Taller de Edad Romana: Asia

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Taller de Edad Romana: Asia

#1

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 12:03

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EDAD ROMANA: ASIA

Por Magus [email protected]

INTRODUCCIÓN
El nombre latino de “Asia” procede del griego Ἀσία, que originalmente sólo se aplicaba a las tierras costeras del este del Mar Egeo, conocidas por los pueblos lidios que allí vivían como Assuwa, una confederación de muchos pequeños reinos al noroeste de la península de Anatolia. Con el tiempo los griegos utilizaría el término para designar toda Lidia, especialmente la parte costera más próxima a Grecia. Con el tiempo se formaría en el lugar la provincia romana de Asia, conquistada en tiempos de la República, y que permanecería casi inalterada hasta el siglo III, ocupando casi todo el espacio del reino de Lidia. A medida que pasó el tiempo el término fue utilizado en occidente para designar un territorio cada vez más vago en Oriente, hasta que terminó utilizándose de manera genérica para todo el continente asiático.
El siguiente suplemento, más allá del término histórico, se centrará en la provincia romana de Asia, una de las más prósperas del Imperio Romano, que incluye las regiones de Misia, Lidia, Caria y Frigia, con importantes ciudades como Éfeso, Hierápolis y Pérgamo.

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Re: Taller de Edad Romana: Asia

#2

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 16:08

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HISTORIA

EL REINO DE HATTI
El territorio actual de la península de Anatolia ha estado habitado desde la prehistoria. Muchos pueblos surgieron y se asentaron en la zona, y sus orígenes suelen estar nublados por el misterio. El pueblo de Hatti, que surgió en el centro de la península, es uno de los más antiguos, apareciendo en los primeros registros comerciales e históricos de acadios, asirios y otros pueblos. Hacia el año 2000 a.C. llegaron a la zona los hititas, que absorbieron poco a poco mediante la conquista y la diplomacia a los pueblos de Hatti, aunque mantuvieron el nombre del territorio. Los hátticos e hititas se organizaban en pequeños reinos o principados en torno a ciudades bien organizadas y gobernadas de manera teocrática.
En los siglos siguientes estos reinos lucharon entre sí y hacia el siglo XVIII a.C. el territorio de los hititas se encontraba disputados por dos reinos gobernados por la misma dinastía, situados en torno a las ciudades de Zalpuwa y Kussara, y que también se enfrentaban a sus vecinos asirios de Kanesh. El rey Pythanas y su hijo Anitta, monarcas de Kussara, vencieron a sus rivales de Zalpuwa y a los asirios, y consiguieron unificar la mayoría de los reinos hititas. En los siglos siguientes se produjeron luchas por el poder dentro de la familia real, pero sus conquistas permanecieron unificadas. De esta manera durante el reinado de Hattusili I y su hijo en el siglo XVI a.C. se fundó el reino de Hatti, que prosperaría durante un tiempo. Los sucesores de Hattusili emprendieron campañas militares contra sus vecinos de Mesopotamia. El rey Murssili I consiguió saquear la ciudad de Babilonia hacia el 1531 a.C., aunque al regreso de su campaña militar sería asesinado, provocando el caos en todo el reino, debido a los enfrentamientos y guerras sucesorias de los aspirantes al trono.
Después de varios cambios y durante el reinado de Thubaliya el reino hitita reapareció hacia el 1400 a.C. con una monarquía reforzada, extendiéndose hacia el sur y el oeste de Anatolia, conquistando a los pequeños reinos vecinos, en gran parte influenciados por la cultura hitita. Sin embargo, esta recuperación fue breve, y a la muerte de Thubaliya el reino volvió a decaer, siendo saqueada su capital Hattusa, aunque la recuperación también fue rápida bajo el reinado de Suppiluiluma hacia el 1350 a.C., que consiguió restaurar el antiguo reino y extender sus fronteras luchando con los asirios y buscando alianzas con otros reinos, entre ellos Egipto. Sin embargo, los hititas fueron derrotados por los asirios en el nordeste de Anatolia, teniendo que detener su expansión en la zona y ceder varios territorios.
Una nueva amenza surgió durante el reinado del faraón Ramsés II de Egipto, que se enfrentaron con los hititas en la Batalla de Kadesh (1274 a.C.). La batalla tuvo resultados inciertos, y aunque los egipcios se alzaron con la victoria, también supuso el fin de su expansión y el comienzo de su declive, frente al resurgimiento de los asirios, que se convirtieron en el principal poder de Oriente Próximo. Los asirios conquistaron a los reinos vasallos de los hititas en el este de Anatolia y los derrotaron de manera decisiva en la Batalla de Nihriya (1237 a.C.). Los ataques de los asirios y los problemas internos provocaron la caída definitiva del Imperio Hitita, que se dividió en varios reinos como Karkemish y Milid, que se convirtieron en vasallos de los asirios, al mismo tiempo que los reinos que habían conquistado en el oeste de Anatolia recuperaban su independencia.

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#3

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 16:09

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LA EDAD DE HIERRO
La caída de los hititas coincidió con el comienzo de la Edad de Hierro en la zona, caracterizada por el uso cada vez más extendido de la metalurgia del hierro y del acero, desarrollándose también los primeros alfabetos y escritos. La desaparición del Imperio Hitita también permitió la aparición de nuevos póderes, incluyendo los reinos de la Tróade, Jonia, Lidia, Caria y Licia en el oeste de Anatolia, Frigia en el centro y Cimmeria y Urartu en el nordeste, mientras los asirios ocupaban la mayor parte del sudeste de la península estableciendo su presencia mediante la conquista directa de territorios o estableciendo reinos vasallos.
El reino de la Tróade se formó en torno a la próspera ciudad de Troya, que mantuvo sucesivos enfrentamientos con sus vecinos griegos, dando lugar a relatos a medio camino entre la historia y la leyenda.
Jonia era una confederación de asentamientos unidos en una liga, fundados por los pueblos jonios, llegados desde Grecia después de ser expulsados del Peloponeso por la invasión de los dorios.
El reino de Maeonia, que daría lugar al reino de Lidia, con capital en Hyde, era uno de los reinos surgidos del desmembramiento del Imperio Hitita. Los pueblos lidios estaban emparentados con los hititas.
El reino de Caria estaba formado por una unión entre los colonos minoicos de Creta y la población hitita autóctona, que pronto estableció vínculos culturales y políticos con el reino griego de Micenas.
El reino de Licia era uno de los aliados de los hititas, independizándose con su caída. Eran un pueblo de piratas, mercenarios e incursores, que a menudo se encontraban enfrentados con sus vecinos.
El reino de Frigia se encontraba más al este, en el centro de Anatolia, sin acceso al mar, con capital en Gordion, y también había mantenido estrechos vínculos culturales con los hititas.
El nuevo Imperio de Asiria se extendió sobre las ruinas del Imperio Hitita, sometiendo a los nuevos reinos, especialmente en el este, convirtiéndolos en sus vasallos y exigiéndoles el pago de tributos. Los reinos situados junto a la costa occidental del Mar Egeo evitaron la mayor parte de los ataques asirios, pero los reinos de Frigia y Lidia a menudo tuvieron que convertirse en tributarios de los asirios. Sin embargo, Asiria tuvo que extender demasiado sus recursos para mantener la integridad de su gran imperio y a la muerte del emperador Assurbanipal II en el año 859 a.C., muchos de sus reinos vasallos dejaron de pagar tributo y recuperaron su independencia. El imperio asirio debilitado fue atacado por una coalición de los pueblos del norte y del este: medos, persas, escitas y cimmerios, que arrapsaron la capital asiria, Nínive, en el año 612 a.C., provocando el colapso del imperio.

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#4

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 16:10

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EL REINO DE LIDIA
Según los mitos, el primer gobernante del reino de Maeonia fue el rey Tánatlo, y Níobe su orgullosa hija, casada con Anfión, que alió su reino con la ciudad griega de Tebas y el reino de Micenas. El símbolo del reino era la doble hacha o labrys.
Según el historiador Herodoto, el reino de Lidia fue gobernado sucesivamente por tres dinastías, las dos primeras de corte legendario y la tercera histórica. Entre los primeros reyes lidios se encontraban Manes, que fundó la dinastía Maeónida, su hijo Atis, y su nieto Lido, que dio su nombre al reino de Lidia y a su pueblo. Uno de sus descendientes fue el rey Iardano, a cuyo servicio estuvo el héroe Heracles, que tuvo un romance con una de las esclavas del rey, y que engendró a Alceo, que daría lugar a la dinastía Heráclida.
Agrón, bisnieto de Alceo, fue el primer rey Heráclida de Lidia, subiendo al trono hacia el año 1192 a.C., y cuyos descendientes gobernarían durante los siglos siguientes, hasta Candaules, que murió asesinado y sucedido por su amigo Giges hacia el 687, dando comienzo a la dinastía Mérmnada.
Una vez establecido en el trono, el rey Giges se dedicó a convertir el reino en una potencia militar, trasladando la capital de Hyde a Sardes, y conquistando varias ciudades griegas como Colofón y Magnesia, así como el reino de la Tróade. También estableció alianzas con las ciudades de Éfeso y Mileto. Durante su reinado se produjo una invasión de los bárbaros cimmerios, que saquearon muchas ciudades lidias pero no consiguieron conquistar Sardes, siendo rechazados. Giges cayó en batalla contra los cimmerios y fue sucedido por su hijo Ardis, que conquistó Priene y continuó luchando contra los cimmerios.
Las guerras de conquista del reino de Lidia continuaron hasta el reinado de Aliates, que luchó contra cimmerios, milesios, medos y babilonios. En el año 585 a.C. tras la Batalla del Eclipse, estableció la paz con los medos y expulsó a los cimmerios, iniciando una nueva expansión hacia el oeste. Sometió a los carios, tomó Esmrina y acuñó monedas en electro con el símbolo de su dinastía, una cabeza de león.
Durante el reinado del rey Creso llegaron desde el este los persas, que aprovecharon las relaciones inestables del rey con sus vecinos jonios. Para hacer frente a la amenaza el rey de Lidia preparó una campaña militar, consultando al oráculo de Delfos, quien profetizó que si Creso atacaba a los persas destruiría un gran reino. Confiado, Creso buscó aliados en Esparta, Egipto y Babilonia y comenzó la guerra en el año 547 a.C. El ejército lidio consiguió conquistar la ciudad de Pteria, pero los persas detuvieron su avance en el centro de Anatolia, por lo que decidió retirarse para pasar el invierno. Sin embargo, a pesar de los rigores de la estación, Ciro, rey de los persas, lo persiguió por sorpresa y lo derrotó en Timbra, y posteriormente en Sardes, donde consiguió capturar al monarca lidio en el año 546 a.C. Así se cumplió la profecía del oráculo, porque el reino que había destruido en la guerra había sido el suyo. Lidia se convirtió en una provincia del Imperio Persa, gobernada por un sátrapa.

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#5

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 16:12

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EL REINO DE FRIGIA
Según la Ilíada, el hogar de los pueblos frigios se encontraba en torno al río Sakarya, que se convirtió en el centro de su reino durante su historia. Frigia era famosa por su vino y por sus jinetes valientes y hábiles. Antes de la Guerra de Troya, el rey troyano Príamo había ayudado a los frigios en su guerra contra las Amazonas. A cambio el rey troyano se casó con la princesa frigia Hécabe, hija del rey Dimas, y mantuvo una estrecha alianza con los frigios. Migdón, hijo del rey frigio, y varios de sus hermanos y sobrinos, lucharon y murieron en la Guerra de Troya.
Hacia finales del siglo VIII a.C. el reino de Frigia tenía su capital en Gordion, en un valle del río Sakarya y había extendido sus territorios sobre la mayor parte del centro y el oeste de la península de Anatolia, limitando con el Imperio Asirio en el sudeste y el reino de Urartu en el nordeste. Durante esta época el rey de Frigia era Midas, que mantenía buenas relaciones con sus vecinos y comerciaba con los griegos, habiéndose casado con una princesa griega. El reino prosperaba, utilizando su propio sistema de escritura inspirado por los fenicios.
Sin embargo, la prosperidad del reino terminó con la invasión de los bárbaros cimmerios, que saquearon y destruyeron Gordion hacia el 675 a.C. El rey Midas se suicidó ingiriendo un veneno. Tras la destrucción los cimmerios continuaron su expansión, atacando el reino de Lidia, hasta que fueron expulsados hacia el 620 a.C. El reino de Lidia incorporó Frigia y bajo el dominio de los reyes lidios volvió a prosperar. Los vasallos orientales de Frigia fueron sometidos primero los asirios y posteriormente por los medos. Cuando Lidia fue conquistada por los persas, Frigia pasó a formar parte de los territorios conquistados, convirtiéndose en una satrapía propia hacia el 520 a.C.

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#6

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 20:49

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ALEJANDRO MAGNO
Lidia siguió siendo una satrapía persa hasta la llegada de Alejandro III el Magno, rey de Macedonia. Cruzó el estrecho del Helesponto con la intención de liberar a las poblaciones jonias de Mesia, Licia y Lidia. Hizo una breve parada en Troya para honrar la tumba del héroe Aquiles. A orillas del río Gránico los sátrapas persas le hicieron frente y se libró su primera batalla contra el Imperio Persa, de la que resultó vencedor. La capital de la satrapía, Sardes, se rindió.
A continuación tuvo que hacer frente a la flota del general Memnón, un mercenario griego al servicio de Persia, que atacó las líneas de suministro de Alejandro, y lo puso en graves apuros, hasta que murió durante el asedio de Mitilene. Las ciudades griegas de la costa, Éfeso, Halicarnaso, Pérgamo, Mileto y otras recibieron a Alejandro como libertador y otras se sometieron por temor. Teniendo ya el control de los dos lados del Mar Egeo, Alejandro se detuvo en Jonia, rechazada la amenaza persa.
A finales del año 334 a.C. Alejandro decidió pasar el invierno en Gordión, esperando refuerzos. Allí se encontraba un famoso carro real sujeto por un nudo muy complicado de deshacer. Según el oráculo de Gordión “quien supiera deshacerlo conquistaría Asia.” Según algunas fuentes Alejandro deshizo el nudo pacientemente y otras afirman que se limitó a cortarlo con su espada. En cualquier caso, la tormenta que siguió se interpetó con la señal de la aprobación del dios Zeus. Al año siguiente cruzaría los montes Tauros para dirigirse hacia Cilicia y Siria. Nunca volvería a pisar aquellas tierras.
Alejandro Magno murió prematuramente de una enfermedad en el año 323 a.C. y enseguida comenzaron las luchas sucesorias entre sus generales, que se repartieron el imperio que había conquistado desde Grecia hasta la India. Lidia y Frigia en principio quedaron en manos del general Lisímaco, rey de Tracia, pero su reino se colpasó en el año 281 a.C., tras ser derrotado y muerto por el rey Seleuco I. Sin embargo, Seleuco no consiguió mantener los territorios de Asia Menor y Filetaro, lugarteniente de Lisímaco se apoderó de ellos, uniéndolos al reino de Pérgamo, vasallo del reino de Seleuco.

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Re: Taller de Edad Romana: Asia

#7

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 20:51

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EL REINO DE PÉRGAMO
Filetaro creó su dinastía, los Atálidas, siendo sucedido por su sobrino e hijo adoptivo Eumenes en el año 263 a.C. Comenzó su reinado rebelándose y derrotando al rey Antíoco I del reino Seléucida cerca de Sardes en el año 261 a.C. El reino de Pérgamo quedó liberado e incrementó sus territorios, extendiendo su control hasta el sur del río Caico.
Bajo el gobierno de Atalo I, el reino de Pérgamo fue derrotado por una invasión de pueblos celtas conocidos como los gálatas, que se asentaron en el centro de Asia Menor, fundando el reino de Galacia. Varios años después los gálatas atacaron la ciudad Pérgamo para situar en el trono a Antíoco Hierax, de la dinastía Seléucida. Sin embargo, el rey Atalo derrotó a los gálatas y Antíoco en sucesivas batallas y los expulsó en el 229 a.C. Conquistó nuevos territorios al norte de los Montes Tauros, rechazando varios intentos del rey Seleuco III Cerauno de recuperar el terreno perdido. Sin embargo, su sucesor Antíoco III derrotó a Atalos y asedió Pérgamo antes de retirarse.
En el año 218 a.C. Atalo recuperó los territorios en una alianza con los gálatas, pero fue derrotado por el general Aqueo al servicio de Antíoco III, que se proclamó rey. Para detenerlo, Atalo y Antíoco III establecieron una nueva alianza que permitió que recuperara el reino de Pérgamo en el 214 a.C., ordenando la ejecución de Aqueo.
Cuando estalló la primera guerra entre Roma y Macedonia ese mismo año, el rey Atalo se alió con los romanos y les proporcionó nuevamente ayuda en el segundo conflicto contra el rey macedonio.
En el año 192 a.C. el rey Eumenes II apoyó a Roma en su guerra contra el Imperio Seléucida y en el año 171 a.C. en la tercera guerra contra Macedonia. En recompensa por su apoyo, en el año 188 a.C., tras la guerra contra los Seléucidas, los romanos cedieron Misia, Lidia, Frigia, Panfilia, Caria y Pisia a Pérgamo, que de esta manera se convirtió en el reino más poderoso de la penínsual de Anatolia, superando el esplendor del antiguo reino lidio.
Atalo II accedió al trono en el año 159 a.C., habiendo participado como comandante militar junto a los romanos. En el año 156 a.C. declaró la guerra al rey de Bitinia con sus aliados, extendiendo su reino y fundando las ciudades de Filadelfia y Atalia.
El último rey de la dinastía de Pérgamo, Atalo III murió en el año 133 a.C. sin descendencia, y entregó su reino a la República de Roma. Los romanos eran reticentes a aceptar el territorio de Anatolia y no asumieron el gobierno, pero Aristónico, que afirmaba ser hijo ilegítimo de Eumenes II, asumió el nombre de Eumenes III y reclamó el trono e instigó una rebelión de los pueblos de Anatolia contra los romanos. En el año 131 a.C. Roma envió un ejército a Pérgamo y lo derrotaron dos años después. Se anexionaron el reino de Pégamo y lo convirtieron en la provincia romana de Asia. Algunos territorios fueron entregados a otros reinos.

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Re: Taller de Edad Romana: Asia

#8

Mensaje por Alexander Weiss » 21 Mar 2020, 20:54

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LA PROVINCIA DE ASIA
Aunque el senado romano tenía dudas en participar en la política de Asia, otros no tenían tantas reticencias. Pronto se emitieron leyes para recaudar impuestos, provocando algunos abusos y el descontento de la población, que comenzó a resentirse contra el dominio de los romanos, que comenzaron a llegar a la nueva provincia, apoderándose de las tierras de los propietarios endeudados.
En el año 89 a.C., el rey Nicomedes IV de Bitinia, aliado de los romanos, invadió el reino de Mitrídates VI del Ponto. Sin embargo, el rey Mitrídates consiguió una victoria decisiva, derrotando a las fuerzas dispersas de sus enemigos. Su ejército victorioso fue bienvenido en Anatolia. Al año siguiente en el episodio conocido las Vísperas Asiáticas, el rey Mitrídates orquestó una masacre de colonos romanos e italianos. Se dice que entre 80.000 y 150.0009 personas perecieron en esa masacre. El rey Mitrídates había conquistado prácticamente toda Asia.
En el año 85 a.C. el general Lucio Cornelio Sulla derrotó a Mitrídates y reorganizó la provincia en once distritos, incluyendo Éfeso, Pérgamo, Esmirna, Adramitio, Cícico, Sínada, Apamea, Mileto y Halicarnaso. Éfeso, Pérgamo y Esminar compitieron por convertirse en la ciudad dominante de la provincia, y su rivalidad impidió avanzar en su unidad.
Después de la llegada de Augusto al poder y la creación del Imperio Romano en el siglo I d.C., la provincia de Asia se convirtió en un proconsulado, abarcando las regiones de Misia, Lidia, Caria y Frigia. Al este se estableció la provincia de Galacia, en el antiguo reino de los gálatas. Durante este período también se desarrollaron nuevas ciudades, en gran parte autónomas y responsables de su propia economía, impuestos y leyes.
Durante el siglo II la provincia sufrió un serio declive originado por la peste del año 165, la indisciplina de los soldados locales y también la reducción de la generosidad pública. De esta manera la provincia se encontraba debilitada cuando fue atacada por invasores godos durante la gran crisis que siguió a la caída de la dinastía de los emperadores Severos, en torno a las décadas de 250 y 260. El poder político y estratégico de Asia también se desplazó a otras provincias, perdiendo gran parte de su antigua importancia.
En el siglo IV el emperador Diocleciano dividió la provincia de Asia en siete provincias más pequeñas, y durante los siglos siguientes las ciudades y provincias de Anatolia experimentando cierto resurgir económica. Pero después de la gran peste del año 543 muchas ciudades de la provincia declinaron hasta el punto que eran indistinguibles de las aldeas cuando comenzaron las invasiones persas y árabes del siglo VII. Por otra parte, algunas ciudades como Éfeso, Sardes y Afrodisia consiguieron conservar parte de su antigua gloria y se convirtieron en las nuevas capitales provinciales. Asia siguiendo siendo un centro de cultura helenística en Oriente durante siglos, pasando a formar parte del Imperio Bizantino hasta bien avanzada la Edad Media.

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Re: Taller de Edad Romana: Asia

#9

Mensaje por Alexander Weiss » 22 Mar 2020, 11:24

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HISTORIA VAMPÍRICA

LAS NOCHES DE LOS DIOSES
De la misma forma que la península de Anatolia ha estado habitada por la humanidad desde hace milenios, los no muertos también han estado presentes desde tiempos antiguos, parasitando los primeros asentamientos desde sus inicios. Los distintos clanes de vampiros tienen historias sobre la presencia de sus dioses fundadores, que habrían habitado en la zona en uno o en otro momento. Teniendo en cuenta la situación estratégica del territorio entre Europa y Asia, hasta cierto punto resulta creíble que algunos de los vampiros más ancianos se sintieran atraídos por el lugar o por lo menos que lo atravesaran en sus viajes hace milenios.
En torno a la formación del Imperio de Hatti acecharon varios vampiros del clan Lasombra. De hecho, afirman que uno de sus ancianos recibió la inmortalidad allí de su dios, en un asentamiento perdido donde sus habitantes vivían en casas sin ventanas, y que de la misma forma, un príncipe hitita también se convirtió en uno de los elegidos del dios para acompañarle en la inmortalidad. Sin embargo, los Lasombra hititas pronto se encontraron con que sus dominios atraían a otros clanes, especialmente Brujah y de la estirpe del dios Haqim, y la sangre se derramó en abundancia en las noches hititas, especialmente durante los períodos de crisis y sin duda las intrigas y batallas en la noche terminaron condenando el imperio.
Los vampiros del clan Brujah afirman que su fundador Troilo, después de cometer el crimen del patricidio, se alejó de la Ciudad de los Dioses y emprendió un largo camino hasta llegar a orillas del mar, donde ayudó a los mortales que allí habitaban a crear una ciudad a la que pusieron su nombre: Troya. Otros afirman que el dios llegó cuando la ciudad estaba ya construida y se ocultó allí, y que tomó el nombre de “Troyano.” Los Brujah más eruditos incluso afirman que la leyenda del castigo del dios Apolo, que fue enviado a construir las murallas de Troya, en realidad se refiere a su propio dios.
Pero Troilo terminó viajando de nuevo, dejando Troya atrás, y sólo regresaría mucho tiempo después, cuando la ciudad cayó ante los aqueos durante la Guerra de Troya. Se dice que observó sin interferir en la guerra entre los mortales, pero que cuando la guerra terminó y la ciudad fue invadida y saqueada, se presentó en el campamento aqueo y compartió su sangre con el rey Menelao, otorgándole la inmortalidad debido a la admiración que le había inspirado aquel mortal.
Menelao regresó a Grecia, donde compartió su sangre con otros, pero los Brujah, a menudo expulsados por la competencia entre los dominios, terminaron regresando a Troya, asentándose especialmente en las ciudades jonias de la costa del Mar Egeo.
La sangre de la diosa Toreador tampoco estuvo ausente de Anatolia en las primeras noches. Uno o una de sus chiquillos, de nombre desconocido, se sintió atraído por la música del rey Anfión y le ofreció la inmortalidad, pero éste, enamorado de su esposa Niobe y de sus numerosos hijos, le rechazó. Irritado por la negativa, el antiguo Toreador mató a todos sus hijos e hijas delante de su esposa, que enloqueció de dolor y murió. Enfurecido, Anfión partió en busca del vampiro para vengarse, pero terminó siendo Abrazado a la fuerza y regresando al reino de Lidia, donde creó varios linajes de su clan, que sobreviven hasta las noches actuales.
Desde la región de Capadocia, uno de los chiquillos del dios de la muerte llamado Byzar viajó por las tierras de Anatolia en noches antiguas, creando prole entre varios sacerdotes y santuarios. Finalmente Byzar se dirigió hacia el oeste y ayudó a crear la ciudad de Bizancio. Sin embargo, sus descendientes siguen presentes en muchos de los templos, santuarios y necrópolis de las ciudades de Asia.

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Re: Taller de Edad Romana: Asia

#10

Mensaje por Alexander Weiss » 22 Mar 2020, 11:26

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LA FORMACIÓN DE LOS REINOS
La caída del Imperio Hitita coincidió con una gran guerra entre los vampiros de Grecia y la península de Anatolia. No se trataba tanto de las intrigas habituales entre los no muertos como de la aparición de una amenaza común para todos.
En la isla de Creta los Baali se habían apoderado de la civilización minoica y la estaban utilizando para liberar a un antiguo mal, uno de los Titanes, y si conseguían su propósito, arrasaría con el mundo en una oleada de epidemias y destrucción si no era detenido. Ya los primeros signos de su liberación se veían en las proximidades de Creta, con el cielo oscurecido incluso durante el día, las aguas rojas como la sangre y periódicos terremotos provocados por el monstruo al sacudir sus cadenas.
En una rara muestra de solidaridad, dejando de lado la distancia de sus linajes y sus continuas intrigas personales, varios ancianos de Grecia y Anatolia acudieron para combatir a los Baali, aunque no todos. Sin embargo, la alianza duró el tiempo suficiente para destruir el poder de sus enemigos y de su terrible señor. La erupción de la isla de Thera, que conllevó un gran sacrificio de poder, consiguió el propósito de arrojar de nuevo al Titán a las profundidades del Tártaro, de donde nunca debía salir.
Pero una vez expulsada la amenaza los clanes se dispersaron de nuevo, estableciéndose en los nuevos reinos que estaban surgiendo tras la caída de Creta y el Imperio Hitita. Los Lasombra, aunque fueron especialmente perjudicados por la caída del Imperio, se desperdigaron en una nueva generación de ambiciosos jóvenes desde el centro de la península de Anatolia hacia el este y el oeste. Los Brujah, que se habían extendido por toda Grecia, también se extendieron por las costas de la Jonia.
Los Toreador influyeron especialmente en la formación del reino de Lidia. Anfión, que en vida había sido yerno del rey Tántalo, se instaló en el dominio de Hyde y reclamó el reino lidio como su dominio, rodeándose con una prole de poetas, aedos y músicos. Otros clanes, especialmente los Brujah, fueron aceptados en su corte, y él se mostró especialmente despiadado con cualquiera que amenazara su poder. Los Toreador lidios fomentaron el cultivo de las artes especialmente en Lidia y Jonia, pero su influencia se extendía más allá a través de las rutas comerciales del Mediterráneo Oriental.
Sin embargo, medida que pasaba el tiempo, Anfión se fue despreocupando más de los asuntos del gobierno del reino de Lidia. Aunque era respetado entre los Toreador griegos y jonios, su influencia era cada vez más reducida. Cuando la dinastía Heráclida fue derrocada por el rey Giges y la capital del reino fue trasladada a Sardes en el 687 a.C., no hizo nada por oponerse. De hecho, al poco tiempo dejó el trono y se marchó. El dominio del reino de Lidia fue disputado entre varios candidatos, pero finalmente Toreador y Brujah alcanzaron un acuerdo, situando a Bormos, del clan Toreador, como señor de Sardes. Sin embargo, la autoridad de Bormos estaba lejos de ser como la de Anfión, y simplemente representaba a los gobernantes de varios dominios lidios que actuaban con gran autonomía. Su confidente Melampo, del clan Brujah, era el verdadero poder tras el trono.
El reino de Frigia fue tomado por un culto de no muertos de diversos clanes. Aunque Annac, del clan Lasombra, gobernaba como rey, lo cierto es que representaba a un grupo de vampiros diversos y unidos en torno a la adoración de la Madre Oscura Cibeles, representada por una anciana sacerdotisa de gran poder. Vampiros Capadocios y Malkavian acudieron para servir a la diosa y recibir sus bendiciones, participando en los ritos sangrientos que extendieron entre los adoradores.
Desde el este llegaron varios guerreros del clan Gangrel, descendientes del anciano Genger, acompañando las incursiones de los cimmerios. Estos vampiros nómadas se convirtieron en la principal amenaza, tanto de los mortales que habitaban la península de Anatolia como de sus gobernantes no muertos. Togar, un antiguo Gangrel, derrocó a Annac y destruyó Gordion en el 675 a.C., proclamándose “rey de los vampiros de Frigia”. Sin embargo, una noche simplemente desapareció, algunos dicen que enloquecido y atormentado por pesadillas con forma de aves nocturnas. Sus chiquillos se enfrentaron entre ellos y su poder se dividió. El lugar de Annac fue ocupado por Celena, una sacerdotisa de Cibeles del clan Capadocio, que dejó bien claro que cumplía la voluntad de la diosa.

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