Payasos malvados

Payasos malvados
Abr
16

Payasos malvados

Sus orígenes no están claros, pero las máscaras, la incertidumbre de identidad y los rasgos grotescos siempre han provocado miedos primarios e incluso un tipo de fobia “la coulrofobia”, o miedo a los payasos. No sólo los niños sufren este miedo, sino que también produce trastornos de ansiedad a los adultos. Parece que este terror se enraíza en los niños muy pequeños que son muy sensibles a los estímulos de brillantes colores y sonidos.

Payasos, bufones y embaucadores han estado presentes en diversas culturas durante milenios. De hecho algunos ocupaban posiciones importantes en las cortes y en las aldeas; el “tonto del pueblo” tenía permiso para ser blasfemo. Podía ser un idiota inofensivo y raro, o provocar a sus vecinos con obscenidades. Entre varias tribus indígenas de Norteamérica los bufones realizaban actos sexuales prohibidos como la masturbación o la sodomía delante de todo el mundo.

El arquetipo del payaso malvado tiene algunos precedentes literarios, como las figuras de Arlequín o Mr. Punch, así como en algunos relatos de de Edgar Allan Poe y obras ocasionales como “La mujer de Tabarin” de Catulle Mendès y “Pagliacci” de Ruggero Leoncavallo, en las que los payasos asesinos son personajes principales. Más recientemente, el Joker, el villano por antonomasia del héroe Batman, muestra una faceta criminal y asesina, y su aspecto está basado en la figura amable del protagonista de “El hombre que ríe”.

Sin embargo, el arquetipo más moderno del payaso malvado procede de una fecha concreta: 1978. En ese año fue detenido John Wayne Gacy, un asesino en serie y violador de los Estados Unidos que mató a más de 30 personas y que actuaba como Pogo el Payaso en fiestas para niños y eventos de caridad. Aunque no cometía sus crímenes disfrazado de payaso, su caso fue divulgado y exagerado por la prensa, desatando una oleada de fobia a los payasos en el país, que generó algunos incidentes y avistamientos de payasos malvados y fantasmales.

Ya fuera basándose en el caso de Gacy o por su propio miedo a los payasos, en 1986 Stephen King publicó la novela “It (Eso)” que popularizó al payaso malvado en el gran público. It es una criatura que periódicamente atormenta a la población de la ciudad de Derry asumiendo la forma de Pennywise, el Payaso Bailarín, para atraer a sus víctimas y aprovechar sus miedos. La obra de Stephen King fue adaptada al cine y, a partir de ahí, han surgido con mejor o peor fortuna diversas películas que muestran las muchas facetas terroríficas de los payasos malvados, ya sea como asesinos en serie, monstruos sobrenaturales e incluso alienígenas del espacio exterior. En los últimos años el fenómeno de los payasos malvados se ha convertido en una moda creciente. Aunque las personas disfrazadas de payaso a menudo simplemente pretenden gastar bromas o causar miedo en ocasiones se han producido ataques y arrestos. La moda parece haber comenzado en Inglaterra en 2013 y desde allí se ha extendido a otros paísesEl investigador Ben Radford, que publicó el libro “Bad Clowns” (2016) y que se considera un experto en el fenómeno afirma que los payasos malvados tienen la habilidad de cambiar con el tiempo, y que los payasos malvados modernos han evolucionado para convertirse en los trolls de internet. Aunque no lleven traje, provocan a la gente para divertirse, la acosan, la provocan y cuentan las “verdades sucias” de sus víctimas.

En el mundo de Tinieblas la figura del payaso malvado tiene potencial para proporcionar inspiración en las diferentes líneas de juego:

Vampiro: la Mascarada: Puede que la tradición de bromas haga a los Malkavian la elección más obvia para encarnar la figura del payaso malvado, pero existen otras muchas posibilidades. La naturaleza itinerante de los circos puede atraer a vampiros del clan Ravnos con impulsos siniestros debajo de su fachada risueña y cómica, y una manada del Sabbat puede retorcer por completo los números de una feria ambulante.

Hombre Lobo: el Apocalipsis: Los Garou tienen una figura que encarna al bufón por excelencia: el Ragabash, un embaucador que puede adoptar varias formas. Quizás en la Crónica aparezca un Ragabash especialmente perverso con motivos ocultos, un Danzante de la Espiral Negra puede asumir un disfraz de payaso para cometer sus bromas, quizás comenzando con ataques inocuos hasta hacer imposible la vida a los personajes. Y entre el resto de Razas Cambiantes también existen arquetipos con potencial embaucador, especialmente los Nuwisha, los hombres coyote.

Mago: la Ascensión: Mezclar magia y payasos malvados puede producir efectos enloquecedores, y no es necesario recurrir a un Merodeador y un Nefando. Basta con un Huérfano maltratado y resentido por el hubris de la magia y decidido a vengarse de quienes se han burlado de él.

Wraith: el Olvido: El elemento fantasmal está asociado a muchas representaciones de los payasos malvados, pero a menudo requiere un elemento adicional, especialmente la venganza. Arcanoi como Pandemonium, Habitar, Moliar o Materializar permiten que un wraith dispuesto pueda aterrorizar a sus víctimas, no sólo mortales, sino también fantasmas que conserven recuerdos traumáticos de su vida relacionados con los payasos.

Changeling: el Ensueño: Un circo puede ser el escenario perfecto para generar Glamour y energía a través de los sentimientos alegres generados en la infancia, pero tal vez para algunas hadas y duendes oscuros no sea suficiente y el disfraz de un payaso malvado sea lo mejor para sembrar el terror a su paso, o beber el miedo de sus víctimas infantiles.

About Alexander Weiss

Leave a comment