Preludio: Lazos del Futuro

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Sebastian_Leroux
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#1

Mensaje por Sebastian_Leroux » 12 Feb 2017, 04:39

- ¿Y... eso es todo?

- Ja, mi querido Jean-Luc, ¿es decepción eso que noto en tus palabras? ¿acaso esperabas algo más? - Sahir se encontraba frente a una pequeña cocina electrica en la que una tetera con motivos orientales pitaba reclamando atención.

- No se si algo más. Tal vez algo menos. O algo diferente. Pensé que sería más alegórico. Simbólico. Interpretable. Lo que me has contado suena tan...

- ¿Prosaico? Lo es. Oh, sí, a veces las visiones vienen en formatos ambiguos, como las antiguas profecías: bellas y terribles, complejas imágenes repletas de simbolismos esotéricos - Sahir apagó la cocina, retiró la tetera y levantándola tres veces sobre su cabeza musitó una pequeña ¿bendición? en voz baja - Pero en otras ocasiones, simplemente, ves una cara gritando que se descompone en una nube de polvo. Y es tan sencillo como suena: uno de los nuestros va a encontrarse con su destino definitivo, el que nos aguarda a todos. Asesinado, para más señas. Además, en este caso, conozco esa cara. Así que sí, todo es terriblemente prosaico, me temo.

Sahir se acercó a la mesa baja y vertió con cuidado el líquido verde en las tres tazas que con exquisito cuidado había dispuesto sobre la superficie de madera. La habitación se inundó con un aroma amargo y profundo, que Jean Luc disfrutó durante un par de segundos cerrando sus ojos aproximando el recipiente a su cara. Cuando volvió a abrirlos, Sahir se había sentado en frente suya, con las piernas cruzadas y la taza caliente sobre sus dos manos, a unos pocos centímetros de su propia nariz, como tantas veces le había visto hacer Jean Luc. Sabía que permanecería en esa posición, saboreando el olor, y sin que la taza tocase sus labios ni una sóla vez, durante el resto de la conversación.

- Conocí a Louis durante el Segundo Imperio Francés. Su sire fue uno de los valedores del nuevo régimen, al menos durante los años que duró, y Louis colaboró extensamente con las autoridades. Creo que incluso estuvo en Sedán. Posteriormente siguió implicado con las sucesivas Repúblicas. Es una rata de museo. Un perfecto dilentante, un gourmande degenerado, siempre rodeado de sus queridos artistas, al menos mientras le aguantan el ritmo. Ten cuidado, Jean-Luc, o te sorberá la pasión como quien se come unos escargots.

El comentario de Sahir, acompañado de una sonrisa (el malkavian estaba de un extraordinario buen humor aquella noche) fue cortado por la seca tos de su acompañante aquella noche. Alicia Giner, ghoul de la Administración, la única que podía beber el líquido, ni siquiera había tocado la taza.

-Bien, una vez aclarado su objetivo, y que el señor Sahir es la fuente de nuestra información, le explicaré algún detalle adicional, señor du Fleuve. La visión del señor Sahir no deja lugar a dudas: el asesinato ocurrirá en algún momento de la fiesta de bienvenida del señor de la Bonnafont. Lamentablemente, esa misma precognición no da detalle alguno acerca de la autoría. Lo que nos lleva a especular al respecto, ni que decir tiene que conocer la dirección desde el que vendrá el ataque, puede facilitarles mucho su tarea de evitarlo. En primer lug...

- ¿No prueba el té, señorita Giner? Me sirven esta variedad de Maccha directamente desde Okaido, y el sabor es simplemente exquisito, se lo aseguro - Sahir de nuevo interrumpió a la ghoul. Alicia miró la taza como si fuera la primera vez que la veía, y tras sorber una cantidad mínima del líquido, prosiguió su exposición.

- En primer lugar, es el propio Sabbat el sospechoso principal del crimen, como parte más interesada en que el tratado no se firme. Por lo que sabemos en la Administración, las negociaciones se han llevado con la mayor de las discrecciones, pero dado lo prolongadas de las mismas y el alto número de intervinientes, es muy posible que las noticias de las mismas ya hayan llegado a algún Obispo. Lamentablemente, esa es sólo la primera posibilidad. El inminente tratado ha sido acogido con grados variables de entusiasmo entre las distintas ciudades firmantes; prácticamente en todas ellas hay facciones políticas contrarias al mismo, y que por tanto estarían interesadas en hacer descarrilar el acuerdo.

- Ajá. Luego como candaditos tenemos a la secta más importante en número en el territorio nacional, más la práctica totalidad de la población de vástagos europeos. Muy útil - apostilló Sahir.

- Finalmente, en Barcelona tampoco hay consenso sobre la conveniencia de firmar el tratado. Hay elementos brujah y/o anarquistas que consideran la asistencia europea como una injerencia en asuntos internos de la ciudad. Los ventrue, y de manera más discreta sus aliados los Tremere, podrían querer que el tratado fracasase para erosionar políticamente el Principado. Y no podemos descartar la actuación de algún lobo solitario, sin motivación política.

- ¿No habríamos acabado antes enumerando los posibles no asesinos del pobre Louis?

Una vez más Alicia ignoró los comentarios de Sahir.

- Está usted muy callado, señor du Fleuve ¿tiene usted alguna pregunta?



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