La sociedad nocturna

vampirosociedadCada Vampiro con el que vuesa merced pueda encontrarse tendrá una visión propia de cómo se sustenta la sociedad Cainita. Las complejas relaciones sociales de los no-muertos han sido desde el inicio de los tiempos una perfecta interacción entre el sistema humano del momento y nuestra propia organización.

En estas noches oscuras, la sociedad feudal ha dividido también a los Cainitas entre nobles, clérigos y pueblo llano, aunque no obstante hay otras consideraciones a tener en cuenta a la hora de comprender cómo se relacionan los Vampiros entre sí.

Todos estos principios deben ser tenidos en cuenta cuando dos Vampiros se cruzan.

El Clan: En la Edad Oscura, nuestra raza se divide entre Altos y Bajos Clanes, dejando de lado a aquellos directamente perseguidos como los Baali o los Caitiff, que no deben ser tenidos en consideración.

Posición: Los Cainitas son capaces de intuir la antigüedad y clase de otro de su raza con el que se crucen. Los neonatos ocupan el escalafón más bajo y numeroso. Por encima de ellos, los Ancilla pueblan las noches desde hace al menos un siglo luchando entre sí por hacerse hueco. Los Antiguos se esconden en sus refugios organizando sus Dominios y vasallos, temiendo las supuestas conspiraciones de los Matusalenes, Vampiros milenarios que rara vez se dejan ver. Aún más míticos son los Antediluvianos, los fundadores de los Clanes, de quienes algunos dudan que alguna vez existieran.

El vasallaje es el esquema social fundamental también entre los Vampiros. Es una extensa red de alianzas, obediencias, deberes y derechos que mantiene a cada uno en su sitio dentro de una jerarquía organizada (bien sea por devoción, necesidad o directamente por obligación)

Principado: Cada Dominio regido por un Príncipe suele tener diversos agentes que actúan bajo su mando (en muchos casos considerados como Barones o Baronesas). Es común entre ellos la presencia de un Alguacil, encargado de la jurisdicción y la seguridad; un Mariscal, que será el encargado de organizar las batallas y defensas militares; un Senescal, que tendrá todo el poder administrativo en la ciudad y un Guardián que actúa como consejero. Tampoco es rara la presencia de un Chambelán para la organización de banquetes y torneos para la Estirpe (también tiene el papel de diplomático) y de un Azote o Sheriff, que no es nada más ni nada menos que el verdugo privado del Príncipe. En la Edad Oscura existe también la figura del Señor (o Dama). Por lo general es un Vampiro antiguo y lo suficientemente poderoso para convertirse a su vez en Príncipe de un grupo de Príncipes.  Es un sistema común en lugares en los que un Vampiro reparte poder y Dominios entre otros Vástagos más jóvenes a cambio de vasallaje. En algunos reinos especialmente relevantes puede haber todavía un rango superior, el de Monarca: un gobernante supremo de todos los Vampiros de una nación determinada.

En todo caso, cada ciudad, dominio o Principado tiene unas características propias y puede establecer cargos específicos, dar mayor relevancia a unos, menos a otros e incluso suprimir los que el gobernante considere innecesarios.

El Príncipe tiene el derecho de destruir Vampiros, el de crearlos, el de exigir vasallaje y el de establecer y acotar los territorios y métodos de alimentación. Al mismo tiempo, tiene los deberes de hacer cumplir las viejas costumbres, proteger al Rebaño y defender a sus vasallos.

La Generación: No hay que olvidar un tipo de jerarquía exclusiva del vampirismo: la Generación. Caín fue el primer Cainita, y es considerado la Primera Generación. Él Abrazó a 3, que son la Segunda Generación, y así sucesivamente. La sociedad vampírica es una inmensa pirámide, en la que los más Antiguos y poderosos ocupan los lugares más cercanos a la cúspide. Es prácticamente imposible encontrarse a Vampiros de la Tercera Generación y muy extraño toparse alguna vez con alguno de Cuarta y Quinta. Los que están en la Sexta y Séptima suelen ocupar los puestos gobernantes de la Oscura Edad Media, aunque en las noches oscuras que acontecen, la Séptima y Octava Generación son las más numerosas. Se da por hecho que el último escalón lo conforma la Décimosegunda Generación. Cualquier desgraciado Abrazado más allá apenas puede ser considerado Vampiro y lo más amable que se le puede llamar es Sangre Débil.

Estos son los cuatro elementos fundamentales, pero existen otras maneras de organizarse: 

Coteries: Es la manera más común de relación entre Cainitas. Diversos Vampiros, normalmente no más de cinco, de distintos o del mismo Clan, generalmente de antigüedad semejante, que se unen en pos de un objetivo común o de una ideología o sentimiento que hace nacer entre ellos alguna relación de dependencia. Los que se unen por supervivencia o afinidad.

Sectas y grupos organizados: Decenas de organizaciones están surgiendo en las noches más oscuras entre los Vampiros. Inmensas asociaciones formadas en ocasiones por cientos de Vampiros que tienen una misma idea en común. Entre estas asociaciones se pueden incluir las órdenes vampíricas de caballería (Orden de las Cenizas Amargas, Canticlericanos…), los cultos personales (Herejía Cainita, Círculo del Sueño…) y, dependiendo de si quien os lo cuenta es aficionado a las conspiraciones, sectas secretas muy organizadas (como el caso de la mítica Manus Nigrum). Los que se unen por un objetivo o creencia común.

Autarcas y Furores: Los rebeldes representan la asociación sin jerarquías. En su inmensa mayoría son grupos de jóvenes Cainitas descontentos con las leyes, Tradiciones y la ética impuesta, y por ello se dedican a destruir lo que les apetezca. Al menos eso dicen quienes los persiguen. Lo cierto es que los Autarcas son una corriente cada vez más numerosa y mejor organizada de neonatos que se están enfrentando al poder establecido en pos de su libertad. ¿Una utopía? Los Prometeos dicen portar el fuego de una nueva era. Los que se unen contra la tradición y el poder establecidos.

Autora de la imagen: Danila Kalinin