Vampiros y homosexualidad

Vampiros y homosexualidad
Jun
30

Vampiros y homosexualidad

Aviso previo: este artículo es una versión resumida del original que publiqué en esta web.

Hablar de la sexualidad en los vampiros puede causar, aún hoy, cierta controversia. Sin embargo decidí escribir este post como respuesta al desconocimiento general que todavía existe sobre el tema. No dejo de escuchar multitud de críticas desafortunadas sobre la polémica saga Crepúsculo: “Los vampiros de verdad no puede ser tan gays”, y lejos de querer defender dicha obra, me preguntaba cuánto de injusto había en esa afirmación. Y es que nadía podría imaginar a Drácula, por ejemplo, teniendo conductas homoeróticas, ¿o sí?

Me gustaría empezar por definir algo que me parece básico a la hora de entender la sexualidad de los vampiros: el érōs. Erótico comprende todo aquello que provoca atracción o reacción emocional de una persona hacia otra y que no necesariamente tiene por qué estar unido al acto sexual. Esto es muy importante, sobre todo si pensamos que la mayoría de clásicos sobre vampiros pertenecen a otra época, donde las relaciones entre las personas no eran tan explícitas y, además, la homosexualidad era perseguida. Partiendo de esta base comenzaremos con el analisis de distintas obras:

 

La leyenda de Bathory

Las primeras connotaciones homosexuales en la figura del vampiro aparecen en época temprana. A partir de la macabra y morbosa leyenda que rodea a la condesa Erzsébet Báthory, que según las acusaciones secuestraba doncellas para bañarse en su sangre y conservar su juventud y belleza y según aportaciones posteriores para obtener un sádico placer sexual. Las primeras vampiras del siglo XIX, a menudo inspiradas en su figura, adquirieron cierto comportamiento lésbico.

 

Christabel (1797)

Christabel es un poema largo de Samuel Taylor Coleridge escrito en dos partes, la primera de 1797 y la segunda de 1800. El autor planeaba escribir tres partes adicionales pero nunca fueron completadas. En Christabel la protagonista es seducida por la vampira Geraldine, una bellísima hechicera que la convence de que la lleve a dormir a su alcoba.

 

El vampiro (1819)

Nos encontramos en Suiza en 1816, el año sin verano. Después de leer una antología alemana de historias sobre fantasmas, Lord Byron retó a John Polidori, su médico personal, y a Mary Shelley a escribir, cada uno, una historia de terror. De esta reunión surgirían las ideas de dos de los obras más importantes dentro del género de terror gótico: “Frankenstein” por Shelley y “El vampiro” por Polidori.

De Byron era sabido su obsesión por la juventud y la inocencia, lo común dentro del Dandismo, que rescata la idea del amor erótico griego. Aunque casado y con hijos, el poeta dedicó parte de su vida a viajar. Resultado de estos viajes saldrían multitud de relaciones homosexuales, como la que mantuvo con Nicolo Giraud:

Pero mi amigo, como puedes facilmente imaginar, es Nicolo, quien poco a poco es mi maestro italiano, y ya estamos muy filosóficos. Yo soy su Padrone y su amico, y sabrá Dios qué más. Han pasado unas dos horas, desde que, tras informarme que estaba deseoso por seguirle (a mí) por el mundo, concluyó diciéndome que lo correcto era no sólo que viviéramos, sino morire insieme [muriéramos juntos]. Esto último pretendo evitarlo – de lo anterior, todo lo que quiera.

Carta de Byron a su amigo John Hobhouse, 23 de Agosto de 1810.

 

Carmilla (1872)

Carmilla es una novela escrita por Sheridan le Fanu en 1872. Al ser un cuento corto fue publicada en una colección. La protagonista nos narra cómo su vida pasa de común a desconcertante y espantosa cuando aparece Carmilla, una hermosa joven que resulta ser una vampira. Al transcurrir la historia, Carmilla comienza a mostrar un comportamiento bastante romántico hacia la otra joven:

A veces, luego de un lapso de apatía, mi extraña y hermosa compañera solía tomar mi mano y retenerla con un cariñoso apretón reiterado una y otra vez; se ruborizaba suavemente, me miraba a la cara con ojos lánguidos y ardientes y respiraba tan rápido que su vestido ascendía y descendía al compás de la agitación. Se parecía a la pasión de un enamorado; me perturbaba sobremanera; era odioso y, sin embargo, arrollador; y con ojos empañados me estrechaba contra ella y sus cálidos labios cubrían mis mejillas de besos. En tales circunstancias susurraba casi sollozando:-Tú eres mía y serás mía, y tú y yo hemos de ser una sola para siempre.(Carmilla, Capítulo 4)

 

Manor (1884)

Manor (Manor:Eine Novelle) es un relato corto publicado en 1884 por el autor Karl Heinrich Ulrichs, en el que por primera vez el vampirismo se asocia directamente con una conducta homosexual explícita. El relato cuenta la historia de amor entre dos jóvenes, y utiliza el vampirismo y su rechazo como una metáfora de la homosexualidad y la reacción pública ante ella. Sin embargo, a pesar de la desaprobación social, manifestada en las estacas que atraviesan el cuerpo del vampiro y la voluntad de destruirlo, el amor entre ambos jóvenes sobrevive incluso tras la muerte:

Una mañana temprano, Lara estaba sentada en lacama de su hijo mientras él dormía. Comenzó a llorar y el chico abrió los ojos.
—Madre—dijo Har con voz débil—. Voy a morir pronto.
—No, no, hijo mío—replicó ella—. Eres demasiado joven para morir.
—Pero moriré. Manor estuvo conmigo otra vez. Hablamos —dijo Har—. Nos sentamos en una roca, como solíamos hacer, bajo los árboles de la playa… y me rodeó los hombros con su brazo y me dijo «mi niño». Vendrá a buscarme esta noche. Me lo prometió. No puedo soportar la vida sin él.

Escena de Manor, Karl Heinrich Ulrichs.

El 29 de agosto de 1867, Ulrichs se convirtió en el primer homosexual en declararlo públicamente en un discurso ante el Congreso de Juristas Alemanes en Münich, donde solicitó una resolución para la eliminación de las leyes en contra de los homosexuales . En 1879, Ulrichs publicó el duodécimo y último libro de su Estudios sobre el misterio del amor masculino. Con mala salud y sintiendo que había hecho todo lo que había podido en Alemania, se exilia por voluntad propia en Italia. Allí se estableció hasta el final de su vida.

 

El retrato de Dorian Gray (1890)

Si bien Dorian Gray nunca ha sido considerado un vampiro, posee ciertas características que inspirarán relatos vampíricos posteriores: una maldición convierte a un hombre en un ser inmortal dotado de una cautivadora belleza y una gran habilidad de persuasión, siendo la seducción uno de los elementos más recurrentes dentro de la novela. Por supuesto las críticas no tardaron en llegar, el libro ganó cierta notoriedad por calificativos tales como ‘empalagoso’, ‘nauseabundo’, ‘afeminado’, ‘sucio’ y ‘contaminante’. Esto tuvo mucho que ver con los tintes homoeróticos de la novela, que causaron gran impacto entre los críticos de la época victoriana. Tal es así que Oscar Wilde reeditó su contenido posteriormente, suavizando, o censurando, ciertas escenas. El Daily Chronicle del 30 de junio de 1890 mencionaba que la novela de Wilde tenía “un elemento […] que mancharía cada mente joven que se pusiera en contacto con ella.” A pesar de que este elemento no es nombrado explícitamente, de nuevo el homoerotismo, especialmente en la primera edición, parece ser probablemente el tema aludido. Como veremos a continuación la fascinación que siente Basil hacia Gray, así como la respuesta de éste, muy difícilmente pueden interpretarse como una simple amistad:

Dorian, desde el momento en que te conocí, tu personalidad ejerció sobre mí la más extraordinaria influencia. Me sentí dominado, alma, cerebro y fuerza, por ti. Tú te convertiste para mí en la encarnación de ese ideal invisible, cuyo recuerdo nos persigue a los artistas como un sueño inefable. Te adoré. Me sentía celoso de todo aquel a quien dirigías la palabra. Necesitaba tenerte todo para mí solo. No me sentía feliz más que cuando estabas conmigo.

Confesión de Basil a Dorian. El retrato de Dorian Gray.

Tuvo un estremecimiento, y por un instante sintió no haber dicho a Basil la verdadera razón por la que deseaba ocultar el retrato. Basil le habría ayudado a resistir la influencia de Lord Henry, y las influencias, todavía más perniciosas, de su propia naturaleza. En el amor que le tenía -pues realmente era amor- nada había que no fuese noble y espiritual. No era la simple admiración física de la belleza que nace de los sentidos, y se extingue con el cansancio de éstos.

Pensamientos de Dorian sobre Basil. El retrato de Dorian Gray.

Sobre la homosexualidad del autor poco se puede discutir. Como muchos otros artistas de la época, Oscar Wilde, mantuvo una doble vida. La relación más famosa de Wilde, y el principal motivo por el que éste fue arrestado, es la que mantuvo con el escritor y poeta Alfred Douglas, hijo de John Sholto Douglas, marqués de Queensberry, y conocido por ser el creador de las reglas dentro del boxeo moderno.

 

Drácula (1897)

Sin lugar a dudas el opus magnum dentro de las novelas dentro del género de vampiros es Drácula de Bram Stoker. La novela de terror ha convertido a su protagonista en el vampiro humano más famoso. Se dice que el escritor se basó en las conversaciones que mantuvo con un erudito húngaro Arminius Vámbéry y que éste fue quién le habló de Vlad Draculea. La novela, escrita a modo epistolar, presenta otros temas como el papel de la mujer en la época victoriana, la sexualidad, la inmigración, el colonialismo o el folklore. La relación de Bram Stoker con Wilde siempre ha sido motivo de polémicas. Talia Schaffer escribió sobre ello en “A Wilde desire took me“:

Recientes tratamientos sobre la novela de Bram Stoker analizan su desesperación homoerótica, el deseo inconsciente, y los traumas profundamente arraigados. Sin embargo, ningún crítico reconoció que Stoker comenzara a escribir Drácula un mes después de que su amigo, rival y compatriota, Oscar Wilde, fuera condenado por el delito de sodomía (…) Los dos hombres tuvieron una íntima y variada historia durante, por lo menos, veinte años (…)  Drácula explora el miedo y la ansiedad de Stoker como un homosexual reprimido durante el juicio a Oscar Wilde. 

Sin duda la repercusión de los sucesos concernientes al juicio y encarcelamiento de Wilde, así como de la situación de represión  posterior que se generó en Europa a raíz del mismo, influyeron notablemente en la obra de Stoker. Las referencias homoeróticas dentro de Drácula son escasas y del todo sutiles, aunque no por ello despreciables:

Fui consciente de la presencia del conde, y de su existencia como envuelto en una tormenta de furia. Al abrirse mis ojos involuntariamente, vi su fuerte mano sujetando el delicado cuello de la mujer rubia, y con el poder de un gigante arrastrándola hacia atrás, con sus ojos azules transformados por la furia, los dientes blancos apretados por la ira y sus pálidas mejillas encendidas por la pasión. […] Con un fiero movimiento de su mano, lanzó a la mujer lejos de él, y luego gesticuló ante las otras como si las estuviese rechazando; era el mismo gesto imperioso que yo había visto se usara con los lobos. En una voz que, aunque baja y casi un susurro, pareció cortar el aire y luego resonar por toda la habitación, les dijo:

—¿Cómo se atreve cualquiera de vosotras a tocarlo? ¿Cómo os atrevéis a poner vuestros ojos sobre él cuando yo os lo he prohibido? ¡Atrás, os digo a todas! ¡Este hombre me pertenece! Cuidaos de meteros con él, o tendréis que véroslas conmigo.
La muchacha rubia, con una risa de coquetería rival, se volvió para responderle:
—Tú mismo jamás has amado; ¡tú nunca amas!

 

Entrevista con el vampiro (1976)

Aunque otras obras importantes sobre vampiros se escribieron, el genero de terror vampírico decayó hacia la primera mitad del siglo XX, pero todo cambió con “Entrevista con el vampiro” de Anne Rice, escrito en el año 1973  y publicado en 1976. El libro se centra en el tema de la inmortalidad, la pérdida, la sexualidad y el poder. Se convirtió rápidamente en un éxito de culto y tuvo gran influencia en la subcultura gótica del presente. Fue seguida por varias secuelas, conocidas colectivamente como Crónicas Vampíricas. Rice redefinió el género enfocando a las criaturas desde una posición protagonista en la que los vampiros viven su inmortalidad como un tormento.

Las figuras homosexuales ya no se presentan como un tabú. Como ocurre con sus predecesoras el sexo sigue siendo algo superfluo, siendo la sensualidad y el deseo de amar (sin distinción de género) el punto más importante de la obra. Los vampiros de Rice son ambiguos, con modelos masculinos delicados y andróginos. En “Entrevista con el vampiro”, asistimos a la compleja relación entre Lestat y Louis y a la conmovedora conexión de éste con Armand.

 

Época actual

La liberación sexual de las últimas décadas y los logros conseguidos por el movimiento LGTBI en todo el mundo han tenido su repercusión en la relacion entre la figura del vampiro y la homosexualidad. Este elemento ha dejado de ser un tabú del que se escribía a escondidas como en algunos de los textos que hemos reseñado en este artículo para convertirse en un aspecto que refuerza el vínculo de la figura del vampirismo y su concepto sobre la libertad y la inmortalidad con una sexualidad libre y ajena a los complejos y las imposiciones. La presencia de la homosexualidad, la transexualidad o la pansexualidad es inherente al propio nacimiento de Vampiro La Mascarada y también es sencillo encontrar referencias al amor homosexual en otro tipo de obras en las que figuran los vampiros, como es el caso de la serie “True Blood”, donde hay una importante cantidad de personajes homosexuales, o “The Lair”, que directamente es una serie de vampiros de temática gay.

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