Escenario: Babi Yar

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Alexander Weiss
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Escenario: Babi Yar

#1

Mensaje por Alexander Weiss » Mar Oct 29, 2019 11:19 am

LUCHA POR LOS EXILIADOS: BABI YAR

Por Jonathan Blacke

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La hierba susurra sobre Babi Yar.
Los árboles parecen ominosos,
Como jueces.
Aquí todo grita en silencio,
E, inclinando mi cabeza,
Poco a poco siento
Que me vuelvo gris.
Y yo mismo
Me convierto en un grito silencioso
Sobre los miles de miles de muertos enterrados aquí.

-Yevgeny Yevtushenko, “Babii Yar”

Cuando Adolf Hitler tomó la decisión de invadir la Unión Soviética, dio comienzo a algo mucho más oscuro que simplemente derrotar de un golpe al Ejército Rojo. Cuando los ejércitos nazis de la Blitzkrieg avanzaron sobre las estepas ucranianas, los seguían los Einsatzgruppen –equipos de élite de soldados de las SS con la orden estricta de infiltrarse en las ciudades y poblaciones capturadas por las divisiones alemanas y liquidar a todas las poblaciones judías que encontraran. Estos escuadrones de la muerte móviles atravesaron las aldeas del oeste de Ucrania, asesinando judíos, gitanos y comunistas en lo que se convertiría en una de las primeras fases del Holocausto, un programa calculado para liquidar a los judíos de Europa y que también se llevaría consigo las vidas de millones de gitanos, polacos, comunistas, católicos romanos y ciudadanos rusos.
Babi Yar, una hondonada cerca de la ciudad de Kiev, la capital de Ucrania, fue el lugar donde se realizó uno de los primeros asesinatos en masa de judíos. En septiembre del año 1941, en el espacio de 36 horas, más de 33.000 judíos fueron asesinados por los soldados alemanes y comandos Einsatzgruppen de las SS. Durante los dos años siguientes, judíos, gitanos y prisioneros soviéticos fueron reunidos, transportados a Babi Yar y ejecutados –un total de más de 100.000 víctimas y una de las primeras y peores atrocidades de la Segunda Guerra Mundial.
Nota del Traductor: Aunque Babi Yar es principalmente conocido por las matanzas de la Segunda Guerra Mundial, ya había servido previamente como lugar de ejecución para muchos de los prisioneros capturados en las décadas previas durante la revolución bolchevique y la guerra civil rusa.

LA ZONA Y SUS ALREDEDORES
Babi Yar se encuentra situado al noroeste de Kiev, un enorme barranco no especialmente pronunciado. Está rodeado de colinas que ondulan a lo largo del paisaje. Arbustos y matorrales dispersos surgen de forma alterna por los alrededores, con sus ramas desnudas entrelazadas entre sí y desafiando a un clima implacable. El terreno es en gran parte rocoso y yermo, con un matiz pardo grisáceo muy similar al de las nubes de polución industrial de la cercana ciudad de Kiev. En un extremo de la hondonada de Babi Yar se encuentra un pequeño cementerio judío de varios siglos de antigüedad, que marca el final de la calle Melnik de Kiev. Entre las criptas y estelas, se encuentran las estelas rotas o los espacios vacíos donde se encontraban las tumbas. Las piedras desaparecidas cuentan una historia propia; fueron arrancadas por los escuadrones de ejecución para utilizarlas como mazas y pesas para aplastar los huesos de los cuerpos de sus víctimas.
Más o menos a un kilómetro de la hondonada se encuentra un enorme monumento que conmemora la masacre. Fue erigido durante el gobierno del presidente soviético Leonidas Brezhnev en 1974, una escultura de bronce de casi 20 m de altura que muestra varias figuras entrelazadas que parecen desaparecer en la base del monumento. Las figuras muestran diversas escenas: una joven llora sobre el cadáver de su novio. Un marinero ruso protege a su madre con su propio cuerpo. Una joven madre, con sus manos atacas por detrás con alambre de espinos, todavía tiene fuerzas para dar el pecho a su hijo. Un soldado del Ejército Rojo y un partisano ucraniano miran con valentía y determinación a un enemigo invisible. La escultura es un ejemplo característico de los monumentos que se levantaron tras el Telón de Acero. Es un recuerdo de la lucha eterna y la resolución del pueblo soviético, con rasgos obreros severos frente a los enemigos de la Madre Patria. Una inscripción en la base de la escultura reza: “Aquí, entre 1941-1943, los invasores alemanes fascistas ejecutaron a más de 100.000 ciudadanos de Kiev y prisioneros de guerra.” No se menciona por qué fueron asesinados.
En las Tierras de las Sombras la hondonada mantiene un aspecto muy similar al día en que comenzó la matanza. El perímetro de la Morada está rodeado por alambre de espinos, acordonando la zona en las Tierras de las Sombras de la misma forma que aquella terrible mañana. La barrera de alambre de espino es una manifestación tangible para los wraiths que vagan por esta Morada; puede desvanecerse o solidificarse dependiendo del Pathos y la Angustia colectivos del lugar. El terreno de la Morada dispone de varias fosas encendidas. Marcan los lugares de las enormes piras donde los soldados de las SS quemaron los cadáveres de los cuerpos en masa tras exhumarlos en 1943 para eliminar cualquier evidencia de las masacres que habían tenido lugar.
El centro de la Morada consiste en un foso gigante, la fosa común donde los cuerpos fueron enterrados. En el fondo se encuentra la grieta inconfundible de un Nihil, y el inquietante zumbido del Olvido resuena a través de las profundas paredes abismales. Las nubes de humo que surgen del Nihil apestan con el hedor a sangre y huesos quemados, un hedor de podredumbre y decadencia que nunca se disipa. La zona que rodea el foso es patrullada por un grupo de wraiths bajo la dirección de Alexander Renko, que en vida fue un capitán del Ejército Rojo. Sus tropas mantienen una vigilancia constante sobre el abismo, siempre preparados para hacer sonar la alarma y defender la Morada contra cualquier Espectro que surja de sus profundidades.

HISTORIA
La ciudad de Kiev fue invadida por los alemanes el 19 de septiembre de 1941. Ese día, una avanzadilla de 50 hombres de los Einsatzgruppen entró en la ciudad; dos días después el líder de la operación llegaba con el resto de la unidad, 200 soldados en total. Aseguraron unos talleres en la calle Kreshchatik y se apropiaron del Hotel Continental de Kiev y el club médico de la ciudad, que fue convertido en un lugar de reunión para los oficiales alemanes.
Cinco días después de conquistar Kiev se produjeron varias explosiones en el centro de la ciudad. Los edificios de la calle Kreshchatik estallaron, así como otros de los que se habían apropiado los invasores. Varios destacamentos de la NKVD, la policía soviética, que se habían desplegado en secreto en la ciudad, habían recibido órdenes de que sabotearan los objetivos de los alemanes. Muchos soldados alemanes, así como los ciudadanos de la zona, murieron. El 26 de septiembre, para responder a los ataques, los comandantes alemanes celebraron una reunión en la que decidieron tomar represalias por las explosiones, y los judíos que residían en Kiev fueron condenados a muerte. La orden sería cumplida por los hombres del Sonderkommando 4, un batallón Einsatzgruppen de oficiales SD y SIPO, hombres armados de las Waffen SS y refuerzos reclutados de los batallones de la policía regional ucraniana.
En la mañana del 28 de septiembre, los judíos de Kiev se despertaron y leyeron varios avisos que las fuerzas de ocupación habían distribuido por toda la ciudad: “Todos los judíos que vivan en la ciudad de Kiev y sus alrededores deben reunirse a las 8 de la mañana del lunes, 29 de septiembre de 1941, en la esquina de las calles Melnikovsky y Dokhtrov. Tendrán que llevar con ellos sus documentos, dinero, posesiones, así como ropa de abrigo, ropa interior, etc. Cualquier judío que no siga estas instrucciones y sea encontrado en cualquier otro lugar más allá de esa hora será ejecutado.”
A la mañana siguiente miles de judíos se reunieron en la intersección mencionada. La mayoría de los 160.000 judíos que vivían en Kiev antes de la ocupación ya habían conseguido huir de la ciudad antes de que llegaran los alemanes; los que quedaban en su mayoría eran ancianos, enfermos y madres con sus hijos. Los jóvenes se habían marchado con el Ejército Rojo en retirada. Circulaban rumores falsos, iniciados por los alemanes, de que los judíos de Kiev serían transportados fuera de la ciudad y reinstalados en otro lugar. El rumor, apoyado por el hecho de que la intersección mencionada para la reunión se encontraba cerca de la estación de ferrocarril, parecía plausible para los que acudieron.
Escoltados por guardias armados, las masas apelotonadas de judíos avanzaron por las calles de Kiev. Debido a su gran número, los miles de judíos no consiguieron llegar hasta el final de la calle Melnik hasta la primera hora de la tarde. Cuando llegaron hasta el cementerio judío que se encontraba al final de la calle, se encontraron con que el camino había sido bloqueado con alambre de espino y protecciones antitanque. En mitad de la barricada se había dejado un estrecho espacio, apenas suficiente para que dos personas pasaran a la vez y vigilado por las SS y la policía ucraniana.
Los soldados de las SS ordenaron a los judíos que comenzaran a atravesar la barricada. Cuando llegaban al otro lado a los prisioneros se les ordenaba que dejaran lo que llevaran y se quitaran la ropa. A los que se mostraban reticentes a desnudarse se les obligaba a la fuerza y la ropa y los objetos se colocaban en dos enormes pilas a un lado. Entonces se obligaba a las víctimas desnudas a pasar por en medio de un pasillo formado por hombres de las SS y policías ucranianos armados con garrotes, porras y nudilleras de bronce, que procedían a golpearlos salvajemente mientras avanzaban por el corredor humano. Los judíos apaleados y sangrantes se dirigían hacia el borde de la hondonada de Babi Yar y eran reunidos en grupos de diez junto a un enorme foso excavado justo el día antes.
Cuando los prisioneros llegaban al borde del foso, un escuadrón de treinta hombres con armas automáticas les disparaban. Los cuerpos muertos se derrumbaban hasta caer al fondo. Los tiradores trataban a cada nuevo grupo de diez de la misma manera, apuntando desde la cintura para conseguir el mayor número de víctimas –los adultos eran alcanzados en el abdomen, los adolescentes en el pecho, y los niños pequeños en la cabeza. Cada escuadrón de tiradores era relevado cada hora mientras varios oficiales de las SS se apostaban alrededor del foso y vigilaban cualquier señal de movimiento de los que todavía no hubieran muerto. Esas personas eran rematadas con disparos de pistola.
La ejecución masiva continuó hasta noche, cuando se hizo demasiado oscuro para ver. En ese momento los soldados de las SS dinamitaron la hondonada, cubriendo a los muertos y a los escasos supervivientes con toneladas de tierra. Los judíos que todavía aguardaban la ejecución fueron recluidos en garajes y almacenes abandonados y vigilados hasta la mañana siguiente, cuando la SS continuó con el proceso. Al final del día 30 de septiembre de 1941, después de tres días de masacre, los alemanes calcularon que habían matado a 33.771 judíos. Entonces el escuadrón de mando alemán se retiró de Kiev, dejando unos pocos escuadrones de soldados como fuerzas de ocupación.
La carnicería no terminó. Las patrullas Einsatzgruppen continuaron registrando las casas y tiendas de Kiev y las granjas de los alrededores en busca de judíos. Cuando encontraban alguno lo llevaban hasta Babi Yar y los Einsatzgruppen los mataban. Durante los meses siguientes, varios miles más de hombres, mujeres y niños judíos fueron capturados, llevados a Babi Yar y asesinados. Muchos de ellos fueron entregados por la población ucraniana, que inundaron las oficinas locales de las SS y la SIP con cartas y denuncias detallando donde se escondían los judíos.
Durante dos años la matanza de Babi Yar continuó; también fueron ejecutados gitanos y prisioneros soviéticos de guerra. Durante los 24 meses que Babi Yar estuvo operativo, unas 100.000 personas murieron al final de la temida barricada de las SS.
En el verano de 1943, el ejército alemán comenzó a retroceder ante el avance de los revitalizados ejércitos rusos, y los comandantes que habían ordenado el inicio de las masacres de Babi Yar fueron enviados de vuelta a Kiev. Habían recibido órdenes de las SS de borrar cualquier evidencia de la carnicería que habían cometido. Un equipo especial de las SS trajo a trescientos prisioneros del cercano campo de concentración de Syretsk y los puso a trabajar para exhumar los miles de cuerpos que yacían en las fosas cubiertas de tierra. El 18 de agosto de 1943 se trajeron varios bulldozers para abrir las fosas comunes, y los prisioneros recibieron órdenes de que llevaran los cadáveres a varias hogueras crematorias, construidas con montones de madera talada de los bosques cercanos y rociada con gasolina. Allí los cadáveres de Babi Yar fueron incinerados, y las cenizas fueron revisadas por los alemanes en busca de piezas escondidas de oro y plata. Se arrancaron varias lápidas y estelas del cementerio judío cercano y se utilizaron para triturar los huesos que no se habían quemado. La incineración en masa terminó el 19 de septiembre, en el segundo aniversario de la entrada de los alemanes en Kiev.
El 29 de septiembre, en el aniversario del comienzo de la primera masacre, los últimos prisioneros que trabajaban en Babi Yar (en su mayoría recién llegados en los últimos días de la incineración) descubrieron que los alemanes iban a ejecutarles a la mañana siguiente. Esa noche planificaron una evasión de su encierro en una cueva artificial excavada en una ladera de la hondonada. Unos pocos minutos después de la medianoche, 25 prisioneros salieron de la cueva escondidos bajo la cobertura de la niebla que recubría la zona. Sólo 15 de ellos consiguieron escapar. Los demás fueron abatidos durante su huida o fueron ejecutados a la mañana siguiente –las últimas víctimas de la carnicería de Babi Yar.

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LA MORADA
La masacre de 36 horas de los judíos de Kiev en los últimos días de septiembre de 1941 produjo un cambio inmediato en las Tierras de las Sombras: la apertura de un Nihil en las proximidades. De esta abertura surgió una oleada de Espectros, que fueron los primeros en llegar a los espíritus dormidos de las víctimas. En el Mundo Subterráneo el lugar era un yermo, y docenas de almas casi fueron consumidas al instante por los Espectros merodeadores. Las almas que no fueron atrapadas por la horda espectral tuvieron muchas dificultades para adaptarse a su nuevo mundo y a los poderes que poseían antes de verse obligadas a defenderse de los continuos ataques de los Espectros. La llegada fortuita de un grupo de wraiths rusos, antiguos soldados del Ejército Rojo, ayudó a muchos wraiths a resistir la oleada espectral.
Muchos de los wraiths supervivientes se dispersaron por todas partes, temiendo permanecer en la zona por miedo a los ataques de los Espectros acechantes. Los que se quedaron protegieron la llegada de nuevas almas lo mejor que pudieron, vigilando el foso del Olvido durante meses hasta que la masacre terminó. Los wraiths que se quedaron se sentían ligados al lugar por una fuerza impulsora, una necesidad candente de ayudar al resto de las almas perdidas que llegaban a través de la Mortaja. Cuando las matanzas de Babi Yar finalmente se detuvieron, el Nihil se tranquilizó, y su tamaño incluso se redujo. Sin embargo, otra oleada de Espectros surgió con el comienzo de las cremaciones, cuando los nazis intentaron borrar cualquier rastro de sus atrocidades, pero el Capitán Renko y sus soldados wraiths detuvieron el asalto de los Espectros con relativa facilidad. Durante un tiempo, todo permaneció tranquilo.
La llegada de burócratas de la Jerarquía a la Morada fue recibida con más suspicacia que alivio por parte de los wraiths residentes. Unos pocos wraiths acompañaron a los legados a Estigia, pero la mayoría decidió permanecer junto a la Morada. Cuando sus camaradas regresaron y les hablaron sobre la multitud de wraiths que existían en Estigia y la firma de la Alianza de los Millones, los wraiths de Babi Yar se reunieron y votaron la formación formalizada de dos Círculos, para dar cierta organización a su obra. Desde entonces Babi Yar se ha convertido en un lugar de reunión e información para los wraiths que cayeron víctimas de las ejecuciones de los Einsatzgruppen. Líneas fantasmales de ferrocarril comunican la Morada con otros lugares de las Tierras de las Sombras, proporcionando un traslado rápido de personas e información a otros Ghettos libres en las Tierras de las Sombras de Rusia y el Báltico. Sin embargo, al contrario que otros Ghettos, Babi Yar es simplemente una estación de paso para la mayoría de los wraiths que lo visitan. Simplemente, es un lugar demasiado peligroso, considerando la inestabilidad y la cercanía del Nihil, para constituir un refugio a largo plazo para los wraiths viajeros.

LOS REPARADORES
La mayoría de los wraiths que han permanecido en Babi Yar se hacen llamar los Reparadores. Son las víctimas de Babi Yar, las almas de los judíos y otros prisioneros que fueron asesinados y que aúllan en la oscuridad buscando respeto entre los Vivos y justicia entre los Muertos. Los Reparadores también se muestran activos tratando de recuperar a todas las almas que se dispersaron durante la creación de la Morada. Consideran que su misión es acercarse a las Tierras de la Piel e intentar avivar las emociones de los vivos para que recuerden y aprendan de la tragedia que se produjo en Babi Yar. Los wraiths de este Círculo creen que se fortalecen con cada oleada de emociones que atraviesa la Mortaja desde las Tierras de la Piel, y aguardan el día en que los vivos reconozcan de verdad los horrores que se produjeron durante la guerra y otorguen a las víctimas la dignidad que se merecen. Los Reparadores creen que de esa manera el Nihil se sellará y algo parecido a la paz regresará a esta parte de las Tierras de las Sombras.

LOS CAMARADAS CAÍDOS
El núcleo de los Camaradas Caídos es un grupo de soldados rusos del Ejército rojo de Kiev que regresaron a los restos de su hogar justo después de la aparición del Nihil y de que comenzara la inundación de almas desde las Tierras de la Piel. Desde entonces han decidido que su deber es proteger a la población de la Morada de los Espectros de los alrededores, y salvaguardar la Morada de los tumultos producidos por el Nihil. Los Camaradas Caídos han reclutado la ayuda de los wraiths de Babi Yar y otros simpatizantes fantasmales, que están dispuestos a trabajar como centinelas. Además de vigilar el Nihil, los Camaradas Caídos a menudo se aventuran fuera de la Morada, patrullando las Tierras de las Sombras de Ucrania en busca de los miles de wraiths perdidos que están vinculados a este lugar.

LA MORADA HOY
Oficialmente, el Ghetto libre de Babi Yar se encuentra bajo los términos de la Alianza de los Millones, el gran acuerdo entre Estigia y los fantasmas del Holocausto, a los que se les concedió una amplia independencia en su gobierno y asuntos internos. Babi Yar es uno de los Ghettos menos impresionantes de la Alianza, constituida por un muro tosco, únicamente interrumpido por una puerta en la calle Melnik, que separa la Necrópolis de Kiev de la zona controlada por los wraiths de la Alianza. Pocos wraiths pasan de un lado del muro al otro; los Reparadores y los Camaradas Caídos viajan a la ciudad para comerciar o para atender sus Grilletes, recibir a los visitantes que llegan a la estación de tren de Kiev y ocasionales wraiths de la Jerarquía que se aventuran fuera de la ciudad para observar el monumento a Babi Yar y la destrucción que conmemora.
Los wraiths de Babi Yar que entran en Kiev raramente viajan solos. La mala voluntad que destilan ambos lados del muro se ha manifestado con violencia en muchas ocasiones a lo largo de los años, y no todos los Reparadores o Camaradas Caídos que han ido a vigilar sus Grilletes a la ciudad han regresado.
Por lo que se refiere a la propia Morada, está formada por pequeñas chozas y barracas que han sido construidas con las reliquias de los maderos que fueron utilizados para quemar los restos de las víctimas. En este lugar es donde permanecen los Reparadores y los Camaradas Caídos, y aquí es donde alojan a los ocasionales visitantes de la Morada. Los wraiths del lugar también guardan muchos registros y hay una constante llegada de wraiths que desean consultar la información.
También hay una serie de puestos de guardia alrededor del Nihil, constantemente ocupados y en cada uno de ellos hay una campana Artefacto que se toca a la primera señal de actividad de los Espectros.

EL ENORME GRITO SILENCIOSO
En los últimos cincuenta años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en el mundo ha surgido la terrible responsabilidad de hacer justicia debido a los crímenes del Holocausto. Algunas acciones de los vivos han fortalecido muchos lugares en las Tierras de las Sombras donde los Ghettos libres están situados. Estos Ghettos, imbuidos con el Pathos que se filtra a través de la Mortaja, se han vuelto más sólidos, más reales, más permanentes en la inestable geografía de la Tierra de los Muertos.
Pero la comunidad libre de Babi Yar no ha sido tan afortunada. La gran oleada de antisemitismo estalinista que surgió en Rusia tras el final de la Segunda Guerra Mundial significó que las matanzas de Babi Yar fueron oficialmente olvidadas, arrojadas al pozo negro de la negación o de la censura. Se consideraba traición decir que el pueblo ruso y ucraniano había sido cómplice de la matanza de los judíos. El impacto de la masacre judía fue subestimado, y los portavoces públicos la oscurecían bajo las cifras de rusos civiles y comunistas que habían muerto en el lugar. Las implicaciones de los ciudadanos de Kiev en las ejecuciones de los Einsatzgruppen se consideraron nulas o fraudulentas. La represión del período comunista ha convertido a Babi Yar en un motivo de enfrentamiento para los wraiths que habitan allí, los extranjeros de Estigia y los servidores del Olvido. Los Círculos presentes han luchado contra todo tipo de facciones, simplemente para reclamar ese terreno yermo de existencia muerta como suyo y sólo suyo.
Los aspectos más insidiosos de esa batalla a tres bandas se han manifestado de muchas maneras, especialmente en la dirección de Estigia. La Necrópolis de Kiev en sí misma es pequeña y su casta gobernante siempre ha tratado a los wraiths de Babi Yar como leprosos y proscritos. Este desagrado se cristalizó tras los ataques de los wraiths de la Morada contra los ciudadanos de Kiev que habían entregado a sus vecinos y amigos a los nazis. En Kiev existen muchos rumores sobre el destino de antiguos colaboradores que se cruzaron con los wraiths de los Círculos de Babi Yar –que fueron atacados y rápidamente forjados o directamente arrojados a la boca del Nihil del lugar.
Los Reparadores y los Camaradas Caídos niegan estas acusaciones, afirmando que su propósito es curar, no herir. Sin embargo, existe una evidencia monolítica que contradice la negación oficial de los Círculos. En las afueras de la Morada, en lugar que sólo es frecuentada en ocasiones por los Espectros se alza una tosca estatua. Es una representación de almas forjadas del monumento a Babi Yar que se encuentra en las Tierras de la Piel, una estatua que ignora la matanza de los judíos. Las almas de las que está hecha la estatua son de soldados alemanas, policías ucranianos y antiguos colaboradores de los nazis. El monolito emana una cantidad casi insoportable de Angustia, que sofoca los sentidos como una niebla húmeda de odio y un chillido ensordecedor de agonía silenciosa. Es una esponja para la rabia y las frustraciones de los wraiths, y muchos dentro de la Morada y en la vecina Necrópolis de Kiev temen que la estatua podría estallar algún día. Mientras tanto, permanece como una advertencia muda para quienes han contribuido al sufrimiento de las almas de Babi Yar.

LOS ÚLTIMOS AÑOS
En los últimos años, tras la caída del comunismo y la desaparición de la Unión Soviética, los pueblos que anteriormente se ocultaban detrás del Telón de Acero han comenzado el proceso de reescribir sus historias libres de la censura de los supervisores del partido comunista. A finales de 1991 los gobernantes ucranianos decidieron celebrar una serie de festivales conmemorativos para recordar las tragedias ocurridas en su país. En Kiev se celebró una conferencia académica internacional seguida de una semana de recuerdo en honor de las miles de vidas que habían desaparecido en los fuegos de Babi Yar.
Muchos antiguos residentes de Kiev regresaron a la ciudad; las calles estaban llenas de señales de duelo y recuerdo; se crearon chapas y medallas conmemorativas. El génesis de la reflexión sobre el mal que había sido producido en Babi Yar había comenzado, pero no consiguió un reconocimiento total. El tema de quienes habían colaborado con los Einsatzgruppen, quienes entregaron deliberadamente a sus vecinos, compañeros de trabajo y amigos a los escuadrones de la muerte de las SS, fue cuidadosamente evitado durante la semana del recuerdo.
La tensión respecto al legado de Babi Yar todavía sigue presente en Ucrania. Aunque los investigadores del Holocausto están intentando avanzar en su comprensión y aceptación de los hechos, la reticencia subconsciente de muchos ucranianos a admitir abiertamente que tomaron parte en este legado macabro, que sus acciones fueron decisivas en la muerte de miles de personas, sigue siendo fuerte. Se trata de un obstáculo silencioso, pero importante, en la búsqueda de la verdad. Aunque la carga de los wraiths de Babi Yar se ha amortiguado ligeramente por la ausencia de una oposición draconiana a la verdad, la pasividad restante todavía sigue siendo poderosa.

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Re: Escenario: Babi Yar

#2

Mensaje por Alexander Weiss » Mar Oct 29, 2019 11:21 am

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DIANA RYACHEV
Diana Ryachev era judía, pero se casó con un ruso, un médico de Kiev, y adoptó su apellido ucraniano. Tenía un buen hogar, un marido atento y un entretenimiento agradable como actriz en un grupo teatral de aficionados, donde realizaba papeles modestos en comedias y musicales. Cuando estalló la guerra y el ejército alemán invadió la Unión Soviética, el marido de Diana cumplió con su deber patriótico y fue enviado al frente oriental como médico de campaña. Diana se fue a vivir con sus padres, que vivían en un barrio judío. Después de que los alemanes ocuparan Kiev y comenzaran los problemas con la resistencia local, Diana se preocupó por sus padres, pero poco por sí misma. Después de todo, al casarse con un ruso, ahora era rusa.
Diana leyó el terrible aviso que ordenada a todos los judíos reunirse el 29 de septiembre y apenas durmió durante toda la semana. Ella y sus padres discutieron sobre la noticia, y todos decidieron que Diana acompañaría a sus padres a la plaza ese día y que se quedarían en Kiev. De todas formas, en aquel momento la huida ya era imposible.
La mañana del día 29, las calles de Kiev estaban llenas con toda la población judía de la ciudad, con los convocados medio dormidos y apurándose hacia el lugar de reunión. Diana Ryachev y sus padres se encontraban en medio de un mar de personas, camiones y carros mientras parientes y vecinos se despedían y se deseaban lo mejor. Sin embargo, a medida que la multitud se acercaba al lugar de reunión, la atmósfera de vaga esperanza comenzó a disiparse. Diana escuchó los murmullos que la rodeaban, llenos de preocupación y confusión, y también comenzó a preocuparse. Finalmente se acercó lo suficiente para ver lo que estaba ocurriendo, y sus ojos se llenaron de terror. A lo lejos pudo ver el principio de los horrores de aquel día. Los soldados estaban ordenando a las personas reunidas que se quitaran la ropa, y se la quitaban a la fuerza a quienes se resistían. De repente, un soldado alemán avanzó hacia Diana. Le arrancó su abrigo de piel, un regalo de su marido, y se lo llevó.
Diana se giró y miró hacia la multitud de personas entre las que se encontraban sus padres. También habían visto lo que ocurría y le dijeron que diera la vuelta. Con sus ojos inundados de lágrimas, Diana se dirigió hacia uno de los guardias, quejándose de que de alguna forma había quedado atrapada entre la multitud y que ella no tenía que estar allí. El soldado le pidió a Diana su tarjeta de identificación y después de leerla le gritó que volviera con su sucio pellejo judío a la fila. Diana dejó caer su tarjeta y por último comprendió lo que le ocurriría a las miles de personas reunidas en aquel lugar –iban a ser ejecutadas.
Cuando Diana perdió a sus padres de vista, decidió huir de alguna manera. Se dirigió a uno de los soldados y le exigió ver al oficial al mando, repitiendo su historia de que se encontraba erróneamente entre la multitud. El soldado le pidió su tarjeta de identificación. Ella rebuscó en su bolso, y el soldado se lo quitó para buscar personalmente. No encontró la tarjeta de identificación pero sí un carnet del sindicato en el que aparecía su nombre de casada, Diana Ryachev. “Con ese apellido ruso”, pensó el soldado, “obviamente está diciendo la verdad.”
Diana Ryachev fue escoltada a una pequeña colina donde estaban sentadas otras personas y donde le dijeron que esperase. Se sentó todo el día, contemplando cómo la misma pesadilla se repetía una y otra vez: gente corriendo a través de un pasillo, desnudada, y desapareciendo de la vista tras otra colina. Y un disparo.
Y otro disparo.
Y otro.
Cuando cayó la noche, Diana ya no era capaz de soportar los disparos y los gritos agonizantes. Apenas podía escuchar ni ver nada. Finalmente uno de los oficiales alemanes se dirigió a la colina donde se encontraba Diana con otras personas y le preguntó al guardia al mando quiénes eran esas personas. Cuando el guardia le dijo que eran ucranianos que se encontraban allí por error y que deberían ser liberados, el oficial le ordenó que los matara a todos. No debían quedar testigos con vida.
El guardia ordenó a Diana y a los demás que se levantaran y que avanzaran. No se les ordenó que se desnudaran, sino que llegaron al lugar de la matanza vestidos. Diana y sus compañeros, unas 30 personas, fueron alineados al borde de un montón de arena. Su cabeza estaba llena de adrenalina y la sangre latía en su cráneo cuando se obligó a mirar abajo hacia el foso.
Había un mar de cuerpos –hombres, mujeres y niños, desnudos, rotos y bañados en sangre. Algunos todavía no estaban del todo muertos, y Diana podía ver los aterradores movimientos de seres humanos agonizantes. Almas vivas enterradas bajo docenas de cadáveres lloraban y gritaban mientras intentaban salir a la superficie. Diana no podía moverse, no podía sentir nada salvo la pesadilla que tenía ante ella. Una parte de Diana le dijo que buscara a sus padres, pero sabía que nunca volvería a verlos. Diana Ryachev simplemente se quedó al borde del foso, paralizada por el infierno que contemplaba ante ella. Apenas sintió las balas que le atravesaron el pecho e hicieron estallar su corazón.
Diana Ryachev entró en las Tierras de las Sombras tan consumida por la culpa y el miedo que apenas actuaba de forma coherente. Su Crisálida fue segada en Babi Yar por un amable wraith llamado Alexander, un soldado ruso que había muerto en la línea del frente. De alguna forma, consiguió comunicarse con él y contarle todo lo que había ocurrido aquel día. El capitán Alexander Renko dirigía el contraasalto que defendió a los wraiths de Babi Yar de los Espectros del Nihil cercano.
Después de la firma de la Alianza de los Millones, el lugar que rodeaba la masacre adquirió independencia de la Necrópolis de Kiev, y un muro fue construido entre ambos lugares. Como había sido asesinada debido a su conexión con el judaísmo, Diana se quedó fuera de la ciudad y se unió a los Reparadores. Todavía continúa buscando información sobre sus padres en las Tierras de las Sombras, simplemente para decirles cuánto siente lo ocurrido.
Naturaleza: Visionaria
Conducta: Juez
Círculo: los Reparadores
Atributos Físicos: Fuerza 2, Destreza 3, Resistencia 3
Atributos Sociales: Carisma 3, Manipulación 3, Apariencia 4
Atributos Mentales: Percepción 4, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Alerta 2, Callejeo 2, Empatía 3, Expresión 3
Técnicas: Bailar 2, Cantar 3, Disfrazarse 1, Etiqueta 3, Interpretación 2
Conocimientos: C. de Kiev 4, Saber 3, Teatro 3
Trasfondos: Aliados 3, Contactos 1, Memoriam 1, Posición 3
Pasiones: Encontrar a sus padres y reconciliarse con ellos (Amor) 5, Buscar información sobre su marido desaparecido (Amor) 4, Mostrar gratitud a Alexander Renko (Gratitud) 3
Arcanoi: Fatalismo 2, Lamento 2, Materializar 2, Ultraje 1
Grilletes: Babi Yar 5, Un teatro de Kiev 3
Fuerza de Voluntad: 8
Pathos: 7
Corpus permanente: 8
Sombra: El Mártir
Angustia: 6
Espinas: Marca de la Muerte, Pacto de la Muerte
Pasiones Sombrías: Convencer a Diana de que sus padres nunca la perdonarán (Miedo) 4, Engañar a Alexander Renko para que sea engullido por el Olvido (Envidia) 3
Imagen: Diana Ryachev parece una mujer de 29 años, con cabello corto y rubio y una cara amable. Sus ojos carecen de color, son simplemente dos pupilas negras atrapadas eternamente en una mirada final e hipnótica del valle de la muerte. Sus ropas, sencillas pero elegantes, están desgarradas en varios lugares por las balas que la mataron el día que murió. Aunque parece distraída, Diana Ryachev es muy consciente y lúcida. Decidida a encontrar al resto de su familia, simplemente ya no le preocupan los detalles sociales.
Consejos de Interpretación: Estás dispuesta a aprender todo lo que puedas sobre las Tierras de las Sombras para reunirte con tus padres. En consecuencia devoras toda la información que encuentras –la ignorancia y las mentiras fueron lo que te trajeron aquí, y no estás dispuesta a que te vuelvan a engañar. Los Reparadores aprecian tu conocimiento y sabiduría, pero a veces crees que son demasiado lentos y pasivos para tu gusto.

NIKOLAI DIMITRIUS
No todo el mundo acepta según qué órdenes. Nikolai Dimitrius era un policía de Kiev, un sencillo oficial que patrullaba muchas de las calles de los vecindarios judíos. Y como la mayoría de los jóvenes policías, Nikolai conocía a muchas de las familias y tenderos de su ronda. Realmente no tenía una opinión formada sobre los judíos ni a favor ni en contra, pero siempre se comportaba de forma cortés y profesional con ellos. Sin embargo, muchos de sus compañeros y sargentos tenían sentimientos muy claros hacia los judíos, y nada buenos. Nikolai no paraba de oír en el cuartelillo y en los bares a la gente hablando que los sucios y mentirosos judíos hacían esto y los sucios y mentirosos judíos hacían lo otro, y poco a poco el odio también comenzó a contagiarle. Se volvió más frío en su trato a los judíos de su zona de patrulla. Los informes sobre robos y vandalismo comenzaron a desaparecer de su libreta de notas. Pronto el antisemitismo de sus compañeros de la policía se contagió a Nikolai Dimitrius, y envenenó sus pensamientos. Cuando los alemanes invadieron Kiev, los oficiales nazis reclutaron a la policía local para que sirviera como guardia auxiliar, incluyendo a Nikolai Dimitrius.
El día en que se produjo la tragedia, Nikolai Dimitrius se encontraba destinado en uno de los barrios más tranquilos de Kiev, registrando apartamentos abandonados en busca de judíos escondidos. Patrullaba por una de las calles cuando un camión se detuvo, y el oficial alemán que conducía le ordenó que subiera, que le necesitaban en el lugar donde estaban concentrando a los judíos. Cuando Nikolai llegó, le ordenaron que vigilara a un grupo de mujeres y niños sentados en la acera. Habían sido desnudados a la fuerza y los habían golpeado.
Nikolai miró al oficial de las SS como si no comprendiera su idioma. Miró a su alrededor y vio a miles de personas, todos judíos, que eran golpeados, apalizados y desnudados. Podía escuchar a la gente gritando y llorando y el disparo continuado de las armas automáticas. Nikolai exigió saber qué les estaban haciendo a los judíos.
-Nos estamos librando de ellos, estúpido hijo de puta –fue la respuesta. El oficial de las SS sacó su pistola y le dijo a Nikolai que se quedara de guardia o que le metía una bala en la cabeza allí mismo. Lleno de miedo y horror, Nikolai se dirigió hacia los prisioneros y comenzó a patrullar, arriba y abajo sin atreverse a mirarles a los ojos. “Esto no está ocurriendo. Esto no puede estar ocurriendo. Nunca quise que esto ocurriera.”
Nikolai no pudo soportarlo más. Mientras los alemanes no miraban, se escapó y huyó por las calles de Kiev. Al girar una esquina, vio a dos jóvenes niñas, de no más de catorce años, pidiendo compasión a un oficial de las SS. Las niñas le dijeron que eran del orfanato de la ciudad, que las habían llevado allí cuando eran pequeñas. No tenían ni idea de cuál era su nacionalidad. Nikolai observó cómo el oficial de las SS obligaba a las niñas a ponerse a cuatro patas y a lamerle las botas, rogando que les permitiera vivir. De repente, el oficial dio un paso atrás, sacó su pistola y disparó dos veces a las niñas en la cabeza.
Nikolai Dimitrius contempló horrorizado cómo el oficial enfundaba su arma y se marchaba como si no hubiera pasado nada, dejando a las dos niñas muertas en la calle, abrazadas la una a la otra. Su sangre se derramaba sobre el empedrado. Observó durante un rato los cuerpos de las dos niñas sin vida y sólo lo sacó de su trance algo que le tocaba la manga. Era un joven de su edad.
-Ven conmigo, hemos encontrado a otra –le dijo.
El hombre llevó a Nikolai hasta la cocina de una granja, donde estaban sentadas dos mujeres, una vieja rusa con una cara arrugada que emanaba amargura y triunfo y una joven de unos veinte años, asustada y temblorosa. La anciana le dijo que habían encontrado a una judía y quería que Nikolai se la llevara. Miró al hombre y a la joven temblorosa, la tomó por el brazo y la sacó por la puerta de la casa, arrastrándola llorando y gritando hasta la calle más cercana. Estaba vacía, pero podía sentir el ardiente odio de los ojos de la anciana a su espalda.
Nikolai arrastró a su prisionera hasta unas calles más allá, y entonces la metió en una casa vacía. Le dijo que tuviera cuidado con los soldados alemanes y que cuando tuviera la oportunidad que huyera. Entonces, dándole la espalda para siempre, Nikolai Dimitrius abandonó la casa y se fue hasta un callejón abandonado, donde sacó su revólver y se suicidó.
Nikolai Dimitrius regresó a Babi Yar para terminar sus pesadillas. Sabe que no puede reparar el daño que hizo, pero se ha unido a los Camaradas Caídos para ayudar a luchar contra los Espectros que surgen de este lugar en la Tempestad. Nikolai ha demostrado ser un luchador capaz, pero su dedicación y cinismo a veces pueden ser demasiado hasta para los Camaradas.
Naturaleza: Niño
Conducta: Fanático
Círculo: Los Camaradas Caídos
Atributos Físicos: Fuerza 4, Destreza 3, Resistencia 3
Atributos Sociales: Carisma 2, Manipulación 2, Apariencia 3
Atributos Mentales: Percepción 2, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Callejeo 3, Esquivar 2, Interrogatorio 2, Intimidación 2, Pelea 3
Técnicas: Armas C.C. 2, Armas de Fuego 2, Cerrajería 1, Conducir 2, Sigilo 2
Conocimientos: C. de Kiev 1, Investigación 2, Leyes 2
Trasfondos: Artefacto 1, Eidolon 1, Mentor 2, Posición 1
Pasiones: Proteger la Morada de Babi Yar y a los wraiths (Deber) 5, Ganarse la confianza de los demás Camaradas Caídos (Deseo de Respeto) 4
Arcanoi: Argos 2, Castigar 3, Mnemosynis 1, Red Vital 2
Grilletes: Las calles de Kiev que recorría en su ronda 5, El callejón donde se suicidó 4, la comisaría de Kiev 2
Fuerza de Voluntad: 8
Pathos: 7
Corpus Permanente: 9
Sombra: El Estudiante
Angustia. 7
Espinas: Aura de Corrupción, Llamada Sombría, Toque de Corrupción
Pasiones Sombrías: Sabotear a los Camaradas Caídos (Traición) 4, Liberar a los Espectros del Nihil (Rabia) 3, Encontrar al espíritu de la joven que Dimitrius salvó y arrojarlo al Olvido (Sadismo) 3
Imagen: Nikolai Dimitrius es un joven de unos veinte años, con cabello negro bien peinado y algunos vestigios infantiles en su cara. Lleva un uniforme y gorra de policía soviético, y lleva consigo un Artefacto muy especial, la banda que llevaba como miembro de los auxiliares nazis. Es un recuerdo del mal que cometió aquel día –y el único bien. Este recuerdo le fortalece y le impulsa a continuar.
Consejos de Interpretación: Has intentado eliminar todas tus pesadillas con tu deber entre los Camaradas, y como resultado te comportas de forma muy reglamentada y disciplinada. Sin embargo, en el fondo de tu corazón estás atormentado por los horrores de aquel día, la escena de las dos niñas huérfanas y el odio gélido de la anciana. Te aferras al recuerdo del bien que hiciste aquel día, salvando a aquella joven, y a menudo te preguntas qué le ocurrió después. Quizás algún día termine apareciendo aquí. Te prestas voluntario prácticamente para todo; le demuestras a los demás wraiths que eres de fiar, que en una ocasión fuiste un símbolo de justicia, ley y orden, y que puedes volver a serlo.

CAPITÁN ALEXANDER RENKO
Alexander Renko nació y creció en Kiev. Su padre y sus tíos habían luchado en San Petersburgo con Lenin durante el Octubre Rojo, y cuando era niño a Alexander le encantaba oírles contar historias sobre la lucha por la libertad contra el zar. Los viejos revolucionarios se llenaban de emoción por el honor, el patriotismo y el sentimiento de haber librado una guerra justa, y Alexander siempre deseó que un día pudiera ser capaz de luchar igualmente por la Madre Rusia.
Cuando fue lo bastante mayor, Alexander Renko se alistó en el Ejército Rojo. Era un joven brillante y ascendió en las filas rápidamente, y finalmente fue ascendido a capitán. Se le encargó el mando de un pelotón de jóvenes soldados, todos procedentes de Kiev. Muchos de ellos habían crecido juntos, y discutían sobre la gente de su ciudad y sobre sus familias y quién tenía la hermana más bonita y cosas por el estilo. La amistad y lealtad de los soldados se intensificó por encima de los niveles del rango y terminaron convirtiéndose en una verdadera familia, mucho más que la suma de sus partes. Cuando fueron enviados al frente, los hombres del pelotón de Renko hablaban sobre las medallas y los honores que recibirían, seguros de que terminarían regresando como héroes. Ninguno pensaba en que pudieran matarles.
Muchos murieron en el frente, incluyendo el capitán Renko. Sin embargo, el amor y la lealtad seguían uniendo al capitán y sus hombres. En lugar de marcharse inmediatamente, Renko se dedicó a buscar a sus hombres caídos. Uno por uno, localizó a un pequeño grupo de los chicos de Kiev, vagando por el infernal inframundo en busca de comprensión y compañía. Todavía apestando a orina y vodka, los restos del viejo pelotón del Ejército Rojo se reunieron y comenzaron a abrirse camino en las Tierras de las Sombras, regresando al hogar que la mayoría seguían amando en la muerte. Sin embargo, los nazis avanzaron más deprisa que el paso de los fantasmas del pelotón de Renko, y el ejército alemán invadió Kiev antes de que el pequeño comando de Alexander Renko llegara.
Cuando finalmente Renko y sus hombres regresaron al hogar, contemplaron una abominación calcinada y abrasada. La atmósfera estaba llena de dolor y muerte, invadido por los gritos eternos de más de 30.000 almas. Los fantasmas de los ancianos y los niños se lamentaban y consumían en una histeria infernal. Mientras contemplaban ese horror, el capitán Renko y sus hombres fueron atacados por una manada de Espectros acechantes y apenas consiguieron rechazarles hasta el foso del que habían salido, un agujero gigantesco y profundo en la base del barranco de Babi Yar.
Contemplando el caos ante él, Renko encontró a una mujer joven que acababa de entrar en las Tierras de las Sombras. Yacía inmóvil sobre el frío suelo y todavía seguía cubierta por su Crisálida amniótica. Cuando quedó liberada la mujer comenzó a chillar y gritar, y le contó a Renko cosas terribles –le dijo que los nazis los habían matado a todos, allí en el foso. “Míralos. Por el amor de Dios.” Alexander Renko se volvió hacia donde la mujer le señalaba y descubrió que podía percibir el mundo real. Lo que vio lo aterró por completo. Los alemanes habían conquistado Kiev, y estaban asesinando a los ciudadanos judíos, todos ellos, miles y miles en un instante. Renko podía verlo todo como en una película de terror: los golpes, las ejecuciones, y la llegada de docenas de almas a la vez. También podía ver a los Espectros y las retorcidas monstruosidades que aguardaban en el foso, desgarrando las Crisálidas de los wraiths y tratando de devorar a tantos como podían. Instintivamente, Renko dirigió su escuadrón y comenzó a atacar a los Espectros, conteniéndolos durante horas hasta que las criaturas desaparecieron en el fondo del foso.
Cuando la batalla terminó, Alexander Renko todavía podía seguir mirando las Tierras de la Piel. Vio líneas borrosas de soldados que perseguían a la gente por las calles de Kiev, a la policía acorralando a los judíos, a los ciudadanos de su hogar entregando voluntariamente a sus vecinos y estaba completamente frustrado porque podía verlo y oírlo todo pero no podía hacer nada para pararlo. En ese momento, Renko convocó a sus hombres y formaron el Círculo de los Camaradas Caídos. Juraron proteger a las almas de quienes morirían en esa masacre de los demonios que querían volver a matarlas. El Capitán Alexander Renko es el líder de los Camaradas Caídos. Él y sus hombres son los principales defensores de la Morada de Babi Yar, los vigilantes de las actividades en el extremo de la Mortaja y el Nihil que existe en el fondo del oscuro foso.
Naturaleza: Arquitecto
Conducta: Director
Círculo: Los Camaradas Caídos
Atributos Físicos: Fuerza 4, Destreza 4, Resistencia 3
Atributos Sociales: Carisma 3, Manipulación 3, Apariencia 3
Atributos Mentales: Percepción 4, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Alerta 4, Atletismo 2, Buscar 3 Intimidación 3, Pelea 3, Registrar 3
Técnicas: Armas C.C. 3, Armas de Fuego 3, Armas Pesadas 2, Camuflaje 3, Escalar 1, Lucha a Ciegas 2, Rastrear 3
Conocimientos: C. de Kiev 3, Burocracia 2, Ciencia Militar 3, Venenos 1
Trasfondos: Aliados 2, Contactos 2, Eidolon 3, Notoriedad 3
Pasiones: Proteger la Morada de Babi Yar de los Espectros (Deber) 5, Reunir a los miembros de su escuadrón (Devoción fraternal) 4, Proteger y ayudar a Diana Ryachev (Amor) 3
Arcanoi: Castigar 5, Fatalismo 3, Flujo 2, Materializar 4, Ultraje 1
Grilletes: El campo de batalle en el que murió 5, La casa de Kiev en la que creció 4
Fuerza de Voluntad: 10
Pathos: 9
Corpus Permanente: 9
Sombra: El Perfeccionista
Angustia. 7
Espinas: Mala Suerte, Aliados Oscuros, Truco de Luz
Pasiones Sombrías: Sacrificar a todos los Camaradas Caídos al Olvido (Envidia) 4, Destruir la Morada y toda la vergüenza de lo que hizo la gente de Kiev (Rabia) 3
Imagen: Alexander Renko es un hombre de 26 años, pero la guerra y la lucha en las Tierras de las Sombras le hacen parecer como si tuviera un millón de años. Lleva un abrigo militar de color oliváceo con charreteras rojas y distintivos de oficial del Ejército Rojo, y lleva una pistola y un arma semiautomática colgadas del hombro. Renko es un hombre protector pero severo con quienes están bajo su mando. Su responsabilidad es demasiado grande como para fallar.
Consejos de Interpretación: Crees que el destino te llevó a ti y a los Camaradas Caídos de vuelta a este lugar, no sólo para mantener a los Espectros a raya, sino para redimir de alguna manera la cobardía y la crueldad que mostraron los ciudadanos de Kiev. Esa estatua que se alza en la lejanía, piensas en secreto, es la justicia que se merecen los asesinos que destruyeron tu ciudad y la dignidad de tu pueblo.
Te muestras protector con tus hermanos de armas, pero especialmente con Diana, y siempre estás alerta por si aparece algún tipo de información sobre sus padres. Mantén una actitud profesional y alerta; eres la primera y última línea de defensa, y sabes bien que el Olvido nunca está lo bastante lejos. A menudo te dedicas a vigilar solo el foso y el Nihil, dispuesto a sacrificarte si es necesario por la seguridad de la Morada.

MARTA KARINSKA
Marta Karinska nació y creció en la pobreza, y siguió siendo pobre durante toda su vida. Vivía en una pequeña granja en los límites de Kiev con su marido, un borracho abusivo que se embriagó hasta la muerte en su 16º aniversario de matrimonio. Marta se quedó sola con su hijo de nueve años tratando de sobrevivir en un terreno abandonado donde cultivaban cosechas improductivas. Ella y su hijo podían vender muy poco después de satisfacer sus propias necesidades, y raramente conseguían buenos precios por sus cosechas en los mercados judíos de la ciudad Marta maldijo a su marido por arruinar su vida y la suya, maldijo a los tenderos judíos que se negaban a ofrecerle precios dignos (Nota: El autor parece haberse olvidado de que en la Unión Soviética se utilizaba un sistema de economía colectiva. Los escasos terratenientes a los que se les permitiría conservar sus propiedades como Marta serían individuos excepcionales y no producirían para un mercado privado sino con precios fijados por el estado. Sin embargo, durante la década de 1930 Ucrania atravesó un período de malas cosechas y hambrunas producidas por la colectivización. Recomiendo que Marta se convierta en una de las víctimas del proceso.) No era culpa suya que la cosecha hubiera sido mala, ¿por qué tenía que sufrir?
Durante años Marta y su hijo Iván cultivaron la tierra improductiva, tratando de no perderlo todo, y sin embargo los avarientos judíos de la ciudad se negaban a darle un precio digno por su cosecha. “Sólo les preocupa engordar sus carteras” pensó Marta. “Son ellos quienes nos están matando” le dijo a su hijo. “¿Qué derecho tienen a quitarnos el pan?” “¿Desde cuándo el dinero de los judíos es más importante que nosotros, los buenos ucranianos?”
Marta se encontraba en Kiev el día en que se anunció la deportación de los judíos, y no podía estar más contenta. “Finalmente nos desharemos de los judíos”, pensó. Ahora quizás su vida sería un poco más fácil. A la mañana siguiente envió a su hijo a la ciudad a hacer algunos recados mientras comenzaba el éxodo en masa de los judíos. Iván regresó a la granja casi sin aliento. No se estaban llevando a los judíos, le dijo a su madre. Los estaban matando a todos, en el barranco al final de la calle Melnik. Marta no se lo podía creer –no podía creer que hubiera tenido semejante suerte. “Los alemanes se están encargando de arreglar las cosas en Kiev”, pensó.
Mientras pensaba en esto, Marta escuchó un ruido que venía del cobertizo en la parte trasera de su granja. Ella e Iván se acercaron y encontraron a una joven, un poco más pequeña que Iván, tratando de esconderse allí. Marta exigió saber qué estaba haciendo. Ella le dijo que había regresado a Kiev tras haber trabajado muy lejos y que había pasado la noche en el cobertizo. Marta no estaba convencida. “Esta intrusa es una judía”, decidió, “y se merece lo mismo que los demás”. Marta agarró a la joven y la arrastró hasta la cocina y ordenó a Iván que fuera a buscar a un policía. Iván volvió rápidamente, tras haber encontrado a un auxiliar ucraniano de los nazis por el camino.
Marta le dijo al policía que había capturado a una judía escondida en su cobertizo, y le pidió que se la llevara y la matara. El policía miró a la joven temblorosa y a Marta Karinska. Marta vio algo en la mirada del joven policía, algo que le provocó miedo e inquietud a ella y su hijo. No era lo que se había esperado. Se enfadó, ordenando al policía que se llevara aquella basura judía de su casa. El policía volvió a mirar a Marta otra vez, entonces tomó a la joven judía del brazo y la arrastró fuera, llevándosela por la carretera hasta Kiev. Pero incluso mientras veía marcharse al policía con la joven, Marta Karinska supo que no le haría nada.
Marta Karinska murió después de la Segunda Guerra Mundial, una mujer horrible y amargada llena de rencor y odio contra el mundo. Cuando llegó a las Tierras de las Sombras, su odio hacia los judíos y su rabia hacia el policía cobarde la arrastraron rápidamente al Olvido. Vagó por la Tempestad durante unos años tras su muerte y terminó convirtiéndose en una Torturadora. Creyendo que en vida se le negó la justicia, Marta está decidida a llevar el caos a las comunidades reunidas en Babi Yar. Medio siglo después todavía ha sido incapaz de dejar marchar el odio que la consumió en vida.
Naturaleza: Monstruo
Conducta: Conspiradora
Casta: Torturadora
Atributos Físicos: Fuerza 3, Destreza 4, Resistencia 2
Atributos Sociales: Carisma 3, Manipulación 5, Apariencia 1
Atributos Mentales: Percepción 3, Inteligencia 2, Astucia 2
Talentos: Alerta 2, Consciencia 2, Intimidación 4, Subterfugio 1
Técnicas: Armas C.C. 1, Interpretación 3, Pericias 1, Sigilo 3
Conocimientos: C. de Kiev, Ocultismo 3
Trasfondos: Aliados 3, Eidolon 2, Notoriedad 1
Pasiones Oscuras: Destruir a los asquerosos judíos (Fanatismo) 5, Utilizar la negatividad de la atmósfera para abrir un nuevo Nihil (Destrucción), Arrastrar a tantos wraiths como puedas al Olvido (Rabia) 3, Corromper a Nikolai Dimitrius y hacer que termine el trabajo que se negó a hacer (Odio) 3
Arcanoi: Contaminar 3, Mente Enjambre 2, Tejer la Tempestad 3
Grilletes: Ninguno
Ser (Fanatismo): 8
Corpus Permanente: 6
Angustia: 7
Psique: El Confesor
Pasiones de Psique: Ayudar a Marta a reconocer que los wraiths judíos no son el verdadero objetivo de su odio (Esperanza) 5, Reunir a Marta con su hijo Iván y utilizar los vínculos familiares para alcanzar su Redención (Amor) 4
Frondas: Culpa, Espejo
Imagen: Marta es una mujer de cerca de sesenta años, robusta por haber trabajado la tierra. Su rostro es como el de un roedor y su boca está llena de colmillos afilados, el efecto del Olvido y de años viviendo como una cáscara llena de odio, rencor y soledad. A menudo se la ve merodear cerca de la estatua de almas forjadas de Babi Yar, alimentándose de la negatividad dirigida hacia lo que representa la escultura.
Consejos de Interpretación: Los judíos siguen ahí, y están utilizando a esos soldados como perros guardianes. Ese policía cobarde también está con ellos. Qué suerte. Todos los eslabones están ahora en la misma cadena y todo lo que tienes que hacer es encontrar el más débil. Puedes hacerlo. Tienes el tiempo de tu lado y puedes sentir el poder de su rabia corriendo dentro de ti, llenándote, dándote fuerza a ti y a los demás de tu casta, todo listo para estallar en el Nihil y destruirlo todo…pero todavía no. Déjales que se confíen, deja que los judíos piensen que finalmente tienen el control. Entonces golpearás.

MELKI SORNOKOV
Melchizedek Sornokov, conocido por todos como Melki, era un sastre de Chernigov, una ciudad al norte de Kiev. Fue arrestado por un escuadrón alemán y transportado a un campo de concentración cerca de Kiev llamado Syretsk. Allí, Melki fue condenado a trabajos forzados. Había estado en el campo durante casi un año cuando el comandante alemán reunió a Melki con un selecto grupo de unos trescientos hombres y se los entregó a un grupo visitante de soldados de las SS.
Los prisioneros fueron cargados en camiones y llevados fuera del campo. Llegaron poco después a un claro en las afueras de Kiev, donde las SS habían traído excavadores y equipo de construcción. Mientras Sornokov observaba, las máquinas rugieron y despejaron una gran sección del terreno. La excavación había expuesto un foso gigante lleno con cientos de cuerpos, la mayoría en un avanzado estado de descomposición. Otras excavadoras estaban haciendo lo mismo por las inmediaciones, desenterrando varias fosas comunes.
Junto a otras dos docenas de hombres, a Melki Sornokov se le ordenó que descendiera a las fosas y removiera los restos de todos los muertos. Los prisioneros tenían que arrojar las pilas de carne podrida en varias hogueras que ardían en las cercanías, y debían trabajar hasta que todas las fosas hubieran sido vaciadas y todos los cadáveres reducidos a ceniza.
Sornokov y el resto de los prisioneros exhumaron por completo los contenidos de las tumbas. Durante casi seis semanas, Melki Sornokov extrajo los restos de miles de seres humanos, miles de judíos como él. Vio cada cara hinchada y putrefacta. Vio cada articulación ennegrecida, la sonrisa de cada calavera. No respiró otra cosa que el asqueroso hedor de la muerte, cargó con cientos de cadáveres, los gusanos cayeron sobre él y el humo de las piras enrojeció sus ojos. Cada noche los trabajadores marchaban hasta una pequeña cueva fuera del barranco y eran encerrados en el interior, y se los dejaba solos con sus pesadillas. Nadie hablaba del trabajo diario, o del dolor que sentían por dentro. Melki y los demás prisioneros que trabajaban en la misma fosa sabían exactamente lo que estaban haciendo: destruir la evidencia de la barbarie de los nazis.
Finalmente las fosas fueron despejadas a finales de septiembre. El día 29 a los soldados se les dijo que ejecutaran a los trabajadores para silenciar cualquier testigo. Melki y los demás de su equipo de trabajo se enteraron y decidieron que tenían que escapar. Alguien tenía que sobrevivir para contarle al mundo lo que había ocurrido en aquel lugar. Esa noche, Melki Sornokov y sus compañeros rompieron la cerradura de la puerta que cerraba la cueva y huyeron atravesando el barranco de Babi Yar. Era una noche con niebla, y los gritos de alarma de los soldados alemanes y el sonido de los disparos venían de todas direcciones. Melki Sornokov fue alcanzado en la rodilla por una bala perdida y cayó en tierra, incapaz de continuar. A la mañana siguiente él y los trabajadores que habían intentado huir fueron ejecutados por un escuadrón de fusilamiento.
Una vez en las Tierras de las Sombras, Melki Sornokov contempló en qué se había convertido el lugar en el que había sido obligado a borrar la verdad. La visión de Babi Yar y de sus oscuras colinas y fuegos fantasmales no le sorprendió. Allí estaba la evidencia que había tratado de destruir por la fuerza, y una parte de él estaba encantado de que quedara algo. Dispuesto a restaurar los recuerdos que le habían obligado a eliminar, Melki pronto se unió a los Reparadores. Ahora trabaja para detener la destrucción en las Tierras de las Sombras mientras intenta restaurar el recuerdo de la verdad en las mentes de los vivos.
Naturaleza: Tradicionalista
Conducta: Conformista
Círculo: Los Reparadores
Atributos Físicos: Fuerza 4, Destreza 3, Resistencia 4
Atributos Sociales: Carisma 3, Manipulación 2, Apariencia 2
Atributos Mentales: Percepción 3, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Consciencia 2, Empatía 3, Expresión 3, Ocultar 2
Técnicas: Etiqueta 2, Meditación 2, Pericias 4, Reparaciones 2
Conocimientos: Enigmas 2, Genealogía 2, Lingüística 2, Teología 2
Trasfondos: Contactos 2, Eidolon 2, Memoriam 2, Posición 1, Riqueza 2
Pasiones: Ayudar a los Reparadors a mantener vivos los recuerdos de Babi Yar (Deber) 4, Conseguir el perdón de los wraiths por lo que le obligaron a hacer (Deseo de Aceptación) 3
Arcanoi: Argos 2, Flujo 1, Lamento 1, Materializar 2, Títeres 1, Usura 2
Grilletes: Babi Yar 4, El campo de concentración de Syretsk 4, Su vieja sastrería 2
Fuerza de Voluntad: 8
Pathos: 8
Corpus Permanente: 7
Sombra: El Paranoico
Angustia. 6
Espinas: Aura de Corrupción, Infamia, Lapsus
Pasiones Sombrías: Convencer a Sornokov de que todo el Círculo lo detesta por su participación en ocultar la masacre (Miedo) 4, Aprovecharse de la intranquilidad de Sornokov y empujarlo al Olvido (Confusión) 3
Imagen: Melki Sornokov es un hombre de unos cincuenta años, ligeramente más bajo de la media y casi calvo. Se viste con una camisa desgarrada y pantalones de prisionero, con cadenas rotas alrededor de sus piernas. Aunque Melki es relativamente fuerte, su Corpus es huesudo y escuálido. Su rostro refleja la delgadez palpable de la desnutrición tan extendida en los campos de concentración.
Consejos de Interpretación: Lo que has visto de Babi Yar en las Tierras de las Sombras te pareció casi adecuadamente simbólico al principio, pero desde entonces has aprendido que nada es simbólico en este mundo. Es a la vez real y eterno. Siempre has sido un hombre decente y temeroso de Dios, y te encuentras intranquilo por las opiniones extremistas que tienen algunos de los wraiths de los Círculos locales. Te interesa especialmente la existencia de la estatua de Babi Yar; nada bueno puede salir de su presencia, y estás seguro que quienquiera que la haya creado tenía malas intenciones ocultas.
Aunque eres miembro de los Reparadores y has sido aceptado por ellos, todavía no puedes deshacerte de los extraños patrones de conducta que has adquirido junto a tus compañeros wraiths. Quizás sea porque sacaste muchos de sus cadáveres de las fosas comunes y los destruiste. Esta incomodidad te ha llevado a pensar en abandonar el Círculo, quizás para unirte a los Camaradas Caídos, o abandonar la Morada.

SERGEI PRAVDOVICH
Sergei Pravdovich tenía sólo 12 años cuando los alemanes invadieron Kiev, pero los recuerdos del pogromo nazi justo en los límites de la ciudad lo atormentaron desde entonces. Comenzó a escribir un diario a mano para recordar todo lo que había ocurrido en aquellos dos días de septiembre de 1941, y continuamente añadió páginas a medida que continuaban las matanzas. Nadie conocía la existencia de ese diario, ni siquiera sus padres, y lo mantuvo escondido incluso después de que los nazis se retiraran de la ciudad. Después de la guerra, Sergei habló con los supervivientes de las masacres y del reinado de terror de las SS. Muy pocas personas querían hablar de aquellos días, pero quienes lo hicieron fueron muy sinceros con Sergei. También añadió esas historias a su diario gastado. Con una evidencia de tal peso entre sus manos, Sergei se dio cuenta de que él y su generación tenían en sus manos el deber de recordar y honrar a los muertos. Decidió que la única forma de conceder el debido respeto a los sacrificados era contar la verdad.
Sin embargo, durante el gobierno de Iosip Stalin en la Unión Soviética, el país no estaba interesado en desvelar la verdad oculta. Sergei conservó su diario hasta la muerte de Stalin y la llegada al poder de Nikita Khrushchev. Entonces, como un periodista que vivía en Kiev, Sergei Pravdovich comenzó a escribir a partir de sus diarios los horrores cometidos en Babi Yar, exigiendo que los miles de judíos que habían sido asesinados fuesen recordados y homenajeados de alguna manera. Sin embargo, se encontró con continuos obstáculos. Los tribunales de censura rechazaron sus ensayos y artículos sobre la masacre de los judíos. Finalmente Sergei fue despedido del periódico para el que trabajaba, pero continuó hablando sobre la injusticia que el gobierno soviético estaba cometiendo con la memoria de los muertos. El futuro era demasiado importante para que la verdad del pasado fuera enterrada de aquella manera, y Sergei Pravdovich continuó insistiendo en ello.
Sergei soportó las críticas de sus vecinos y fue acosado por la policía soviética durante años. Su público se hizo cada vez más pequeño, pues la gente no quería arriesgarse a enfurecer a los poderes del estado, pero Sergei continuó insistiendo en su lucha. Finalmente, creyó que había triunfado. Más de 30 años después de los horrores de Babi Yar, el gobierno de Leonid Brezhnev aceptó construir un monumento en el lugar de la masacre, conmemorando a los caídos. Sin embargo, cuando fue inaugurado, Sergei Pravdovich se enfureció ante la descarada manipulación de la verdad que representaba el monolito. En los cuartos traseros de los bares, y en las páginas de los panfletos clandestinos protestó y criticó, revelando aquella mentira de homenaje como lo que era. Cambió pocas opiniones, pero hizo suficiente ruido para atraer atenciones indeseadas con sus protestas. Eso terminaría siendo la perdición de Sergei.
El KGB había estado vigilando a Sergei durante un tiempo, y lo arrestó a los pies del monumento conmemorativo mientras intentaba destrozarlo una noche de noviembre. El viejo periodista fue acusado de vandalismo contra el estado y actividades hostiles hacia la Unión Soviética, y su juicio fue una farsa. Fue enviado a un gulag en el este, donde pereció.
En las Tierras de las Sombras, Sergei Pravdovich no podía permitir que su cruzada terminara allí. Kilómetro tras kilómetro fantasmal, consiguió regresar a Kiev, sólo para descubrir el horror en que se había convertido Babi Yar. Lo primero que Sergei vio al regresar a casa fue el monumento que se alzaba más allá de la Mortaja, con su masa de metal ennegrecido burlándose de la humanidad masacrada en Babi Yar. Lo segundo que vio fue el brillo enfermizo de la boca del Nihil.
Aterrado, Sergei se unió a los Reparadores, y se convirtió en un factor importante en la propagación de información sobre Babi Yar a otras Necrópolis de la Alianza de los Millones. También se consumió con la idea de trabajar a través de la Mortaja, tratando de que los vivos recordaran. Su sueño es que un día conseguirá convertir el monumento de las Tierras de la Piel en un monumento a la verdad.
Naturaleza: Crítico
Conducta: Decidido
Círculo: Los Reparadores
Atributos Físicos: Fuerza 3, Destreza 2, Resistencia 4
Atributos Sociales: Carisma 3, Manipulación 4, Apariencia 2
Atributos Mentales: Percepción 3, Inteligencia 4, Astucia 3
Talentos: Buscar 2, Callejeo 2, Diplomacia 2, Expresión 4, Instrucción 2, Intriga 2
Técnicas: Charlar 2, Conducir 2, Confundir 1, Liderazgo 2, Narrar 4
Conocimientos: Burocracia 1, Historia 2, Investigación 2, Periodismo 5, Política 2
Trasfondos: Aliados 2, Artefacto (diario) 2, Eidolon 4, Notoriedad 3, Posición 4
Pasiones: Unir a la comunidad de las demás Necrópolis libres y la Jerarquía (Lealtad) 5, Proporcionar impulso a los Reparadores (Deseo de Respeto) 4
Arcanoi: Argos 2, Fantasma 2, Materializar 3, Mnemosynis 3, Ultraje 3
Grilletes: El gulag en que murió 5, El monumento de las Tierras de la Piel 4
Fuerza de Voluntad: 9
Pathos: 9
Corpus Permanente: 8
Sombra: El Obseso del Trabajo
Angustia. 8
Espinas: Vida Sombría, Prestigio Espectral
Pasiones Sombrías: Apoderarse del liderazgo del Círculo y emprender una cruzada por los derechos de la Morada contra las demás comunidades del Holocausto (Megalomanía) 4, Desesperar a Pravdovich con sus fracasos y hacer que sucumba al Olvido (Miedo) 3, Desacreditar a Alexander Renko, el valiente y joven líder de los Camaradas Caídos (Envidia) 3
Imagen: Sergei Pravdovich parece un hombre a finales de los cuarenta años, con cabello revuelto y de color castaño y penetrantes ojos verdes. Se viste con un traje oscuro arrugado y una camisa con corbata torcida –el epítome de la alta costura del Telón de Acero. Pravdovich es un orador apasioando, que arenga a los miembros de su Círculo con una voz atronadora y una gesticulación exagerada.
Consejos de Interpretación: Eres un hombre poseído por el espíritu de la injusticia cometida contra la memoria de los wraiths de Babi Yar, y esta obsesión ha coloreado tus opiniones sobre los demás Círculos de las víctimas del Holocausto. Consideras que la Morada de Babi Yar es tu nuevo hogar, y puedes ser muy chauvinista sobre la importancia de los objetivos de Babi Yar por encima de las demás Necrópolis. Debido a esta actitud en ocasiones has sido criticado por muchos miembros de tu Círculo. Aférrate a tus argumentos –los otros campos tienen sus propios problemas. Lo que te importa es el recuerdo de lo que ocurrió aquí.

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IDEAS PARA HISTORIAS
-Nikolai Dimitrius está convencido de que ha encontrado al fantasma de la mujer a la que ayudó a escapar, y pide a los personajes que lo acompañen para localizarla y traerla a Babi Yar. El grupo se pone en marcha, pero ha sido descubierto por Marta Karinska, que se ha enterado del plan por la Sombra de Nikolai y cree que es la perfecta oportunidad para destruirlo.
-Diana se acerca a los personajes y les pide que la acompañen a la Necrópolis de Kiev, afirmando que ha recibido una posible pista sobre el paradero de los wraiths de sus padres. El grupo llega a Kiev en busca de la pista, pero recibe una fría bienvenida de los wraiths locales, que están convencidos de que los dybbuks de Babi Yar planean destruir la Necrópolis.
-Un wraith que nunca ha sido visto anteriormente en Babi Yar entra dentro del perímetro delimitado con alambre de espinos. Nikolai Dimitrius lo reconoce de inmediato como Iván Karinska, el hijo de la rencorosa anciana de la granja en la que salvó a una joven judía el día en que se suicidó. El policía espera que Marta no tarde en reaparecer, y pide a los personajes que le ayuden a utilizar a Iván como cebo para atraerla, permitiendo librar a la Morada de su presencia espectral de una vez por todas. Melki Sornokov se opone a utilizar a Iván de esa manera, y trata de convencer a los personajes de que lo ayuden a encontrar una forma de llegar hasta la Psique de Marta. Los personajes deben elegir entre las dos opciones – ¿y quién sabe lo que tendrá que decir el fantasma de Marta de todo esto?

Babi Yar en wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Babi_Yar

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