Relaciones con otros seres sobrenaturales - WebVampiro

Los Despertados han comprobado con el paso del tiempo que comparten espacio con seres cuya naturaleza no terminan debcomprender. No parecen tener ningún tipo de papel en la búsqueda de labAscensión ni tampoco terminan de cuadrar del todo en las teoríasbcientíficas de la Tecnocracia.

Vampiros: Los Magos suelen evitarlos. Han aprendido con los años que la relación con sus intrigas políticas nunca trae nada bueno. No obstante, algunos inconscientes organizan cacerías para tratar de hacerse con su sangre, que tiene efectos alucinógenos interesantes. Otros tratan de estudiarlos para comprender cómo la ingestión de sangre les mantiene vivos y por qué no les afecta la Paradoja.

Garous: Sólo los Cuentasueños y los Verbena han logrado algún tipo de relación con estos seres de carácter agresivo y variable. Y aún en esos casos son relaciones tensas, ya que los Hombres Lobo protegen con celo los Nodos espirituales alrededor de los que suelen vivir… y que son una fuente constante de tentadora Quintaesencia.

Otros Cambiaformas: Las relaciones entre estos seres y los Magos son muy escasas, y el Mago medio considera que son poco más que agentes de la Paradoja. Sólo algunos Despertados especialmente interesados en el estudio de la realidad y el caos han tenido tratos cuando menos extraños con los Ananasi.

Changeling: Los Magos de las Tradiciones mantienen una relación fluida con estos seres, que consideran la esperanza viviente de que la Magia puede sobrevivir. En los tiempos modernos suelen trabajar juntos para devolver la ilusión, la creatividad y las creencias míticas a un mundo cada vez más gris y violento.

Demonios: Los Magos prefieren ignorar la idea de que este tipo de seres pueda existir. Consideran que son agentes de la Paradoja, horrores de la psique que es mejor mantener alejados mediante un uso inteligente de la Magia. La única excepción a este hecho son los Nefandos, que han llegado a vender su alma a estos monstruos para esparcir la corrupción por el mundo.

Cazadores: Los Magos saben que la Inquisición no ha desaparecido del todo. Sigue habiendo una sociedad secreta que persigue la brujería y los Magos de las Tradiciones suelen andarse con cuidado y sospechar de quien hace preguntas incómodas. La Tecnocracia no los considera peligrosos, ya que ellos mismos aseguran que sus conocimientos nada tienen que ver con la Magia, por lo que no tienen nada que temer. De hecho, la Tecnocracia suele utilizar a algunos agentes especialistas en la Caza para perseguir a miembros de las Tradiciones.

Momias: Pocos Magos han tratado con estos seres, por lo que su relación es casi nula. Los que sí lo han hecho aseguran que es tal su poder que lo mejor es mantenerse alejados de ellos.

Wraiths: Los Magos no desean tener mucho trato con ellos, ya que su propia existencia les recuerda su propia mortalidad. Sólo los Eutánatos tienen algún tipo de afinidad con ellos. Algunos Despertados exploradores han llegado a adentrarse en el Mundo de los Muertos, describiendo las grandes tormentas que asolan ese lugar. No obstante, son pocos los que hacen ese viaje y consiguen regresar. También hay Magos que tratan de invocar a estos seres, lo que suele conducir a un enfrentamiento directo como el ritual de invocación no tenga un éxito completo.

 

Merece una especial atención el trato de la Tecnocracia con estos seres. Evidentemente son todos enemigos en tanto en cuanto su mera existencia es un órdago a la estabilidad de toda la realidad. No obstante, la Tecnocracia es sutil y es astuta. En la mayor parte de los casos autoriza Protocolos de actuación que generalmente no van más allá de una vigilancia a largo plazo hasta delimitar claramente la amenaza de un ser sobrenatural para después autorizar o no su eliminación. Caso especial es su trato con los Cazadores, a los que puede llegar a ayudar ya que consideran que comparten los mismos fines sólo que algunos son mucho más simples que cualquier Tecnócrata y creen que hay casos en los que el Cazador se ha infectado de la propia naturaleza sobrenatural de sus presas.

La Tecnocracia detecta con cierta facilidad a Vampiros y Hombres Lobo, aunque los considera una amenaza absolutamente nimia y controlable. Apenas conciben la posibilidad de que existan Fantasmas y su Banalidad es tan fuerte que su mera presencia puede destruir a un Changeling.