Episodio 9. Evasión o victoria

Moderadores: Justycar, Jebediah_Gogorah, Ilitia

Avatar de Usuario
Voivoda
Fundador
Fundador
Mensajes: 4528
Registrado: 13 Jul 2019, 17:50
Ubicación: Madrid
Mensajes miarroba: 27.018
Antigüedad: 7 de Agosto de 2004
Contactar:

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#11

Mensaje por Voivoda » 13 Abr 2021, 20:59

La mano del hombre de esa particular pareja de aparentes ejecutivos dirigía los pasos de Jasper apoyándose con firmeza en el antebrazo del Caitiff. Durante unos cuantos minutos todo cuanto percibía Jasper pasaba por las sensaciones que captaban los distintos sentidos que no eran la vista. El sonido repetitivo y constante de los tacones de la mujer y los zapatos del hombre, rítmico, tic, tac, tic, tac. Un olor a perfume diluido en un olor ambiental a limpio e impersonal, como el de los grandes edificios empresariales. El roce de la capucha rascándole la nariz. El sabor de la droga diluida en la Sangre que creía percibir aún como un recuerdo que se escapaba poco a poco de su saliva. Un ascensor bajando. La campanilla que anuncia su llegada y las puertas que se abren. El ambiente más denso del interior de esa caja mientras sube de nuevo durante varios segundos. Otra campanilla. Los tacones de la mujer, los zapatos del hombre, tic, tac, la mano que le guiaba con determinación, pero sin ejercer más fuerza de la precisa.

Un espacio con más luz, que llegaba a colarse por los minúsculos agujeros de la capucha. Una mano sobre tu hombro que te empuja levemente hacia abajo.

- Siéntese.

Te sientas.

Una mano tirando de la capucha, cuyo tejido roza tu cara. Unos pasos que se retiran al tiempo que acostumbras tus ojos a la luz. Miras a tu alrededor. Estás en una especie de sala de interrogatorios moderna. A tu derecha hay un inmenso ventanal con las persianas bajadas. Te pone un tanto nervioso que la exposición a la luz solar haya dejado de depender de ti. La Bestia se siente acorralada como un animal en una jaula. A tu izquierda hay un panel como los que se usan en los departamentos de policía, de esos en los que no puedes ver al otro lado, pero quienes estén allí sí pueden verte a ti. Al lado de ese panel hay un monitor que muestra imágenes aéreas un de dron. Está sobrevolando la casa de tu familia. Los colmillos asoman al exterior y los escondes de inmediato. Frente a ti hay una puerta blindada y supones que hay otra detrás de ti por la que se acaba de ir quien te ha quitado la capucha. Nadie te ha atado ni tu inmovilidad está impedida de ninguna manera.

Entre tu silla, semejante a esas que hay en los bufetes de abogados, y la puerta de delante, hay una mesa baja de diseño sobre la que está el mismo router que llevabas en tus manos la noche anterior. Sospechas que todas las casas de Christiania han debido ser revisadas por la policía.

Una voz suena por dos altavoces situados en las esquinas de la parte superior de la sala.

- Bienvenido, señor Rohde. Lamentamos tener que utilizar estas precauciones en nuestro trato con usted. No tenemos intención de hacerle daño, pero sí necesitamos que colabore con nosotros. -unos segundos de silencio- Se preguntará quiénes somos nosotros. Por el momento, deberá bastarle con saber que somos miembros de un conglomerado empresarial que colabora en distintos proyectos con el gobierno. -nuevo y breve silencio- ¿sería tan amable de poner en funcionamiento el router, por favor?


-----------------
Laurent no pudo disimular una media sonrisa entre la ironía y la comprensión al ver a Álex con el pelo rapado, que durará así apenas lo que queda de noche, y con su ropa puesta. La mirada de la Brujah seguía transmitiendo su misma vitalidad, su rebeldía y su determinación, aunque el Toreador podía notar que había también una cierta impronta de amargura y de dolor. Todos teníais vuestras propias heridas derivadas de vuestro tránsito post-mortem, pero como todo en los Brujah, en ese Clan lo bueno y lo malo era mucho más intenso, directo y profundo. Esperaría a que Álex le contara lo que quisiera contarle, estaba convencido de que algo había cambiado en ella. Laurent no pudo evitar también preguntarse si su compañera sabría algo de Kat, pero supo esperar también al momento preciso para sacar ese tema.

En el Uber que cogisteis hacia las inmediaciones de la dirección enviada por Jasper, estáis sumidos en vuestros propios pensamientos. Los de Laurent se centran en las últimas palabras de Greta von Stauffenberg. Se sentía extraño al contar con tanta transparencia sus vivencias de los últimos meses, pero había sido una especie de ritual de liberación. Había ordenado sus ideas y había comprobado al verlo de nuevo por escrito que la ola de violencia e incongruencias de los últimos tiempos tenía una relación directa con la preocupación que los Verdaderos Daneses tenían por el gobierno de los Malkavian. Según te había revelado Greta, Sorensen había proclamado abiertamente la intención de decorar su refugio con tu cabeza. Pero lo que era más interesante aún es que la Ventrue no pareció sorprenderse por ninguna de las partes cuando menos poco comunes de tu relato. Se había limitado a matizar que había sido la propia policía del Principado, es decir Lindhart, quien estaba detrás del registro de vuestro refugio. Finalmente agregó una dirección: un edificio que era sede del gigante de la construcción Christiani & Nielsen. "Di que vas de mi parte y dirígete al párking subterráneo" es cuanto añadía Greta.

Álex sospechaba que algo daba vueltas en la cabeza de Laurent. No era el tipo más hablador que había conocido, pero habían pasado el suficiente tiempo juntos para saber cuándo su silencio era demasiado prolongado. La Brujah concedió ese tiempo de silencio durante el trayecto en coche. Era agradable que otro condujera, que otro decidiera por una vez, que las farolas y los edificios fueran pasando a una agradable velocidad por la ventanilla mientras ella se perdía en sus propios pensamientos. No podía apartar de ellos la amargura y la incertidumbre. En poco tiempo había aprendido en su cruda dimensión el alcance de su verdadera maldición vampírica. Una maldición eterna. Aún podía recordar los ojos inyectados en sangre de Kat. Imaginarte a ti misma con ese mismo aspecto salvaje te producía escalofríos.
Ahora había que centrarse en Jasper. Aferrarse a un sentimiento humano: a la camaradería, la solidaridad. La amistad.

- Aquí es.

El vehículo negro se detuvo a un par de cruces de la dirección exacta tal y como le había indicado Laurent para evitar dejar rastro de vuestro destino final. Camináis bajo una ligera y desagradable llovizna por una acera totalmente desierta a la que se abrían fastuosos vestíbulos, plazoletas con estatuas o cuidados jardines, todos ellos daban acceso a imponentes rascacielos. Todos ellos vacíos, desprovistos de vida, extraños espíritus totémicos del siglo XXI que producían una desagradable sensación de soledad e intimidación en medio de la madrugada.

El rascacielos de TDC generaba la misma sensación, aunque se veían algunas luces a distintas alturas del edificio. Aparentemente el acceso está totalmente cerrado y podéis distinguir varios puntos rojos que conformaban círculos con la forma habitual de las cámaras de videovigilancia.
Imagen

Jasper Rohde (Jebediah_Gogorah)
Caitiff Programador

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#12

Mensaje por Jebediah_Gogorah » 14 Abr 2021, 20:19

{ https://www.youtube.com/watch?v=1uYWYWPc9HU - Karma Police by Radiohead }
Karma police
Arrest this man
He talks in maths
He buzzes like a fridge
He's like a detuned radio...
For a minute there
I lost myself.
-Karma Police, Radiohead

"...Como saben la vivienda se ubica en uno de los barrios más tranquilos y prósperos de la ciudad. Consta de tres habitaciones, salón/comedor..." - Las palabras del promotor mostrando en una recreación holográfica del siguiente paso de la cotidianedad feliz: la compra de una vivienda. Ahora en aquella realidad maldita aquella visión remota se empastaba con la visión aérea real de la vivienda.

Su bestia interior apenas pudo luchar contra el rastro humano que le llevaba a defender a su familila contra viento y marea, sin ni siquiera pensar de la ignorancia de la misma sobre aquel hecho. No habría medallas, ni un final feliz, ni un "papá nos ha salvado...". Habría una rutina voraz de una familia desestructurada que lucha por seguir adelante. De una madre soltera con dos trabajos para cubrir el nivel de vida que un día se planteó con otra persona. De un muchacho que había crecido sin nadie con quien aprender a afeitarse, hablar de chicas o ver el fútbol. Jasper solo era un borrón sin cuenta nueva, un fantasma atrapado en un marco fotográfico con una sonrisa borrada por el paso del tiempo.

Se levantó y caminó directo hacia el router sin ni siquiera pensar en el egoísmo intrínseco que suponía aquella decisión. Desde la más absoluta de las frialdades, tal vez el sacrificio de su familia salvaría la vida de otras tantas personas, algunos muy allegados, quizás a Alex o a Laurent... no lo sabía. Todo era un caos, y ni siquiera el rey del caos que era Rohde sabía moverse en aquella maraña de decisiones con efectos de dominó.

Su dedo recorrió la parte trasera del enrutador, mientras temblaba, e intentaba mantener frescos en su memoria los recuerdos felices de lo que fue una vida plena, para no dar atisbo alguno al arrepentimiento. Encontró el switch, lo dejó caer con un chasquido... OFF > ON... empezaba la pesadilla.

Avatar de Usuario
LAURENT MALALT (Justycar)
Contrabandista

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#13

Mensaje por Justycar » 16 Abr 2021, 11:21

https://www.youtube.com/watch?v=u5CVsCnxyXg


El sedán negro atravesó la ciudad en silencio, parecía increíble que la noche anterior el ruido, la furia y el caos hubieran consumido la ciudad, en contraste con la sepulcral tranquilidad que les acompañaba. Malalt sentía que se despedía, era probable que no se volvieran a ver, que bien se fuera a otra ciudad, bien muriera definitivamente en aquel tugurio, su fin hubiera llegado. El vehículo se detuvo frente al edificio de oficinas, con aquellas cámaras como mudos y únicos testigos. Antes de bajarse el francés le dio un gran abrazo, sintió todo lo que ella había hecho por él en los últimos años como una ola de calor reconfortante, como un testimonio de lo que importaba, ellos tres.

-Quédate con las llaves del coche y del refugio. Utilízalos cuanto necesites, pero sal de la ciudad, huye de aquí. Antes quiero que vayas a buscar a Job y pongas en su conocimiento todo cuanto ha pasado, también dile que los Verdaderos Daneses están investigando los asesinatos y que debe haber otro nodo o una base en Christiani & Nielsen. Un grupo de ellos ha desaparecido en alguna parte, Greta Von Stauffenberg está desesperada por encontrarlos.

El Toreador le dio la espalda y caminó unos pasos, sintió que le temblaban las rodillas y se giró para verla. Con el pelo cortado y una americana blanca, lucía distinta, parecía otra persona muy distinta de la rebelde Brujah adolescente que había conocido. Ella había estado ahí siempre, incondicionalmente, había sido su escudo frente a la tempestad, su mano derecha, su contrafuerte y los cimientos que lo había mantenido en pie. En aquel instante, Laurent Malalt descubrió que sí tenía una causa al fin y al cabo, una causa que no requería de banderas, su coterie, la familia.

-Ponte a salvo, en serio, no quiero volver a verte. Busca a Job, cuéntale todo lo que sabes y pídele ayuda.

El contrabandista, el malabarista, se dirigió hacia la torre de cristal, dejando que el sonido ronroneante del motor se perdiera en la lejanía y poniendo, entonces, toda su atención en salvar a su otro hijo. Las primeras gotas de lluvia rompieron su reflejo en los charcos.

Imagen

Avatar de Usuario
Voivoda
Fundador
Fundador
Mensajes: 4528
Registrado: 13 Jul 2019, 17:50
Ubicación: Madrid
Mensajes miarroba: 27.018
Antigüedad: 7 de Agosto de 2004
Contactar:

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#14

Mensaje por Voivoda » 25 Abr 2021, 13:28

Una repentina sensación de calidez encontró su lugar en el interior del cuerpo no-muerto de Laurent Malalt al mismo tiempo que veía alejarse el coche que conducía Álex. Había costado convencer a la Brujah de la necesidad de que al menos uno de los miembros de la Coterie pudiera dar testimonio y seguir buscando su camino. Álex había insistido varias veces en su intención de acceder al interior del rascacielos. A Laurent no le cabía duda de la veracidad de sus intenciones, de la llama que nunca se apaga en el corazón de una Brujah, incluso cuando era consciente de la amargura que recorría los pensamientos de su compañera por sus repetidas pérdidas de control en las últimas noches.

Pero el sedán se alejaba.

Álex había tenido buena conexión con Job. La Brujah era consciente también de que la idea de Laurent era buena y había podido leer sin esfuerzo entre las emociones del Toreador. A pesar de su arrogancia en ocasiones, el lazo más fuerte que aún le mantenía apegado a la humanidad era su propia relación con ella misma y con Jasper. Álex no podía negar que había sentido algo parecido a una intensa emoción... casi humana, al entender las motivaciones verdaderas, y quién sabe si finales, de Laurent. Sólo por ese segundo de fraternidad sincera había merecido la pena todo lo que habían pasado juntos.

Quizá unos habéis sido la salvación de los otros.

----------- Ruido blanco que se asienta poco a poco. Un sutil cambio de iluminación. Una presencia callada, pero ya familiar, en su cabeza. Jasper se fue habituando a las diferentes sensaciones que acompañaban a sus gestos mientras encendía el router. Se sentía como un autómata que se aferraba a los recuerdos de una humanidad perdida, de un pasado de supuesta felicidad al que nunca podría acceder. Doblegaba su voluntad al mismo tiempo que aún se aferraba a ella.

Las luces verdes comenzaron a parpadear y Jasper observó a su alrededor. La sala seguía siendo la misma, pero la iluminación era mucho más tenue. Apenas podía distinguir ahora la emisión del circuito de video del dron que sobrevolaba la casa de su familia. Y delante de él, la puerta blindada se había abierto, mostrando una especie de hall muy parecido al que vio en la isla de Saltholm. Era un pequeño espacio cuadrado que daba a una puerta simple de madera.

- Entre, señor Rohde. Sólo queremos que nos cuente lo que ve al otro lado.

La voz de los altavoces resonaba metálica, lejana y amortiguada. El sabor lejano de la Vitae aún era perceptible en la boca seca del Caitiff. Creyó distinguir un olor a chimenea entremezclado de un modo carente de sentido con el aroma de drogas blandas que conocía bien.

Jasper puso la mano en el pestillo de la puerta de madera mientras el parpadeo de las luces del router parecía crear una rítmica sinfonía verdosa.

----------- El rascacielos estaba cerrado. A primera vista, no había manera de poder entrar en esa impenetrable fortaleza del siglo XXI. Laurent sabía que las cámaras de seguridad exteriores le estarían filmando. Dejó que la lluvia, ahora reconvertida en una finísima sábana, fuera poco a poco dibujando miles de pequeñas esferas transparentes en su ropa. Se sentía sorprendentemente calmado. La determinación y la aceptación de las pérdidas que había sufrido le habían sumido en una paz interior casi inexpugnable.

Una de las cámaras se giró hacia él y pudo escuchar una voz anodina de un hombre al otro lado del interfono.

- Abriremos mañana a partir de las 9, entonces le podrán atender, señor.

----------- El olor a madera, a especias, a incienso y a las cenizas de una chimenea golpeó con fuerza a Jasper una vez que cerró la puerta tras de sí. Tardó unos segundos en habituarse a lo que veía.

No tenía sentido alguno.

No dentro de un rascacielos de última generación.

Estaba en una pequeña habitación con suelos de madera iluminada por la luz de las velas. Parecía una especie de descansillo cuyas paredes estaban repletas de cuadros de paisajes escandinavos, lagos, pantanos y tupidos bosques. La estancia tenía una puerta entreabierta de la que procedían todos los olores que podía percibir y, a juzgar por el baile de la luz, era el lugar en el que crepitaban las llamas de la chimenea. Sin poder terminar de explicarse por qué, Jasper tenía la sensación de estar en un hogar. La calidez era agradable, se sentía en cierto modo familiarizado con todo cuanto le rodeaba a pesar de que rompía toda lógica. Jasper pudo comprobar que no había rastro de instalaciones eléctricas ni mucho menos de cámaras ni dispositivos de ese estilo.

La puerta se abrió del todo, incrementando la amalgama de olores, y Jasper observó a un hombre de mediana edad y barba canosa que le miraba con curiosidad. Su ropa parecía de otro tiempo. En su mano izquierda llevaba una paleta de pintor, así como un pincel en su mano derecha.

- ¿Desea algo vuesa merced? -preguntó con un acento extraño

Imagen
Imagen

Avatar de Usuario
LAURENT MALALT (Justycar)
Contrabandista

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#15

Mensaje por Justycar » 26 Abr 2021, 15:15

https://www.youtube.com/watch?v=jZW8v5FIUIo

Annelise y Klaus, dos nombres que no le decían nada, pero que lo eran todo para Jaspers. El Toreador se tomó un largo segundo antes de contestar a aquella voz metálica que emergía del altavoz. Sentía la ausencia de Alex dolorosamente y, al mismo tiempo, un profundo alivio al saber que estaría a salvo. Si ella se salvaba, aún había esperanza. Quizás Job la protegiera, quizás el Tremere pudiera sacarle algo de partido a la información que le regalaban. Esperaba estar tomando las decisiones correctas, se guiaba por su instinto, por sus sentimientos, a estas alturas, lo único que le quedaba.

-Considérenme el abogado del señor Rhode. Hagamos un trato.

El francés inspiró profundamente mientras esperaba que la presencia invisible más allá de la red de vigilancia mordiera el anzuelo. A su alrededor las gotas de agua cobraban un tono violáceo y rosado, teñidas por la luz del monitor. Sabía que se adentraba en el peligro, jugaba con fuego, había nacido para ello.

Jasper Rohde (Jebediah_Gogorah)
Caitiff Programador

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#16

Mensaje por Jebediah_Gogorah » 26 Abr 2021, 16:10

{ https://www.youtube.com/watch?v=481GuSgiyI4 - The miracle of love by Eurythmics }

El calor del fuego de la chimenea se extendía por toda la sala. La diminuta mano de Klaus se aferraba con desconocido instinto al pulgar de Jasper, que con ojos vidriosos contemplaba el milagro de la vida, allí en su regazo, sobre su pecho. El recuerdo de la felicidad plena era un recuerdo perenne que se aferraba a los huesos. Su barbilla, su pequeña naricita chata, y sus orejas desproporcionadas. Su fina y pequeña capa de pelo rubio sobre su cabeza, y sobre todo aquel olor inconfundible capaz de perfumar el alma, para siempre.

Ahora todo se difuminaba, con una niebla de olvido que intentaba levantarse por las paredes. Klaus solo era un leitmotiv, una fuerza remota y vital que alimentaba el motor autómata del caitiff. Seguramente, el último resquicio de verdadera humanidad que podría quedarle, aún cuando las noches se tornaran aún más oscuras. La realidad era un monstruo insaciable, que ahora le surtía con una nueva jugada, confundiendolo como un títere en manos de voces tras un cristal.

Solo cabía la posibilidad de un escenario preparado para llevarlo a la máxima de las confusiones. Para acabar de abortadar su mente y hacerlo enloquecer, forzándole a perder el atisbo de rienda que aun permanecía en sus manos. Dos dedos débiles agarrando un trozo de cuerda que lo sostiene al corcel de su vida. Todo se amalgamaba con la posibilidad de que fuera victima de una ilusión, como aquellos poderes de la sangre que había aprendido recientemente.

En cualquiera de los casos, el pintor de otra época ansioso de respuestas, no pareció sorprenderse por el desaliñado aspecto y ropajes de Jasper... no cabía otra posibilidad. Lo querían hacer enloquecer. Vomitó la pregunta más natural del mundo, en un estado máximo de confusión... - ¿Quien es usted?.-

Avatar de Usuario
Voivoda
Fundador
Fundador
Mensajes: 4528
Registrado: 13 Jul 2019, 17:50
Ubicación: Madrid
Mensajes miarroba: 27.018
Antigüedad: 7 de Agosto de 2004
Contactar:

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#17

Mensaje por Voivoda » 02 May 2021, 19:27

El pintor sonrió un instante. Era una sonrisa que pretendía ser educada, aunque no dejaba de disimular una cierta incomodidad. Jasper parpadeó varias veces, como quien quiere quitarse de la vista lo que a todas luces parece una ilusión. Nada cambió a su alrededor, y de hecho los olores se hacían más fuertes. Una amalgama de extraños sonidos, como susurros a un volumen muy bajo se agolpaban en sus pensamientos. El Caitiff sentía que estaba al borde de caer por un precipicio mental y sensorial.

- Kla... Klaus es mi nombre -dice un tanto dubitativo. El hombre mira hacia el interior de la estancia en la que está y añade algo que no te esperas- Podéis recoger, la clase ha terminado.

Te invita a acercarte unos pasos más, lo que haces cautelosamente. Tienes la extraña sensación de que Klaus te resulta familiar, aunque jurarías que no le has visto nunca. Aún así, no te sientes alerta en su presencia, tu Bestia incluso parece extrañamente calmada.

Al asomarte desde la distancia observas un salón de grandes dimensiones repleto de caballetes, pinceles, pinturas, telas, tapices, sábanas... Todo conforma un agradable desorden con un intenso olor a incienso y especias que incluso han generado una cierta humareda en la parte superior de aquellos techos altos con vigas de madera. El humo baila entre esas vigas y te quedas despistado por el efecto durante unos segundos. Después compruebas que media docena de chicos, apenas adolescentes, recogen a toda prisa sus aparejos de pintura. Todos ellos llevan una especie de bufanda de tela que les tapa la nariz y la boca. Un par de muchachos apuran un poco más, dando unas últimas pinceladas antes de recoger sus pinturas y marcharse casi atropelladamente de la estancia.

Una imagen vuelve a la mente de Jasper. Una imagen que creía olvidada, pero que vuelve de nuevo gracias a su peculiar capacidad para atesorar en su memoria casi de modo fotográfico todo cuanto le sucede. La imagen de Álex enseñándoles a él y a Laurent un dibujo con unas siluetas indistinguibles exceptuando por una que se parecía demasiado a sí mismo.*

- ¿En... en qué... pu, puedo ayudarle? -añade Klaus con simpatía y mostrando abiertamente su tartamudez.

---------- La lluvia se detiene lentamente, dejando en su lugar un concierto aleatorio de gotas que caen a la acera desde los centenares de salientes y alerones del inmenso rascacielos. Laurent no cree en los presagios, pero por un momento piensa en la casualidad de que finalmente escampe cuando llega a un lugar en el que lo que espera sea probablemente otra tormenta.

No hay más movimiento ni sonido durante cinco minutos que el de esas gotas de agua que por un momento se le asemejan al Toreador a una extraña sinfonía carente de un ritmo armónico. Finalmente, un leve zumbido indica la apertura de las puertas, lo que permite a Laurent acceder al hall del imponente edificio. Es un espacio casi diáfano que se ilumina poco a poco permitiendo distinguir un mostrador semejante al de los hoteles y varias pantallas de televisión que se encienden con videos promocionales de TDC.

TDC NET delivers the best mobile network and the fastest fixed connections – and is shaping Denmark’s digital future by rolling out fibre and 5G.

Imagen

El pitido de una campana impersonal anuncia la llegada de un ascensor, y segundos después Laurent ve cómo caminan hacia él dos mujeres. Una, rubia con el pelo recogido, paso decidido y ropa de ejecutiva, es la misma con la que llegó a hablar la pasada noche en el callejón de la parte de atrás de su ya perdido refugio. Katja Fjordahl era su nombre. La otra mujer es notablemente más mayor, habrá cumplido los cincuenta, apenas llega al metro y medio de altura, lleva gafas y tiene un rostro amable.

Imagen

También te das cuenta de que del ascensor se ha bajado un hombre trajeado que no esconde el arma que tiene a su disposición en el cinturón. Él se queda varios metros por detrás. Es de nuevo la voz de la señora Fjordahl la que vuelves a escuchar.

- Señor...

Espera a que le digas tu apellido.

- Ella es Olga Molgard, del equipo legal de MT Hojgaard y sus diferentes filiales -dice presentando a la señora más mayor que sonríe de oreja a oreja. Es casi entrañable- Perdone que hablemos en el vestíbulo, pero dadas las horas que son...

La señora más mayor rebusca en una carpeta y te tiende unos papeles que llevan el membrete del Ministerio del Interior.

- MT Hogjaard y varias de sus empresas filiales, como es el caso de Nemetschek a quien representa la señora Fjordahl, así como TDC en cuyo edificio nos encontramos, estamos trabajando en un proyecto protegido por las leyes de secretos oficiales ya que interfiere en asuntos de seguridad nacional. Tenemos el visto bueno del Gobierno y de la policía de Dinamarca para realizar una serie de preguntas a distintas personas que pueden ser de gran ayuda para el desarrollo de este proyecto, entre ellos el señor Rohde. Durante estas conversaciones se garantizan todos los derechos fundamentales del señor Rohde y por supuesto tiene nuestro compromiso de que no sufrirá daño alguno y en caso de que así sucediera por alguna negligencia o actitud potencialmente violenta de su defendido, MT Hojgaard y cualquiera de sus filiales se harían cargo de las correspondientes indemnizaciones.

Tu desconocimiento de la ley es absoluto, aunque no te cabe duda de que ese conglomerado de grandes empresas se habrá cubierto las espaldas. Y que cuenten con el visto bueno de la propia policía te hace pensar que realmente Lindhart no debe estar ya de vuestro lado. La señora mantiene su beatífica sonrisa mientras espera a que leas el papel. Ante tu duda, vuelve a decir una última palabra.

- Si tiene otras dudas, no tendré inconveniente en recibirle mañana a primera hora para aclararle cualquier preocupación que pueda tener.


OFF

*Por los cambios vitales de los últimos tiempos y el hecho de que estéis separados ahora mismo, hay una pequeña desincronización. Álex os enseñó una imagen con las siluetas de los tres, ya que lo previsible es que los tres hubierais llegado a esa escena. Al no poder estar ahora mismo Miriam, y al estar separados, aunque en aquel dibujo había varias siluetas tal y como se describió en esta escena, tanto entonces como ahora Jasper se reconoció solo a sí mismo en el momento en que Álex se lo enseñó (las otras siluetas serían difusas) y ahora lo que recuerda es aquel mismo dibujo en el que él se reconoció... y que probablemente habrá sido creado en la escena actual.
Imagen

Avatar de Usuario
LAURENT MALALT (Justycar)
Contrabandista

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#18

Mensaje por Justycar » 03 May 2021, 13:07

En un primer momento, el Toreador se sintió abrumado por el despliegue de jerga y referencias a leyes, regulaciones y contactos en las altas esferas, pero él no había venido aquí a jugar limpiamente, ni a tratar de ganarles en su terreno, sino a mentir como un bellaco.

-Malalt, Laurent Malalt- contestó el francés con una amplia sonrisa- enchanté, madame.

El contrabandista se paseó lentamente por el vestíbulo, mostrando una calma que pretendía decir que se sentía perfectamente seguro de sí mismo y de lo que iba a decir. Tomó aire suavemente y pensó en la estrategia a seguir, esta gente tenía que saber mucho sobre ellos, sobre el router y las visiones fantasmales que producía, parecía que era lo único que les importaba. Era probable que tuvieran conocimiento de que jugaban con lo sobrenatural, que fueran vampiros o peones de uno de ellos, no parecía importarles.

-Comprendo, comprendo- dijo haciendo una pausa dramática, como si realmente estuviera dándole vueltas a algo en su cabeza- Pero debe usted comprender también que yo soy el garante de los derechos fundamentales del señor Rhode, no ustedes. Permítanme saber qué quieren de él, reunirme con mi cliente y, en efecto, volveremos mañana a primera hora a resolver cualquier asunto que quede pendiente.
Spoiler
Mostrar
Intento persuadirlos y me apoyo en Fascinación, gastando un punto de sangre.

Avatar de Usuario
Voivoda
Fundador
Fundador
Mensajes: 4528
Registrado: 13 Jul 2019, 17:50
Ubicación: Madrid
Mensajes miarroba: 27.018
Antigüedad: 7 de Agosto de 2004
Contactar:

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#19

Mensaje por Voivoda » 06 May 2021, 19:26

OFF: Como estáis separados y comentó @Jebediah_Gogorah que ahora anda liado, sigo adelante un poco más con Laurent.

Las dos mujeres se miran entre ellas durante unos segundos, con gesto serio la ejecutiva más joven y con su perenne rostro afable la abogada de la compañía. Ninguna de las dos te intimidaba lo más mínimo, era difícil conseguir ese efecto en alguien que ya había superado la barrera de la inmortalidad, pero aún así tus sentidos se mantenían alerta. Tenías en cierto modo la valentía de quien siente que tiene ya poco que perder, así como la predeterminación de quien se cree en una misión que vale más que la seguridad de uno mismo. Tales sensaciones podían ser propias de alguien a quien se pudiera calificar de temerario, si bien en la circunstancia actual te sentías extrañamente liberado. Saboreas durante unos segundos la sensación de haber penetrado en su desconfianza. De algún modo sobrenatural, inherente a tu Sangre, te van a llevar hacia el interior del edificio y no de vuelta a la calle.

El tamaño del hall y del enorme edificio vacío era un tanto sobrecogedor no obstante, seguía habiendo entornos que podían resultar un tanto inhumanos incluso para quien como tú ya había dejado de serlo.

Finalmente, al cabo de unos segundos, la voz de la señora Fjordahl suena de nuevo con determinación, casi dirías que con un cierto deje innato de liderazgo o autoritarismo.

- Acompáñenos.

Minutos después

Los pasos de las dos mujeres resuenan en el suelo perfectamente encerado de la décimocuarta planta del rascacielos apenas medio metro por delante de ti. Sigues rítmicamente el sonido de los tacones de la ejecutiva. El sonido y su movimiento elegante, casi como si se deslizara por un suelo que pareciera dispuesto únicamente para que ella caminara sobre él te desconcentran durante unos segundos, ya que el conjunto conforma un todo armónico de perfecta sincronía. No es ya la vulgar belleza que pueda desprender la mujer, sino la combinación de su movimiento y el sonido de sus pisadas el que crea un entorno en cierto modo artístico.

Sientes el ligero abismo de la perdición en tus pensamientos propia de tu Sangre, pero se esfuma con rápidez ese vértigo al notar además los pasos decididos del agente de seguridad que camina por detrás de ti.

Finalmente, entráis en una sala de juntas desde la que hay una agradable visión de Copenhague y del puente de Oresund. Hay varias televisiones encendidas, las luces varían de modo automático en función de las necesidades de la ocupación de la sala y los sillones son agradables, como los de los despachos de los ejecutivos. Llega a tu nariz el olor del café caliente, el cual te ofrece Fjordahl y tú rechazas educadamente. A pesar de haber pasado buena parte de tu no-vida como un arribista, o precisamente por ello, puedes notar en tu propio ADN que podrías acostumbrarte rápidamente a este tipo de entornos, como si el cruel y sangriento abrazo del Marqués en realidad te hubiera predispuesto para el lujo y no para sótanos en barrios llenos de drogadictos.

La mujer más mayor señala una de las televisiones en cuya pantalla ves una especie de sala de interrogatorio vacía con dos puertas. Acto seguido, te extiende un dossier que lleva también un sello gubernamental. Las dos mujeres se sientan enfrente de ti mientras que el hombre de traje se queda junto a la puerta.

- El señor Rohde es un informático al que los servicios de seguridad han vigilado desde hace tiempo, al igual que se hace de modo rutinario con miles de usuarios de la Red por motivos de seguridad nacional -te explica como si fuera una maestra de instituto que se extendiera en una clase de Historia- Le propusimos la participación en un proyecto cuyas características son contenido reservado por parte del Gobierno y él mismo ha accedido a colaborar y vino hasta aquí por su propio pie y, por tanto, por su propia voluntad. Aunque ahora mismo no se le puede ver ya que ha atravesado una de las puertas de la sala que puede usted ver en esa pantalla, el señor Rohde se encuentra en una habitación adyacente participando en una experiencia de realidad virtual que puede ser de gran utilidad para la seguridad de nuestro país.

La señora Fjordahl vuelve a tomar la palabra.

- En el dossier -dice señalando la carpeta- encontrará los detalles técnicos y de igual modo los protocolos de seguridad que garantizan que el señor Rohde no sufrirá ningún daño. También en las grabaciones de nuestras cámaras de seguridad podrá comprobar que ha entrado en el edificio por voluntad propia, por lo que desde ese momento forma parte del proyecto del Gobierno de Dinamarca.

Las mujeres guardan unos segundos de silencio para que asimiles la información. Fjordahl vuelve a hablar.

- Como hablamos la noche anterior, el señor Rohde poseía además un aparato que es propiedad de una empresa participante en el proyecto, dispositivo que como usted mismo pudo comprobar se negó a entregarnos, lo que según la ley provoca que sea sospechoso de un delito de hurto y de posible espionaje industrial. Afortunadamente, su colaboración en este proyecto facilitará que no tomemos acciones legales y que en cuanto termine su participación en el mismo pueda marcharse con usted sin mayores inconvenientes -La sutil advertencia tiene una elegancia florentina. Fjordahl se levanta, dispuesta a marcharse- Puede quedarse aquí con la señora Molgard si lo desea y si tiene alguna duda. En cuanto terminemos, les acompañaremos a la salida y dispondremos de un vehículo para llevarles a sus casas si así lo desean.




OFF
Jasper -2 Puntos de Sangre.
Laurent. -7 puntos de Sangre y -2 de FV
Álex -4 Puntos de Sangre. FV llena de nuevo.
Imagen

Avatar de Usuario
LAURENT MALALT (Justycar)
Contrabandista

Re: Episodio 9. Evasión o victoria

#20

Mensaje por Justycar » 07 May 2021, 15:15

https://www.youtube.com/watch?v=66VnOdk ... rt_radio=1



El francés se sentó, acarició la portada de cuero del dossier con el símbolo del gobierno marcado a relieve y lo abrió suavemente, deslizando su mirada por sus múltiples páginas color crema. Pasó por alto los detalles técnicos y puso atención a los nombres de las empresas y personas que pudiera encontrar. Mientras tanto escuchaba y trataba de procesar la información que le daban, Jaspers estaba aquí por algún tipo de experimento de realidad virtual relacionado con un aparato que no podía ser otro que el router que andaban buscando la noche anterior.

Así pues, al final habían conseguido la máquina, esa fantasmal moviola capaz de proyectar fantasías en la mente de aquellos sometidos a su influjo. Si aquella gente estaba interesada en eso, sabían mucho más de lo que ocurría en la ciudad de lo que aparentaban y todo eso, lejos de ser un experimento científico, era flagrante ruptura de la Mascarada. Laurent desvió su mirada un instante al Oresund y la isla donde habían encontrado aquello, la arquitectura del puente eran como vértebras levantadas sobre un océano negro y, bajo ellas, se abría otra mancha oscura, un nodo, el corazón, Salthom.

-Gracias, muchas gracias por colaboración. En efecto, estoy interesado en estos documentos y en las grabaciones- dijo señalando la pantalla donde esperaba ver a Jaspers en la habitación contigua.

Dejó que la mujer se marchara y siguió leyendo unos minutos, sonriéndole amablemente a Olga Molgard mientras repasaba los archivos, realmente prestando atención y buscando nombres importantes. Pasado un instante se levantó para observar a Jaspers en aquel equipo de plasma de alta definición, parecía aturdido, Malalt no encontró ningún sistema que lo conectara el router. Tampoco era necesario.

-¿Sabe usted que el señor Rhode padece una grave enfermedad?- Dejó caer Laurent, todavía de espaldas, con su rostro iluminado por la luz azul de la pantalla.

Cerrado

Volver a “Coterie 1. Jebediah, Ilitia, Justycar”