un recordatorio de por qué me puse con Webvampiro manos a la obra hace ya 14 años. De repente, como si la Magia de los Despertados hiciera un extraño efecto, me siento repentinamente cómodo, con gente que no conozco, pero con la que comparto sensaciones esenciales. Ni siquiera seremos aficionados a los mismos juegos, pero sólo al entrar en ese polideportivo de Aluche uno tiene la sensación de formar parte de una comunidad global. De repente, esa gente son de los míos. Y yo me siento parte de ellos.

Como he comentado, soy tímido en las multitudes, por lo que hay gente a la que me hacía ilusión ver y en cambio por aquello de no molestarles mientras jugaban o dirigían no me acerqué a presentarme. No voy a dar nombres, pero bueno, fue una sensación buena comprobar que esas personas con las que chateo a veces o a las que sigo en Youtube son de carne y hueso. Sí tuve la oportunidad de saludar a algunos en persona, como el gran Tiberio de HT Publishers o a Ashamu de Yipikayei. Encuentros fugaces, que casi no fueron más allá de la cortesía instantánea, pero que dejaron un poso agradable, rolero. Admiro mucho la labor de la gente que se ha currado desde cero el sacar adelante una editorial.

De primeras iba buscando alguna partida de algún juego conocido (en concreto iba a la caza y captura de Vampiro o de Walküre), pero no encontramos plazas suficientes para los que éramos. Caímos en una partida de Star Wars para empezar. Otro acierto. Un juego distinto, una narración diferente, hasta los dados no tienen que ver con aquellos a los que estamos habituados. Nuevas experiencias, nuevas voces. Y, en el fondo, las mismas sensaciones. La comunión de quienes disfrutamos del mero hecho de dejar volar la imaginación. Una comunión en la que por cierto van entrando gran cantidad de niños, los hijos de tantos roleros, a los que ver disfrutando de los juegos es una esperanza para el futuro. Algún joven Webvampirero se ha estrenado cazando monstruos con los Pequeños Detectives. El legado se traspasa.

En estas horas ya en casa antes de un nuevo lunes de vuelta a la Banalidad he pensado en esta experiencia. Buena parte de mi vida diaria no tiene que ver con los juegos de rol. 

Pero una y otra vez, vuelvo a la afición. A escribir turnos, a jugar en Webvampiro, a organizar quedadas o a disfrutar de las que organizan otros miembros de la comunidad. A leer. A pesar de lo que a tantos aficionados parece molestarles, a leer juegos que sé que no jugaré, pero que sólo con la lectura ya disfruto y me empapo de otros mundos y posibilidades. A jugar juegos que nunca he leído ni leeré (como el caso de Star Wars). A encender el PC para ver primero qué novedades hay por Webvampiro. A ser lo último que miro antes de irme a dormir.

Las LES para mí han sido un recordatorio de que no estoy solo.

El rol nos une. A ti y a mí. Aunque quizá no nos conozcamos nunca.

About Voivoda de Castilla

Fundador de www.webvampiro.com

2 comments

  • Sep 10, 2018 @ 0:42 am

    Una reseña excelente, comparto tu opinión al 100%

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  • garbansito
    Sep 10, 2018 @ 19:04 pm

    Preciosas palabras. El ludo nos une, el ludo es vida

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