BDE (Prólogo común gangrel) Torneos clandestinos y reencuentros familiares

Moderador: Sebastian_Leroux

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IvyReaper
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#31

Mensaje por IvyReaper » 21 Oct 2017, 15:06

Me separo y me marcho sin mediar palabra.

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Jadlow
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#32

Mensaje por Jadlow » 25 Oct 2017, 16:17

La pelea era demasiado entretenida, Bruno se estaba aguantando las ganas de poder meterse a combatir pues la sangre le estaba hirviendo más que de costumbre. Un movimiento continúo de su pierna derecha demostraba que estaba preocupado del resultado que podría tener este enfrentamiento, pero observaba atento y preocupado como avanzaba la pelea.

Pero le era inevitable no desviar su mirada a Miriam, después de todo era su sire. Tambien le prestaba atención a la neonata que parecía la protegida de la sheriff, no deseaba que la situación se saliera de control por afuera y poner en peligro a Ricardo por como se estaban dando las cosas.

Cuando Anna acabo sometida supo que si no fuese un vampiro hubiese estado acabada por la presión que ejercía la otra mujer, seguramente se hubiese rendido o acabado inconciente por la falta de aire. Pero el modo en que se libró de la presa fue lo que más llamó la atención de Bruno, pues parecía que la sheriff había dado en un punto herido, un lugar donde no había pegado antes. "¿Comó puede ser posible? ¿Hubo un ataque del cual no alertaron? ¿Y si no podían con la amenaza?"

-"Maldición.."- Mascullo mordiendose sus palabras el extranjero mientras analizaba las posibilidades de lo que estaba aconteciendo.

Pero no tuvo mucho tiempo para pensar porque de reojo, tarde logró observar como su ex compañera de coterie había dejado que la bestia saliera a la luz. "¿Pero que mierda le pasa a esta? Atacando a Akula..."

Bruno se movió rápidamente para intentar evitar que llegará al ring mientras de su chaqueta sacaba una estaca y la semi escondía poniendola contra su muñeca. Pero antes de que ello fuese necesario la extraña gangrel que se había presentado en el lugar logró aplacar las ancías de pelea.

Las maneras que tenían Miriam y Adriadne eran demasiado extrañas para el gangrel, que sabía que si algún día cometía un acto de deshonor tal su Sire lejos de comprenderlo tal vez nunca se lo perdonaría. El autocontrol era la base para evitar degradarse hasta que la bestia te domine como parecía que había dominado a Edda en incontables ocasiones, la forastera era sin dudas una violación andante a la mascarada y el que este presente también resultaba algo extraño a Bruno. Pero en este momento lo que menos necesitaban era entrar en conflictos.

Luego de que Miriam se marchará sin mediar palabra ni disculparse Bruno no pudo hacer más que negar con la cabeza. La pelea no había terminado y no parecía que fuese a acabar. Debía intervenir, después de todo era el anfitrión. Guardo nuevamente la estaca que llevaba con él y luego tomó la palabra.

-Juez. ¿Desición?- Preguntó antes de proseguir, suponía cual era pero esperaría a que su Sire le concediera la victoria a Anna a pesar de que si no fuese por Miriam hubiera durado bastante más. -Hermanos y hermanas, por favor no se reitren aún. Si alguien más quiere retar a otra persona es bienvenido. De hecho si alguien quiere competir conmigo en una practica de tiro estaré muy feliz de ponerme a prueba. También hace poco logre reforjar una espada de un poderoso y antigüo enemigo al que me enfrente el año pasado, me gustaría probar si ha quedado bien.- Bruno intentaba sonar animado, deseaba restar importancia al hecho de que haya sido un fallo la pelea.


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Casemir
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#33

Mensaje por Casemir » 26 Oct 2017, 01:43

-Juez. ¿Decisión?- preguntó Bruno.

- Ana gana... por abandono- contesta Rodrigo casi sorprendido, como si estuviera contando lo más obvio.

El público no lo tiene tan claro. Los Gangrel de ambas facciones discuten. Que si Ariadne se ha ido para ocuparse de su chiquilla. Que si de todas formas iba a perder. Que al contrario, que estaba en mejores condiciones que su rival... Rodrigo tiene que levantar la voz para hacerse oír.

- Si no ha abandonado, ha pisado fuera de la lona. Ana es la ganadora, no hay vuelta de hoja.

La cara de Ana, y su lenguaje corporal, muestra de todo menos satisfacción por la victoria. Se baja del ring, mirando con profundo resentimiento a su rival de hace momentos. Ésta sin embargo parece ajena a ella, y al resto de gente. Sólo mira a Zuriñe, sin mediar palabra, antes de alejarse de la zona.

Bruno toma la palabra:

-Hermanos y hermanas, por favor no se reitren aún. Si alguien más quiere retar a otra persona es bienvenido. De hecho si alguien quiere competir conmigo en una practica de tiro estaré muy feliz de ponerme a prueba. También hace poco logre reforjar una espada de un poderoso y antigüo enemigo al que me enfrente el año pasado, me gustaría probar si ha quedado bien.

Akula se acerca a él.

- Hombre, eso ya sería más interesante que la pelea de mancos de antes.

- ¿Qué dices, atontado? - contesta Lluisa muy enfadada. El ambiente se caldea rápido.

- No lo digo como falta de respeto a nadie- contesta él imponiendo su vozarrón-. Es que una pelea sin garras ni armas entre Vástagos... Pero las opciones que plantea ahora el señor Matterazi sí son más interesantes. Un duelo a la vieja usanza. Si quiere, yo puedo ser su rival, aunque por otro lado entiendo que quizás prefiera enfrentarse a alguien más asequible.

Ana se ha ido a un rincón apartado y observa desde la distancia, aparentemente intranquila.


Jadlow
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#34

Mensaje por Jadlow » 26 Oct 2017, 16:19

Bruno sonrío ante la propuesta de Akula, sabía que era un oponente que no podía darse el lujo de descuidarse un segundo siquiera, por lo que había escuchado de él mismo parecía un veterano en la guerra contra el Sabbat y podía intuir que para haber sobrevivido tanto con su carácter seguramente su cuerpo sería tan duro como la roca por lo que una pelea con él sería sin dudas algo de donde podría aprender mucho.

-Yo nunca dije que no podían usar armas, pero hay heridas que cuesta curar más que otras. No deseaba que alguno de nosotros tuviese que andar días para recuperarse. Voy por mi espada para un duelo a la vieja usanza.- Comentó Bruno sin dejarse amedentrar por su compañero de Clan, ya había peleado muchas veces con adversarios superiores a él y no iba a perder la oportunidad de medirse con alguien del calibre de Akula. Aunque perdiera sabía que no hecharse atrás labraría el respeto de su contrincante.

Luego de ello se dirigío al contenedor en el que antes había estado sentado con su Sire y de su mochila sacó un objeto que sobresalía, una vaina de madera improvisada recubierta por algunas telas que le daban cierto aspecto rustico. Mientras la sacaba con cierto mimo que parecía ser una reliquia o un preciado tesoro, cuando de un salto bajo del contenedor comenzó a sacar las telas que la rodeaban, la vaina que recubría la espada era sencilla, sin decorativos pero dejaba ver que clase de espada guardaba, una curva bastante similar a un alfanje.

Se paró en una posición que le daba cierto margen para que nadie saliera herido, mientras se colocaba la vaina de la espada en el cinturón y sacaba una pistola. -¿Un solo disparo luego de los doce pasos? Y luego pelea con espadas hasta que uno se rinda. ¿De acuerdo?

Para Bruno era un gran honor pelear con un veterano, pero si lo comentaba tenía miedo de que su contrincante se lo tomará como burla. Prefería que demostrando su destreza marcial fuera suficiente para que Akula tuviese una mejor opinión de él, además de sus demás compañeros de clan.


Sebastian_Leroux
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#35

Mensaje por Sebastian_Leroux » 29 Oct 2017, 03:35

Akula miro incrédulo primero a Bruno, luego al filo de su espada, luego al arma de fuego.

- Yo no tengo ninguna de esas, chaval - dijo, mirando a la pistola

- Yo sí – la que se había adelantado era Lluisa, con una sonrisa torcida en su boca y una glock en la mano, con la que apuntaba directamente a la cabeza del otro vástago. Tras un par de segundos de tensión, hizo girar el arma en su muñeca y agarrándola por el cañón, se la tendió a Akula, que la cogió, aún con cierto expresión de pasmo.

- Hehehe – Zuriñe parecía tan divertida como siempre – pasadlo bien, Ariadne y yo tenenmos algo que hacer, hasta ahora – y la pequeña mujer desapareció canturreando tras uno de los contenedores, junto con la sire de Miriam.

Akula sopesó el arma con la mano durante un instante, mirando de reojo la espada de Bruno, y entonces fue su turno para reir. Una risa grave y despreocupada, con un punto metálico y claro, como de sólo de trompeta.

- Es tu funeral , chaval. Pero déjame a mí poner también alguna norma. Si vamos a luchar, luchemos bien. Los corrarles son para las gallinas – y miró hacia el cuadrilátero del que aún se estaba bajando Ana – a mi me gusta tener más espacio para moverme, y sería una pena desperdiciar un entorno tan bonito. Todo el muelle será el escenario, y si tú tienes tu pequeño juguete – y Akula sacó un cuchillo de combate de la caña de una de sus botas – yo tengo el mío. Empezamos a esos doce pies que tú dices, y luego ya cada cual sabrá qué hacer con su pareja de armas, filo y bala, y lo hará en el orden que quiera, pero sólo se podrá atacar con esos; joder, que los duelos a pistola ya estaban pasados de moda cuando yo nací... ¿Qué me dices? Empezamos cuando demos el doceavo paso, y acabamos cuando uno de los dos se rinda o tu amigo callado lo diga – siguió, señalando con la cabeza a Rodrigo.


Jadlow
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#36

Mensaje por Jadlow » 30 Oct 2017, 15:10

Bruno podía sentir como la sangre en su interior comenzaba a movilizarse a medida de que hablaban, el asunto de tener a Akula a punto de combatir lo hacía emocionarse. Pudo haber prestado su pistola si era necesario pues tenía dos.

Las reglas de Akula sin duda no habían hecho más que beneficiar a Bruno, pues su mayor destreza eran las armas de fuego aunque pocas personas lo habían visto disparar una y no practicaba demasiado seguido debido a que conseguir la munición después era un problema bastante jodido. La mano que sostenía la Smith & Wesson apretó más fuerte cuando el contrincante del argentino menciono que se podía usar cualquier cantidad de balas.

El jóven vástago camino tranquilo, era un buen guerrero pero su Sire le había enseñado a mantener las apariencias y a no demostrar emociones en la batalla, lo que para Rodrigo era el pan de cada día para su chiquillo era un logró importante por la diferencia de personalidades.

-Me parecen bien todas las reglas Akula.- Dijo mientras esperaba paciente los movimientos de su compañero de clan. -Creo que lo mejor que podemos hacer es procurar demostrar lo mejor de nosotros. Aunque a mi no me vaya tan bien...- El comentario del neonato no iba cargado de sarcasmo pero tal vez si una cierta gracia fatalista, la misma de quien sabe que esta por hacer algo que no debería.

"Esto va a doler..." Pensó mientras caminaba hacía Akula y se ponía de espaldas a él listo para comenzar el combate.


Jadlow
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#37

Mensaje por Jadlow » 31 Oct 2017, 16:02

Musiquilla por si alguien quiere:
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La tensión del ambiente era grande cuando los dos gangrel se pusieron de espalda al otro sosteniendo cada uno un arma en cada mano, ambos eran dos combatientes de temer. Pero el más viejo de los dos sin dudas era el que más miedo infundía debido a su tamaño, su experiencia y por supuesto su sobrada actitud que a diferencia del Argentino demostraba mucha confianza.

Cada uno de los pasos fue contado por los presentes, se hicieron casi simultáneos. Bruno estuvo preparado para disparar apenas se dio la vuelta buscando apuntar directamente en la cabeza de Akula, pero este se movía demasiado rápido entre el moviliarío del muelle y el disparo fue a parar al logotipo blanco de un contenedor de color rojo.

Bruno chasqueo la lengua a sabiendas que tenía que perseguir al otro sujeto, cambio de mano la pistola y desenvaino la espada curva que era el trofeo que había conseguido el año anterior. Ninguno de los dos vástagos estaba dispuesto a perder y eso se había hecho notable en la forma en que su tamaño corporal comenzaba a acrecentar preparándose para cuando llegarán a combatir cuerpo a cuerpo.

Los movimientos de ambos guerreros trepando entre los contenedores, haciendo una especie de parkour con muy poca tecnica pero bastante efectivo demostraba que ambos estaban acostumbrados a combatir en cualquier clase de ambiente pero se notaba un poco que el urbano no era el suyo. En la memoria del Argentino un breve flash de una carrera que tuvo en el barrio gótico con cierta vampiresa que logró alcanzar luego de un salto de varios metros en el que acortó mucha distancia. Pero el otro Gangrel no buscaba escapar, solo deseaba encontrar un lugar apropiado para combatir, al llegar antes al contenedor estaba preparado para lo que iba a suceder.

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Y allí espero a que el neonato subiese para poder comenzar con lo que el en verdad deseaba, un combate de sangre y dolor. Mientras propinaba el primer tajo con el cuchillo de combate Akula hizo un comentario: -Muy ágil neonato...

Pero Bruno estaba muy concentrado para hacer otra cosa más que sonreír ante el comentario de su mayor. Esquivó el cuchillo que paso a milímetros de su torso rasgando un poco la ropa del excombatiente pero gracias a eso el neonato vió un hueco en la defensa que aprovecho brindando un corte que Akula recibío con el mayor de los placeres, y cuando Bruno observó de reojo la espada no pudo ver ni siquiera una mancha a pesar del buen golpe que había dado en el hombro de su contrincante. "Es demasiado duro. Demonios.."

Después de eso el argentino sabía que se venía un poderoso golpe por lo que decidió solamente esquivar el movimiento de Akula que era una punción frontal intentando alcanzar el cuello del vástago más jóven, pero el Argentino se vió venir el ataque que esquivo con bastante gracia, de la misma forma que un boxeador esquivaría un puño frontal, agachándose rápido y retomando posición.

El siguiente movimiento del vástago antigüo fue intentar dar una patada circular en los tobillos del otro para intentar derribarlo, pero de nuevo el Argentino pudo leer los movimientos agiles a pesar de su contextura esquivando por los pelos, aunque pudo sentir un ligero roce en la punta de sus dedos cuando la pierna paso por debajo suyo. Pero hubo otro hueco que pudo observar Bruno y con un movimiento rápido hizo un corte descendente que intento esquivar el otro vástago pero que no lo logró, esta vez la espada había conseguido atravesar la dura coraza de piel que tenía el cuerpo de Akula. Un grito cargado de euforía y alegría sale de la boca del veterano, que sin duda sorprende un poco a Bruno, parece que cada vez el combate se pone más emocionante y el ancianilla lo está disfrutando mucho.

Abajo los murmullos cada vez se hacen más recurrentes, pero de los que se quedarón no hay uno solo que no este completamente espectante al combate que sucede veinte metros por sobre sus cabezas. Algunos se movieron para tener una mejor visión del combate que se esta llevando a cabo sobre una plataforma de muchos contenedores.

El siguiente ataque de Akula va cargado con toda su energía en un movimiento circular demasiado rápido para la mayoría, hasta para el experimentado Bruno fue lo suficientemente rápido para alcanzarlo. Pero ya había acondicionado su cuerpo para aguantar un castigo sobrenatural y aunque dolío cuando el cuchillo se clavo, el dolor no se convirtío en más que una molestía momentánea gracias a la posición que había adoptado para evitar que penetrará más. Otra patada fugaz repitío el ancianilla, una que tomó por sorpresa a Bruno que calló de espaldas al suelo.

El hombre grande atacó con una punción que se clavo en el hombro de Bruno, pero que no llegó a hacerle mucho daño a su muerto cuerpo, posiblemente gracias a que Bruno giró para dejarse caer en el contenedor de abajo. Ambos combatientes estaban disfrutando mucho del combate y los espectadores aún más, la adrenalina que cargaba el ambiente era sin duda notable.

Era momento de cambiar de escenario de combate, Akula de reojo observó un contenedor que una grúa mantenía en el aire y sin dudarlo un segundo corrío y luego salto con gran presteza hasta alcanzarlo. Bruno que ahora mismo había entrado en un modo en el que no le importaba ganar, ni sobrevivir sino de disfrutar el combate lo siguío en vez de hacer lo que le aconsejaba su instinto de soldado. Con la misma presteza de Akula y casi al mismo tiempo alcanzó el contenedor que se balanceaba levemente muchos metros por encima del suelo.

Pareciera que la nueva plataforma de combate dio una renovada energía a los dos contrincantes ya que ambos clavaron sus armas en el otro, Akula en el hombro izquierdo de Bruno y Bruno en el costado derecho de Akula. Ambos golpes fueron un gran impacto que hizo que la sangre de ambos saltará por los aires. Mientras gritos eufóricos se escuchan más abajo al ver como se desarrollaba el combate y el gran espectáculo que se estaba desarrollando más arriba. Los filos de las armas danzaban peligrosos en la noche.

Los cuerpos heridos de los dos combatientes no parecía que se fueran a retirar, ninguno de los dos quería dar brazo a tocer y asi fue como un golpe bien dirigido del Ancianilla volvió a dar al neonato que estaba preparado para recibir el tajo que intento esquivar pero que nuevamente alcanzó al gangrel. Con un golpe de puño que iba tan rápido como el rayo intento hacer caer a Bruno que con suspicacia vio venir el golpe y se hizo a un lado.

Ambos comienzan a lanzar sendos cortes hacia su contrincante mientras se mueven provocando que el contendor sea cada vez más inestable, el ambiente comienza a caldearse intentos de corte van de un lado hacía otro hasta que el veterano se cansa y pronuncia: -Hasta aquí hemos llegado...- Y se lanza en contra de Bruno para impactar con todo su cuerpo.

Bruno sonríe por la alegría y la emoción que le causa el combate a lo que responde: -Pues sí.

Akula impacta con el hombro a Bruno que recibe el impacto pero que en el último momento intenta liquidar a Akula clavando su espada en la herida del costado derecho. La adrenalina de caer desde esa distancia era grande, aún conservaba grandes vestigios de su humanidad por lo que cierto miedo si que recorrió la cabeza de Bruno, pero se preparo para caer de manera correcta en el último segundo. Eso sumado a los gritos y algunos aullidos de vitoreo le daban al lugar un ambiente cargado de emociones.

Luego de unos movimientos propios de un gran gato al caer desde veinte metros Bruno se levanta como si no hubiese pasado nada, sus articulaciones aguantaron el impacto debido a que su cuerpo estaba preparado para un combate de esta magnitud. Si algún mortal llegaba a ver las hazañas que se desarrollaban en este encuentro sin duda alguna se rompería la mascarada.

Bruno que se había quedado sin espada y al ver como Akula bajaba los contenedores con velocidad y presteza, sosteniendo en una mano la espada que le pertenecía a Bruno y en la otra su cuchillo, volvió a desenfundar la glock 17 y comenzó a disparar al escurridizo hombre que se movía con soltura entre los contenedores para encontrar cobertura. Ni siquiera el fuego automático fue capaz de hacer que impacten más que algunas balas en el cuerpo del gran hombre que cada vez parecía más decidido.

El neonato observó que podía usar de último recurso como arma y arrancó una señal de transito del puerto, en el momento que Akula estaba a unos escasos diez metros desde donde arrojo el cuchillo a los pies de Bruno diciendo: -Con eso no me vas a hacer cosquillas, chaval..El sabbat nunca lo haría, pero yo no soy esos salvajes.. La espada me la quedo, que quiero ver que tal corta-

Pero el neonato tan terco y orgulloso como era prefirío no aceptar el arma de su contrincante pues le parecía de alguna forma una ofensa y le respondío a Akula: -Pues eso lo veremos...- Mientras golpeaba el tronco de la señal contra su palma esperando los movimientos que sucederían sin duda segundos después.

-Tu funeral muchacho...- Dijo con evidente sorna el que avanzaba decididó hacia el otro que retrocedía poco a poco para mantener la distancia. Ya estaban cerca del borde del muelle. A Bruno se le había ocurrido la idea de intentar tirar a Akula al mar, de esa forma posiblemente ganaría, porque abandonaría el escenario de combate.

Bruno intenta bloquear la espada que se dirige hacia él con la barra metálica, pero la fuerza, precisión y velocidad de la cuchilla dividen la barra en dos provocando que penetre hasta el pecho de el Argentino en el cual se dibuja una profunda herida. El combate parece estar acabado. En un intento desesperado el soldado se hace a un lado para dejar pasar a Akula en el próximo movimiento pero este lo prevé y ensarta la espada en el estomago de Bruno que deja salir algo de sangre por su boca, esta muy mal herido. En el último movimiento el ancianilla pudo haber acabado con la vida del neonato pero se la perdonó, eso lo pudieron observar todos los presentes.

Al igual que como sacó la espada y la dejó caer, para luego sostener a Bruno por los hombros con sus enormes manos y brindarle un abrazo de esos que se dan los amigos de muchos años. Un abrazo que representaba que había ganado un compañero de armas, mientras en voz alta decía con gran alegría: -Es lo más divertido que he hecho desde que he llegado a esta ciudad. ¡Gracias chaval!"


Jadlow
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#38

Mensaje por Jadlow » 31 Oct 2017, 17:04

Bruno y Akula desaparecieron unos minutos para alimentarse, después de todo la pelea había consumido casi la totalidad de la energía de ambos vástagos. Pero no tardaron demasiado en volver, aunque cuando lo hicieron todavía mantenían algunas de las heridas que habían conseguido durante el combate. El ambiente con el último combate había cambiado un poco y vástagos de ambas facciones discutían sobre como se había dado la pelea, las situaciones que fueron determinantes en ella y la forma en que ambos hombres habían demostrado un gran nivel de combate dejando bien paradas a ambas facciones. Pues no había que olvidar que Bruno aún era solo un neonato enfrentandose a alguien bastante más antigüo que él, el hecho de que ninguno de los dos se tomará personal el combate también había ayudado a amainar las diferencias entre ellas.

Ana que se había encontrado frustrada por como había ido su combate, en varias situaciones en que Bruno parecía que estaba por ganar demostraba con gestos la satisfacción y a veces se le escapaba algún grito involuntario de aliento. Ricardo sin embargo solo asintío y dio el veredicto cuando finalizo el combate con casi ninguna emoción presente, su chiquillo había dado un buen y honorable combate, al menos de eso podía estar orgulloso.

Cuando volvío el ambiente tan tenso que había al principio había cambiado un poco. Y esta noche para Bruno había sido un gran triunfo, a pesar de que se hayan marchado tres vástagos. El hecho de que haya podido pilotear la amenaza constante de un conflicto entre facciones y que haya logrado afianzar lazos con otro de los vástagos era un gran avance. Si sobrevivía a los acontecimientos de los próximos meses seguramente lograría hacer una nueva reunión el año que viene y posiblemente con más audiencia.

-Compañeros y hermanos de Clan...- Comenzó a hablar Bruno cuando había vuelto. -Muchas gracias por haber venido. Espero que todo esta noche haya sido de su agrado, para mi fue la mejor noche que tuve desde que estoy aquí. Y me sentí acompañado por ustedes en cada momento.- No valía la pena decir que hubo roces, ya no importaba eso. -Recuerden que somos hermanos de armas. Cuando la espada caiga sobre Barcelona debemos estar unidos y cuidarnos entre nosotros. Si les parece cuando tengan dudas sobre la identidad de alguién nombren un animal a secas y deberán responder con la cantidad de letras en el nombre del animal. Es solo una precaución adicional que podríamos tomar.

El argentino después del combate estaba desgastado, pero debía terminar la reunión como sea. Hizo uso de todas las fuerzas que le quedaban esa noche para decir las últimas palabras que le quedaban.

-Unidos sobreviviremos. Es lo único que de verdad importa, sobrevivir y protegernos, a nosotros y a esta ciudad, que es el último bastión que nos queda... Que Ennoia los cuide hermanos.

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