Las Tradiciones

vampiroeotradicionesNuestra antigua raza tiene antiguas leyes que se han transmitido a lo largo de los siglos. Costumbres que se han convertido en deberes que cumplir en cada Principado y cuya infracción puede causar la muerte al Cainita.

Son los restos del reinado de Caín en las primeras noches, por lo que son respetadas, aunque no siempre cumplidas debidamente. Cada vez más Cainitas ponen en duda su utilidad.

Éstas son las leyes de los Príncipes:

El Legado o El Pacto: Esta Tradición marca el linaje de Caín como sublime dominador de la noche. Al atenerse a las Tradiciones, los Vampiros reconocen ser herederos de Caín. Es el primer paso de autoafirmación de un Vampiro.

El Dominio: Esta Tradición se defiende a muerte en las noches que vivimos, en las que los Vampiros luchan entre ellos por Dominios cada vez más reducidos. El Dominio otorga al Vampiro el derecho de alimentación, influencia y refugio en un territorio determinado que no podrá ser violado por otro. Esta Tradición obliga al Vampiro a ser hospitalario con otro Cainita que llegue a su Dominio, quien debe presentarse ante él y reconocer su propiedad. Los Príncipes tienen como Dominio ciudades enteras que pueden cerrar a quien deseen.

La Progenie: Sólo el Vampiro más antiguo del lugar puede dar permiso para crear un chiquillo. Esta Tradición se rompe cada noche cada pasa, dando lugar a una peligrosa superpoblación vampírica. Cuantos más Vampiros haya, menores serán la sangre disponible y los Dominios explotables. Quienes transgreden esta norma suelen ser destruidos junto a su chiquillo bastardo.

La Rendición de Cuentas o La Responsabilidad: El sire de un nuevo Vampiro es responsable de los actos de éste durante un tiempo. Por esta razón, los Cainitas se cuidan mucho a la hora de hacer progenie para no pagar las irresponsabilidades de los neonatos. Aunque cada noche está más en desuso, esta Tradición obliga al sire a presentar a su chiquillo al Príncipe en busca de aprobación.

La Destrucción: Sólo el Príncipe puede hacer uso de esta Tradición, que le permite dar la Muerte Definitiva a otro Vampiro. Un gobernante puede usar esta ley para castigar cualquier crimen mediante la Lextalionis. Este método consiste en la declaración del Vampiro infractor, canalla o asesino como enemigo común que debe ser destruido por todo aquel Cainita que tenga la oportunidad de matarlo.

El Silencio de la Sangre: Los Vampiros son quizá un escalón superior en la escala evolutiva, pero deben tener cuidado ante una turba de humanos dispuestos a darles caza. Los mortales pueden llegar a intuir que algo vive a su lado en la noche, por lo que los Príncipes suelen obligar a ser discretos a sus vasallos. Este Silencio casi sagrado esconde a los Vampiros bajo la capa de normalidad de la vida de los mortales, ocultándolos a sus ojos. Algunos hablan de esto como Mascarada. No obstante, cada vez más esquiroles postulan que esta Tradición es innecesaria y se muestran ante su alimento como lo que realmente son.

¿Útiles? ¿Necesarias? Nadie discute que las Tradiciones son la piedra angular que ha sostenido a la sociedad vampírica a lo largo de las eras. En cambio, en esta época oscura, se alzan en callejones sin luz las voces de aquellos que no desean estas normas…

Autor de la ilustración: Gordon Napier