Ayuda: El Linaje de Morle

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Alexander Weiss
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Ayuda: El Linaje de Morle

#1

Mensaje por Alexander Weiss » Vie Sep 20, 2019 12:27 pm

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EL LINAJE DE MORLE

Por Stéphane Adamiac, David Calvo y Fabrice Colin. Completado por Magus

Éste el diario íntimo de Cameron “Aplástalos a todos” Sutherland. A quienquiera que lo lea sin permiso: eres un hijo de puta y ya sabes por qué.

Me encanta el foie-gras, es más fuerte que yo. Sólo lo había comido una vez, durante un Día de Acción de Gracias especialmente copioso. Después de haber llegado a Périgord, mi instinto infantil y mis papilas gustativas se despertaron a la vez. Aparqué mi coche en un terraplén al lado de la granja Veaux, especializada en la fabricación de foie-gras. El señor Veaux era un tío encantador, y después de haberle comprado algunos botes de foie-gras me hizo visitar su granja. Quedé completamente fascinado. En sólo unas horas lo supe todo sobre la elaboración del foie-gras. ¡Cuando mis amigos se enteren en casa, ja, ja!
La noche cayó sobre las montañas después de que el Señor Veaux me acompañara al coche, y pareció percibir alguna cosa a lo lejos, “Jodidos satanistas”, dijo apretando los dientes. Al mirar en la misma dirección, vi una forma luminosa desapareciendo detrás de una colina en el bosque. Cuando le pregunté de qué cojones se trataba, el señor Veaux me dijo que algunos jóvenes del pueblo venían allí, una vez al mes, para no sabía qué cosa de misa negra. Le pregunté, medio riéndome, si no había pensado en avisar a la policía, pero se encogió de hombros y me dijo que todo eso “no era asunto suyo”. Esos tíos eran jóvenes, me explicó, tontos e ignorantes. Yo también era ignorante pero sobre todo, desesperadamente curioso.
Me dirigí a la colina sin demasiados problemas. La vista era impresionante desde allá arriba, y el lugar estaba aislado y era especialmente salvaje. Conduje durante una media hora antes de percibir luces de antorchas entre las ramas de una gran encina, y entonces escuché los murmullos de un extraño cántico, un cántico que ya había escuchado antes, bajo una forma diferente. Avancé entre los árboles y me quité con cuidado algunas espinas particularmente molestas. ¿Satanistas? ¡Y una mierda!
Unos treinta Garou vestidos de blanco estaban reunidos en torno a un barranco, y uno de ellos, con una larga barba, iba vestido de gris, estaba sentado sobre una piedra y parecía dormir. Tres hombres lobo bailaban en forma Hispo, contorsionándose en torno a una gran piedra esculpida. Lancé un juramento. Era una asamblea de Colmillos Plateados y había llegado en mitad de la fiesta. Mi instinto me dijo que huyera, pero mi curiosidad era más fuerte, y los Colmillos Plateados eran solemnes, espléndidos e inquietantes. Estaban hablando de cosas serias así que agucé la oreja.
El Maestro de Ceremonias comenzó el discurso:
-Hermanos míos, llamo vuestra atención sobre la delicada atención que requiere este asunto. No estamos seguros de nada y podemos equivocarnos.
-Y por qué podemos equivocarnos, Gran Mardok? –respondió otro- ¿Tienes miedo de algo? Por mi parte y ya lo he dicho, creo que no nos hemos equivocado de persona, estoy seguro. El Lobo Blanco está aquí para llevarse nuestros males y para restaurar nuestra gloria pasada.
-Bueno, por lo que sabemos, Gaspard ha desaparecido –intervino una tercera voz.
El viejo hombre barbudo se rió, Mardok gruñó pero no dijo nada.
-El brillante Aquiles tiene razón, Gran Mardok, -intervino otro hombre- no olvidemos que toda profecía es relativa, y que procede de una asociación de ideas subjetiva y arbitraria. ¿Para qué pedir la ayuda de los Garras Rojas? Las tribus pensarán mal, demasiado entusiasmo puede matar la verdad.
-Tus pensamientos son nobles, Sully, -respondió el Gran Mardok- pero recuerda los fundamentos de nuestra política actual. Nuestro bienestar reside en la cooperación, lo sabes como yo. Míranos, no somos más que la sombra de nuestros antepasados. En el Norte, nuestros feroces parientes se enfrentan con los Bastardos de Fenris, y entre nosotros la decadencia se apodera de los más grandes (el viejo se rió con risa sádica, Aquiles le hizo callar con un codazo). Aquí nos ocultamos para sobrevivir y el Wyrm terminará por alcanzarnos si no nos unimos. Necesitamos ayuda.
-¿Es únicamente por esa razón que te aferras a la quimera del Lobo Blanco? –Aquiles respondió y Mardok bajó la cabeza- No existe y lo sabes –se volvió hacia los otros- ¿Es que se trata del único medio que has encontrado para tranquilizarnos y que aguardemos? Mira a Édouard –señaló al viejo- Es la segunda vez que nos visita en un año, ya no piensa coherentemente, y recuerda que se encuentra en el centro del problema. No, no cantéis más esa profecía. El Lobo Blanco no vendrá jamás, no se encuentra en Gaia”.
-Quizás la profecía nos dé los sueños de los que tú careces –intervino otro hombre a la defensiva.
El viejo se echó a reír una vez más, pero esta vez no se calló. Yo retrocedí y pisé una rama que produjo un siniestro chasquido. Con la mirada vacía, Aquiles volvió la cabeza en mi dirección y clavó su mirada en mis pupilas.
Huí tan rápido como pude. Tenía miedo y estaba aterrorizado. Llegué al coche, cerré las puertas y busqué frenéticamente las llaves. Las encontré pero se me cayeron. Me incliné y las recogí, encendí el coche y aseguré las puertas, lancé un juramento y puse en marcha el motor. Cuando llevaba un rato en marcha eché un vistazo por el retrovisor y me di cuenta de que nadie me había seguido. ¿Por qué estaban los Colmillos Plateados tan desesperados? ¿Habrían aceptado mi ayuda o mis consejos?
Con un poco de esfuerzo me tranquilicé. ¿Qué habría significado esa aterradora mirada? ¿Tristeza? Estamos en guerra, pero demasiados escuchan a su sangre y no a su corazón ¡Oh, Cameron!


EL LINAJE DE MORLE
Después de varios siglos la familia De Morle sobrevive a duras penas en un aislamiento casi total, retirados en una inmensa mansión, muy cerca del lugar que lleva su nombre. La influencia de esta casa era considerable, de hecho los De Morle remontan sus raíces hasta el héroe celta Brenno, y esta noble ascendencia permitió a la familia extender su autoridad sobre una gran parte de la región. Los De Morle son hoy una sombra de lo que fueron en el pasado. El éxodo rural que siguió a la Segunda Guerra Mundial les ha privado de gran parte de sus recursos, y la familia se pudre lentamente, prisionera del olvido.
Los De Morle, dirigidos por el patriarca Félicien, violan la Letanía sin remordimiento. Los demás Garou podrían castigarlos con severidad si descubren sus secretos y lo que ocurre en su mansión, si los Colmillos Plateados no se encontraran obnubilados por su profecía quimérica que les impide ver la verdad.

EL PATRIARCA. FÉLICIEN DE MORLE. AHROUN DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
A pesar de su edad venerable (96 años), Félicien De Morle siempre ha controlado a su familia con mano de hierro, siempre alerta. El patriarca siempre se ha comportado como un verdadero tirano, inspirando más miedo que respeto entre los demás. Nacido en una época confusa, jamás ha aceptado los cambios transcurridos a lo largo del siglo XX, la retirada de los De Morle y de los Garou de los asuntos mundanos, que para él constituye un error imperdonable. Habría podido ser un líder excepcional, pero la guerra en las trincheras de la Primera Guerra Mundial y una serie de traumatismos parecen haberle marcado más profundamente que su edad. Medio loco debido a los bombardeos intensivos y a los ataques de gas nervioso, Félicien De Morle ha renunciado a la humanidad, y esta “época indigna” así como los Garou, le resultan prácticamente indiferentes.
Tras regresar a sus tierras, Félicien rápidamente consolidó su influencia sobre el clan familiar, para “protegerlos” del mundo exterior. Arrastrando lo que queda de su linaje en su decadente caída, se ha empeñado en crear un verdadero infierno para su familia. En estos días el Patriarca “reina” siempre a través de su hijo Alexandre, y se ha retirado a su gran sala, en el piso superior de la mansión. En la oscuridad, escuchando los sonidos y ecos de las conversaciones, sólo Dios sabe lo que piensa en su encierro voluntario.

EL ERMITAÑO. ÉDOUARD DE MORLE, THEURGE DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Hermano menor de Félicien, Édouard vive apartado de la familia, en una cabaña próxima a una gruta donde se encuentra el último Túmulo que pertenece a la familia De Morle. Aunque su propio hermano afirmaba que le gustaría que se marchara de casa, el propio Édouard se ha retirado voluntariamente de la mansión, intentando escapar de la insidiosa locura que después de la Gran Guerra, parece haberse adueñado del lugar como un veneno. Desconcertado por la demencia de Félicien, ha preferido retirarse, con la esperanza de encontrar una solución a la maldición que ha caído sobre los suyos. Sólo la presencia del Túmulo ha podido persuadirle para que permanezca en la región.
Desgraciadamente los años se han cobrado factura sobre la cordura de Édouard, y el venerable Theurge ya no espera encontrar una solución al problema familiar, sino que a su manera, contribuye a la decadencia de su linaje. Cuando no vagabundea durante largas horas, indiferente al mundo exterior, Édouard realiza varios rituales de forma mecánica e inútil en la gruta del Túmulo. Allí se encuentra en ocasiones en postura fetal, hablando con espíritus que no existen más que en su cabeza.

ALEXANDRE DE MORLE, AHROUN DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Fascinado por la personalidad de su padre, a quien considera un héroe de la Gran Guerra, Alexandre cayó rápidamente bajo la influencia del patriarca. Aunque éste manifiesta señales evidentes de locura, el joven Ahroun lo ha defendido siempre frente a sus hermanos, convirtiéndose en su principal peón. Sin embargo Félicien está lejos de agradecer la devoción y lealtad de su hijo, sino que descarga sus nervios sobre él y no deja de humillarlo. Quebrantado por el despotismo de su padre, Alexandre también ha caído en la locura. De este modo decidió colaborar con los ocupantes durante la Segunda Guerra Mundial, con la bendición de Félicien. Tuvo que hacer frente a la oposición de su hermano Henri, que quería unirse a la Resistencia.
Como la cohesión familiar se encontraba amenazada, Félicien y su hijo decidieron eliminar al “felón”, y éste fue dado por muerto después de que dejara la mansión para unirse a los resistentes. El recuerdo de Henri se ha convertido en un tabú en la familia, y la versión oficial es que murió durante la guerra después de haber sido capturado por la GESTAPO, víctima de su propia locura….después de engañar a las autoridades que surgieron tras la Liberación, la familia De Morle escapó a la depuración y prosiguió con su clandestina existencia sin remordimientos. Otro de los secretos familiares es que Alexandre De Morle es responsable de haber matado y violado a dos turistas alemanas cuyos cuerpos jamás han sido encontrados.

ANGELINE DE MORLE, RAGABASH DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Angeline es la hija de Alexandre De Morle y la madre de sus últimos retoños. A menudo la joven debe sufrir las repugnantes violaciones de su padre, que influido por Félicien, está empeñado en fornicar con ella para que le dé los hijos que su mujer no ha podido darle. Persuadido del bien superior de esta teoría, Alexandre no se ha contenido en nada a la hora de ponerla en práctica. La joven Angeline es particularmente hermosa…pero una vez más la locura del patriarca y de su hijo se ha propagado a otros miembros de su familia, y en nombre de una protección ilusoria contra la corrupción y la decadencia del exterior…Profundamente enloquecida por las violaciones a las que su padre la ha sometido, Angeline ha desarrollado un desdoblamiento de personalidad, que surge con frecuencia en algunas situaciones. Al principio Alexandre ignoraba que la hija de su sangre era también una Garou, pero finalmente a los catorce años, en una de las visitas nocturnas, Angeline se transformó por primera vez, y estuvo a punto de matar a su padre empujada por el terror y la cólera…Sin embargo, no fue suficiente para detener a Alexandre, que, con la ayuda de su padre, consiguió retener a Angeline y la convirtió en un mero objeto de placer. De esta unión contra natura nació un primer cachorro metis con deformidades muy marcadas, después nació un segundo en otro “intento”, que fue bautizado como Alexandre II. En su delirio megalómano, los tiranos creyeron que el nuevo recién nacido no podía ser un metis, sino el salvador de su linaje. Esta tragedia sin duda es una alegoría trágica sobre el destino de los Colmillos Plateados.
Actualmente Angeline tiene cuarenta años y sigue siendo bella, aunque su higiene es cada vez más descuidada y sus rasgos han sido deformados por el alcohol. Según la situación ella muestra distintas familiares, que a su manera, representan el drama de su existencia.
-La Provocadora- Mientras mantiene esta identidad, Angelina se viste de manera muy provocativa y se maquilla exageradamente. Le gusta mostrarse lujuriosa con todos los varones de su familia, incluso (y sobre todo) delante de testigos. A veces ha llegado a salir de casa desnuda y bailar bajo la luz de la luna antes de regresar a casa para llevar a cabo sus deseos.
-La Inocente- Una vez que la Provocadora ha conseguido tener un encuentro sexual con éxito, Angelina se queda catatónica, y sufre crisis, delirios y convulsiones. Ella se encierra en su habitación durante varios días, completamente desesperada. En esos momentos es cuando reaparece la Angeline original, llena de remordimientos, culpabilidad e incapaz de tomar una decisión, casi parece una niña desamparada…
-La Vengativa- Después de que la Inocente desaparece, Angelina adopta una personalidad fría y rencorosa. Se viste y presa de una rabia difícilmente contenida, se presenta ante los suyos y los insulta con hirientes sarcasmos a la menor ocasión. Odia a su familia y escupe sin piedad a quien se atreve a replicarle (sin embargo, tiene un miedo atroz de Félicien al que evita la mayor parte del tiempo, guardando su veneno para el resto de los De Morle). Todo el mundo soporta con cinismo los rencores de la Vengativa, esperando el momento del resurgir de la Provocadora que saciará sus deseos de nuevo…

BLANCHE DE MORLE, PARIENTE DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Prima y esposa de Alexandre, Blanche jamás ha amado a su marido por una sencilla razón: el Patriarca la obligó a casarse. Temerosa, jamás ha intentado liberarse de la influencia familiar después de su única tentativa de huida, pues sus parientes casi la mataron después de capturarla. Resignada, permanece prisionera en la mansión familiar, después de haber dado un único heredero Garou a su marido, Angeline. El primogénito Romuald era un varón, pero bastante deficiente, y jamás se convirtió en un hombre lobo. Angeline fue el segundo vástago, conociendo el dramático destino de ser violada por su propio padre. Sin saber el destino que le tiene reservado Alexandre, Blanche se ha encerrado por completo en sí misma, sin poder escapar a los ardores bestiales de su esposo.
Si hubiera habido un nuevo nacimiento las cosas podrían haber ocurrido de otro modo. Después de un tiempo y de conocer lo que su marido le hacía a su hija, Blanche cayó en la esquizofrenia. “Por el bien de la familia” Félicien ordenó a Alexandre que reprimiera su cólera, y después Blanche fue encerrada en el sótano, en el fondo de la mansión. Definitivamente muda, ella vive en medio de sus propios desechos, rodeada por una familia imaginaria ideal…sin ver jamás el cielo.

LA COSA. METIS COLMILLO PLATEADO. AUSPICIO INDETERMINADO
El primer fruto de la unión de Alexandre De Morle y su hija produjo un metis particularmente deforme. De no haber sido por una prohibición familiar, los De Morle lo hubieran arrojado gustosos en el río más próximo, pero han decidido encerrarlo en una de las cuevas que hay bajo la mansión. Apodado “La Cosa”, este metis se ha convertido en uno de los secretos familiares y Félicien ha prohibido cualquier mención al respecto. Esta criatura es un miserable monstruo prácticamente deformado y con rostro torcido, que lleva una existencia miserable y solitaria en su prisión subterránea.
Si las dos turistas alemanas asesinadas por Alexandre De Morle jamás han sido encontradas, es porque fueron arrojadas a La Cosa para que le sirvieran de alimento. El monstruo no es un ser malvado, simplemente es una víctima de las acciones de su familia. Acordándose de la luz del sol, a menudo sus lúgubres lamentos se escuchan por toda la mansión.

ALEXANDRE II DE MORLE. THEURGE METIS DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Alexandre II es un albino, débil y enfermizo, pero dotado de una gran inteligencia. Protegido por su padre y su abuelo, ha terminado por convencerse de que está destinado a grandes hazañas. Cruel y retorcido, Alexandre II no duda en manipular a sus familiares con sutileza para alcanzar sus objetivos.

ROMUALD DE MORLE, PARIENTE DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Desde su más tierna infancia, Romuald ha presentado signos evidentes de deficiencia mental. Torpe y de mirada torcida, se encarga de las tareas más bajas de la mansión. Sin embargo, cuando no le están mirando, parece saber más de la familia de lo que su aparente necedad da a entender. Se encarga de alimentar a La Cosa.

LA PROFECÍA DEL LOBO BLANCO
En 1995 hubo una gran Asamblea en la que se reunieron la mayoría de los Colmillos Plateados de Francia, donde se trató una vez más de la creciente influencia de los Señores de la Sombra, y donde un viejo Theurge conocido como Gaspard D’Aubrac informó de una visión que pretendía haber recibido tras una búsqueda en la Umbra.
“En el territorio de San Loup a los pies del Gruñidor dormido, el linaje de Brenno se alzará una vez más y de él surgirá el Lobo Blanco. A pesar de la maldición el traerá el estandarte de la Nación Garou y unirá triunfante a las tribus, salvando a nuestra raza de las tinieblas.”
Ante semejante discurso, la mayor parte de la Asamblea no le prestó demasiada atención, y lo calificaron de “divagaciones” D’Aubrac, no obstante, consiguió convencer a algunos Garou de que le siguieran en la búsqueda de “El Elegido”. La manada dirigida por Gaspard partió, encontrando señales que les llevaron hasta el linaje de Morle, cerca de Védrine-Saint-Loup en Auvernia. Los De Morle no habían asistido a ninguna Asamblea desde hacía más de medio siglo, y los pocos Colmillos Plateados que se acordaban de ellos creían que el linaje familiar se había extinguido.
Gaspard y sus compañeros estudiaron la genealogía de esta familia y consiguieron remontarla hasta el héroe galo Brenno. Excitados por su descubrimiento, los miembros de la manada se acercaron a Védrine-Saint-Loup para hablar con los últimos De Morle. Al principio los tiránicos De Morle escucharon a Gaspard con desconfianza, que les contó su visión. Después, llenos de orgullo, pensaron que el albino Alexandre II bien podía ser el famoso salvador que mencionaban los emisarios de la Nación Garou (lo cual picó su interés). Este dulce sueño se desvaneció cuando D’Aubrac y sus compañeros se dieron cuenta de que la familia De Morle había caído en la decadencia y la degeneración, y su entusiasmo se extinguió rápidamente. Al no poder aceptar el desengaño, Alexandre II dio muestras de una increíble soberbia y con la ayuda de la Cosa y de Romuald, asesinó uno a uno a los miembros de la manada. Esta matanza fue disimulada a los ojos de la familia, que sigue persuadida (al menos por lo que respecta a Édouard y Alexandre) de que Alexandre II es un futuro héroe. Por ahora, este último se prepara para utilizar su linaje para cimentar su gloria. Con un abuelo decadente y un padre influenciable, todo parece favorecer sus ambiciosos designios.

HENRI DE MORLE/BRENNO, GALLIARD DE LOS COLMILLOS PLATEADOS
Aunque Alexandre quiso desembarazarse de su hermano Henri, dejándolo por muerto en el fondo de un barranco, gravemente herido por una bala de plata y duramente conmocionado por una caída vertiginosa, consiguió sobrevivir sobre todo gracias a sus excepcionales poderes regenerativos. Sin embargo, fue víctima de un traumatismo craneal que le hizo perder la memoria. Fue rescatado por los guerrilleros franceses, entre los que fue aceptado durante su convalecencia.
Desde que se restableció, acompañó a sus nuevos amigos al combate, tomando el nombre codificado de “Brenno”, un nombre que mantuvo después. Después de que los guerrilleros fueran perseguidos se unió a las Fuerzas Francesas Libres, al servicio de las cuales utilizó sus Dones en alguna ocasión.
Al terminar la guerra, Henri dejó el ejército para convertirse en periodista y comenzó a viajar por el mundo. Aunque ha recuperado parte de su memoria ha decidido poner tanta distancia como sea posible entre él y su familia. Un buen orador como todos los Galliards, ha seducido a muchas mujeres, pero siempre ha reconocido a todos sus hijos. Actualmente es un Colmillo Plateado solitario y se encuentra en Brasil como muchos de sus congéneres para participar en la guerra de los Garou contra Pentex. Sin ataduras, sintiendo que la edad va haciendo presa en él, no aspira más que a una cosa: que sus compañeros se beneficien de su experiencia y morir por una causa justa.
Contrariamente a lo que piensa su familia, que ha colocado todas sus esperanzas en el siniestro albino Alexandre II, el Lobo Blanco de la profecía no se encuentra en las tierras de Auvernia, sino en alguna parte de Provenza, entre uno de los hijos habidos en las múltiples y efímeras conquistas de Henri.

EL TÚMULO DE PADIRAC

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La accidentada región de Périgord- Gascuña cobija a un reducido número de Garou. En el Abismo de Padirac se encuentra un túmulo de Colmillos Plateados, pero nadie ha podido confirmar esta información. En busca de espiritualidad la zona es recorrida por Caminantes Silenciosos e Hijos de Gaia, complicando todavía más la estimación numérica. En esta zona de Francia también se habla de contactos entre los hombres lobo y los fantasmas.
Y los rumores tienen razón. En la zona se encuentra el santuario más poderoso de los Colmillos Plateados de Francia, cuya presencia se remonta a la época de los celtas de la Galia, y a las tribus que llegaron a saquear la ciudad de Roma.
Desde el siglo XV, la tribu comenzó a experimentar cierta decadencia, comenzó primero una política de exclusividad que degeneró en un aislamiento paranoico tras la Revolución Francesa. El líder de los Colmillos Plateados se asustó tanto por los sucesos de la Revolución que temía que las demás tribus tomaran ejemplo de los mortales y discutieran su liderazgo. Esta actitud fue continuada por sus descendientes que marginaron al resto de los hombres lobo e incluso llegaron a pactar con varios espíritus para ocultar el túmulo, no sólo de los mortales, sino también de los Garou.
Salvo visitas ocasionales y estrechamente controladas, sólo los Colmillos Plateados tienen acceso al Túmulo del Abismo de Padirac, y todos los miembros de la tribu en Francia terminan visitándolo en alguna ocasión a lo largo de sus vidas. Todos los visitantes del túmulo hacen un juramento tradicional de no revelar jamás su localización, y lo cierto es que hasta el momento han tenido bastante éxito.
Entre las diversas facciones que mantienen influencia entre los Colmillos Plateados franceses destaca el Sacerdocio de Marfil, cuyos extraños pactos y alianzas con los espíritus de ancestros y muertos ha contribuido a mantener oculto el túmulo. Desde hace varios siglos casi todos los Guardianes del Túmulo han pertenecido a esta facción.
Los Colmillos Plateados celebran sus ceremonias tradicionales en una colina cercana, alrededor de un antiguo menhir con símbolos grabados. El lugar irradia cierto poder, y a primera vista los intrusos podrían confundirlo con el verdadero túmulo, pero en realidad se trata de un engaño para distraer a los intrusos indeseados. El espíritu de un antiguo caudillo celta que se sacrificó para acabar con una plaga que atormentaba a su pueblo vigila constantemente desde el interior del menhir, que también marca la localización de su tumba, y en caso de peligro podría manifestarse con otros espíritus para acudir en ayuda de los Garou. No es algo que suceda frecuentemente, ya que los hombres lobo suelen ser más que capaces de encargarse de la mayoría de las amenazas que han surgido en las últimas décadas.
El túmulo de Padirac se encuentra en el “Gouffre de Padirac”, una cavidad natural de 75 m de diámetro en cuyo fondo, a 103 metros de profundidad, fluye un río subterráneo, conocido desde la antigüedad. Se estima que las galerías subterráneas abarcan más de 40 km, aunque sólo 1 km es visitado de forma regular. Los Garou locales han conseguido limitar el número de visitantes, y han desviado los recorridos del corazón del túmulo que se encuentra escondido en una galería que no ha sido descubierta y que los hombres lobo han bloqueado con varias rocas. Sólo se puede llegar a través de la Umbra y varios espíritus confunden los instrumentos medidores y desvían a los potenciales intrusos humanos.
Aunque a lo largo de los siglos los humanos han explotado ocasionalmente la zona para aprovechar los yacimientos de sal natural, no fue hasta 1889 cuando el espeleólogo Édouard-Alfred Martel descubrió el río subterráneo que los Garou se dieron cuenta que tenían que actuar decisivamente para evitar que su túmulo fuera descubierto y profanado. Un ataque contra los espeleólogos era desaconsejable, ya que no haría sino atraer más atención, por lo que optaron por desviar a los humanos a otras galerías secundarias, alejándolos del verdadero camino hacia el túmulo. Al mismo tiempo infiltraron a su Parentela entre los espeleólogos y los vigilantes, asegurándose de que ciertas zonas permanecieran vedadas al público “por seguridad”.
El túmulo en sí, al que se accede por una serie laberíntica de galerías naturales es un antiguo santuario subterráneo utilizado desde la Edad de Bronce como cementerio para líderes y jefes destacados de diversas épocas. La caverna ha sido mantenida en su estado original en gran parte. Una serie de tumbas excavadas en la roca viva están alineadas en las paredes y el suelo de la caverna, los lugares de reposo de muchos héroes humanos y Garou. En el centro de la caverna hay un pequeño estanque cristalino de medio metro de profundidad y unos tres metros de longitud, en cuyo fondo reposa el corazón del túmulo. En ocasiones la Celosía es especialmente tenue y se pueden ver a los espíritus y la Umbra a través de la superficie del agua.
Se trata de un Túmulo de Realeza, algo realmente excepcional, ya que todos los que conocen los Garou de otras tribus se encuentran en Europa Oriental. El tótem del túmulo es un espíritu llamado “Brenno”. No se trata del histórico caudillo celta, que según los Colmillos Plateados era un miembro de su Parentela, sino de un espíritu que ha asumido los rasgos de la antigua realeza y la nobleza celta.
Túmulo de Padirac (exclusivamente Colmillos Plateados)
Nivel: 4
Celosía: 2
Tipo: Túmulo de Realeza

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BRENNO
Coste de Trasfondo: 7
Brenno es un aspecto de un Incarna que fue uno de los primeros dioses de la guerra de la historia humana, adorado en la antigua Europa y en Grecia como “Ares” y “Marte”. Los Garou también lo han mantenido en gran estima durante milenios. Aunque feroz en su habilidad con las armas y en el combate, es la habilidad de Brenno para morir y resurgir de nuevo lo que lo hace único. Literalmente, ni siquiera la muerte puede detenerle. En sus diversas manifestaciones es un tótem popular entre la Camada de Fenris, los Colmillos Plateados y los Señores de la Sombra.
Rasgos: Los hijos de Brenno son notoriamente tozudos y difíciles de destruir. Si sufren una herida que podría matarlos, pueden gastar un punto de Fuerza de Voluntad por nivel de heridas sufrido para ignorarla. Sin embargo, cada herida ignorada de esta forma de esta forma los “mata” durante una escena, tras la cual el personaje se levantará. Los enemigos pueden neutralizar este poder simplemente atacando el cuerpo tras la muerte, haciéndolo pedazos hasta que el personaje se quede sin Fuerza de Voluntad. Muchos Garou al servicio de Brenno intentan “morir” de forma que el cuerpo no pueda ser encontrado.
Prohibición: Brenno vincula a sus hijos a las estaciones. Al comienzo de cada estación deben encontrar un objeto que la personifique (como una flor en primavera o un animal que ha muerto congelado en invierno) y quemarlo como ofrenda para él.

EL TÚMULO DE VÉDRINE-SAINT-LOUP
El último túmulo del linaje De Morle es un triste testimonio de su decadencia. Situado en Védrine-Saint-Loup, en Auvernia, en cierto sentido era un santuario personal para la familia, cerca del corazón de sus propiedades ancestrales, ahora prácticamente reducidas a la nada. Siguen siendo los terratenientes locales, pero sus fincas y propiedades carecen de valor, y son poco más que unos campesinos ligeramente más ricos a ojos de los mortales. Su pasado colaboracionista con los nazis todavía sigue en la memoria de los lugareños, que procuran evitar a los miembros de la familia, aunque todavía les tienen cierto temor y respeto, debido sobre todo al carácter agresivo de los De Morle.
El último túmulo de los De Morle se encuentra en las profundidades del Bosque de los Lobos, una gran extensión boscosa propiedad de la familia, cerca de una cabaña de piedra, en una gruta natural donde antaño los Garou de la familia celebraban sus Ritos de Iniciación. Ahora sólo el loco Theurge Édouard De Morle vive allí regularmente. Pocos se atreven a entrar en el bosque, no sólo por tratarse de una propiedad privada, sino también porque se rumorea que los De Morle son implacables con los furtivos. Y es verdad.
Su presencia en gran parte es inútil. A pesar de que ha mantenido los ritos tradicionales los espíritus del túmulo hace mucho que lo abandonaron, llenos de desagradado ante la decadencia de los De Morle. Sin embargo, el cruel Alexandre II en ocasiones realiza viajes a la Umbra y convoca espíritus oportunistas y dispuestos a conceder poder a cambio de sacrificios. No se trata de espíritus del Wyrm, sino mas bien espíritus corruptos y agresivos que seguramente serían evitados por los hombres lobo en condiciones normales. Alexandre II no tiene tantos escrúpulos en su búsqueda de poder. De hecho, ha pactado con varios espíritus arbóreos, que pueden manifestarse para atacar a cualquier intruso.
Si alguna vez el túmulo es recuperado por los Garou sería necesario realizar un Rito de Purificación y atraer nuevos espíritus. Por suerte, a pesar de la decadencia de la familia De Morle no ha sido profanado.
Túmulo de Védrine-Saint-Loup (inactivo)
Nivel: 1
Celosía: 4
Tipo: Túmulo de Honor

ESPÍRITUS ARBÓREOS CORRUPTOS
Fuerza de Voluntad 7, Rabia 7, Gnosis 8, Esencia 35
Hechizos: Sentido del Reino, Drenar esencia (Coste de Poder 2: el espíritu absorbe un punto de Fuerza de Voluntad o de Gnosis a su víctima. Para que funcione tiene que tocar a su víctima), Materializarse (Coste de Poder: 15, Fuerza 5, Destreza 4, Resistencia 4, Pelea 3, Esquivar 3, Garras: Fuerza +1, Niveles de Salud: 10) Metamorfosis (Hijo del Calvero), Regeneración (Coste de Poder: 20. el espíritu comienza a regenerarse en el mismo lugar donde fue destruido a razón de un punto de Esencia por día sino se realiza un rito de purificación).

EL LINAJE DE MORLE EN LAS CRÓNICAS
Una Crónica de Hombre Lobo: el Apocalipsis puede tomar al Linaje De Morle como un elemento principal de la trama. Sería conveniente, aunque no obligatorio, que alguno o varios de los personajes pertenecieran a la tribu de los Colmillos Plateados, ya que permitiría una interacción más fluida con la tribu. El Narrador puede incluso utilizar el trasfondo de alguno de los personajes para convertirlo en el elegido de la Profecía del Lobo Blanco, uno de los hijos ilegítimos de Henri De Morle, que ignora su legado.
La presencia del linaje De Morle puede introducirse de diversas maneras. Tal vez mientras viajan por Auvernia los personajes descubren la existencia del antiguo linaje de los Colmillos Plateados, o tal vez el hijo de Henri decida conocer a sus ancestros. En cualquier caso la decadencia familiar no debería mostrarse directamente, sino como algo sutil y cada vez más evidente a medida que los personajes pasen más tiempo con los De Morle. A pesar de su locura y corrupción los Garou De Morle son una amenaza muy capaz y con una saludable dosis de paranoia, que pueden muy bien adelantarse a los personajes que quieran “ayudarles” de forma rápida y expeditiva. Quizás el Narrador desee precipitar la caída de los De Morle con el tono trágico de una historia de Edgar Allan Poe, haciendo que finalmente los miembros de la familia sucumban a la seductora llamada del Wyrm…
Otra forma de introducir a los personajes es a través de la Profecía del Lobo Blanco y los Colmillos Plateados franceses, que la conocen y bien pueden guiar a los personajes hasta el Túmulo de Padirac para conocer los detalles y quizás conocer la misteriosa desaparición de Gaspard D’Aubrac y los Garou que lo acompañaban. Siguiendo sus pasos terminarán tropezando con los De Morle, y al mismo tiempo también podrán encontrar indicios sobre la naturaleza de verdadero Lobo Blanco, el hijo de Henri De Morle.
Alexandre II De Morle se mostrará cauteloso. Es posible que intente ganarse la confianza de los personajes haciéndoles creer que se trata del Lobo Blanco de la profecía, y si los personajes han encontrado a un “usurpador” posiblemente los utilice para llegar hasta él y eliminarlo.
Como tramas secundarias el Narrador puede introducir alguna amenaza contra el Túmulo de Padirac, asediado por las visitas turísticas, pero tal vez entre los visitantes se oculte algún agente del Wyrm, o quizás un espía de las otras tribus. Quizás otras facciones, incluso dentro de la Nación Garou de Francia, no deseen que el poder de los Colmillos Plateados de Francia sea restaurado y obstaculicen la búsqueda de los personajes.

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