Ayuda: Herejes: El tomo de la luz dorada

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Alexander Weiss
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Ayuda: Herejes: El tomo de la luz dorada

#1

Mensaje por Alexander Weiss » 19 Nov 2019, 11:58

HEREJES: EL TOMO DE LA LUZ DORADA

Imagen

Un suplemento sobre Herejes para Wraith el Olvido

Escrito por:

Boswok (Cory Adam Morse): [email protected]
Rich Gentile: [email protected]
Mike Spera: [email protected]
J. Edward Tremlett: [email protected]

Wraith: el Olvido y todos los títulos asociados son propiedad registrada de White Wolf Games. Este suplemento no representa un desafío a los títulos de White Wolf. White Wolf no es responsable de este libro Todos los artículos, historias e ilustraciones son propiedad de sus respectivos creadores. Este libro está hecho por fans y para fans para mantener vivo el espíritu de Wraith.

“Oh, Señor, no me des lo que merezco. Dame algo que necesite. No me des lo que merezco. Ven y dame algo que necesite.”
-Pig, “Shell”

Este libro es una obra en progreso…una forma bonita de decir que no está terminado todavía. Podría añadirse más, podrían hacerse cambios, podrían hacerse reestructuraciones y muchas más revelaciones podrían presentarse. A veces las religiones son así.
Cualquier pregunta, duda, clarificaciones o preguntas, deberían enviarse a J. Edward Tremlett.

EL LIBRO DE LOS HEREJES

PRÓLOGO
La historia del hereje, Primera Parte
Prefacio
Introducción
Una historia de fantasmas: “Iluminación”
Herejías

CAPÍTULO UNO
La historia del hereje, Segunda Parte
Historia
Sucesos actuales
Una historia de fantasmas: “Cambio de dirección”

CAPÍTULO DOS
La historia del hereje, Tercera Parte
Inducción
Personalidad
Ejemplos de tipos de culto
Ejemplos de cultos
El Gremio de Predicadores
Pasos hacia la Trascendencia

CAPÍTULO TRES
La historia del hereje, Cuarta Parte
Una historia de fantasmas: “Déjalo marchar”
Sobre interpretar religión

CAPÍTULO CUATRO
La historia del hereje, Quinta Parte
Visiones dispares
Enemigos

CAPÍTULO CINCO
La historia del hereje, Sexta Parte
Herramientas de la fe

EPÍLOGO
La historia del hereje, Séptima parte

PRÓLOGO

LA HISTORIA DEL HEREJE
Por Rich Gentile

PRIMERA PARTE: LA LLUVIA CAE COMO LÁGRIMAS DEL CIELO
Qué decepcionante es descubrir que todo aquello en lo que crees es una mentira. Es como si tú mismo te convirtieras en una mentira.
Crees que sabes todo lo que hay saber sobre la vida. Crees que te lo imaginabas todo. Y entonces ocurre algo que te hace darte cuenta de que no sabes más que el día en que naciste.
Para mí, ese algo fue la muerte.
Y por mucho que lo intentara no podía dar sentido a todo lo que había a mi alrededor. Era un buen cristiano. Llevaba el crucifijo alrededor del cuello, rezaba a Dios todas las noches, nunca cometí pecado alguno. ¿Por qué me castigaban entonces?
Esto no podía ser el Infierno, pero no era muy distinto. Ser capaz de ver a mi primer hijo, pero no ser capaz de tocarlo era seguramente una forma de tortura diabólica. Esta “Sombra” que me habla constantemente sólo podía ser un servidor de Lucifer. Y todos los que están aquí hablan de los Señores de la Muerte ¡y cada uno de ellos parece tener una reputación digna del mismísimo Señor Oscuro!
Pero es cuestionable si mi compañía habitual en estos días es mucho mejor. ¿Se atreven a llamarme “Hereje”? Estas impías criaturas merecen un destino como éste. ¡Algunos hasta tienen el atrevimiento de adorar a otra deidad delante de mis propios ojos!
Creo comprender en parte por qué me encuentro aquí. Existen rumores sobre lugares llamados las Costas Lejanas –lugares milagrosos donde los sueños se cumplen. Por supuesto, algunos dicen que ese una mentira, y que las Costas Lejanas no son los Verdaderos Cielos, sino los Verdaderos Infiernos, pero he visto las bocas de dónde salen esas palabras. Sólo los infieles los llaman Infiernos.
También existe otro mito, el de la Trascendencia, un camino para escapar de esta prisión de muerte. Ninguno de quienes han hablado conmigo saben con seguridad qué es la Trascendencia, o cómo se consigue, pero tengo la sensación de que la respuesta se encuentra en las Costas Lejanas.
¿Por qué no estoy ya en el Cielo? La respuesta es que esto sólo es otra prueba –un juicio enviado por Nuestro Señor para separara a los verdaderos creyentes de los paganos blasfemos que parecen tan numerosos en estos días y época.
Sé que seré capaz de probarme a mí mismo. Cruzaré el Mar sin Sol hasta las Costas Lejanas.

“Sagrado –Santo.
Ponerlo en palabras – Escribirlo.
Caminar en terreno sagrado.
Pero es mi deber –Soy un misionero.
-“Sacred”, Depeche Mode

Desde los primeros días de la Ruptura, desde el inicio del tiempo, existían creyentes. Creíamos en algo más grande que nosotros mismos. Creíamos en algo que nos esperaba al otro lado. Creíamos en ir más allá de lo que conocíamos, y veíamos y sufríamos. Creíamos.
Pero nuestras creencias eran negadas para algunos de nosotros. No íbamos al paraíso, ni al infierno, ni a ningún lugar que pudiéramos reconocer. Nuestras muertes nos traían aquí, al mundo oscuro de los muertos. Y algunos perdían la fe, y daban a la espalda a sus creencias.
Pero no todos éramos tan débiles. La vida era una prueba -¿acaso este reino oscuro no podía ser también una prueba? Nos aferramos a nuestras creencias. Dijimos que debía de existir algo más grande que todo esto. Y actuamos para guiar a otros hacia esa luz. Esa gloria que terminaría llamándose Trascendencia.
El tiempo no ha sido bueno con nosotros. La traición fue sancionada por la ley. La traición trajo dolor. Durante los últimos siglos hemos sido perseguidos como criminales por extender nuestra fe y ridiculizados por haber creído. ¡Y todo esto lo ha hecho un hombre que estuvo a nuestro lado y nos llamó amigos! Sin duda se trató de una prueba más y más grande. Y perseveramos.
¡Y así ahora nuestra verdad –nuestra luz- se revela! ¡El hombre que nos llamó con el nombre con que me has llamado –“Hereje”- ha Trascendido! ¡Si el pudo, cualquiera puede!
¿Por qué no puedes verlo? ¿Por qué no crees?
Herejes – ¿son sólo unos locos que no admiten que sus religiones eran falsas? ¿O quizás saben algo que los horrores de las Tierras de las Sombras no pudieron destruir? Esa pregunta se ha extendido por toda Estigia desde que Caronte impuso el exilio de los Resplandecientes, aunque quienes sabían lo que era bueno tendían a creer lo segundo.
Ahora las cosas han cambiado. Estigia ya no existe. El propio Caronte ha Trascendido. Y con la Tormenta rugiendo y los Espectros por todas partes, de repente los incrédulos están dispuestos a escuchar lo que esos “locos” tienen que decir.
¿Sigues ahí? Entonces has encontrado el libro correcto. O quizás te ha encontrado a ti...


PREFACIO
“Dios nos da fe cuando falla todo lo demás
y la muerte desenvaina su aguijón.
Oh, ayúdanos a oír, a través del dolor y el miedo
las canciones que cantan los ángeles.

-“God Give Us Life” –John L. Bell

Existe algo innegable en la naturaleza de la humanidad y es que siempre ha necesitado fe. Tres de cuatro personas creen en la existencia de un poder superior: ¿pueden estar todas equivocadas?
Las razones para tener fe varían. Algunas personas no desean sentirse solas, o indefensas, así que se dicen a sí mismas que existen fuerzas benevolentes actuando en el universo. Algunas personas ven el mundo opaco y gris que habitan y dicen que debe existir algo mejor más allá de la ilusión que llamamos vida. Desde una perspectiva más cínica, después de que la fe haya aparecido en la consciencia de incontables generaciones, quizás simplemente se trate de algo que surge ante la ignorancia o algo surgido por el miedo a lo que existe más allá de la vida, o los castigos que esperan allí a los incrédulos.
O quizás las religiones y otras formas de espiritualidad son maneras de permitir que cada generación conozca la verdad –o una parte de la verdad- sobre la pregunta del sentido de la existencia y nuestro propio papel en ella.
Pero sin importar la forma que adopte la fe, o por qué existe, un hecho destaca por encima de todo –el concepto de la fe nunca morirá. Siempre existirá alguien que predique y enseñe, y alguien que siempre escuche y actúe. Las rodillas se doblarán, esperando descubrir a largo plazo qué recompensas se encuentran más allá de los muros de la muerte.
Pero algunos no son tan afortunados…

INTRODUCCIÓN

LA LLAMA DE LA ETERNIDAD
Para algunos, la muerte del cuerpo no es la liberación de los males y preocupaciones terrenales, sino un nuevo y trágico capítulo en su existencia. Estos desafortunados despiertan atrapados en el peor de los destinos posibles –salvo cualquier infierno que les pudiera haber aguardado- pues se les ha negado la paz prometida tras la muerte. Y así, estas almas sin reposo vagan por el Mundo Subterráneo como Wraiths: seres divididos, siempre tentados por sus Sombras, y tan terrible y fácilmente rotos.
Muchos pierden toda esperanza en la religión que seguían, creyendo que esta triste existencia es la prueba de que todo es una mentira. Pero muchos otros lo consideran una prueba de fe, y tratan de elevarse. Se unen en secreto y en las sombras, buscando constantemente una salida a la terrible existencia de los Wraiths mediante la oración y la templanza, o quizás emprendiendo el peligroso viaje a las fabulosas Costas Lejanas. Y son legión.
En conjunto, debido a los actos y la necedad de quienes no los comprenden, estas almas llenas de fe son conocidas como los Herejes. En el pasado se los despreciaba y perseguía por su fe. En los tiempos modernos todavía sufren desprecio y burla, y quizás todavía son considerados criminales. Y además también tienen otros muchos problemas surgidos con la última Tormenta además de sus anteriores preocupaciones.
Lo peor de todo es que otros que afirman estar buscando lo mismo se molestan ante las opiniones diferentes y las luchas entre esos grupos manchan el suelo de Plasma. ¿Es cierto cuando se dice que existe suficiente fe en el mundo para que los hombres se odien pero no suficiente para que se amen? ¿O estas guerras y mezquinas luchas son sólo signos externos de una lucha interna por el conocimiento?
Por encima de todo se encuentra la huidiza esperanza de la Trascendencia, atrayendo a los fieles, llenos de esperanza o desesperados por igual. ¿Pero quién puede estar seguro de que sigue el camino correcto? Existen tantos Pálidos que han sufrido existencias terriblemente largas en el camino hacia la luz… -¿Por qué todavía no han llegado al final?
Para desánimo de los enemigos de la Herejía, ni siquiera estas distracciones apagan la llama eterna de la fe. En la oscuridad, la esperanza de la luz parece mucho más deseable. Nunca abandonan sus creencias, a pesar de los horrores y engaños que les esperan en el otro lado.
En el Mundo Subterráneo la fe prevalece, aunque los fieles no lo hagan.

CÓMO UTILIZAR ESTE LIBRO
En Wraith: el Olvido, la fe es tanto una fuente de esperanza como una causa de horror. Esperanza, para la creencia consumidora de que debe existir una forma de llegar al lugar al que los Wraiths esperaban llegar antes de su muerte. Y horror, a través de la negación cruel de la esperanza, a través del estado horroroso que puede convertirse en una existencia eterna, y la impotencia de ver que lo que pensabas haber dejado atrás sigue tirando de ti. Entre estos dos polos, los Herejes caminan en un delicado equilibrio –que puede ser la raíz de muchas grandes historias y personajes.
Herejes: el Tomo de la Luz Dorada está pensando sobre todo como una herramienta para que Narradores y Jugadores cuenten esas historias. Puede ser una ayuda para los jugadores recién llegados a Wraith: el Olvido y una forma de que los Narradores y jugadores experimentados mejoren su juego. Pretende ayudar al lector a comprender mejor a los Herejes y la herejía, y aplicar esos elementos en su Crónica. Se anima a Narradores y Jugadores a seguir, añadir, alterar o ignorar lo que hay en este suplemento como gusten.

MUCHAS PERSPECTIVAS, NINGUNA VISIÓN CLARA
“La variedad es la sal de la vida.”
-viejo refrán

A lo largo del Mundo Subterráneo, los Herejes hablan de volúmenes legendarios llamados “Los Tomos de la Luz Dorada”. Se dice que cuentan las historias de quienes han intentado –y en algunos casos conseguido- alcanzar la Trascendencia. Aunque lo que estás leyendo no es exactamente un Tomo en ese aspecto, descubrirás que se trata de una exploración de los temas de los Herejes, y muchas preguntas sobre los Herejes son indicadas en este suplemento.
Ten en cuenta que hemos dicho “indicadas” y no “respondidas”. Esto se debe a que en gran parte Herejes: el Tomo de la Luz Dorada está sujeto a opinión. No existen dos personas que coincidan en todos los aspectos de la región, así que no existen dos Wraiths que estén de acuerdo sobre la naturaleza de la Trascendencia o por qué la Herejía resulta tan popular para las almas.
Los Herejes, por su propia naturaleza, son en gran parte incomprendidos por los Wraiths que los rodean. No existen muchos Sin Reposo que conozcan la verdadera motivación de los Herejes, o qué buscan, o por qué se arriesgan a la censura y a la forja de almas siguiendo sus caminos. Y conseguir una respuesta directa sobre la Trascendencia es difícil en el mejor de los casos: a pesar de las historias de que Caronte la alcanzó y que están circulando últimamente, todas las respuestas siguen siendo tan elusivas como siempre.
Por esta razón, gran parte de este suplemento está escrito bajo la forma de perspectivas. Con un tema tan complicado, es más interesante conocer una amplia variedad de posibilidad que envolverlo todo en una pequeña frase. La espiritualidad no es certidumbre: si lo fuera, no sería tan interesante.
Además el misterio forma parte de la diversión de Wraith: el Olvido. En la primera parte de la existencia de un Wraith, todo lo que conoce es su Crisálida y no se aclara mucho más después de ser Segado. El sencillo descubrimiento de dónde se encuentra y por qué está en el Mundo Subterráneo puede proporcionar numerosas historias potenciales. La búsqueda de la elusiva verdad de la Trascendencia puede proporcionar todavía más.

UNA HISTORIA DE FANTASMAS: “ILUMINACIÓN”
Por Boswok

No siempre fui budista, ni tampoco un rebelde como soy hoy. Nací uigur en Xinjiang. Mi familia era nómada, pero se había rendido a las comodidades del gobierno chino y lentamente estaba abandonando las viejas costumbres nómadas por los ideales modernos del sedentarismo y la educación. Disfrutaba de nuestra vida como pastores, pero escuché a mis padres y terminé yendo a la escuela como me decían. Sólo viajaba una parte del año con mi padre, porque era la vida que amaba. La proximidad de la naturaleza lo era todo para mí.
Mi familia seguía a Buda en toda la vida cotidiana, pero yo no tenía tiempo para él y le prestaba poca atención. Resultaba extraño para quienes me rodeaban, pues vivíamos muy cerca de algunas de las raíces más antiguas del budismo conocido por el hombre, las cuevas Kumtura. Había estado allí con mi padre, y las imágenes del interior me habían sorprendido, pero significaban lo mismo para mí que para él. Eso terminaría cambiando, pero hasta entonces dejaba que mi padre visitara las cuevas sin mi compañía.
Un día mi padre trajo a casa a un invitado de uno de sus peregrinajes a las cuevas sagradas. No era nada inusual, pues teníamos por costumbre ayudar al viajero necesitado. Pero éste era diferente, este viajero era un extranjero. Su nombre era Yuri y era un japonés sintoísta-budista. Había viajado para meditar sobre las raíces de su religión en el antiguo lugar donde habían vivido sus fundadores. Parecía un hombre interesante.
Mi padre me pidió que le mostrara los campos y praderas y obedecí de buena gana, agradecido por volver a mi lugar favorito en el mundo. Yuri y yo hablamos mucho; él me habló sobre su rama religiosa, sobre los kami del sintoísmo que se consideran manifestaciones de Buda en el shinto-budismo. Me dijo que todas las maravillas del camino eran las manifestaciones de los espíritus elevados, que transmitían la serena sabiduría de la tierra. Eso me intrigó mucho, pues había sentido una especie de unión con la tierra durante toda mi vida. Yuri le había dado un nombre.
Me sentí muy interesado en lo que decía nuestro invitado y le mostré mucho más, hablando todo el día sobre los kami y el roce de Buda sobre la tierra. Al final de la estación visité las cuevas con mi padre y Yuri antes de que se marchara por un tiempo. Finalmente vi mi religión como realmente era, tocado por lo divino. Me prometí que volvería con tanta frecuencia como pudiera. En aquel momento fui budista, con sueños de espíritus llenando mi imaginación y concentrando mi tranquila alegría sobre la tirra en un impulso febril de éxtasis.
Yuri me dijo que me acompañaría en otra ocasión, pues se sentía mucho más unido a este lugar que a su hogar en Japón; iba a unirse al monasterio Shaolin para continuar sus meditaciones.
La vida continuó para mí, mi fe se hizo fuerte; pensaba convertirme en monje algún día. Cuando Yuri nos visitaba cada año fomentaba mi celo y devoción. Fue casi desafortunada la forma en que me uní al sacerdocio.
Recibí una carta del monasterio en la que se me decía que mi viejo amigo Yuri había muerto; y me invitaban a asistir a sus ritos funerarios. Yuri había sido mi maestro y la fuente de mi fe durante todos esos años; mi corazón estaba roto. Sin embargo fui y nunca regresé a casa. Los monjes me dijeron que Yuri se encontraba solo profundizando en su meditación en el momento de su muerte. Su rostro tenía una mirada de paz como nunca había visto y supe que su muerte era la voluntad del mundo.
El monasterio se convirtió en mi hogar, y me adapté a mi nueva vida con facilidad. Aprendí los fundamentos del kung fu y cuidé la tierra graciosamente y sin protestar. Así era mi vida. Morí unos pocos años después de una enfermedad que no podía nombrar, pero no protesté. Deseaba ver el bosque un momento más. Cuando abrí mis ojos lo primero que vi fue el amable rostro de Yuri sonriéndome.
Adaptarme a mi nueva existencia fue mucho más difícil de lo que podría haber imaginado. Me sentía separado del mundo, y no existían kami en nuestro lado de la mortaja de la muerte. Pensé en todo el bien que había hecho en mi vida, pero sabía que Yuri había merecido seguir adelante. Los demás monjes nos habían dicho que aquello era la última encarnación de nuestras vidas antes del Nirvana, única por la carencia de cuerpo y el recuerdo de nuestras vidas pasadas. Pero para mí, el mundo parecía alejado, y no me sentía unido al universo; incluso había una voz en mi mente que trataba de perderme.
La verdad es que este lugar era más extraño que la tierra que habíamos dejado atrás, con las estructuras del llamado “emperador de jade” pesando sobre todos nosotros. Sus emisarios estaban en todos los lugares y sus normas eran muchas. No podía encontrar una razón para considerarlo un ser divino, aunque eso parecían creer muchos de quienes se encontraban fuera del templo. Las cosas habían cambiado considerablemente.
Yuri y yo hablamos sobre muchas cosas diferentes. Ninguno de los dos considerábamos que esta experiencia más allá de la vida fuese un lugar para la iluminación. Tuvimos muchas conversaciones privadas y aprendí otra teoría sobre el emperador Yu Huang, que era un demonio que apartaba a las masas de la iluminación. Esto provocó el surgimiento de algo en mi interior, un sentimiento de furia hacia el déspota que había asumido el manto de la divinidad.
Nuestras conversaciones no pasaron desapercibidas. Un día escuché que el censor de jade de nuestro monasterio se había interesado por Yuri; nunca volví a verle desde entonces. No sé lo que le ocurrió, pero he oído que fue torturado en Feng Tu durante muchos días. Dudo que encontraran información. Yuri era un buen hombre, pero no tenía el fuego de la rebelión en él. Fue asesinado en vano.
Recibimos una disculpa formal del eunuco del censor y un regalo de gratitud por la devoción del emperador. Era una estatua de jade blanco de Buda. Mirando su rostro pétreo sus ojos parecían cerrarse y traicionaban su tristeza, la pérdida del cuerpo y de la mente. Oh, gran Buda. Yuri.
Era un hombre amable, pacífico y sereno. Pero su existencia congelada burlescamente en la forma de Buda al que venero me dice que este universo está equivocado. Sé que Yuri no puede tener paz en este reino y resulta obvio que es necesario cambiarlo. Debo encontrar una forma de liberar este lugar, por el espíritu de Yuri.


HEREJÍAS
Por Boswok

¿Qué es una herejía? Literalmente se define como una desviación del dogma de la iglesia o del gobierno, la senda de los descarriados. Para los herejes del Mundo Subterráneo, es la senda brillante que lleva al cumplimiento y a la esperanza de la Trascendencia. Para comprender a los Herejes, es necesario comprender por qué son descarriados.
Durante mucho tiempo el Mundo Subterráneo estuvo bajo el yugo de la Jerarquía de Caronte, cuya palabra era ley y hecho. Ningún monarca gobierna sin detractores y los Renegados recorrieron Estigia durante todo su mandato. Pero los Herejes no eran simples renegados en desacuerdo con una figura de autoridad inconveniente. Estos individuos buscaban paz en sus creencias, se aferraban a sus convicciones para sobrevivir en un paisaje infernal.
El gobierno de Caronte tuvo sus momentos de debilidad. Poco a poco estos momentos débiles afectaron a la estructura de los verdaderos creyentes y convirtieron la herejía en una necesidad. De hecho, ¿quién estaría dispuesto a renunciar a la verdad sagrada de la existencia por el capricho, de un Wraith, sin importar su posición? Incluso ahora que el Imperio de Estigia ha caído, existen quienes gobiernan la existencia de otros en el más allá por varias razones.
Y la Herejía ha sobrevivido, adaptándose a nuevos gobiernos y guardando la antorcha prohibida de la esperanza individual eternamente encendida. Puede parecer que los Herejes son las almas más valientes, porque se oponen incluso entre ellos. Deben confiar por completo en las virtudes de la fe individual con el único respaldo que procede de los pocos miembros de sus cultos que comparten visiones similares.
¿Por qué querría alguien soportar semejante opresión por unas creencias no demostradas? Científicamente no existen pruebas sobre ningún más allá en el mundo mortal, y el Mundo Subterráneo desde luego no coincide con ninguna de las idealizaciones religiosas de los cielos.
¿Para qué creer entonces? Se podría discutir que las creencias religiosas son para los débiles de voluntad o de mente, pero la Historia ha demostrado que se trata de una asunción arrogante y completamente falsa. Contemplando la resistencia pasiva de Gandhi en la India, los monjes budistas que se autoinmolaron en el Tíbet o incluso muchos santos de la religión cristiana en Occidente, se puede percibir que existe fuerza de voluntad y fuerza mental en la resolución religiosa. Como en la vida, también en la muerte persevera la feroz devoción del celo religioso.
¿Y qué hay de la fe tan celosamente guardada? ¿Qué es lo que da al individuo su fuerza de creencia? ¿Dónde el impulso del poder personal queda a un lado frente a la glorificación del ideal de la divinidad?
La espiritualidad aparece entre todo tipo de personas. Pecadores y santos por igual parecen por igual impulsados a creer en la existencia de algún tipo de poder superior, ya sea sirviéndole u oponiéndose. Muchos filósofos atribuyen este comportamiento al miedo a la muerte ¿pero puede ser realmente eso toda la verdad? Nadie quiere morir, y el pensamiento de que la existencia termine con el cuerpo físico ha sido causa de terror para muchos seres humanos, pero afirmar que el nacimiento de cientos de religiones por todo el mundo parece difícil de creer atribuyendo como única causa el miedo. ¿Qué resulta menos atractivo para los sentidos: una vida de placer que se detiene cuando ha terminado, o una vida de exceso que termina en el castigo del alma con torturas soñadas por individuos como Dante y Poe?
En el contexto de los muertos, esta paradoja es todavía más intensa. ¿Para qué creer en las religiones cuando los cielos e infiernos que prometen no aparecen por ninguna parte en el más allá y no es nada que nadie se imaginara? Además, los Wraiths no tienen recompensas finales a las que aspirar; la no vida puede durar indefinidamente para los muertos sin reposo. Son inmortales y no necesitan preocuparse de nada salvo su existencia prolongada en su plano actual de realidad.
La respuesta se encuentra en las esperanzas, los sueños, las pasiones y los miedos del conjunto de la humanidad. El miedo solo no puede haber provocado todas las creencias de la raza humana; y tiene menos sentido entre los sin reposo de lo que puede resultar para un mortal cualquiera.
Todas las religiones, a pesar de su diversidad, parecen poseer verdades universales. En cada religión el creyente encontrará alguna definición de bien y mal o, por lo menos, de lo natural y antinatural. Estas clasificaciones marcan el comportamiento de los vivos; lo natural y bueno es abrazado y lo antinatural y malo es evitado a toda costa.
Cuando estos códigos de conducta que las religiones proporcionan son seguidos, las comunidades y naciones que los siguen prosperan y se crea un equilibrio. Los matrimonios apartan a los hombres del conflicto, las prohibiciones de matar o robar evitan que la gente saquee a otros por motivos personales; las órdenes de respetar la naturaleza evitan que el progreso de la humanidad caiga en el exceso. Por lo tanto, cuando se ve desde una perspectiva microcósmica, la religión es una herramienta de equilibrio para los vivos.
Para los muertos, cuya existencia no es como la de los vivos, la religión es diferente. Quizás la mejor razón que se puede dar a la separación de la vida y de la muerte es que los vivos nunca pueden saber de verdad cómo es estar muerto hasta que atraviesan esa barrera. No importa cuántos Wraiths atraviesen la Mortaja para hablar sobre sus actividades en el más allá, nada puede describir la mismísima esencia de la muerte excepto una experiencia personal. Por esta razón y debido a la intervención de las Nieblas, nadie puede estar seguro de cómo será la vida más allá de la muerte.
Es algo realmente maravilloso que la devoción religiosa sobreviva en el Mundo Subterráneo. Tras cruzar la barrera de la Mortaja, esperando el cielo o el infierno, esperando el paraíso o el castigo divino, los muertos se encuentran con el inframundo. Un foso confuso de caos ni divino ni divinamente terrible, simplemente una parada hacia el Olvido para quienes residen en él. La eternidad es algo por lo que se debe luchar y las recompensas son pocas. Aunque la vida se considere como la antesala de algo más, los muertos se encuentran con una sombra de su anterior existencia; y ahora permanecen atados al mundo de los vivos de una forma que nadie entre ellos había esperado. Muchos reavivan las llamas de su fe y buscan nuevas razones para abrazar la divinidad. Y realmente parece un milagro en sí mismo.
Las reacciones a las realidades del Mundo Subterráneo son numerosas, desde la negación a la furia; pero el resultado final suele ser uno de dos. El Wraith puede aceptar el Mundo Subterráneo y conformarse con la nueva existencia que tiene ante él o puede tratar de avanzar hacia otro estado de existencia. Dependiendo de las creencias del individuo esto podría significar reconciliarse con el mundo mortal y dejar atrás el pasado o cambiar el mundo de alguna forma para corregir un desequilibrio. Estos Wraiths tratan de ir más allá del Mundo Subterráneo en lugar de servirlo, y por lo tanto son considerados Herejes por la Jerarquía que aspira a proteger las Tierras de las Sombras.
De modo que para protegerse, estos “Herejes” forman cultos para protegerse de los peligros del Mundo Subterráneo. Con la fuerza de sus nuevos amigos y aliados estas almas valientes se aventuran más allá de la triste conformidad de las Tierras de la Muerte. Llevan una carga de fe y ansían las recompensas de un destino religioso.

CAPÍTULO UNO

LA HISTORIA DEL HEREJE
-Por Rich Gentile

SEGUNDA PARTE: UN ENCUENTRO ALEATORIO
-Perdóneme –le digo a un hombre que pasa a mi lado. Si me ha oído, no parece tener intención de contestar.
-Perdóneme –lo intento de nuevo con una mujer, que continúa su camino hacia un destino desconocido.
Siento una mano en mi hombro, acompañado por una voz detrás de mí.
-¿Puedo ayudarte, tío?
Me doy la vuelta y veo a un hombre bastante grande, y de hecho parece más grande con su cota de malla. Le echo un rápido vistazo a la cota de malla y juraría que puedo oír un débil gemido que procede de ella.
-Sí –contesto, tras rechazar la noción de una armadura que gime- Me pregunto si podrías mostrarme el camino a un Heraldo.
El primer hombre se gira para mirar al segundo que se encuentra detrás de él. Su mirada vuelve hacia mí y su mano se levanta de mi hombro. Esperaba que se relajara, pero he aprendido que las cosas raramente son lo que parecen en las tierras de los Sin Reposo. Antes de tener la oportunidad de saber lo que ocurre, siento un guante de malla alrededor de mi garganta.
Mis ojos miran la multitud a mi alrededor. Unas pocas personas me miran, y la mirada de una mujer parece decir “Lo siento”, pero nadie interviene.
Mi espalda golpea el suelo duro y frío, pero la mano me suelta. El segundo hombre se acerca y se arrodilla sobre mí.
-Así que un Heraldo, ¿eh? –me dice.
Sólo puedo mirar aterrado a sus ojos endurecidos.
-Quizás no te han informado, compañero. Los Gremios no existen. Ni Heraldos, ni Titiriteros ni nada. ¿Lo entiendes?
¿Pero qué me dice? El hombre que me Segó me dijo que los Heraldos llevaban a la gente a las Costas Lejanas. ¿Y por qué se ponen tan violentos? Por…
Mi mente funciona rápidamente, descontrolada. Demasiados pensamientos van en demasiadas direcciones, chocando entre ellos sin que ninguno alcance su destino. Y sigo mirando al hombre con una expresión aterrorizada en mi rostro.
Un guante me golpeó la mejilla, y mi cabeza cayó contra el suelo, desde donde podía ver los pies de los Wraiths que pasaban.
-¿Lo entiendes? –preguntó el hombre aullando. Parpadeé con fuerza, quizás esperando que sólo se tratara de un mal sueño. Esas esperanzas fueron rotas por una bota en mis costillas.
Finalmente, un pensamiento salió con claridad de mi mente.
-Para –dije intentando sonar tan inspirador como fuera posible. Pero mi voz no sonó más inspiradora que un lamento-. En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo te ordeno que pares.
Los dos soldados se rieron.
-¿Quién te crees que eres? –preguntó el que aferraba mi garganta- ¿Debería temer tu santa ira? –me dijo con un tono condescendiente.
El hombre arrodillado estalló de risa.
-¿Nos va a atacar un coro de ángeles?
Más risas.
-Arderéis en el Infierno por esto –dije, dejando que mi furia creciera.
El soldado apretó su mano y me contestó.
-¿Pero no has visto dónde nos encontramos, Infante? Esto es el Infierno. ¿Y sabes para qué sirven todas tus oraciones y piedad? ¡Para nada, y eso es todo! ¿Y sabes para qué…?
Las palabras del hombre se detuvieron y sólo un murmullo se escuchó entre la multitud. Las voces se incrementaron, la gente hablaba con una mezcla de miedo y sorpresa, y podía ver que la multitud se separaba a lo lejos.
Cerré los ojos y comencé una oración silenciosa. Mientras sentía cómo la presión de mi garganta desaparecía, susurré:
-Gracias, Señor.
Abrí mis ojos, pero no me levanté, temiendo que mis esperanzas todavía no estuvieran justificadas.
Lentamente los soldados retrocedieron hasta que se alejaron de la marea humana, y de repente comenzaron a correr. Todavía tumbado en el suelo, me di cuenta de que había una mano extendida hacia mí.
Extrañamente, era la mano de un modelo, uno que hubiera esperado ver entre los vivos. Miré hacia arriba y vi una figura envuelta en un manto negro, sin un rostro visible entre las sombras de su capucha.
Con lentitud y reticencia, agarré la mano y me reincorporé.
-¿Quién eres? –pregunté.
La figura no me respondió, simplemente me hizo un gesto para que la siguiera.
No estaba seguro de si acababa de ser salvado o había saltado de la sartén para caer en las brasas.
Pero sólo había una forma de saberlo.
Última edición por Alexander Weiss el 19 Nov 2019, 12:05, editado 1 vez en total.

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Re: Herejes: El tomo de la luz dorada

#2

Mensaje por Alexander Weiss » 19 Nov 2019, 11:59

HISTORIA
Tenemos muchas fes, muchas religiones. Nos llaman Herejes porque no confiamos en la obra de Caronte, todos tenemos una historia común de lucha contra la opresión de las Legiones. Todos esperamos guiar a las almas a sus verdaderas y justas recompensas, sin importar el coste. Nuestro lazo común es la creencia; y a pesar del hecho de que muchas de nuestras creencias son como la noche y el día en comparación, todos estamos unidos en espíritu.
Aunque ninguno de nosotros se llamaría Hereje, por despectivo que sea tendrá que bastar para describir a los adherentes de la fe que resiste contra la dictadura de la Jerarquía. No es del todo correcto por mi parte escribir estas palabras desde un punto de vista objetivo. Aunque no he formado parte ni he sido testigo de ni siquiera una fracción de estos acontecimientos, diré que en mi corazón siempre he sentido que “nosotros” formamos parte de ellos. Con esto en mente, te ofrezco una historia del Mundo Subterráneo desde la perspectiva de los pocos justos.
Al principio no existía ninguna organización que nos considerara proscritos, y por lo tanto surgieron seguidores alrededor de las almas altruistas que aparecían en las Tierras de las Sombras. Estos Wraiths inspiraban a sus compañeros y los guiaban en el cumplimiento de sus Pasiones. El inframundo estaba lleno de Wraiths que anhelaban comunicarse con sus seres queridos perdidos y la escuela natural del pensamiento consistía en que los muertos debían seguir la corriente de sus Pasiones para poder avanzar algún día. Antes de la llegada de Caronte, los muertos que guiaban a estas almas para que siguieran sus incentivos eran los equivalentes a los líderes de las primeras religiones de los muertos.
Durante estos primeros tiempos existían pocos peligros que afectaran al camino de los fieles; y la Trascendencia era más fácil de obtener para aquéllos dispuestos a resolver sus antiguas vidas. Cuando un Wraith iba más allá de los límites impuestos por su existencia en la Tierra de las Sombras, el Río de la Muerte atraía a esos individuos o grupos para que encontraran un lugar a lo largo de sus orillas para descansar hasta que finalmente daba el paso final hacia su Destino. En estas Costas Lejanas sólo habitaban los de mayor voluntad, porque el viaje era arduo y los Wraiths sólo se tenían a sí mismos y a sus Sombras como compañía.
A pesar de estos factores desconcertantes, los viajeros creyentes que realizaban este viaje eran muy diversos. Desde los mitraístas, los druidas británicos, los judíos y los adoradores de los faraones de Egipto, la diversidad era ley en los primeros tiempos, cuando las Costas Lejanas eran poco más que sueños para los espíritus antiguos.
Y entonces llegó Caronte y con él los Barqueros. Actuaron como guías brillantes hacia las Costas Lejanas en los días anteriores a la Jerarquía, ganándose el nombre de Resplandecientes. Cuando quedó más claro que los viajeros se encontraban en peligro en su trayecto hacia las Costas Lejanas, los fieles confiaron en los Resplandecientes para que los protegieran de los Espectros en su viaje a las tierras legendarias. Esto llevó a Caronte a preocuparse por las incursiones espectrales y provocó que llevara a cabo su Primer Descenso.
Muchos recuerdan esta época como el principio de la caída de Caronte en la oscuridad y la locura. El futuro emperador regreso de la Escalera Venosa con noticias de que los buscadores fieles de las Costas Lejanas habían sido engullidos por el Olvido y que de hecho se habían convertido en enemigos de todos los Wraiths: los Espectros. Esta revelación sorprendió y horrorizó a las masas, que desde entonces confiaron mucho más en los Resplandecientes para viajar por el Mar sin Sol. Caronte dijo a todos en el inframundo que él sería el protector de todos a los que vigilaba, construyendo un imperio para proteger a los Sin Reposo. Con su extraño compañero Nhudri, a quien curiosamente había rescatado de las profundidades del Laberinto, Caronte terminó forjando una gran ciudad para todos nosotros en la Isla de los Lamentos. Las filas de los Sin Reposo estaban preocupadas incluso entonces por el significado de todo aquello; y la lucha para corregir los errores de Caronte comenzó.
Para tranquilizar a sus vasallos, Caronte viajó en persona a muchas de las Costas Lejanas, regresando con siete símbolos de soberanía para mostrar a todos su papel aceptado como cónsul de los muertos. Algunos tomaron estos símbolos con suspicacia y desconfiaron de la actitud de Caronte. Quienes se separaron de Caronte en aquella época todavía no fueron llamados Herejes; simplemente fueron considerados Renegados por la naciente Jerarquía; pero su número estaba creciendo.
Estigia, como fue llamada la nueva ciudad en construcción, se formó a partir de las ideas de las legiones romanas. Construida sobre las reliquias de los pecadores forjados de Sodoma y Gomorra, algunos dicen que Estigia arrastró el pecado desde sus inicios. El uso de almas como material de forja era una perspectiva aterradora para todos y muchos en silencio se hicieron preguntas sobre lo que estaba haciendo Caronte.
Los dictados del cónsul provocaron reacciones mixtas entre quienes creían fervientemente en la religión. La Lux Veritatis fue recibida con buen humor, pues todas las cosas importantes eran consideradas dignas de preservar por su inspiración sagrada. Lo que preocupaba a muchos Wraiths era por qué no podían ser vistos y apreciados por los muertos por los que luchaban y por qué debían permanecer aislados en un oscuro salón de Estigia, protegidos por Caronte.
La Pax Romana fue otro elemento de enfrentamiento, pero mucho más serio. Los muertos eran mutilados por no tener una moneda a la hora de morir y quedaban para siempre marcados por ello en el inframundo. Pero Caronte era el Barquero, así que los mortales pronto aprendieron que debían pagar un tributo al Barquero al morir y quienes deseaban lo mejor para sus difuntos queridos cubrían sus ojos con monedas protectoras. Esto satisfacía el tributo de Caronte y dejaba a los potenciales fantasmas intactos.
La llegada de Cristo a las Tierras de la Piel lo cambió todo. Sus seguidores llegaron debido al castigo de la ley romana y los Pecadores pronto siguieron a los difuntos cristianos. La reunión de los seguidores de Cristo trajo la esperanza de la salvación a toda Estigia y su salvador milagroso más allá de la Mortaja fue un faro para los vivos y los muertos. Los primeros cristianos se sentían avergonzados porque Cristo no se uniera a ellos en el inframundo tras su muerte; pero atesoraban todas las reliquias relacionadas con Él con gran ansia. La Lanza de Longinos es uno de esos ejemplos.
Con la expansión de la disensión religiosa y los ataques de Atila el Huno y las hordas bárbaras, Roma terminó cayendo. Con las muertes de tantos en las Tierras de la Piel, los Renegados atacaron a la Jerarquía con toda su fuerza. Los seguidores y los detractores de Caronte lucharon por la supremacía, los líderes del inframundo perdieron el rumbo. Cuando su violencia terminó, el Primer Gran Maelstrom se propagó por el inframundo. La violencia provocó más violencia en un giro de los acontecimientos trágico y bastante irónico.
Mientras los enemigos de Caronte tenían muchas justificaciones válidas en la época, el Maelstrom mostró el verdadero mérito de la Jerarquía. Después de ser reducido a pedazos el Mundo Subterráneo se encontraba devastado sin la unidad de la ciudad de Caronte. Por desgracia la recuperación del sistema provocó un enorme incremento en la forja de almas a costa de los muertos más débiles e indefensos. La nueva Jerarquía mostró muchas mejoras sobre su encarnación anterior, pero el coste en almas fue inimaginable para la mayoría de nosotros. Mientras Nhudri y sus aprendices avivaban las llamas de las forjas, la inestabilidad civil crecía con el nuevo gobierno burocrático. De hecho, cuando Caronte asumió el título de emperador los Barqueros fueron finalmente expulsados por haberse negado a reconocer sus títulos y rechazar sus regalos de almas forjadas.
Durante la reconstrucción se produjeron grandes Cruzadas en las Tierras de la Piel. A medida que las almas heridas por la guerra cruzaban la Mortaja, eran reclutadas por la Jerarquía sin demora. Sin embargo, algunas almas no encontraron el sistema de la Jerarquía de su agrado. Muchos soldados, desencantados por la recompensa final que habían recibido de las Cruzadas dieron la espalda a la militarista Jerarquía para desenvolverse por sí solos. Algunos de ellos se convirtieron en mercenarios religiosos, protegiendo a quienes se desviaban de los derroteros de Estigia. Otros se unieron a otro poder en ascenso: los Pescadores.
Muy pronto los Pescadores llegaron en su barco dorado afirmando ser los heraldos de la única y verdadera Costa Lejana del cristianismo. Con cautela, Caronte los invitó a unirse a su causa y los Pescadores aceptaron de buena gana, construyendo un gran templo en los límites de la Isla de los Lamentos. Tras haberse asegurado el derecho a guiar a las almas de los muertos al Paraíso, estos Wraiths quedaron satisfechos. Muchos de los Wraiths que habían abandonado la Jerarquía por razones espirituales regresaron para poder tener la oportunidad de unirse a los Pescadores y alcanzar la gracia del Paraíso. Los primeros defensores de la fe cristiana sonrieron ante el Tratado del Paraíso. Estos Wraiths estaban satisfechos al ver el fortalecimiento de la Jerarquía con su pacto con los Pescadores, aunque muchos Wraiths abandonaran la Isla de los Lamentos con la promesa de alcanzar la Trascendencia.
Estigia sufrió numerosos cambios durante la época medieval. La esclavitud fue sustituida por una servidumbre sospechosamente similar y estableció una estructura de Gremios para maximizar la eficiencia, y la Jerarquía concentró su poder todavía más. El reinado de Caronte sobre las almas del reino de Estigia se estaba convirtiendo cada vez más en un señorío con cada nuevo decreto.
Aunque la edad media fue un período de expansión en el inframundo, la miseria y el sufrimiento en las Tierras de la Piel se cobrarían finalmente su precio. Nadie percibió la llegada del Segundo Gran Maelstrom hasta que fue demasiado tarde. La Jerarquía se defendió mucho mejor de los Espectros en esta ocasión, mientras los caballeros cruzados de los Pescadores se sintieron como en vida masacrando a los servidores del Olvido en las mismas puertas de su templo sagrado. Aunque sus pérdidas fueron significantes, muchos Pescadores dieron testimonio de una fe renovada al final del Segundo Gran Maelstrom. En este lado de la Mortaja estaban protegiendo la tierra santa de un mal innegable; y lo mejor de todo, habían ganado.
Los Pescadores no disfrutaron de sus victorias durante mucho tiempo. Tras el Maelstrom, Caronte decretó un tributo a todas sus Legiones para solucionar las necesidades de su Imperio, al menos desde su punto de vista. Los Pescadores se sintieron irritados por sus demandas y se comportaron como si la petición del emperador no fuera con ellos. La furia de Caronte no conoció límites ante este acto de desafío. El tributo de los Pescadores fue duplicado y se ordenó que sus caballeros cruzados se disolvieran. La orden fue recibida tal y como era de esperar. Los Obispos de la Muerte, los líderes de los Pescadores, declararon que Caronte era como Judas y ordenaron a sus caballeros cruzados que marcharan en desafío al Primer Cónsul.
Los siguientes días fueron los más oscuros. La tensión en el Imperio era palpable y corrían rumores sobre que Dios condenaría a la Jerarquía por sus actos. Los Pescadores tenían un respeto considerable a ojos de la mayoría de los Wraiths y muchos se preguntaron si la Jerarquía podría sobrevivir a una excomunión por parte de la mayor autoridad cristiana del inframundo, que además afirmaba ser guardiana del Paraíso.
Sin embargo, en los niveles superiores de los Pescadores y la Jerarquía, se estaban considerando soluciones políticas y militares. Cuando los Pescadores atacaron la Torre de Ónice y sus guardianes Equites, fueron aplastados por las fuerzas militares de Caronte. Los que participaron en la insurrección fueron quemados ante toda Estigia durante una semana para mostrar la justicia y el poder de la Jerarquía. La mayoría consideraron este acto una demostración egoísta de la tiranía eterna del emperador y sus Señores de la Muerte.
Tras el ataque, Caronte ordenó que el Templo de los Pescadores fuera ocupado y todas sus reliquias confiscadas. No sabemos qué ocurrió de verdad, pero o Caronte era un buen mentiroso o un hombre enfurecido. Cuando el emperador declaró que los Pescadores habían violado el Tratado del Paraíso, aparentemente también había perdido la fe en sus Resplandecientes. Envió a sus propios caballeros para que investigaran las intenciones de los líderes de las Costas Lejanas y ordenó a todos los Pescadores que se marcharan de Estigia.
La Evacuación fue motivo de tumulto para todos los que participaron en ella; las embarcaciones fantasmales estaban abarrotadas de Wraiths que esperaban recibir la salvación antes de lo que habían pensando o temiendo que estuviera a punto de llegar el Día del Juicio Final. Sin embargo, había tristeza en el ambiente mientras los barcos zarpaban y el gran Templo de los Pescadores era consumido con fuego de túmulo. Nadie se quedaría con el tesoro de los Pescadores y nadie alcanzaría la gloria del Paraíso con facilidad en adelante. Cuando los caballeros de Caronte regresaron de las Costas Lejanas, quienes habían permanecido atrás descubrieron que el destino les aguardaba con más oscuridad en el Mundo Subterráneo.
Desde ese momento Caronte declaró en todas las Tierras de la Muerte que los Pescadores y todos los Resplandecientes serían considerados Herejes por los crímenes cometidos por los Wraiths dedicados al cuidado del Paraíso y de otros reinos. Esta Proclamación de la Razón fue la condena en Estigia, porque en esencia Caronte renunciaba a la esperanza y a la fe para todos sus vasallos durante el resto de su existencia. A pesar de su nuevo odio hacia las Costas Lejanas, Caronte no levantó un dedo para rescatar a las pobres almas supuestamente atrapadas en las islas infernales que sus caballeros habían descubierto. Ni siquiera se mencionó el regreso potencial de refugiados de la Evacuación. Todas las almas no presentes y condenadas por la Proclamación de la Razón fueron abandonadas por la Jerarquía.
Los Herejes no eran una facción unificada de Wraiths, pero tras la Proclamación de la Razón estaba claro que no pertenecían a la Jerarquía. Caronte no perdió tiempo en perseguir a los maestros de la fe. Sus inquisidores recorrieron las Tierras de las Sombras en busca de congregaciones que destruir, mientras que el Ojo sin Párpado eliminaba a los soñadores y filósofos entre las filas de la propia Jerarquía. Caronte, a pesar de su actitud aparente de promover la Trascendencia y la razón, en realidad se había convertido en un enemigo de la fe, y no dio cuartel a quienes querían soñar con una forma mejor de existencia.
No fue una sorpresa que el viaje al Nuevo Mundo atrajera a tantos Wraiths vagabundos que poseyeron a los pasajeros mortales para escapar del terror del Imperio de Estigia. Tras llegar a América, lo que descubrieron debió parecer lo que las islas de las Costas Lejanas parecieron a ojos de la Jerarquía. Las Legiones de Ix Chel tomaban la forma de bestias y fomentaban el sacrificio de seres humanos para apaciguar a dioses extraños. El Desollamiento fue un crimen horrible y lamentable, pero irreversible. Irónicamente todo lo que habían encontrado los fugitivos de la Jerarquía era un lugar basado en el gobierno de la fe.
Mientras el Reino Oscuro de Obsidiana era destruido, los Renegados y los Maestros de los Gremios estaban intrigando. La paranoica opresión de la población de Estigia provocó una incursión contra la Torre de Ónice por parte de una pequeña legión de Renegados, que robaron muchos artefactos. Entre esos artefactos se encontraba la Lanza de Longinos, y muchos círculos de fe cristiana han luchado desde entonces para arrebatar ese poderoso símbolo de fe de las manos de los indignos iconoclastas. Los Gremios prepararon su propia rebelión contra Caronte en ese mismo siglo. Este acontecimiento afectó a los Herejes mucho más, pues sin que lo supiera la Jerarquía en ocasiones sus miembros eran parte de los círculos Herejes además de formar parte de la estructura de los Gremios.
El resultado de toda esta discordia y miedo fue el Tercer Gran Maelstrom. El Olvido llegó bajo la forma de un poderoso general que devastó de nuevo el inframundo; su nombre era Corazón Frío y muchos lo consideraron el Anticristo por su poderosa capacidad destructiva. En su camino por el Mar sin Sol que conectaba las Tierras de las Sombras con los confines más lejanos del Mundo Subterráneo fue acompañado por el estallido de una Tempestad. Ésta fue una auténtica señal de que el Olvido estaba ganando en la guerra por el inframundo, y para algunos, una señal del poder de su general, Corazón Frío. Cuando el Tercer Gran Maelstrom terminó, la Mortaja era más fuerte que antes, apartándonos de nuestras antiguas vidas en la oscuridad del mundo de los muertos.
Desde entonces llegaron tiempos difíciles para todos los Herejes. Aunque la expansión de las Necrópolis nos permitió ocultarnos con más seguridad cerca de las Tierras de la Piel, nos dieron de lado. La Edad Victoriana fue una época de rechazo y sutileza, donde la decadencia era temida y los fantasmas del pasado fueron olvidados. En las Tierras de la Piel la fe había sido abandonada por el narcisismo y el necio egoísmo; los muertos, en su lucha por la espiritualidad, se sintieron desanimados por los excesos de los vivos durante esta época y habían perdido un bastión de esperanza que había sido la inspiración para algunos durante muchas generaciones.
El sueño victoriano pronto fue destrozado por Charles Darwin y su filosofía atea. Por primera vez las personas no sólo cuestionaron su propia divinidad sino la propia existencia de cualquier forma de divinidad. Los hijos de esta edad oscura eran vacíos y desapasionados, preparados para la forja o el Olvido y nada más. La humanidad había alcanzado un punto bajo y nuestras filas sufrieron mientras el número de los Espectros se incrementaba. Era necesario hacer algo, a pesar del dictado de la Jerarquía de no interferir entre los vivos.
El surgimiento de la Teosofía fue un movimiento impulsado por los Herejes más que por cualquier otra facción sobrenatural. Por supuesto, algunos Renegados y Jerarcas liberales se subieron al carro cuando nuestros planes comenzaron a funcionar. Después de todo, todos los Wraiths tenían alguna relación con el mundo de los vivos, y la mayoría aprovechaban la oportunidad de hablar con sus seres queridos, aunque sólo fuera por un momento. Para muchos de nosotros, la oportunidad de extender la fe entre los vivos otra vez era razón más que suficiente para participar en este extraño movimiento de aspirantes a profetas y médiums.
Por desgracia, a medida que crecía su popularidad, la Teosofía ganó más charlatanes que adherentes sinceros entres sus filas; la caída de esta filosofía incomprendida fue rápida e implacable. Varios científicos vivos utilizaron los descubrimientos de esta época como evidencias de que no existían influencias sobrenaturales en el mundo y que la mente humana era más imaginativa de lo que muchos estaban dispuestos a aceptar hasta el momento. Para los Herejes, fue el clavo final en la tapa del ataúd de la esperanza. El mundo había sido esterilizado del recuerdo de los muertos y la Mortaja era un muro sólido para todos.
Con la construcción de una poderosa muralla entre vivos y muertos, la paranoia y la desesperación se extendieron. Los Herejes fueron perseguidos por los Legionarios como nunca antes cuando se descubrió que Caronte y sus Señores de la Muerte habían perdido sus grilletes. Cuando Caronte abandonó su trono durante un tiempo los Señores de la Muerte gobernaron sin limitaciones en toda Estigia, algo que finalmente provocó el desencanto y la atracción por las religiones llamadas Herejías por la ley del emperador. El número de Herejes finalmente comenzó a incrementarse de nuevo.
Europa se encontraba en una época de paz y prosperidad, nadie se esperaba que estallara una guerra de tan gran magnitud, pero estalló. El Cuarto Gran Maelstrom surgió poco después del comienzo de la Primera Guerra Mundial. Fue una época extraña, porque la Jerarquía luchó junto a muchos Herejes mientras duró la tormenta. Sabían que no podían oprimir a sus enemigos y derrotar a las legiones espectrales al mismo tiempo; sólo los Mutilados, actualmente conocidos como Consumidos, eran inmensamente numerosos.
Algunos cultos y Círculos Herejes realizaron tratados abiertos con los Anacreontes de la Jerarquía, mientras que otros realizaron pactos discretos en las sombras. Todos estos acuerdos serían rotos antes o después por una parte o por otra, pero finalmente había esperanza para los fieles después de tantas décadas de desesperación. Durante el Maelstrom los Herejes comenzaron de nuevo a acumular una fuerza de la que habían carecido durante muchos años. Fue un buen período para los grupos especialmente interesados en las artes del Fatalismo. Muchos de los que murieron por la mal llamada “gripe española” manifestaron el arte por razones desconocidas, y curiosamente el Señor Esqueleto se mostraba muy posesivo con estos Wraiths. Sin embargo, fue un período beneficioso y el futuro parecía tener más seguridad gracias a estos Wraiths.
Estigia se estaba expandiendo de nuevo cuando los últimos vientos del Maelstrom se apagaron y las Necrópolis se extendieron y fortificaron. Durante la tormenta la propia Estigia había sufrido pocos daños; pero las Necrópolis se encontraban en ruinas y Estigia tuvo que recoger los pedazos de millones de almas arrojadas a través de la Mortaja en sólo un período de cuatro años. Por fortuna, muchas de esas almas se encontraban cansadas de la guerra por la que habían muerto y buscaron alternativas al régimen de la Jerarquía; la mayoría de ellas huyeron de la violencia de los Renegados y buscaron la paz en los brazos de diferentes círculos de fieles.
La Gran Depresión produjo otra marea de almas desencantadas con el materialismo hasta el punto del suicidio. Por alguna razón el Señor Silencioso no disputó mucho por su reclutamiento, posiblemente porque consiguió más almas que ningún otro Señor de la Muerte durante esta época. Caronte sorprendió al inframundo regresando a su imperio y restaurando algo de orden. Discutiblemente su mayor acto de cordura fue la fundación de los Cazadores de la Muerte, a los que se unieron muchos Herejes. Los Espectros descontrolados finalmente fueron reducidos a un nivel aceptable. Si Caronte era de verdad un buen Wraith, en verdad ésta fue la única institución realmente útil que creó.
Mientras el mundo de la carne se lanzaba hacia otra gran guerra, el Reino de Hierro encontró sus propias razones para luchar con el Reino de Jade en el este. Los espías entre las Legiones aprovecharon la oportunidad para establecer nuevas alianzas con los desertores del Imperio de Jade. El intercambio de visiones religiosas provocó algunos enfrentamientos, pero también resultó inspirador para algunos participantes; pero la paz no duró mucho tiempo. Durante el auge de la Segunda Guerra Mundial el Malfeo Gorool se liberó de las profundidades del Laberinto y el Quinto Gran Maelstrom pronto le siguió.
El resultado provocó un gran debate. Gorool terminó regresando aullante al Olvido mientras Caronte se sacrificaba en beneficio del Mundo Subterráneo. Esta acción hizo que muchos lo consideraran un salvador, pero otros consideraron una bendición que hubiera desaparecido de las Tierras de la Muerte. Sin embargo, como acto final demostró que se preocupaba más por su Imperio de lo que creían sus detractores, aunque su sacrificio no les impresionara.
Los Señores de la Muerte fueron un sustituto horrible para Caronte. Aunque hubiera sido un dictador ellos eran mezquinos niños egoístas comparados con la poderosa figura paterna que Caronte había sido para su reino. Carecían de la visión y la templanza que su señor había intentado demostrar y dejaron que el sueño de la Jerarquía muriera. Suprimieron la creencia en la Trascendencia, e hicieron que la vida como Hereje fuera mucho más deseable, y para algunos fue la única opción que les quedaba. Su locura nos costó muy cara a todos; el Sexto Gran Maelstrom fue un cataclismo sin igual, y lo sigue siendo.
Sin embargo, queda esperanza. Caronte devolvió la esperanza que los Señores de la Muerte se habían llevado, demostrando en persona y de una vez por todas que la Trascendencia es una posibilidad real y valiosa para los muertos. Ahora existen muchos que intentan seguir sus pasos, y los Herejes ya no son perseguidos por un sistema que los considera anatema. Existen rumores de que una nueva Jerarquía ha sido iniciada por un grupo formado por los aliados más próximos de Caronte, aunque desde luego no son los antiguos Señores de la Muerte que abusaron de su poder durante tanto tiempo. Estos rumores dan a muchos Jerarcas una esperanza de crear un sistema mejor que el viejo y muchos Herejes temen una nueva opresión.
Sin embargo, cuando todo lo demás ha fallado, ha resucitado la esperanza, y han aparecido muchas posibilidades nuevas para los muertos; todos los Wraiths se ven obligados a preguntarse qué pueden y qué harán en la nueva situación.

ACONTECIMIENTOS RECIENTES
Veintidós puntos, más un margen triple, más cincuenta puntos en todas mis cartas. El juego ha terminado. Aquí estoy. El Sexto Gran Maelstrom devastó el Mundo Subterráneo con una fuerza sin igual. Todos han sido afectados y ningún supervivientes ha permanecido intacto. La Jerarquía y todo lo que construyó y acumuló durante siglos se perdió ante los vientos destructivos y las almas hambrientas del Olvido. Los Renegados fueron chasqueados y privados de lo único que les daba propósito. Los guardianes de la fe –siempre erróneamente llamados Herejes- fueron puestos a prueba de nuevo. Entre la destrucción y la confusión. ¿Cómo pueden haber sobrevivido?
Frente a la tormenta, los espíritus de los muertos no pueden moverse de la forma que a todos les gustaría. La destrucción reina por doquier y los malignos ejércitos espectrales golpean psique y alma por igual. El Reino Oscuro de Hierro siempre ha conseguido perseverar a través de estas pruebas antinatural y ha seguido adelante, después de que la carnicería se haya disipado con el tiempo. Ahora Estigia es una ruina engullida por la tempestad oscura y muchos de sus habitantes más grandes han sido sacrificados para rechazar el Olvido en su hora final. Las Necrópolis sobreviven, pero las amenazas que han aparecido todavía pueden destruir hasta los últimos vestigios del antiguo Imperio. Existe un grupo de Wraiths, nombrados Cónsules por el propio Caronte, pero se enfrentan a un enemigo incansable con un ejército disperso y destrozado. Estigia, la gran isla que ha gobernado a todos los Wraiths bajo su tutela para bien o para mal, se ha ido; y ha quedado muy poco para los que la conocían.
El inframundo ha cambiado para siempre, pero sólo el tiempo dirá si el final del gran imperio fue un éxodo final de esperanza o el comienzo de algo más grande. Para los Herejes, significa muchas cosas. Se enfrentan a la marea oscura todos los días; pero ahora sus hombros colectivos han sido descargados de la persecución. La fe ya no es ilegal y puede volver a extenderse entre las almas ansiosas de los muertos una vez más. Los Barqueros permanecen con los Sin Reposo y continúan ofreciendo su curiosa guía. El regreso de Caronte dio al inframundo algo que le faltaba desde hacía mucho tiempo: esperanza. Por un momento, después que llegara la primera oleada del último ejército del Olvido, hubo esperanza. Corazón Frío y sus Espectros fueron destruidos o capturados por los Plañideros, la Isla de los Lamentos estaba casi intacta, los Barqueros habían regresado y los Mnemoi habían restaurado la grandeza de Caronte. Entonces, con un último adios, Caronte hizo brillar las Tierras de la Muerte con la luz de su Trascendencia.
Ahora los Herejes tienen una razón más para continuar. Con el recuerdo del brillante adiós del emperador, nunca más se les dirá que su visión no puede hacerse realidad. Al margen de que Caronte fuese un déspota o una fuerza benévola durante su reinado, su última impresión sobre el inframundo marcará para siempre el curso de la existencia fantasmal.
Con un renovado sentido del propósito, los Herejes reconstruyen los restos arruinados del inframundo junto a antiguos enemigos y aliados por igual. Existen terribles amenazas por todas partes, pero el objetivo está más claro que nunca. Enfrentándose a los Espectros acechantes, los soldados de Jade y ambiciosas almas que buscan abrirse camino, estos muertos fieles se encuentran en el comienzo de una nueva era. Como siempre, lo que surgirá de ellos depende del destino.
Los Gremios no han desaparecido con la tormenta y ahora extienden su influencia con más fuerza que nunca. Los cultos Herejes están comenzando a recibir un interés renovado y una atención especial de los Gremios resurgidos. Muchas religiones, nuevas y viejas, están siendo seguidas por los líderes de los Arcanoi; las alianzas resultantes tienen el potencial de proporcionar una seguridad como no se ha visto en el inframundo desde que el sueño de Caronte se encontraba en su infancia. Aunque esta situación abre las religiones a las manipulaciones de los Gremios, también muestra un incentivo potencial para vigilar los excesos de los Gremios y los cultos. Si los maestros políticos de la coalición tiran de los hilos correctos, los miembros corruptos de los Gremios y los Herejes condenables por igual no podrán reconstruir su poder. Los beneficios de estas posibilidades están recibiendo mucha atención positiva en los últimos tiempos.
Los Herejes no se cruzan de brazos ante el impacto de los últimos acontecimientos. Los más poderosos luchan por llevar la luz a las Necrópolis y unirlas contra el Olvido. Varias ciudades de los muertos están recorriendo el camino precario hacia la Herejía, lo que para muchos constituye un grito refrescante para la cordura en los inciertos rincones del inframundo. Los Guardianes de la Fe están comenzando a guiar las almas con propósito y visión una vez más. El Olvido ha visto muchas Herejías ir y venir, y nadie tiene dudas de que algunas de las Necrópolis bajo los estandartes de la fe caerán ante el Vacío abriéndose a semejante moralidad.
Las Tierras de las Sombras no son los únicos lugares del inframundo que han sufrido cambios. Muchas de las Costas Lejanas están enviando comunicados esporádicos a las antiguas ciudades de Estigia. Aunque se desconoce cómo han sabido de la destrucción de la Isla de los Lamentos, muchas de estas islas han dejado claro que su intención es renovar el comercio y los intercambios con el resto del inframundo tras el paso del Sexto Gran Maelstrom. Esta promesa parece vacía para algunos, pues los Grandes Maelstroms raramente terminan con rapidez y tanto las Necrópolis como las Costas Lejanas deben sobrevivir para que pueda producirse cualquier intercambio. Muchos líderes rezan para que estos tenues acuerdos puedan sobrevivir lo suficiente para llevar a algunas de las almas de los muertos de regreso a la luz.
Por desgracia, aunque todas estas ideas son razones para la esperanza, existen otras muchas razones para inquietarse. Sin la Jerarquía, los Herejes son libres de atacar y los más ambiciosos pueden competir por el control del resto de los Wraiths sin contrapesos. Los Wraiths fieles tienen una tarea más difícil que antes pues los recién muertos tienen más motivos que nunca para creer que se encuentran en el infierno. Por cada alma que abrace la senda correcta en esta hora tan oscura, las tormentas se tomarán su factura con otro incauto.
Por encima de todo esto, ahora los Renegados se encuentran tan libres como los Herejes para extender su dogma por el inframundo y es mucho más probable que luchen contra los demás Wraiths por controlar un mundo que estuvo dominado durante largo tiempo por la incuestionable Jerarquía. Muchos miran hacia estos líderes potenciales con suspicacia y se preguntan si se podrían alcanzar algún equilibrio con el exceso embriagado de una legión de rebeldes que han perdido su causa. La nueva Jerarquía ofrece una incertidumbre similar. Después de todo, no existe garantía alguna de que los nuevos Cónsules puedan evitar los errores de Caronte en sus primeros días de gloria. Algunos Herejes esperan aliarse con los Renegados contra la nueva Jerarquía para poder enviar a las almas a sus justas recompensas. La cuestión parece ser si pueden aliarse o no con otras facciones sin caer víctimas de sus manipulaciones.
A pesar de todo los herejes tienen esperanzas. Es una nueva era, un lugar con posibilidades por primera vez en siglos incluso en medio de la amenaza espectral. Nuevas religiones toman forma y las antiguas se liberan de sus cadenas. La Trascendencia se considera una luz de esperanza de nuevo y el camino está abierto para los espíritus con la fuerza para señalar el camino. En medio de la furia de la tormenta, contra la oscuridad del olvido, la esperanza eterna brilla de nuevo.

UNA HISTORIA DE FANTASMAS: “ELECCIÓN DE DIRECCIÓN”
-Por Boswok

Hemos perseguido a la banda de Renegados desde hace semanas, y finalmente encontramos su rastro hace unos pocos días. Somos la Orden de la Justicia de Cristo, dispuestos a devolver la gloria del salvador al oscuro inframundo. Era el segundo al mando en la orden, el primero al mando de este grupo.
Nuestro objetivo era sencillo: recuperar los fragmentos de la historia cristiana para poder comenzar de nuevo donde los Pescadores habían fallado y caído ante la persecución. Nuestro grupo había sido descubierto por una investigación de los historiadores de Estigia e infiltración de los Renegados; pero eran irrelevantes como grupos o individuos. Lo que ellos tenían era un símbolo antiguo que para siempre aseguraría nuestra credibilidad en este inframundo. Los Renegados tenían la Lanza de Longinos, y esta noche, será nuestra.
Éramos cuatro, cada uno de nosotros especializado en un papel determinado. Johns era nuestro explorador, y también actuaba como mensajero cuando era absolutamente necesario realizar una conexión fuera de nuestro círculo. Era tranquilo, pero eficaz y leal. Cranshaw mantenía la moral y el espíritu, había sido un predicador en vida y resultaba perfecto que se hubiera convertido en nuestro Perdonador, aunque no estoy seguro de si tenía contacto con el Gremio. Reed era nuestra intérprete, analizaba la situación e intentaba darnos los mejores consejos y estrategias; en caso de fracaso, también era nuestra curandera. Leía la Biblia en busca de señales casi siempre que tenía la oportunidad; mientras no estuviéramos trabajando activamente en nuestra misión o viajando a pie, ella leía. Y por último estaba yo, el líder.
Eran siete Renegados, que parecían dedicarse a atacar cargamentos de siervos mientras eran llevados a diversas Necrópolis. No se nos ocurría qué razones podían tener para utilizar la lanza sangrada en sus incursiones, pero por buenas que fueran sus excusas, su actitud era impía. El Maelstrom reducía sus movimientos, así que no nos resultaba difícil seguirlos.
Se dirigían a las Necrópolis más pequeñas, pasando por las afueras de pequeñas aldeas durante sus viajes. Parecía que su estrategia consistía en evitar los objetivos poderosos y extender su fama sin atraer demasiada atención de los Espectros o del ejército. Ahora que los habíamos encontrado planeábamos atacarlos rápidamente en los oscuros barrancos de las montañas.
Johns regresó de su última exploración e informó sobre lo que había encontrado.
-Se encuentran en un viejo campanario preparando el campamento para la noche, señor. ¿Deberíamos atacar ahora?
-Pronto, Kevin –le dije. Me desagradaba saber que se habían instalado dentro de una iglesia. Sin embargo, en cuestión de momentos actuaríamos; y cuando lo hiciéramos podríamos comenzar a construir un lugar para los cristianos del inframundo.
-¿Qué piensas, Sue? –Reed leía su biblia y recitaba un salmo para el grupo, mientras el padre Cranshaw asentía con aprobación. Nos dio su opinión.
-Son fuertes, pero no están preparados; nuestra fe nos permitirá sobrevivir a esta ordalía –destacó la palabra fe y me miró de una forma extraña que no conseguí descifrar. Hubo un incómodo silencio del que creo que sólo ella y yo fuimos conscientes.
-Muy bien –dije, y procedí a dar las órdenes precisas. Johns se acercó, mientras Cranshaw y Reed preparaban un fuego sorpresivo con sus rifles artefacto. Yo esperaría tras una roca del muro fuera de la iglesia a que Johns hiciera su trabajo. La noche era casi pacífica; el Maelstrom se había reducido a un rugido bajo por el momento. Por el momento no nos afectaría la tormenta, que era lo más importante.
La situación era perfecta. Habían acampado y se encontraban preparándose para el Castigar y arreglando sus suministros cuando atacamos. Cranshaw y Reed dispararon tres veces antes de que pudieran reaccionar. No fueron abatidos, pero uno de ellos quedó fuera de combate por el momento.
Su mejor vigía alertó a su grupo, pero se dio cuenta demasiado tarde de lo que estaba ocurriendo. Johns salió de entre las sombras con unas alas saliendo de su espalda, y de repente saltó sobre su presa mientras el hombre intentaba sacar su arma desesperadamente. Nadie lo vio desaparecer en medio del intercambio de disparos.
Tan pronto como Johns aterrizó con su presa en mi posición, corrí con mi guadaña ya preparada y atravesé el pecho del vigía. Parecía que había conseguido sacar una pistola, así que fui muy oportuno. Johns luchó con sus brazos mientras yo le cortaba la mano que sostenía el arma, que cayó al suelo salpicando plasma. Un momento más y acabamos con él.
Más allá de los riscos se escuchó un disparo –de naturaleza muy distintiva mientras el vigía era arrastrado chillando hacia su Tormento. Lo que los Renegados vieron regresando a su campamento fue al vigía, herido, pero victorioso. Otro de los Renegados, el Castigador, había recibido un disparo en el brazo. La batalla continuó. A través de la máscara de piel del vigía me permití sonreír. Mi corpus estaba lleno de Pathos y descargué la mayor parte en un solo ataque. El Crescendo recorrió el campanario y destrozó a los dos Renegados heridos, arrastrándolos a sus Tormentos; los cuatro que quedaban se dieron la vuelta y me miraron. Fue un error.
Sólo quedaba el líder y los tres soldados más débiles de la unidad. Sabía que debía enfrentarme primero al más fuerte, pero en lugar de dispararle aproveché la oportunidad y disparé al soldado que cargaba hacia mí con acero estigio. Valió la pena. Johns descendió del cielo, derribando al líder mientras descargaba mi cargador de balas reliquia en mi atacante a corta distancia.
Mientras los disparos desde los riscos continuaban, los restantes soldados intentaron apartar a Johns de su líder. Era muy fuerte y no lo consiguieron. Si les quedaba munición en sus armas, puede que les quedara una oportunidad. Pero entonces llegó la caballería, y el padre Cranshaw corría hacia nosotros disparando con sus pistolas.
Aprovechando la oportunidad, Confundí al más grande de los soldados Renegados, mientras Cranshaw le disparaba. Entre Cranshaw, Reed y Johns, los dos últimos se rindieron. Habíamos ganado.
-¿Dónde está la lanza? –le pregunté al líder. Mi mirada se encontró con unos ojos de piedra. Asentí al resto de mi equipo y comenzamos a preparar al último soldado para el interrogatorio.
-¿Qué derecho crees tener a la Lanza de Longinos? –me preguntó el líder. Mi reacción fue lenta, deliberada, casi tranquila. Tomé un cristal de fuego de almas, esperé a que Reed me transfiriera su contenido, y entonces entoné una terrible canción de vergüenza sobre aquel Rengado cretino. Mientras lo observaba retorcerse en agonía espiritual e ignoraba el susurro de mi Sombra le respondí:
-Eres un cobarde, utilizas la lanza sagrada en tu guerra mezquina. Me asquea tu falta de respeto por el Señor.
Lo que oí que murmuraban sus labios era una oración. Estaba sorprendido. Retrocedí y lo miré con otros ojos. Luchaba contra el dolor de mi ataque, luchaba para mantenerse en pie ante los ojos sorprendidos de mis camaradas y me dirigí a él como un igual.
-Amigo, toda mi vida fui un miembro devoto de mi iglesia, y cuando aparecí aquí me encontré con que las almas eran esclavizadas y convertidas en objetos de placer para las almas perezosas de la Jerarquía. Ahora, lucho contra ellas en el nombre de Cristo. Lucho con la misma lanza que atravesó a Nuestro Señor con el convencimiento de que utilizo esa arma para deshacer algo de la injusticia de este mundo.
“¿Qué harías con ella, Hereje? ¿Llevar a cabo tu agenda política, ponerla en una urna de cristal para que tus amigos cacareen o quizás me matarías para demostrar que has limpiado mi pecado de su filo?
“He luchado contra la Jerarquía en el nombre de Dios, y lucho para evitar que ese mismo sistema sin corazón se apodere del mundo ahora que la Jerarquía se ha acabado. ¿Me odias porque la uso como una herramienta de Dios para intentar llevar la libertad a las almas condenadas que veo arruinar día tras día?”
Miré a mis amigos: Kevin Johns, Martin Cranshaw y Sue Reed. Entonces, dejé que aquel extraño que tenía a mi merced quedara libre. Sonreí por un momento al pensar lo cerca que me encontraba de la Lanza de Longinos y el ansia que sentía por ella. Reed me ofreció la lanza con otra mirada de extraña comprensión y yo, a su vez, se la entregué al extraño.
-No olvidaré esto, amigo mío. Mi nombre es Thomas Madison.
-Terence Dalton –respondió y el entregué a su último compañero superviviente.
Mientras desaparecía al otro lado de la montaña unos momentos después, me pregunté si en verdad quería glorificar al Señor o lo que buscaba era mi glorificación personal. No hablamos de ello, pero en nuestros corazones mis camaradas y yo sabíamos que necesitábamos encontrar un nuevo camino.

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Alexander Weiss
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Re: Herejes: El tomo de la luz dorada

#3

Mensaje por Alexander Weiss » 19 Nov 2019, 12:01

CAPÍTULO DOS

LA HISTORIA DEL HEREJE
-Por Rich Gentile

TERCERA PARTE: “EN LA TEMPESTAD”
El Barquero me llevó a su barca de juncos, y me invitó a subir, haciéndome un gesto con su inquietante mano perfecta. Pero parecía que no era el único pasajero de su barca.
-¿Para esto hemos parado? –dijo un hombre sucio y desarreglado. Llevaba una camisa azul abotonada y pantalón caqui y parecía más que relajado en la pequeña barca-. ¿Teníamos que salir de la Tempestad para recoger a un autostopista?
El Barquero dirigió su mirada invisible hacia el hombre.
-Muy bien, muy bien –dijo gesticulando con sus manos para mostrar inocencia-. Siento haber respirado. Oh, espera…
El Barquero remó, lejos de las ruinas desoladas de la ciudad. Levantó su mano y aparentemente hizo que surgiera un Nihil de la nada.
-¿A dónde vamos? –pregunté. Miré al Barquero y al otro pasajero una y otra vez, buscando una respuesta, la que fuera.
-Siéntate y calla –contestó el hombre.
Me senté despacio y con cuidado.
Los siguientes cinco segundos fueron lo más confuso que había experimentado nunca. Vientos aullantes me azotaron como un millón de dedos ansioso y observé aquella ciudad familiar desaparecer ante mis ojos. Me senté mirando por un breve momento a través del Nihil, hacia la ciudad, antes de que se cerrara tan rápidamente como había aparecido.
En ese momento intenté dar sentido a lo que me rodeaba. Por encima, debajo y a mi alrededor había tormentas, rayos blancos y rojos restallando de lugar en lugar. Y nosotros estábamos aquí sentados en una pequeña barca de juncos en medio de todo. Un sudor frío cayó de mi frente.
Me giré para ver al Barquero en esta parodia de mar, y el otro pasajero me sonrió burlonamente.
-¿Tu primera vez, verdad? –me dijo- Confía en mí. Te acostumbras después de un rato.
-¿Dónde estamos? –medio susurré- ¿A dónde vamos?
-Pregunta número uno: -me dijo el hombre, levantando un dedo mientras se recostaba contra un lado de la barca- Estamos en la Tempestad. Que me jodan si s lo que es y que me jodan todavía más si sé cómo llegó hasta aquí.
-No blasfemes –interrumpí.
-Dios –dijo el hombre- ¿quién te crees que eres?
-Y tampoco deberías utilizar su nombre en vano.
-Escucha, tío –dijo el hombre, inclinándose hacia delante- Si vamos a estar los dos en el mismo puto barco tenemos que respetarnos un poco.
Suspiré profundamente.
-Amarás a tu vecino –murmuré.
-Seguro que sí –dijo-. Lo harás. Pero en respuesta a tu segunda pregunta, nos dirigimos a las Costas Lejanas. Por lo menos, eso es lo que creo. La verdad es que vamos a donde al jefe le parezca.
Hizo un gesto hacia el Barquero, que sólo se había movido para remar con su largo bastón de madera.
Por las leyendas que había oído, normalmente los Barqueros utilizaban remos. Por supuesto, nunca había oído hablar de un Barquero con manos perfectas que sabía exactamente cuándo salvar a la gente en las Tierras de las Sombras, pero de todas formas no me encontraba como para preguntarle nada.
-¿Y por qué vas a las Costas Lejanas? –le pregunté a mi compañero de viaje- ¿Debo asumir que quieres redimirte?
El hombre se rió.
-Si crees que quiero redimirme eres un completo capullo, colega.
Estaba decidido a no odiar a este hombre, pero me iba a costar bastante esfuerzo.
-Veo que tú sí que vas por alguna razón religiosa –continuó, señalando la cruz que llevaba colgada alrededor de mi cuello, así que parece que no te has enterado. Las Costas Lejanas son una farsa. Muchas de ellas son falsas –imitaciones del más allá y de los paraísos que te hacen feliz, pero no te satisfacen. Otras son directamente un montón de mierda. He oído hablar de un lugar donde entierran a la gente viva y la dejan allí hasta que su cuerpo se erosiona lentamente con el paso de los siglos hasta desaparecer en el Olvido.
-¿Por qué alguien haría eso? –pregunté.
-Entre Espectros y Wraiths que se han corrompido por el poder, existen un montón de grandes cabronazos en ese lugar.
Me mordí el labio y miré el suelo del bote. Finalmente hablé.
-Todavía no m has dicho por qué quieres ir allí.
-¿Bromeas? –me preguntó sorprendido- Las Costas Lejanas son una colección de enormes parques temáticos. Voy porque me estaba aburriendo demasiado en las Tierras de las Sombras.
Contemplé a aquel hombre con los ojos completamente abiertos por un momento.
-¿Pero qué clase de tío raro eres tú? –conseguí musitar finalmente.
Aquel hombre simplemente se rió.
-Te sorprendería saber cuán a menudo tengo que escuchar eso.
Pasaron unos momentos de silencio interrumpido tan solo por el sonido del trueno. Entonces el hombre dijo:
-¡Joder, sabía que me olvidaba de algo! Me llamo Jeff Prower. ¿Y tú?
-Padre Jeremiah Farris –contesté, conteniendo mi orgullo.
-¿Te importa si te llamo Pops? –preguntó Jeff.
Mi orgullo se derrumbó, y todavía sorprendido respondí:
-¿Perdón?
-Venga Pops, sácate ese palo del culo por una vez en tu vida.
Definitivamente, iba a costarme mucho no odiar a aquel hombre.


INDUCCIÓN
La inducción puede resultar problemática. En un mundo donde todas las complicaciones de la mortalidad han desaparecido y han surgido nuevos problemas para desafiar a las almas de los recién muertos, resulta difícil convencer a los confusos y paranoicos residentes del inframundo de que se unan a cualquier causa. Parece que desde el momento de su llegada, cada alma con la que un Wraith se cruza tiene sus propios planes. Los Herejes sólo una de las facciones que compiten con otras para ganar influencia en el reino de los muertos. Combatir contra los restos de la Jerarquía, con su carencia de moralidad y contra los anárquicos Renegados, con sus naturalezas de libertad mal entendida; los Herejes a menudo ven su trabajo difícil a la hora de reclutar seguidores.
En un mundo donde todos juegan la defensiva y los resultados duran hasta la eternidad o la destrucción, todo el mundo tiene que aprovechar todas las ventajas sobre las almas que espera convertir en el rebaño de su organización personal. La mayoría de la gente suele desconfiar de las instituciones religiosas radicales, pues a menudo ha conocido numerosos ejemplos de cultos o sectas a lo largo de sus vidas. La clave para mostrar a los recién llegados el camino correcto es la sutileza.
Descubrir lo que necesita un Wraith como individuo y ofrecerle apoyo y ayuda cuando los necesita comenzará a generar fragmentos de confianza sobre los que posteriormente se podrá construir. Un miembro de un culto Hereje podría informalmente recomendar su Perdonador favorito a un recluta potencial o un refugio seguro que convenga al Wraith. Presentar creencias en forma de proverbios y fragmentos que coincidan con la personalidad del Wraith abordado normalmente suele bastar para atraer la atención de los interesados sin despertar oposición o aportar evidencias incriminantes que podrían provocar problemas. Otro método mucho más sencillo requiere encontrar al Wraith antes de que nadie más lo haga y presentarle las tradiciones y creencias de un determinado grupo como las leyes del inframundo. Esto evita que otros tengan ventaja sobre la formación del sistema de creencias de los profanos y construye una dependencia más fuerte con la organización con la que se ha encontrado.
Ganarse la atención y ganarse la confianza son dos cosas completamente distintas. Los creyentes verdaderos entre los no muertos sólo necesitan permitir que su fe brille mostrando a los descarriados la verdad de su camino. Los impíos deben fabricar una apariencia de fe milagrosa y depender de su bolsa de trucos para atraer nuevos reclutas a sus cultos. Mientras que los fieles pueden utilizar la dedicación ilimitada para confirmar sus creencias y acabar con el escepticismo, los esclavistas y líderes de círculos deben ser capaces de manipular la atención de sus futuros reclutas cada momento hasta que finalmente consigan subyugarlos. A estos Wraiths no les importa mentir, traicionar y usar juiciosamente sus poderes para conseguir lo que quieran: control total sobre sus sometidos en cuerpo y alma. De hecho, muchos líderes carismáticos intentan cultivar pasiones en sus sometidos que estén directamente relacionadas con la causa del culto.
Cuando un Wraith confía lo suficiente en un grupo como para unirse, debe demostrar a cambio que se puede confiar en él. Esto casi siempre requiere un rito formalizado de iniciación el círculo interior de la organización. A muchos iniciados se les ordena que emprendan una búsqueda en beneficio del grupo o que obtengan algún tipo de experiencia práctica que esté unida a las verdades defendidas por los líderes o sus libros sagrados. Esto proporciona una mejor apreciación del Wraith por el camino verdadero y lo guía en sus primeros pasos hacia la Trascendencia. Si consiguen una buena reliquia o una información importante es que obviamente han sido bendecidos con pequeños milagros.
Después de que el iniciado termine de pagar las deudas del grupo al que se ha unido, ocupa su lugar en el orden y comienza su coro. Para bien o para mal, ese Wraith se ha convertido en parte de una estructura estrechamente unida.
Es posible preguntarse por qué alguien querría someterse a un código tan estricto de existencia para defender los intereses de otros. Las respuestas son muchas. La mayoría de los esclavos prefieren ese destino a las forjas o a una eternidad como un trabajador zángano irrelevante, y a veces, la única alternativa es el vacío. Muchos Wraiths simplemente necesitan el consuelo de un grupo que les apoye y les dé un propósito en sus existencias post-mosterm. Algunos se unen a los cultos por protección, o posiblemente por una oportunidad de conseguir poder. Lo más importante de todo, sin importar lo increíble que pueda parecer, es que los Wraiths creen de verdad que esos grupos son la única oportunidad real que tienen de escapar del inframundo y caminar hacia una existencia mejor.
Que la Trascendencia surja de la pertenencia a una causa de celotes religiosos o simplemente sea una nueva fuente de Angustia para alimentar a la Sombra, nadie lo sabe con certeza. Lo más importante que se debe recordar es que los muertos que se unen a estos idealistas creen que su vida será mejor; y el idealismo a menudo es contagioso.

PERSONALIDAD
Personalidad: es el factor más importante que debe tenerse en cuenta a la hora de elegir el culto entre los Herejes. Debe aceptarse que la muerte destruye la fe de la mayoría de las personas tanto en la vida como más allá de ella. La muerte es el momento final entre la vida y la eternidad. Al margen de que lo que ocurra sea una mejora o un tormento para el recién muerto, los resultados casi siempre son una gran prueba de fe.
Existen quienes poseen gran voluntad y fe y que marcan el camino a su paso y que parecen considerar el inframundo simplemente como otra prueba más de su divinidad que debe superarse con paciencia y buena disposición para ganar las recompensas celestiales. Estos Wraiths despejan su camino con esfuerzo, pero son muchos. Algunos pueden pensar que se encuentran en una forma de purgatorio diseñado para absolver pecados menores con el tiempo. Otros pueden creen que han sido lo bastante buenos para experimentar una oportunidad final de aceptar al todopoderoso y unirse a su gracia eterna.
Cualquiera que sea el razonamiento estos Wraiths no cambian ninguno de los principios de sus antiguas religiones e intentan seguirlas como hicieron en vida. Después de todo no corresponde al hombre escribir las escrituras sagradas, simplemente seguirlas.
Otros no son tan constantes en sus creencias. La sorpresa y decepción de la muerta son una carga demasiado pesada para estas almas y deben encontrar otro consuelo y esperanzas para la fe apagada de sus vidas mortales. Algunos de estos Wraiths no tenían creencias religiosas en vida y creen en una segunda oportunidad después de entrar en el mundo de los muertos. Otros creen que necesitan una justificación para explicar el fracaso de su karma o destino. Estos Wraiths crean muchas teorías para incrementar sus anteriores perspectivas o aportan una perspectiva nueva a los viejos evangelios. La mayoría llegan a una conclusión de dos. O bien existe algo equivocado en las almas de los Wraiths o existe algo equivocado en el estado del mundo. La respuesta correcta es insegura, pues existen muchas evidencias que pueden señalar en ambas direcciones. Lo que es importante de estas visiones es que ambas aceptan que es necesario esforzarse para alcanzar el equilibrio con el universo. Ése es el objetivo que todos los Wraiths buscan para Trascender, la promesa de algún tipo de equilibrio cósmico.
Como cada individuo lucha por alcanzar la claridad y la visión para ir más allá de la corrupta realidad de las tierras de la muerta, la búsqueda se enfoca en el lugar que servirá como santuario de paz y que permitirá que las respuestas del universo surjan en la mente fantasmal. Esto significa que casi sin duda cada Hereje que conoce los diversos cultos y religiosa sabe cuando ha llegado al “paraíso”. Es el lugar donde se pueden encontrar grandes verdades y el camino hacia la gloria brilla de nuevo. Puede ser un lugar completamente diferente al hogar del Wraith, o puede estar más cerca de su hogar de lo que había creído; pero sin duda el alma de cada Wraith está iluminada por la fe que elige.
Algunos Wraiths aceleran el proceso situando sus ideales ante los Herejes indecisos con los que se encuentran. Esto puede que añada a varios iniciados a un culto, pero muchos puede que no se resistan a la tentación del poder. Es difícil distinguir qué cultos muestran una fe verdadera y cuáles están reclutando conversos para dominar el inframundo. Este parasitismo puede arrastrar a más de un alma al abismo sin esperanza de la servidumbre, pero los fieles tienen una naturaleza resistente; y la mayoría terminan encontrando la forma de perseverar.

EJEMPLOS DE TIPOS DE CULTO
Siguiendo la tradición de la Guía del Jugador aquí se muestran unas pocas divisiones de cultos que utilizar como clasificación o incluso como inspiración. Por supuesto pueden usarse en conjunción con los ejemplos de publicaciones anteriores y la lista de posibles cultos no es para nada exhaustiva.

OBRADORES DE MILAGROS
Estos cultos creen que la acumulación de Memoriam mediante la propagación de la devoción religiosa fortalece el inframundo, debilita el Olvido y absuelve a los predicadores Wraiths de sus pecados, permitiéndoles avanzar hacia el siguiente estado de existencia. Para provocar este cambio promueven “sesiones de fe” en las Tierras de la Piel y provocan milagros y estigmas ante los miembros más devotos más allá de la Mortaja. Utilizando diversos Arcanoi contactan con los vivos con mensajes de arrepentimiento y muestran gratitud a los que se adhieren a los dictados de sus religiones.
Los Gremios vigilan con atención a los Obradores de Milagros, pues tienen un gran potencial como miembros de los Gremios. Su deseo para conseguir Arcanoi más poderosos e inspiradores los hace muy leales con quienes pueden enseñarles las artes que ansían. Desde la caída de la Jerarquía el patrocinio de los Gremios hacia los Obradores de Milagros es todavía más pronunciado, pues ya no existe un Dictum Mortuum que respetar.
Arcanoi: Materializar, Fantasma y Títeres son formas ideales de comunicarse con los vivos. Las especializaciones en Artes Medicinales del Arcanos Títeres permiten varias manifestaciones curativas y la aparición de estigmas, y controlar a otras criaturas sobrenaturales mediante el poder Marioneta permite fenómenos realmente milagrosos. Fantasma es increíblemente flexible; con artes como Inspirar un Wraith puede concentrar la mente humana en los aspectos religiosos de la vida y el arte, mientras que Reparar puede utilizarse en conjunción con otras habilidades para mostrar el poder curativo de la fe. Incluso algunas artes de Pademonium como Stigmata y Forma de Caos pueden utilizarse para emular famosas manifestaciones bíblicas.

CULTOS CIENTÍFICOS
Estas organizaciones buscan una explicación puramente científica de cada aspecto de la existencia después de la muerte en el inframundo. La mayoría de los Cultos Científicos se forman en torno a investigadores carismáticos y sus teorías. Utilizando todo tipo de investigaciones, desde química en conjunción con ayudantes mortales, escenarios científicos, ideologías de resonancia psicológica…cada culto intenta encontrar una racionalización perfectamente lógica a la experiencia post-mortem.
Por supuesto, las diferentes escuelas de pensamiento debaten eternamente sobre la superioridad de sus teorías, pero es algo de esperar de todos los Herejes. Para estos grupos la idea de Trascendencia normalmente está relacionada con principios de curación mental o ambiental para terminar de forma ideal con la existencia como Wraiths.
Arcanoi: Quienes están interesados en explicaciones químicas del inframundo habitualmente se inclian por Habitar y su arte derivada, Flujo; Cabalgar la Autopista de Electrones es especialmente útil para obtener enormes cantidades de información en las Tierras de la Piel. Para realizar experimentos en el mundo físico Títeres es vital, mientras que Materializar puede utilizarse durante períodos breves o en situaciones de emergencia. Argos resulta necesario para cualquiera que desee explorar la Tempestad vasta e ilógica a lo largo de sus estudios.

CULTOS DE DISOLUCIÓN
Estos cultos creen que el sacrificio se opone al Olvido y que la fuerza interior los llevará más allá de los límites del inframundo hacia un lugar más justo. Mediante diversos métodos se fortalecen contra sus Sombras para prepararse contra los inevitables Tormentos. Habitualmente destruyen Grilletes, fuentes de Pasiones y otros lazos que los unen a su anterior mortalidad. Realizan varios peregrinajes con el propósito de alejarse de los engaños del más allá. Debido a las tendencias autodestructivas de estos cultos, las facciones más piadosas de los Gremios a menudo les ofrecen ayuda; aunque no se suele animar a sus miembros a que se unan a estos cultos.
Arcanoi: Fantasma se utiliza para guiar a cada Wraith a través del doloroso proceso de los Tormentos, mientras que Castigar se utiliza para subyugar a la Sombra a lo largo de las diferentes formas de entrenamiento. Red Vital se utiliza para estudiar y destruir Grilletes o en la creación de sustitutos cuando resulta absolutamente necesario. Usura se utiliza con frecuencia para concentrar Pathos sobre los miembros que todavía no están preparados para irse. Argos es un arte utilizado por una rama especial de los Cultos de Disolución que buscan a los Angélicos; se rumorea que estos seres destruyen las Sombras de los Wraiths y habitualmente suelen ser el objetivo a buscar.

CULTOS DE SUSPENSIÓN
Estos grupos intentan acabar con los siglos de la práctica errónea y corrupta de forjar las almas de los Wraiths débiles e indefensos de Estigia. Utilizando una combinación de Arcanoi y terapia para fortalecer la resolución de los Wraiths más débiles, estos cultos intentan fortalecer la existencia de esos Wraiths en el más allá. Sin fuertes Pasiones ni Grilletes que los aten a la realidad, siempre se ha dicho que estos Wraiths sólo sirven para la forja, que evita que caigan en el Olvido. Los Cultos de Suspensión no están de acuerdo y creen que todos los Wraiths pueden ser fortalecidos por sus compañeros antes de que se unan a las filas de los Espectros. Utilizan muchos métodos psicológicos de inspiración que incluyen el proselitismo religioso, la iluminación artística y la psicoterapia. Estos cultos defienden la opinión de que extendiendo esta forma de esperanza el inframundo será capaz de redoblar sus energías en la lucha contra el Olvido hasta que los Wraiths puedan seguir sin esfuerzo el camino hacia la Trascendencia.
Arcanoi: Castigar es esencial para pacificar la Sombra el tiempo suficiente para que los cultos incrementen la resistencia de cada nuevo miembro y Red Vital ayuda a crear vínculos temporales que les ayuden hasta que encuentren su propia fuerza. Fantasma se utiliza para profundizar en los deseos subconscientes de los nuevos Wraiths, así como Mnemosynis, un arte ahora menos despreciado. Algunos círculos menos pacientes encuentran más sencillo utilizar Intimación para imponer resolución a sus miembros, pero un método tan descuidado tiende a provocar resultados horribles.

EJEMPLOS DE CULTOS

LAS VÍCTIMAS DE LA INJUSTICIA
“Sé lo que necesito hacer. Puedes predicar sobre el karma, Dios y el Olvido, pero nunca has HECHO nada. Quizás porque nunca una bala ha atravesado tu cráneo. Todos somos fantasmas porque algo nos retiene aquí. Sé lo que necesito hacer y haré lo que haga falta para acabar con ese bastardo. Puede que no sea suficiente para Dios, pero es suficiente para mí.”

Los Wraiths que pertenecen a este culto creen que han sufrido alguna injusticia y que deben regresar de la tumba, a menudo con violencia, para vengar su muerte, matar a sus enemigos, hacer justicia o limpiar sus nombres.
Las Víctimas de la Injusticia prefieren artes que atraviesen la Mortaja como Materializar, Pandemonium y Ultraje.

Los Purificadores de Karma: Tienen la idea correcta pero siguen el camino equivocado.
Los que aguardan: Idiotas, del primero al último.
Los Sufridores Eternos: ¿Alguien ha mencionado alguna vez que las Tierras de las Sombras no son el final?
Los Servidores del Infierno: Psicópatas y peligrosos. Mantente alejado de ellos y estarás bien.
Los Oyentes: No son psicópatas y peligrosos. Sólo peligrosos. Espectros que esperan que algo ocurra.

LOS PURIFICADORES DEL KARMA
“Toda esta Angustia y energía negativa no son buenas para el alma. La gente muere; así es la vida. Algunas personas, como nosotros, morimos demasiado pronto y todavía nos quedan cosas por hacer, pero al menos actuamos cuando lo reconocemos y completamos nuestras tareas. Mi objetivo en la vida era escribir ese libro, y eso es lo que no me permite continuar. Aunque he muerto, eso no significa que mis sueños tengan que morir también. Esa fue la obra de mi vida, mi corazón y alma, y si tengo que esperar para siempre hasta que sea publicada y reconocida, entonces que así sea.”

De lejos el más popular de los cultos, estos fantasmas creen que como las Víctimas de la Injusticia tienen que ocuparse de algunas cosas y terminar lo que dejaron sin acabar para que sus almas puedan alcanzar el descanso. Al contrario que las Víctimas siguen objetivos menos violentos como decir adiós o que un descendiente continúe con su legado. Aunque intenten llevar a sus asesinos a la justicia lo hacen dejando evidencias ante las autoridades mortales en lugar de atacar y matar a quienes les hicieron daño. Muchos se comunican con sus parientes y conocidos vivos mediante sueños.
Prefieren los Arcanoi de Castigar, Materializar, Fantasma, Títeres y Ultraje.

Víctimas de la Injusticia: Tienen la idea correcta, pero siguen el camino equivocado. Posiblemente piensen lo mismo de nosotros.
Los que Esperan: Ayuda a estas pobres almas a alcanzar la Trascendencia si puedes.
Los Sufridores Eternos: Ayúdales también cuando puedas.
Los Servidores del Infierno: Tan maduros como un niño que ha encontrado la pistola de su padre. No te molestes con ellos, no atienden a razones.
Los Oyentes: Necesitan comprender que su peor enemigo pueden ser ellos mismos. No me creen, pero si suficientes personas se lo dijeran terminarían escuchando.

LOS QUE ESPERAN
“Despierta y mira bien a tu alrededor. Estás muerto, pero no estás ni en el cielo ni en el infierno. ¿Sabes qué es esto? Es el Purgatorio, es el paso final, la última prueba. Dios es un hombre ocupado, así que puede que te quedes aquí por un tiempo, pero nunca sabrás cuándo está mirando ni juzgando cuándo estás listo. Decir adiós o vengar tu muerte no servirá de nada, seguirás muerto. Sólo Dios sabe cuándo estarás preparado. Sólo Dios decide cuando Trascenderás. Y debes ser paciente hasta que Dios llegue.”

Estas almas deprimidas creen firmemente que se encuentran en el Purgatorio esperando el juicio. Siguen las Pasiones no para terminar tareas inacabadas y Trascender, simplemente para mantenerse ocupados. Los que terminan sus Pasiones/Grilletes y Trascienden son considerados por el grupo como las pocas almas afortunadas a las que Dios ha juzgado. Pero hasta que ese día llegue para ellos, deben ser pacientes y esperar el juicio.
Muchos de ellos aprenden Castigar.

Las Víctimas de la Injusticia: Dios castiga su naturaleza violenta y atrevida manteniéndolos en el Purgatorio.
Los Purificadores del Karma: No se dan cuenta de dónde están, y se encuentran demasiado preocupados para abrir sus ojos y mirar.
Los Sufridores Eternos: Ayúdales diciéndoles dónde se encuentran de verdad. El Purgatorio puede parecer el infierno, pero simplemente todavía no hemos sido juzgados.
Los Servidores del Infierno: Peores que las Víctimas de la Injusticia. Cuando llegue el juicio, no tengo dudas de cuál será su destino.
Los Oyentes: Dios les habla, pero también puede que sea el Diablo. Dejaremos que sigan escuchando y esperaremos a que Dios nos hable de una forma más…física.

LOS SUFRIDORES ETERNOS
“No te engañes. Abre tus ojos. Esto es el Infierno y no hay salida. Si te cierras a este hecho puede que permanezcas en una bendita ignorancia, pero prefiero sentirme miserable y saber dónde estoy que un idiota con mi cabeza escondida entre las nubes.”

Los Sufridores Eternos creen que las Tierras de las Sombras son el Infierno y que están siendo castigados por sus pecados como mortales. Melancólicos y miserables, los Sufridores Eternos tienen una baja autoestima y se consideran unos fracasados. Esto los convierte en víctimas fáciles de sus Sombras, y la mayoría de estas pobras almas terminan cayendo en el Olvido. Sólo unos pocos perseveran (Quienes tienen una Naturaleza de Bufón viven despreocupados. Después de todo, si estás en el Infierno, las cosas no pueden empeorar, ¿verdad?).
Los Sufridores Eternos no tienen preferencia en cuanto a Arcanoi.

Las Víctimas de la Injusticia: Están furiosos por dónde se encuentran, pero matar a otros no les ayudará.
Los Purificadores del Karma: Son idiotas, pero sus engaños les hacen felices, así que déjalos en paz.
Los que Esperan: Si esos tipos creen que están esperando la decisión sobre el Cielo o el Infierno van a tener que esperar durante muuucho tiempo.
Los Servidores del Infierno: Aquí se encuentran como en casa.
Los Oyentes: Almas atormentadas. Atormentadas porque escuchan los susurros del Diablo y creen que es Dios. A pesar de su nombre no escuchan a nadie salvo las voces de sus cabezas.

LOS SERVIDORES DEL INFIERNO
“¡Bienvenido al Infierno, chico! ¿Qué vas a hacer ahora? Oh, sí, veamos, lloremos, quejémonos y maldigamos el Infierno o el Purgatorio. Oh, espera, pretendamos que todavía nos queda una oportunidad de ir al cielo si vengamos nuestra muerte o le caemos bien al Hombre de Arriba. No, eso no es para mí. Conozco el dolor cuando lo veo, y esto lo es. Y no hay salida del Infierno así que no me voy a pasar el resto de la eternidad besándole los pies a nadie. Si no puedes vencerles, únete a ellos. Cuando estás de su lado, se portan bien contigo. Tus opciones son éstas: Mala o Peor. Sé lo que soy y no soy el fondo de la cadena alimenticia. ¿Te gustaría unirte a mí?”

Parecidos a los Sufridores Eternos, estas almas creen que están en el Infierno pero creen que deberían aprovechar la situación sirviendo abiertamente a sus atormentadores. Si no puedes vencerlos, únete a ellos. Creen que es mejor reinar en el Infierno que servir en el Infierno. Los Wraiths de este culto adoran abiertamente a sus Sombras así como a los Espectros, creyendo que si les siguen el juego a los demonios los servidores del Infierno los mirarán favorablemente y reducirán su castigo, quizás incluso proporcionándoles poderes (Arcanoi Oscuros).
Las almas que se alían con los Servidores del Infierno utilizan y abusan de las artes de Pandemonium, Títeres y Usura, así como de cualquier Arcanos Oscuro que los Espectros decidan enseñarles.

Las Víctimas de la Injusticia: Si pudieran salir de esa visión de túnel que tienen, la mayoría se alegrarían de unirse a nuestras filas.
Los Purificadores del Karma: Idiotas, por decirlo suavemente.
Los que Esperan: “¡Mírame! ¡Estoy condenado a esperar en este Purgatorio hasta que alguien se dé cuenta! ¡Oh, pobrecito de mí!” ¡Callaos, por favor!
Los Sufridores Eternos: Estos tipos son como Los que Esperan, sólo que saben dónde estamos.
Los Oyentes: Tienen más en común con nosotros de lo que se dan cuenta.

LOS OYENTES
“Con la furia agitándose dentro de ti, con el dolor del pasado atormentándote como tú atormentas a tus parientes, con la dureza de este lugar, puede ser difícil conservar tu fe. Pero no me he rendido y no espero a que Dios se acuerde de mí. Si deseas buscar a Dios, debes buscar. Y no significa hacer cosas bonitas hasta que llames su atención, sino BUSCARLO. La salida de este lugar se encuentra dentro de un complejo laberinto. Ese laberinto eres tú. Debes calmarte y acallar tus sentimientos, permitiendo que Dios te ayude a salir del laberinto de tu alma. Centra tus pensamientos, tranquiliza tu mente y búscalo. Acudirá a ti. Escucha su voz y sigue su guía.”

Estos Wraiths son los que creen que su relación con Dios era fuerte en vida y que el vínculo se ha hecho más fuerte con la muerte. Para seguir adelante los Oyentes creen que deben unirse con Dios y ser capaces de comunicarse con él a nivel telepático. Cuando se unan psíquicamente con Dios los considerará dignos y les dará instrucciones para alcanzar el Cielo. Hablar con Dios telepáticamente hasta que te considere digno parece una buena idea, pero la verdad es mucho más horrible. Estos Wraiths que escuchan la voz de Dios realmente están escuchando a sus Sombras, entregándose voluntariamente a ellas. Si sus lados oscuros se lo piden, estos Wraiths irán derechos al Olvido sin preguntar.
Los Oyentes no tienen predilección por ningún tipo de Arcanoi.

Las Víctimas de la Injusticia: Nunca alcanzarán a Dios.
Los Purificadores del Karma: Quizás también escuchen la voz, pero tienen demasiado miedo al ridículo para admitirlo. Aunque Dios no les hable directamente, quizás tengan más en común con nosotros de lo que les gustaría admitir.
Los que Esperan: Es esta existencia, no la vida en sí, la prueba final. Sentarse y no hacer nada para no atraerá la atención de Dios.
Los Sufridores Eternos: Intentamos ayudarles a que se abran a la voz de Dios, pero la mayoría de ellos están perdidos, más allá de cualquier ayuda.
Los Servidores del Infierno: Nunca alcanzarán el Cielo y no se lo merecen.

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EL GREMIO DE PREDICADORES

“Has vivido por el amor de Dios. ¿Ahora tienes miedo de morir por él?”

EL GREMIO
El hecho de que los Predicadores, los maestros del Arcanos Congregar, tengan un nombre reconocible es un milagro en sí mismo. Los adeptos de las artes raramente reconocen la existencia de los demás y cada uno utiliza el poder con un propósito diferente. Sin embargo, está claro que en un momento olvidado del tiempo, posiblemente cuando la religión era mucho más importante en la sociedad, el Gremio se unió y enseñó a sus miembros las artes. Sólo ha conseguido sobrevivir hasta hoy porque cada generación consiguió transmitir sus secretos a la siguiente.
La Jerarquía nunca incluyó a los Predicadores en la lista de los Gremios proscritos, porque nunca participaron en la guerra contra la Jerarquía. Sin embargo, se separaron voluntariamente del nuevo orden para protegerse y guardar sus secretos. Raramente, si alguna vez, divulgan su conocimiento de Congregar, y los efectos del Arcanos fomentan la discreción.
Quienes conocen la existencia del Gremio también saben que sus miembros pueden ser identificados por su tendencia a llevar cayados de pastor.

PASOS HACIA LA TRASCENDENCIA
Por Boswok

El atractivo fundamental de los Herejes es que luchan por algo mejor en la desesperada oscuridad del inframundo. No sólo creen en la Trascendencia, sino que intentan alcanzarla activamente. Contra viento y marea luchan por conseguir lo que podría ser el pináculo de la existencia fantasmal. Aunque la Jerarquía siempre ha intentado hacer del inframundo un lugar mejor y los Renegados han luchado por un mundo mejor, los Herejes intentan escapar de este horror y vacío buscando algo más. Y esperan que ese algo más sea mejor que el vacío en el que residen.
A pesar de toda la oposición, todos creen que se encuentran en el verdadero camino al gran más allá y lo buscan con una voluntad inquebrantable. Obviamente todos los demás se han perdido en algún lugar del camino. Cualquiera que sea su creencia, es el foco que ilumina el significado y la existencia personal del Wraith. Un Wraith que trate de destruir a su Sombra para poder Trascender cree que esa parte de su interior es esencialmente corrupta o sucia y por lo tanto es el ancla que lo mantiene sujeto en las Tierras de las Sombras. Un Wraith sensualista cree que la pasión es la forma definitiva de perfección en el mundo y que sintiendo un verdadero placer su alma se abrirá al universo. Un buscador de misterios considera que el universo es un conjunto finito que debe ser comprendido para unirse con él. Las personalidades de los Wraiths de cualquier culto consideran la Trascendencia como el destino definitivo de la existencia y por lo tanto concentran su preferencia visionaria en ella.
Habitualmente la Trascendencia se considera el opuesto completo del Olvido. Esto significa que combatir el Olvido es algo natural para cualquier agente de la Trascendencia. Algunos creen que el Olvido debe comprenderse también. Otros simplemente quieren quitar la corrupción de sus almas para alcanzar la pureza. Algunos de los más prudentes intentan convertirse en agentes de la Trascendencia aunque aceptan el Olvido como un destino que no debe seguirse. Los Herejes más radicales en sus creencias sobre el Olvido son virtuales suicidas, porque ningún Wraith o grupo de Wraiths tiene posibilidad de acabar con las fuerzas del Olvido en solitario.
La Sombra no debe ser destruida para poder evitar el Olvido, porque es una parte del Wraith. Debe ser aceptada y protegida, sin permitir que la Angustia y el odio la vuelvan contra el Wraith. Para que esto ocurra el Wraith debe comprender su propia dicotomía, conocerse de verdad a sí mismo y aceptar quién es y siempre será. De esta forma el Olvido puede superarse pero muchos Wraiths sostienen que existe una delgada línea entre la destrucción y el Olvido. Estos Wraiths creen que el uso adecuado de la fuerza liberará el alma de la oscuridad en una gloriosa llamarada.
Conseguir una especie de equilibrio con las fuerzas caóticas del inframundo es un objetivo que persiguen la mayoría de los Wraiths para seguir existiendo. Un Wraith que busque el estado de la Trascendencia debe evitar su destrucción ante la miríada de peligros del inframundo que lo amenazan como a cualquier otro, pero debe ir más allá. Estos Wraiths también deben armonizarse con las tierras de los vivos. Como cualquier Sin Reposo puede atestiguar, los espíritus del inframundo tienen que encontrar la paz que no encontraron cuando estaban entre los vivos.
Para cualquier fantasma que haya encontrado una senda fuera de las profundidades de las tierras de la muerte, el Eidolon es el guía. Existen muchas cosas que podrían guiar a un Wraith en la no vida para bien o para mal, pero sólo la voz superior de la determinación ofrece el juicio para descubrir qué senda es la mejor para el buscador de la verdad. A medida que pasa el tiempo y el Eidolon es cultivado, el siseo seductor de la Sombra puede convertirse en una burla de esta sabiduría. El Wraith tendrá algo que la mayoría de los demás no podrían ni imaginar, un guía fiable a lo largo de su existencia. Se dice que finalmente el Wraith se convertirá en su Eidolon, al igual que su Sombra. Quizás en este momento la Trascendencia no esté muy lejos.
Todos los Wraiths creen en el significado de sus creencias y es la gracia salvadora. El camino hacia la Trascendencia está invariablemente lleno de significado y profundidad. La senda también es más fácil para quienes encuentran significado en todas las acciones. Algunos Wraiths olvidan esto, apartándose del camino hacia la Trascendencia; pero para los que recuerdan siempre hay esperanza.

CAPÍTULO TRES

LA HISTORIA DEL HEREJE
-Por Rich Gentile

CUARTA PARTE: “LUZ Y OSCURIDAD”
Pasó el tiempo. No estoy seguro de cuánto, pues el tiempo carece de sentido en la Tempestad. Una nube de tormenta parece igual a la siguiente. A veces le preguntaba a nuestro navegante, pensando en si realmente sabía a dónde íbamos. Después de todo no se parecía a ningún otro Barquero con el que me hubiera encontrado así que ¿y si realmente no era uno?
Jeff continuaba poniendo a prueba mi paciencia. Me mantuve firme e intenté que no me sacara de mis casillas pero nunca era fácil. El enfado y la confusión que este hombre me causaba parecía que aumentaban el atrevimiento de la voz demoníaca de mi mente. La voz me dijo que mi Dios me había abandonado al traerme a un lugar como éste, si es que existía. Me dijo que estaba perdiendo el tiempo, que mi viaje era en vano y que todo lo que hacía era empeorar mi situación. Incluso me prometió que si renunciaba, entraría en un mundo de despreocupación y goce.
Lucifer le ofreció un dulce fruto a Eva. Lo comió. Sufrimos. A estos demonios les digo que si me engañan una vez la culpa es suya, pero si me engañan dos veces, la culpa es mía.
Han pasado eones desde la última vez que vimos a otra alma. Pero en lo que parecía ser el octavo día de viaje divisé lo que parecían ocho puntos negros en el horizonte. Y entonces se produjo un pequeño aullido agudo en mi mente, algo como un chillido surgido de las profundidades del Infierno.
Los puntos estaban acompañados por varias luces antes de que desaparecieran. Más luces aparecieron, más cerca de nosotros. Detrás de ellas se acercaron lo que debían de haber sido los puntos. Aunque todavía éramos incapaces de saber lo que eran, parecían humanoides.
Aparecieron más luces y el Barquero dejó de remar. Sacó su bastón de entre las nubes de debajo y lo sostuvo entre sus manos inmaculadas.
-¿Qué ocurre? –le pregunté a Jeff.
Todo lo que Jeff podía hacer era repetir dos palabras en voz baja una y otra vez.
-Oh, mierda –un sudor frío caía de su frente.
Las luces se movieron a la derecha de la barca. De entre ellas surgieron varios Wraiths extraños y retorcidos. Trozos de Corpus revoloteaban a su alrededor como harapos hechos jirones. Tenían miradas amenazadoras en sus rostros, rostros que parecían decir: “Nada nos va a detener de arrojaros chillando al Infierno.”
Uno llegó volando desde la izquierda, sólo para ser detenido en seco por el bastón del Barquero. Otro desde la derecha se encontró con un destino similar. De hecho, nuestro guía estaba realizando un gran trabajo deteniendo a las criaturas. Aunque sus ataques eran rápidos, salvajes y furiosos, parecían muy controlados, pero era el Barquero el que controlaba la situación, no los Wraiths oscuros, y muchos de ellos decidieron huir.
Una luz casi cegadora apareció directamente delante de la barca, aunque a cierta distancia. Desde ella cargaba una enorme criatura musculosa. Por lo que puedo decir, la bestia debía medir unos 7 metros de altura. Llevaba una espada dentada en una mano y una enorme maza en la otra. Aquel coloso era completamente negro, salvo por dos brillantes ojos rojos. Las criaturas pequeñas acudieron tras él, aferrándose a sus piernas como niños asustados a su madre.
La criatura avanzó lentamente hacia nosotros. Entonces, la espada se alzó en el aire. Cuando descendió, tuve que cerrar mis ojos, simplemente porque no quería ver lo que nos iba a ocurrir.
Para mi sorpresa, escuché un golpe metálico. Abrí mis ojos pero que el Barquero había detenido la espada con su bastón, la empujó hacia un lado y empuñó el bastón para golpear el costado izquierdo de la bestia. Hubo un estallido de luz y un sonido parecido a un grito que escuché mi mente.
Sin detenerse, la criatura golpeó con su maza. El resultado fue que partió la barca de juncos en dos. Yo estaba en un lado, Jeff en el otro. El Barquero se encontraba suspendido en el aire sobre nosotros.
Mientras comenzaba a hundirme en las nubes de tormenta, enjambres de Wraiths oscuros comenzaron a rodearme. Sostuve mi cruz ante ellos, pero sólo se rieron y se acercaron más. Sentí unas garras que se clavaban en mi brazo extendido, obligándome a dejarla caer.
Miré hacia arriba hacia mi supuesto salvador. Había alejado a la gran bestia y ahora simplemente sostenía el bastón sobre su cabeza.
-¿Qué está haciendo? – pregunté- ¿Por qué no nos ayuda?
De repente el bastón comenzó a brillar, débilmente al principio pero pronto se hizo cada vez más brillante. Antes de que pudiera pensar, todo quedó rodeado por la luz.
Todos mis sentidos se paralizaron. Me encontraba en coma, con la excepción de que seguía consciente. Sabía que seguía existiendo, pero no sabía en qué estado.
Todo lo que podía hacer era esperar a que ocurriera algo.

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Alexander Weiss
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Re: Herejes: El tomo de la luz dorada

#4

Mensaje por Alexander Weiss » 19 Nov 2019, 12:02

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UNA HISTORIA DE FANTASMAS: “DÉJALO MARCHAR”
Por Boswok

Pensé que había vivido una vida bastante buena; no había razón para que terminara aquí, más allá de la “Mortaja”. Pero quería más. Mi esposa y yo nos habíamos casado hacía tres semanas, pero habíamos estado prometidos durante dos años y juntos mucho más tiempo. Quería darle el mundo, convertir su vida en un cuento de hadas. Pero no iba a ocurrir tal y como había planeado.
Era raro que hubiéramos estado prometidos durante tanto tiempo, pero no tenía dinero y no podía tener la vida que quería. Mi madre me había educado para ser un médico; mi padre era un sacerdote anglicano que me dedicó todo su tiempo. Las cosas habrían ido bien si hubiera tenido ingenio y habilidad, pero la profesión que había elegido no era lo mío. Después de unos pocos años en la escuela de negocios descubrí que mis profesores pensaban que no tenía potencial. Me sentí desanimado pero no destruido. Pero no mis padres. Mi padre se consumió de tristeza cuando acepté un trabajo como dependiente en una tienda; murió durmiendo tres años después. Mi madre se amargó después de la muerte de mi padre; me rechazó cuando conocí a mi Elisabeth.
Francamente era la mujer más bonita y la mejor que había conocido en mi vida. Era la hija de un terrateniente rural, aunque se la consideraba de una clase privilegiada. La conocí en un café por casualidad; nos enamoramos por lo que considero que fue el destino. Me esforcé por ser digno de pedir su mano en matrimonio. Me llevó mucho tiempo, pero después de unos meses que se me hicieron muy largos su padre me aceptó finalmente. Me llevó tiempo ahorrar lo suficiente para pagar la boda, pero ella era todavía más paciente que yo. La boda fue humilde pero digna; sus padres estaban encantados a pesar de que no era lo que soñaban. Mi madre ni siquiera respondió a la invitación de la boda. Después de todo nuestro esfuerzo finalmente fuimos bendecidos con el matrimonio. La amaba más de lo que puedo decir; era feliz por ella y por ninguna otra razón.
Durante mucho tiempo me he preguntado por qué todo terminó tan de repente. Cuando nuestra luna de miel terminó, recibí un mensaje en el que me decían que me necesitaban fuera de la ciudad durante unos días. Me parecía extraño que me pidieran que trabajara fuera de la ciudad; pero me dijeron que en la ciudad a la que iba a ir tenían escasez de mano de obra y me habían recomendado. Me pregunté quién me había recomendado, pero me alegré al oír que me compensarían con una considerable paga extra por ir. Fueron dos días en carruaje en los que vi muchos lugares. En algún momento del segundo día me desvanecí. Nunca llegué a despertar.
Lo siguiente que vi fue una visión distorsionada de la tierra. Mi visión había sido alterada por algo traslúcido que cubría mi cara. Descubrí que no podía moverme; lo que me cubría se extendía sobre todo mi cuerpo. Parecía algo flotante y permanecí allí, soñando durante bastante tiempo. En algún momento aquella cortina se rompió, y fui libre para ver el mundo de nuevo. Pero ahora era diferente. Más oscuro y decaído, eran las “Tierras de las Sombras”, las tierras de los muertos. Lo supe porque el benefactor que me había liberado me informó de mi situación, tan pronto como me arrancó la Crisálida que me recubría.
No conozco los detalles de mi muerte, pero el hecho de que hubiera aparecido en el fondo de un lago era un indicador; y el carruaje había desaparecido, aparte de algunas huellas profundas en el barro al lado del agua. Mi reflejo en la superficie me mostró una extraña marca en mi frente; y mi cuerpo tenía las características de los ahogados. Ahora mi piel era pálida y ligeramente azulada. El mundo mostraba señales de decadencia por todas partes y escuchaba sonidos extraños en el viento. Mi benefactor me dijo que los Espectros estaban cerca y que debíamos irnos.
Descubrí que la Legión del Destino de la Jerarquía me había segado. Aprendí las diferencias entre hombre y fantasma, el mundo físico y el inframundo. Comprendí las bases de la Jerarquía, de los Renegados que se oponían a ella y de los Herejes que la habían traicionado. Me contaron una historia del mundo desde una nueva perspectiva y conocí la terrible fuerza a la que llamaban Olvido. Mi vida había terminado y la muerte era muy diferente.
Encontré mis Pasiones y Grilletes con bastante facilidad. Por supuesto, Elisabeth era lo más importante: mi anillo de bodas enterrado bajo el agua era algo que tenía que tener; también sentía el impulso de visitar la tumba de mi padre. Sentía la necesidad de hacer feliz a Elisabeth. También lamentaba haberles fallado a mis padres después de todo el esfuerzo que habían hecho por darme una vida mejor; juré que tendría una vida mejor ahora que estaba muerto.
La Jerarquía era bastante acogedora; asumí el oficio de mercader con un nuevo gusto y era muy importante en el negocio del comercio de almas. Encontré extraño que las almas tuvieran que ser sacrificadas para evitar el Olvido, pero terminé acostumbrándome. Una voz en mi mente comenzó a hablarme de mi debilidad; me dijo que era un fracasado y que terminaría uniéndome a las almas de las forjas. Nunca sería importante; le fallaría a mi esposa y a mis padres en la muerte igual que había hecho en vida. Siempre he pensado que esta mitad sombría me mantuvo de pie durante todos estos años.
Cumplí con mi deber hacia la Jerarquía; suprimí los impulsos de la Sombra; cuidé de Elisabeth a mi manera. Finalmente encontré formas de interactuar con las Tierras de las Sombras. Me aseguré de que mi anillo de bodas fuera devuelto a Elisabeth, con gran coste. Evité el Olvido exterior mientras me fortalecía contra sus ataques interiores. Mis pocos Tormentos a lo largo de los años fueron mezquinas victorias para mi Sombra, y tuve cuidado de evitarlos. Después de ascender en importancia en la Jerarquía local dispuse de más tiempo libre para pasar con mi viuda.
Elisabeth había guardado luto durante siete años, pero finalmente tuve el coraje y controlé lo suficiente a mi Sombra para terminar influyendo sobre mi querida esposa para que siguiera buscando su felicidad. Volvió a casarse con un noble caballero y parecía haber superado mi muerte. Mi Sombra comenzó a decirme que la había abandonado, que ya no me necesitaba, que me había fallado a mí mismo y había fallado a mi viuda. Mis visitas a mi Perdonador favorito se hicieron capaz vez más frecuentes; mi Sombra se hizo cada vez más persistente y ponía a prueba mis nervios más allá de mi resistencia personal. A veces me preguntaba si mi lado sombrío tenía razón, si de verdad estaba haciendo feliz a Elisabeth renunciando a ella. Nunca dejé de vigilarla; nunca renuncié a mi devoción por ella.
Pasaron los años. Vi cómo envejecía mi Elisabeth; la sentí marchitarse. Todavía la amaba, pero había aprendido a disfrutar de su vida, con o sin mí. Mis visitas al Perdonador eran cada vez menos y mi Sombra guardaba más silencio sobre Elisabeth. Parecía como si también hubiera encontrado la paz con ella. Y entonces todo cambió.
Finalmente Elisabeth enfermó con la edad. Permanecí con ella durante toda su agonía, observando cómo se deterioraba. Podía ver la enfermedad a través de su cuerpo y sabía que no viviría mucho más. Tenía fiebre y se consumía rápido. Le ofrecí el consuelo que pude; se encontraba atrapada en el dolor y fui bien recibido. Había aprendido muchas artes con el tiempo y usé una de ellas para acariciar su mano y su mejilla en sus últimos momentos. Al final abrió sus ojos y respondió a mi roce fantasmal. Me dijo que me seguía amando después de todos estos años; que nunca había dejado de amarme. Y entonces se fue para siempre.
Mientras su vida terminaba, caí a través de un Nihil en la Tempestad; Elisabeth ya no me encadenaba a las Tierras de la Piel, y me enfrenté a mi propio juicio en el Laberinto. Mi Sombra parecía que nunca había olvidado todo el dolor que había sufrido por mi viuda. Atacó mis emociones, llamándome fracasado, diciendo que ahora Elisabeth se uniría al Olvido. La vi gritando, llamándome y cayendo. Había perdido mi amor, mi luz, ante el tiempo. Mi inspiración había desaparecido y le había fallado de la peor manera. Quería sucumbir.
No. Elisabeth había muerto tras una vida completa que yo nunca había tenido. Ahora estaba en el cielo, feliz con Dios para cuidar de ella. No le había fallado; había tenido éxito. Era el momento de seguir adelante. Mi Sombra rugió y gritó mientras perdía la batalla conmigo. Regresé a su cama, al lado del anillo de bodas que le había devuelto mucho tiempo atrás. Yo había cambiado para siempre.
Regresé a mi trabajo con la Jerarquía; pero sentí que necesitaba algo más. Fue como si hubiera una calma renovada en mí, creada por la absolución de mi éxito. Una voz que Elisabeth me había dejado para darme paz. Necesitaba explorar todo este nuevo sentimiento. La tranquilidad resultaba obvia para los demás. Mis compañeros me hicieron muchas preguntas sobre mi condición. Había dejado de acudir al Perdonador y me había distraído un poco de mi labor de cosechar. Mi mente se sentía atraída por las historias de las Costas Lejanas.
Sentí que de verdad había conseguido algo en la muerte mucho mejor que simplemente disfrutar de los beneficios de una posición elevada. Mis labores de cosecha continuaron, pero comencé a viajar en busca de algo desconocido. El Olvido y yo nos encontramos más a menudo; luché contra los Espectros en la Tempestad y en las puertas de las Necrópolis. Mi Sombra los ayudó a atacarme; también parecía haber cambiado desde la muerte de Elisabeth, ahora era más introvertida. Resultaba irónico que mi Sombra me hubiera ayudado a ponerme en movimiento.
Pasé mucho tiempo cerca de los Heraldos de diferentes Necrópolis para aprender a viajar con más habilidad. Después de largo tiempo volaba solo por la Tempestad; mis ojos se habían oscurecido y había encontrado muchas maravillas extrañas. Fue en la Tempestad donde me encontré con el primer Barquero.
La Sombra había decidido arrojarme a las Apariciones durante mis viajes y fui emboscado. Había tres figuras enormes en medio de la miasma oscura de la Tempestad cuando fui atraído por una luz extraña. Hubiera muerto de inmediato de no haber sido por el Barquero. Después supe que su nombre era Khevara; era una figura sorprendente. Aparentemente había aparecido de la nada, enfrentándose en una lucha sin cuartel contra las criaturas del Olvido. Su enorme guadaña golpeaba a las bestias que la rodeaban ante mis ojos a corta distancia. Volé sobre las aguas, sorprendido de su poder letal. Ella me dijo que me acercara con un gesto de su mano a su barca de madera, no podía negarme.
El viaje debió de durar varios días, aunque no puedo decir cuántos en el corazón de la Tempestad. Finalmente Khevara me habló con un tono bajo y duro, diciéndome que mi búsqueda todavía estaba muy lejos de terminar, que todavía tenía muchos pasos que dar para alcanzar la Trascendencia. Me pregunté cómo había sabido lo que buscaba; yo desde luego no lo sabía. Khevara me dijo que todos los Wraiths buscaban la Trascendencia, pero que yo había descubierto el camino que muchos negaban.
Mi viaje debía continuar; no sabía todo lo necesario para irme de este reino. A medida que continuábamos el viaje, me di cuenta de que cada vez más entidades espectrales bailaban alrededor de la barca; me pregunté cómo podíamos haber encontrado una concentración semejante en las profundidades de la Tempestad. Finalmente, mi curiosidad obtuvo respuesta; el Laberinto se encontraba ante nosotros, en toda su oscura gloria.
Era la cueva del Olvido, el abismo del inframundo, el pozo del mal. El Laberinto era una pesadilla que no estaba interesado en atravesar. Había escuchado horribles historias sobre las expediciones mineras a la Escalera Venosa, donde tomaban mineral puro del Olvido para Estigia; había anormalidades y abominaciones por doquier, y eso sólo era la entrada.
Khevara me dijo que todavía no había aprendido a aceptar la oscuridad del Inframundo ni mi oscuridad interior. Si quería escapar de este lugar tendría que aceptar todo eso y mis propios defectos. Necesitaba dejarme marchar; necesitaba saber qué tenía que dejar atrás. En el Laberinto estaría obligado a comprender a las criaturas que representaban a la oscuridad contra la que luchaba. Ella me dijo que encontraría un hombre que me ayudaría a seguir el camino si buscaba lo suficiente. Su nombre era Rudvert; era una Máscara Buceadora del Infierno, un infiltrado en los Enjambres de Espectros. Él me mostraría el mundo de los Espectros.
Me llevó bastante tiempo acercarme a la comunidad de los Buceadores del Infierno. Me vi obligado a unirme a la asociación de los Cazadores de la Muerte conocida como la Orden de la Espina mientras que al mismo tiempo buscaba conexiones en las Máscaras. Ahora mis días parecían contados. Tuve que cambiar toda la seguridad que había conseguido en el Imperio por esto. Ahora tenía el lujo de un contacto próximo y regular con los habitantes de la oscuridad y el deber de cazar enigmáticas criaturas sobre las que no sabía nada. Mi madre no habría estado orgullosa.
Sin embargo, terminé alcanzando mi objetivo. Mientras participaba en incontables misiones con abandono genocida entre las Espinas mantuve a mis aliados Heraldos informados sobre la actividad espectral en determinados lugares que frecuentaba. Tras incontables misiones de sigilo y batalla, reconocimiento y maniobra, fui considerado un campeón de las Espinas y recibí una buena reputación entre la comunidad de los Buceadores del Infierno. Aprendí los fundamentos de Moliar y estudié el arte rigurosamente. Estaba agotado por mis batallas, pero encontré paz sabiendo que estaba luchando contra el Olvido y liberando almas de su terrible dominio. Finalmente mis habilidades me llevaron a contactar con los Buceadores del Infierno. Por supuesto fui tratado con cautela; aprendí nuevas habilidades de sigilo y maniobra, realizando más exploraciones y participando en menos batallas. Mis ataques contra el Olvido ahora eran menos pero de naturaleza más decisiva.
Tardé años en conseguirlo. Me había separado cada vez más de las Tierras de la Piel y ahora sólo me encadenaba la tumba de mi padre; los vínculos familiares eran difíciles de dejar atrás con la ausencia de la familia. Mi anillo de boda simplemente se convirtió en un recuerdo de Elisabeth, que se había convertido en uno de los más valiosos de mi corazón. Me aseguré de que el anillo terminara en manos de alguien que lo necesitara; una joven que se iba a casar con un pintor bastante pobre recibió una misteriosa herencia familiar después de que supe que ya no necesitaba el anillo. Había cambiado mucho con el paso de los años y ahora era más viejo que ningún hombre vivo.
Finalmente, tras acabar con el líder Consumido de un culto de la pureza del Olvido conseguí una gran fama entre la comunidad de los Buceadores del Infierno para que me trataran con respeto. Ahora mis preguntas eran respondidas con más confianza que antes y podía investigar mi verdadero objetivo tras mi unión a los Cazadores de la Muerte. Rudvert terminó mostrándose ante mí tras una extensa pausa en la que supuestamente se encontraba en las Tierras de las Sombras cazando conversos a la causa del Olvido. Se encontraba en una misión muy importante de cuyos detalles no fui informado hasta más tarde, al borde de la destrucción.
Después de tirar de algunos hilos y pedir algunos favores me encontré con él. Extrañamente, fue en el Laberinto. Me dijeron que me reuniría con él en cuanto hubiera terminado su misión y que mientras tanto yo tenía que realizar otro trabajo por mi cuenta; infiltrarme en una comunidad espectral. Aparentemente estos Espectros eran más dóciles que las criaturas con las que me había encontrado antes, un cambio de aspecto que recibí con agrado.
Tras unas semanas terminé dándome cuenta de que el líder de esta comunidad espectral era mi supuesto benefactor. Rudvert era un hombre de contemplación y acción, todo a la vez. En esta comunidad los Espectros concentraban las emociones oscuras y negativas de la humanidad mientras adoraban a la fuerza destructora del Olvido. Era un grupo bastante religioso, pero parecía menos fanático y más meditativo en comparación con los demás Espectros; descubrí que recibían el nombre de Niños Perdidos por su naturaleza.
Rudvert había avanzado en el aprendizaje de la Mente-Enjambre, un Arcanos espectral; debía tener una voluntad fuerte para utilizar ese arte terrible y subyugar al menos veinte Apariciones monstruosas y varios jóvenes Espectros que trataban de encontrar algún tipo de iluminación oscura. Yo mismo había aprendido los fundamentos del arte sólo para sobrevivir; y cuando comencé mis misiones de infiltración con las Máscaras Buceadoras del Infierno mi habilidad se incrementó para asegurar mi cobertura. Pero Rudvert era un maestro del arte, pura y simplemente.
Sus planes se encontraban divididos. Oficialmente, estaba compitiendo por el favor de un Malfeo contra un Torturador especialmente prometedor. Su propósito era destruir a su rival para evitar su ascenso al poder. Esto debilitaría al Olvido un poco más y beneficiaría a la causa de los Cazadores de la Muerte. Sin embargo, extraoficialmente Rudvert había estado buscando la Trascendencia durante un tiempo y había descubierto que comunicándose con las Psiques de los Espectros de su comunidad, conseguía más conocimiento sobre la Sombra. Esta información podría haber resultado útil para los Cazadores de la Muerte, si hubieran estado interesados en ella –pero Rudvert había descubierto información personal sobre las motivaciones de la Sombra como entidad. Con la ayuda de aquellas Psiques atrapadas había conseguido comprender las motivaciones de su propia mitad oscura; ese conocimiento finalmente le permitiría dejar marchar a su Sombra y Trascender.
Por supuesto, finalmente se encontró con otros que tenían su misma intención y no les ocultó lo que había descubierto. Con el tiempo, muchos aprendices encontraron el valor para buscarle. Los que lo consiguieron habían sido fortalecidos por el viaje y sus motivaciones se encontraban mucho más firmes. Otros se dieron cuenta de que disfrutaban demasiado de la batalla contra el Olvido para continuar adelante; y otros simplemente cayeron por el camino. Rudvert los lloraba en silencio, pero siempre hay quien falla en el camino de la iluminación y era consciente de ello.
Rudvert había conocido mi intención a través de las negociaciones que había hecho con los Cazadores de la Muerte y las Máscara y también mediante Khevara. Me aceptó y me enseñó cómo comportarme en su dominio. Aquel lugar era un refugio de meditación y una cámara de estudio. Ninguno de aquellos Espectros lo sabia, pero en lo más profundo de sus meditaciones sufrían catarsis de forma regular. Recuperaban la compostura mediante las sutiles aplicaciones en su mente que realizaban los poderes sutiles de Rudvert y el esfuerzo concertado de todas las Psiques de los presents.
Hablamos durante nuestras meditaciones mientras pudimos y Rudvert y yo aprendimos muchas lecciones. Llegué a comprender que mi Sombra se había debilitado por la resolución de mis lazos con Elisabeth. No me había atacado mucho últimamente y no sabía por qué. Pensé que tenía algo que ver con mis estudios de las emociones oscuras en lugar de negarlas directamente. Mi Sombra no me atacaba porque la estaba debilitando desde que mi búsqueda de la Trascendencia había comenzado. Él-Yo había comenzado a pensar en mi Sombra no como una serie de errores mentales sino como una parte de mí mismo concentrada en la negación de los sueños de mis padres. Utilizó mi retorcida devoción como una excusa para tratar de arrojarnos a ambos al vacío; era una lealtad enterrada que casi había olvidado al morir y que ahora recordaba por nosotros. La Sombra también parecía sentirse impulsada a aprovecharse de mi sensación de fracaso.
Recordé mis años mortales cuando creía que nunca conseguiría nada en la vida. Reprimí esos pensamientos a medida que seguía adelante, especialmente después de conocer a Elisabeth. También dejé a un lado la lealtad hacia mis padres después de abandonarlos para estar con Elisabeth. Eso también lo aparté a un lado para dejar espacio para las cosas buenas de la vida. Me pregunté si mi otra mitad había odiado a Elisabeth porque había elegido olvidar las cosas que tanto había querido en su lugar. Me hizo preguntarme cómo podía acabar con su dolor; por primera vez desde que podía recordar simpaticé con mi Sombra. Estaba formada por un dolor enterrado al que no me había enfrentado ni antes ni después de mi muerte.
Descubrí esto y más con la ayuda de Rudvert y le estuve muy agradecido por sus lecciones. También aprendí nuevos métodos para comunicarme con las Psiques en el Laberinto. Finalmente me pregunté cuánto podría aprender encerrado en aquella caverna; necesitaba una resolución que no podía encontrar allí. Sentí la necesidad de ver de nuevo la tumba de mi padre. Parecía ser algo esencial, la clave para liberar el dolor de mi Sombra. Era otro paso y pronto lo daría.
Regresé a la vieja tumba y recordé a mi padre con cariño. En apariencia la actividad espectral del lugar se había incrementado en los últimos tiempos por razones desconocidas. Pero sabía por qué; me llenaba de un temor como no había sentido en mucho tiempo, lo sabía. Vigilé la tumba hasta que resultó obvio lo que tanto temía. Ahora mi madre era un Espectro. Podría incluso haberse convertido en una Torturadora, porque la amargura la había seguido más allá de la tumba. No sé lo que los Espectros estaban haciendo y nunca lo sabría, pero no huí. Yo mismo tenía el aspecto de un Espectro y no tenía intención de huir de ellos. Había un par de personas en el cementerio, haciendo quién sabe qué, pero pronto lo lamentarían.
El mundo había avanzado desde que había muerto y ahora los coches formaban parte de la vida cotidiana. Fumar todavía seguía de moda, así que no todo había cambiado. Lamenté todo eso después de que mi madre recitara una chisporroteante oración al Olvido y tomara el cuerpo de uno de aquellos paseantes inocentes. Cayó muerto en unos momentos con una mirada de sorpresa; los dos jóvenes posiblemente eran amigos. Mi madre se había apoderado del cuerpo del fumador y se estiró dentro de su nuevo cuerpo, después de experimentar un poco, hizo que su víctima se subiera en su coche y lo condujera directamente contra la tumba de mi padre. Observé impotente desde las Tierras de las Sombras cómo arrojaba su cigarrillo dentro del depósito de gasolina del coche.
El joven ardió rápidamente y ella se dirigió hacia mí unos momentos después. Sabía quién era y me sonrió con una sonrisa venenosa de odio eterno. Me dijo que nos enviaría a ambos a la paz eterna del Olvido, como siempre había querido. Entonces el depósito de gasolina estalló y nos envolvió a ambos. Ella volvió a su hogar y yo caí en otro Tormento mientras mi último Grillete se consumía en la pira que mi madre había creado.
La Sombra rugió triunfante. Me encontraba más débil que ella y pensé que fallaría. Nada podía ser mejor que el Olvido y había renunciado a todo por un objetivo que ni siquiera existía para algo como yo. Al final luché contra mi destino y ahora me enfrentaba con él a escala cósmica. Era el tonto del universo; me había opuesto a mis padres, a mi Sombra, a mi aniquilación y al final había terminado donde me merecía. Mi sueño, el Eidolon, no era nada; un engaño creado por un hombre muerto con demasiada imaginación; sólo había servido para enviarme a mi recompensa final pidiendo compasión. El universo se cernía sobre mí y todo parecía un gran remolino de vacío. Mi madre siempre lo había sabido; ella cacareó gloriosa y me vio caer. No podía hacer nada para escapar a mi destino.
Entonces amaneció. Realmente sabía que no era nada para el universo. Nunca me había olvidado de mí mismo en todas mis experiencias, viajes y pruebas y nunca podría olvidar quién era. El tiempo de pensar en mis propios objetivos había terminado y el Grillete de mi propia mente había dejado de ser útil. La oscuridad del Olvido se disipó con un brillante rayo de esperanza. Todas mis ataduras desaparecieron. Ahora sabía qué hacer. Mi Sombra no podía detener mi propósito. No importaba, por eso iba a tener éxito.
La Tempestad se abrió ante mí y fui empujado suavemente hasta la barca de Khevara. Había recorrido un largo camino; era el momento de que viera las Costas Lejanas.
El siguiente período de mi existencia consistió en olvidar. Olvidé el color de los ojos de mi madre, los nombres de las ciudades en las que había vivido, el lugar en el que había muerto; lo dejé marchar todo. Estuve con otros como yo e hice todo lo que pude para mostrar mi gratitud por su compañía y devoción. Todos seguíamos el camino hacia la iluminación y vivíamos rodeados de compasión y gracia. La Sombra todavía intentaba tentarme de vez en cuando, pero descubrí que mi carencia de angustia y mi receptividad a sus especulaciones debilitaban su propia resolución. Ambos estábamos desapareciendo.
Pasé un largo tiempo de esta manera, posiblemente más que todo lo que había existido, pero todo pasó en un parpadeo. Sentí una conexión con un goce desconocido. Me sentía diferente. Mis pensamientos no me pertenecían, eran de otro mundo, de otro lugar, un lugar superior.
Estaba preparado para irme. Sólo me quedaba una cosa por hacer. Finalmente hoy cumplí mi último deseo. Los Espectros que se encontraban fuera de las puertas de la isla no estaban allí por casualidad. Tenía que contar a alguien toda mi historia antes de mi partida. He estado esperando todo este tiempo una última confrontación; entonces podré seguir a lo que me espere más allá. Sé que los Espectros están esperando ahí fuera y por eso he decidido compartir contigo mis palabras antes de que llegue el momento de tomar las armas. Aquí se encuentran otros que saben lo que yo sé, así que nuestra privacidad está asegurada. Recuerda este día, amigo mío, porque yo no lo recordaré. Te he dicho todo lo que he podido recordar de quien fui. Espero que hayas disfrutado de este fragmento pasajero de mi historia.
Mi madre está ahí fuera en la tormenta. Grita y aúlla en la Mente-Enjambre pidiendo mi destrucción. Ha traído una fuerza considerable sólo para acabar conmigo y lo encuentro extraño. Ha llegado el momento de decir adiós, así que comienzo a moverme.
La tormenta destroza mi Corpus y absorbe mi vitalidad. Está bien, porque no los voy a necesitar. Vuelo más allá del ejército de Espectros y llego hasta mi madre. Me quito la mortaja de sombras y la miro a los ojos por última vez. Le digo que la quería y que siento haberla decepcionado, y que espero que encuentre la paz algún día. Ella desgarra mi Corpus y me enfrento a mi final.
La boca del vacío se abre debajo de mí, latiendo y esperando. Siento que podría perderme si rechazo ese lugar de destrucción. Siento el tirón de la nada, pero no me queda nada con lo que luchar. No queda nada que me retenga, sólo yo y el Olvido. Y olvido a ambos.
Todos me miran mientras asciendo entre los vientos del Maelstrom, brillante como una estrella. Mis ojos arden con el fuego de la absolución mientras me enfrento a la multitud de Espectros. Es el momento final. Elisabeht ha venido a por mí. Mi madre me mira con miedo, porque todos saben lo que está ocurriendo. En la isla todos los ojos me miran y nadie puede apartarlos de mi esplendor. Mi pureza estalla en todas direcciones, como un huracán. Los Espectros son devorados a mi paso; la isla está segura del Olvido, por ahora.
Ya no existo. La historia de mi existencia ha terminado de forma perfecta y nunca más tendré que sufrir por ella.


CÓMO INTERPRETAR LA RELIGIÓN
-Por J. Edward Tremlett

Una triste noción que se ha extendido en la cultura popular moderna es que la fe sólo es para idiotas, locos y villanos. Los medios de comunicación extienden la tendencia de que está “bien” y de “moda” burlarse de la religión organizada, y muchas personas laicas y bien educadas sienten un desprecio orgulloso y altivo por ella. Por extensión, los juegos de rol actuales deben reflejar esta situación a la hora de presentar cuestiones de fe.
Los resultados son fáciles de ver. La próxima vez que juegues al rol simplemente echa un vistazo a la forma más habitual en que aparezca la religión. Existen muchas posibilidades de que los personajes religiosos con los que te encuentres sean interpretados como hipócritas y fanáticos, con muchas turbas estúpidas dirigidas por fundamentalistas peligrosos que simplemente “no comprenden”. Cualquiera que diga “Sí, soy (pon la religión que prefieras)” es un enemigo, está aliado con ellos, ha sido engañado por ellos o está a punto de considerarte el mal encarnado.
Por lo que se refiere a las religiones que se encuentran fuera de tu marco cultural de referencia, suelen ser tratadas un poco mejor, pero los estereotipos son extremistas. Los personajes de esas religiones representan sus peores excesos o sus mejores virtudes, villanos desagradables o santos sabios, sin dejar espacio a los creyentes ordinarios. En esas religiones sigue habiendo turbas fanáticas, sólo que ahora dicen algo diferente cuando golpean tu puerta.
Hasta las formas de espiritualidad “new age” no se escapan a los estereotipos. Si embargo tienen la suerte de que al ser religiones que no ves todos los días, reciben igualmente una representación extremista. Los neopaganos también son tíos raros y peligrosos que es necesario evitar o tíos guays a los que quieres joder. En conjunto, cualquiera que sea el sistema de creencias y la forma que adopte, o terminan salvando el día o se comen a los niños. No hay un término medio en el camino o matices creíbles de gris.
¿Qué ocurre entonces con la religión que nos polariza hasta el punto de acallar nuestra creatividad y nos deja caer en el estereotipo fácil al presentar o interpretar personajes religiosos?
En parte la culpa la tiene la Historia: varias guerras e incidentes desagradables en la época moderna y actual son consecuencia de luchas y diferencias religiosas. Ni siquiera tienes que mirar demasiado lejos para comprobar las diferencias provocadas por la religión. Simplemente echa un vistazo a Palestina, Irlanda del Norte, la India, Afganistán, Waco, etc. Con tantos muertos y asesinatos en el nombre de un dios o de otro, parece razonable deducir que la religión puede ser muy peligrosa para tu salud, y por lo tanto los creyentes de las religiones están locos o son malvados.
Otra parte de la culpa la tienen los medios de comunicación, que prefieren dar a las personas respuestas fáciles a cuestiones complejas de forma más o menos veraz, las historias se cocinan con su esencia resumida y se pierdan muchos subcontextos culturales. Así que cuando informan sobre enfrentamientos que tienen sus orígenes en el choque entre religiones o incluso entre facciones de la misma religión el conflicto se reduce a “buenos (rellena el espacio) contra malos (rellena el espacio)” en el mejor de los casos y “oh, ahí están otra vez esos locos (rellena el espacio)” en el peor.
Pero existe otro prejuicio que deberíamos conocer mejor: una mala experiencia personal. Quizás fuiste a una escuela católica y odias cada minuto que pasaste en ella. Quizás tuviste un hermano o pariente que se convirtió en un fundamentalista e intentó convertir a la familia. Quizás conociste a un judío extremista proisraelí de derechas que no se callaba sobre lo horribles que eran los musulmanes. O al revés.
Para las personas que fueron afectadas en vida por una mala experiencia, la religión puede ser un tema cansado, frustrante y que provoca más penas que alegrías. Por extensión creen que quien esté involucrado en una religión y se presente abiertamente como “Soy (rellena el espacio)” será un tipo chiflado, débil, loco o malvado y en el que no se puede confiar. Y quizás teman que si le dan algo de razón y admitan que existe algo de verdad en todo el tema de “Dios” serán acosados por un televangelista que les hará renunciar a su fabulosa vida sexual.
Como alguien que se considera espiritual, aunque no muy religioso, creo que todo eso es un obstáculo. Resulta un espectáculo muy triste que en tus partidas todos los sacerdotes que aparezcan sean pederastas, que todos los creyentes sean fanáticos que portan antorchas y todas tus congregaciones estén formadas por borregos sin criterio. Y escribo este artículo porque existen jugadores que sólo juzgan a los Herejes de Wraith: el Olvido por lo que su nombre implica y por la visión de Caronte, en lugar de pasar por encima de todos esos prejuicios y utiliza esta facción de una manera correcta.
¿Por qué no le das una buena patada a tus prejuicios en tus historias basadas en la religión? La ignorancia y los prejuicios personales crean opiniones simples y sesgadas, lo que a su vez crea Crónicas simples y sesgadas. Eso no quiere decir que no puedas contar una buena historia si no sabes mucho sobre una forma de creencia o te desagraden algunos de sus aspectos –o todos sus aspectos: algunas de las mayores obras de la literatura fueron escritas por personas llenas de enormes prejuicios. Pero si eres consciente de que estás siendo ideológica e intelectualmente injusto utilizando la elección más sencilla: “la religión es estúpida, como las personas religiosas” ¿Qué clase de Crónica estás dirigiendo?
Una “interpretación madura” no consiste sólo introducir en el juego un montón de personas que tu padre no aceptaría, ni hacer o decir cosas que le provocarían un ataque al corazón a tu madre. Es diseccionar temas del mundo real utilizando el método de un juego de rol en lugar de sentarte y discutir ideas con tus amigos durante cinco horas a la semana. Religión, fe, dogma y espiritualidad son minas de oro virtuales para temas importantes, que introducen conflictos y maduración en los personajes, ¿Por qué privar a tus personajes y jugadores de todo ese potencial para seguir utilizando al mismo vendebiblias con el que siempre terminas chocando espadas?

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Alexander Weiss
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Re: Herejes: El tomo de la luz dorada

#5

Mensaje por Alexander Weiss » 19 Nov 2019, 12:04

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CAPÍTULO CUATRO

LA HISTORIA DEL HEREJE
-Por Rich Gentile

QUINTA PARTE: “EL ESTALLIDO DE LA TORMENTA”
Todo lo que podía sentir era la sensación del suelo frío y duro debajo de mí. Poco a poco comencé a abrir mis ojos, un acto que en sí mismo me daba miedo.
Me encontraba sobre un camino de tablones agrietados. A mi alrededor había filas de edificios en ruinas y a veces los escombros eran más altos que las torres. No dejaba de preguntarme quién había podido provocar semejante destrucción.
Giré mi cabeza para mirar al otro lado y vi a Jeff tumbado en el suelo. Sin embargo, el Barquero había desaparecido.
Con dificultad me incorporé, me dirigí hacia Jeff y utilicé mis pies para hacerlo girar sobre su espalda. Sus ojos se abrieron. Después de mirarme por un momento dijo con un bostezo:
-¿Sabes que existe gente que dice “buenos días”?
Soportando su comentario lo mejor que pude le respondí fríamente.
-¿Tienes alguna idea de dónde nos encontramos?
Su cabeza miró de un lado a otro, casi como la de un pez fuera del agua. Mirándome, contestó.
-No estoy seguro, pero lo que arrasó este lugar lo hizo a conciencia –se incorporó y estiró antes de continuar- Puede que termine volviendo, así que haríamos mejor en movernos.
-¿A dónde? –le pregunté extendiendo mis brazos-. Ni siquiera sabemos cómo llegamos aquí, y mucho menos cómo salir.
-¿Entonces quieres quedarte aquí? –preguntó Jeff levantando una ceja.
Pensándolo por un instante y con un gruñido de descontento, comencé a caminar. Mis ojos miraban el suelo.
Jeff, que marcaba el paso, se volvió a mí y me preguntó con el tono de un niño excitado:
-¿Cómo era tu vida antes de morir, Pops?
Parpadeé.
-No creo que te lo dijera ni aunque me llamaras por mi nombre.
-Oh, venga –dijo con insistencia, pareciendo más un mosquito molesto con cada palabra-. Ilumíname un poco. Mira, ¿qué es lo peor que podría ocurrir? ¿Tienes miedo de satisfacer mi curiosidad?
A su manera mi compañero tenía razón. Había tenido una vida buena y correcta. ¿Qué tenía que ocultar.
-De acuerdo –acepté, mirándole a los ojos-. Nací en 1970 en una familia cristiana que quería asegurarse de que por lo menos un rayo de fe sobreviviera a la revolución hippie. Estudié en la universidad y me gradué en Teología. Me enamoré de la líder del coro local y nos casamos dos años después. Dio a luz a nuestro primer hijo hace cuatro meses. Entonces, cuando me dirigía a visitar a mis padres apareció un psicópata que afirmaba que sólo él cumplía la voluntad de Alá e hizo estallar sus explosivos caseros. Y por eso estoy aquí.
Jeff hizo una pausa antes de dejar escapar una risilla.
-Guau –comentó, moviendo la cabeza- Qué relamido.
-¿Perdón? –pregunté sorprendido.
-¡Un relamido! –exclamó, como si su repetición lo aclarara todo- Es alguien que nunca ha vivido de verdad aunque tuvo la oportunidad de hacerlo.
El señor dijo que amara a mis hermanos, pero estoy seguro de que comprendería si me enfadaba.
-Me ofrecí al Creador de todas las cosas ¿y me acusas de ello? ¡Por lo menos sé mostrar un poco de gratitud cuando es debido! ¡Por lo menos yo tenía un propósito en la vida! –En ese momento estaba gritando y procuré tranquilizarme.
Jeff extendió sus manos y abrió los ojos mientras respondía, manteniéndose resoluto en su defensa.
-Pues parece que pasaste tanto tiempo agradando a Dios que nunca te preocupaste por cuidar de ti.
-Parece que no te das cuenta de que Dios recompensa a quienes creen cuidando de ellos. Ayudarle a Él es ayudarte a ti mismo.
-Muy bien –aceptó, haciendo un gesto de aparente aceptación-. Pero respóndeme a esto. ¿Merece la pena servir a alguien que puede existir o no? Quiero decir, ¿de verdad estás seguro de que Él está ahí? ¿Qué ha hecho últimamente?
Me detuve, balbuceando con la boca abierta. Me costó todo mi esfuerzo no golpear a aquel hombre. Resultaba obvio que estaba decidido a defender su posición y que ninguna razón serviría con él. Seguir hablando sólo serviría para enfadarme más. Así que hice lo único razonable.
Seguí caminando.
No me resultó sorprendente que no me siguiera.


VISIONES DISPARES

Jerarquía: “Si Caronte tuvo alguna vez una visión de futuro, ahora sólo es ceniza; los Señores de la Muerte mataron esa visión y el Maelstrom se llevó su cadáver podrido. Se olvidaron del inframundo, pero quizás Caronte nos dejó algo bueno que recordar.”
-Sarah Bueller, la Mano de la Misericordia.

Renegados: “Estos Wraiths parecen haber olvidado a Dios en su objetivo de derribar la Jerarquía, pero algunos de ellos simplemente lo guardan para ellos solos. Estas almas no mezclan negocios y fe. Quizás podría decirse lo mismo de la Jerarquía.”
-Terence Dalton, la Orden de la Justicia de Cristo.

Artesanos: “Nos convertirían a todos en cadenas y acero de almas para ganar unos pocos peniques. Es todo lo que saben hacer.”
-James Newsted, Capilla de Boston del Frente de las Almas Unidas.

Furias: “Su sistema de protección de Grilletes es insultante. No son de fiar porque todo lo que saben es destruir y no pueden ocultarlo.”
-Brian Vernon, la Mano Abierta de la Gracia

Juglares: “La música es un aspecto apreciable de la vida, pero en la muerte es simplemente una huida de la realidad y otra puerta que bloquea el camino a la Trascendencia.”
-Sean Mannon, La Grada de Espíritus

Heraldos: “No son los ángeles que parecen ser, estos Wraiths te arrojarán a los Espectros si creen que no aprecias su trabajo. Sin embargo, no todos son malos; la mayoría se toman sus juramentos muy en serio.”
-Margaret Salinger, Faro de la Hueste Resplandeciente

Máscaras: “Estos Wraiths tienen un don que podría resultarnos muy útil para comprender el funcionamiento de nuestros corpora, pero se dedican a vender su talento al mejor postor, evitando a cualquier alma que tiene pocos oboli. Qué desperdicio.”
-Charles Vanderthorp, Hijos de la Unidad.

Monitores: “Monitores, sí, pero maestros del chantaje es más adecuado. No negocies con ellos. Te manipularán según les convenga y destruirán tus Grilletes si creen que estás jugando sucio. Estás advertido.”
-Jamie Sinclair

Oráculos: “Algunos de los nuestros matarían por su visión, pero parecen llevar una carga que ninguno queremos. Aprende lo que puedas de ellos y quizás te acerques más a la Trascendencia.”
-Brent Heath

Perdonadores: “Todo el mundo necesita a los Perdonadores, pero es difícil disfrutar de la compañía de alguien que se pasa el tiempo golpeando e interrogando Sombras. Aprécialos y apiádate de ellos, pero no te acerques demasiado.”
-Samuel Hargrove

Soñadores: “Los sueños son una parte importante del alma por misteriosos que puedan ser. Existe un gran potencial para las revelaciones personales en una asociación con este Gremio.”
-Ingrid Laure, el Camino Tranquilo

Titiriteros: “Parecen demasiado obsesionados con provocar violencia en las Tierras de la Piel, pero su arte puede ayudarnos a cruzar el espacio entre la vida y la muerte. Sin embargo dudo que sea una buena idea aceptar su ayuda para Resucitar por varias razones.”
-Darian Maloney, Sacerdote de la Búsqueda de la Unidad Divina

Trasgos: “Algunos sólo quieren castigar a los pecadores, pero todos se encuentran locos, al menos pasivamente. Evítalos si es posible, porque sus planes son extraños e indescriptibles.”
-Jacob Estanzo, El Templo de los Elohim

Usureros: “Algunos prefieren pasar la eternidad como contables que pasar un instante buscando algo de valor. Los Usureros son un ejemplo.”
-Steward DiCalia, la Senda de la Revelación Silenciosa

Vigilantes: “Estas pobres alma han sufrido el mayor peso de la persecución de la Jerarquía desde la proclamación del Dictum Mortuum. Ahora ese decreto ha desaparecido. ¿Vivirán ahora con menos miedo o encontrarán algo de paz en las tierras iluminadas por el sol? Deberíamos vigilar a estos Wraiths.”
-Katherine Turner, la Ciudad de la Gran Confianza

Abogados: “¿Qué utilidad tiene el inframundo de toda una sociedad de chantajistas y proxenetas? Sus manipulaciones del deseo son la cosa más corrupta que he visto y que me condenen si alguna vez me asocio con uno de ellos.”
-Elizabeth Zavering, el Árbol de la Creencia

Alquimistas: “He oído hablar de ellos antes; tristes compañeros que se vieron obligados a unirse a los Artesanos para sobrevivir. Es una lástima; he oído que crean maravillas con las que los Artesanos sólo pueden soñar.”
-Nicole Blackman, novicia de la Torre de la Sabiduría

Mnemoi: “Qué Gremio tan extraño. Hace mucho tiempo los Mnemoi eran quienes juzgaban los crímenes de los muertos. Entonces el imperio de Estigia los declaró traidores. Pero en la hora final de esa organización perseguida los Mnemoi reaparecieron al lado de Caronte. Qué Gremio tan extraño; quizás guardan las memorias de su confusa naturaleza en algún lugar.”
-Alexander Young, Antorcha de Luz Pura

Espectros: “Son nuestra antítesis. Su objetivo es la aniquilación total y se encuentran fuera de la gracia de Dios. Reza por ellos pero no esperes cuartel.”
-Dolores Schmidt, Iglesia de los Muertos Esperanzados

Hadas: “El Pathos que proporcionan tiene el sabor de la locura. Si la Legión Penitente estuviera llena de ellos, Estigia habría caído mucho antes.”
-Derrick Spencer, Escuela de la Progresión

Magos: “Pueden hacer casi todo lo que quieren, pero no consideran nada sagrado. Te utilizarán sin pensarlo, así que evítalos.”
-Theresa Wayland, Casa del Alma Unida

Momias: “Casi es sorprendente lo poco que sabemos de ellas. Se ha producido un gran cambio de poder desde que llegaron y ahora las vemos con más frecuencia. Asusta pensar lo que están planeando.”
-Michael Nelson, miembro del Poder del Conocimiento

Vampiros: “Estas asquerosas criaturas son el origen de muchos males. Algunos de ellos han convertido en su pasatiempo tratar de controlarnos. Es mejor destruirlos o evitarlos.”
-Valerie Constancia, estudiante del Dharma Eternamente Vivo

Hombres Lobo: “Estas bestias tienen una dedicación continua a la naturaleza, casi excesiva. Nunca he oído que uno de ellos cruzara la Mortaja, así que me pregunto si planean algo.”
-Neil Kleinstock, Hermanos del Cosmos

ENEMIGOS
Si piensas por un momento que puedes entrar en el mundo con la idea de que tú y tus ideales tenéis toda la razón y que nada es más importante, tendrás enemigos. Los Herejes tienden a hacer enemigos al igual que la Jerarquía, así que a continuación se muestran unos pocos ejemplos de las amenazas que les afectan de forma específica.

OTROS HEREJES
Asumamos el hecho de que los Herejes se odian unos a otros. Aunque todos se han separado de la Jerarquía en cuestiones fundamentales como la fe y su enfoque, las facciones de los Herejes no están por ello dispuestas a aceptar su mutua compañía más de lo que están dispuestas a aceptar los ataques de los Espectros. Opiniones radicalmente diferentes, luchas por conseguir nuevos reclutas y competencia por el territorio llevan a los Herejes a luchar entre ellos, y algunas veces las razones se pierden a lo largo de la guerra. Muchos cultos terminan convirtiéndose en poco más que bandas de Renegados que se enfrentan entre ellos por una simple injuria. Muchas facciones externas se aprovechan de los beneficios de los enfrentamientos entre religiones y fomentan los conflictos religiosos tanto como les resulta posible.

FALSOS PROFETAS
Muchas religiones diferentes de los Herejes giran en torno a un icono individual. Los métodos para determinar estos símbolos sagrados son legión y un Wraith paciente en busca de seguidores puede corromperlos con facilidad. Wraiths emprendedores con suficiente habilidad y labia pueden hacerse pasar por un indiscutible rayo de esperanza.
Algunas bandas de Renegados intrigan para convertir a uno de los suyos en un profeta para poder engañar a todo un grupo de Wraith y entregar a un esclavista con dinero suficiente. Los Malfeos, reyes y dioses del olvido, no hacen distinciones entre Herejes y Espectros a la hora de buscar adoradores. Hasta los Espectros de rango bajo pueden manipular a los Herejes para que caigan en sus garras, añadiéndolos a la causa del Olvido y adquiriendo poder al mismo tiempo. Los Herejes deberían tener cuidado con quienes les guían bajo el manto de la divinidad.

PASIFAE
La mayoría de los Wraiths han oído rumores sobre los Pasifae, los Santos del Olvido, los Habitantes del Vacío. Estos servidores poderosos de la oscuridad son imparables para la mayoría de los Wraiths. Por desgracia algunos de ellos han convertido en su cruzada impía destruir a todos los Muertos Sin Reposo que intentan alcanzar las Costas Lejanas. Cada uno de estos Pasifae frecuenta una isla determinada, pero cada uno tiene sus propios medios para acechar en torno al lugar de su desprecio. Algunos atacan los Derroteros que discurren cerca de las Costas Lejanas, mientras que otros vagan continuamente alrededor de la isla en busca de nuevos visitantes. Unos pocos incluso llegan a atacar las islas en solitario o con la ayuda de Espectros menores.
Sin embargo, en cada uno de esos ataques los Pasifae se han enfrentado con los Resplandecientes que vigilan las islas atacadas. Curiosamente los Pasifae y los Resplandecientes siempre han estado igualados y nunca se ha informado sobre una batalla en la que uno de los dos haya sido destruido sin ser acompañado por su rival opuesto. Sin embargo, la amenaza que representan los Pasifae para los Wraiths que buscan las Costas Lejanas es lo bastante significativa para impedir el viaje de incluso el viajero más desesperado.

ANGÉLICOS Y DEMONÍACOS
Estos seres tratan constantemente de extender su evangelio entre los Wraiths que viajan por la Tempestad. Por razones obvias, los Herejes son considerados los más susceptibles a su interacción. El problema es que nadie sabe cómo decirles que paren o cuáles podrían ser sus verdaderos planes. Aunque normalmente los Ángelicos son tranquilos y agradables, también lo son los Demoníacos que quieren corromper a sus presas fantasmales.
Aunque un Wraith tenga la suerte de encontrarse con uno de los Angélicos amables, enfurecer a uno de estos seres podría provocar la destrucción del desafortunado espíritu. Los Herejes tienen la desagradable tendencia a provocar la ira de los Angélicos, pues se encuentran tan aferrados a sus creencias que están dispuestos a discutir con absolutamente cualquiera. Algunos Sin Reposo se dedican a buscar a estos seres para encontrar consejo y guía. La dicotomía que representan los Angélicos y Demoníacos es un reflejo inquietante de los actos aparentemente aleatorios del Destino.
Otro factor a considerar es que algunas de estas poderosas criaturas tienen una desafortunada tendencia a juzgar. Son los Archiangélicos y los Archidemoníacos. Acabarán con cualquier Wraith que los ofenda sin detenerse ni hacer preguntas. Resulta una perspectiva aterradora para un Hereje atrapado en la Tempestad ver un ángel dirigiéndose hacia él y destruirlo sin razón aparente. Resulta una situación tan terrible como la idea de perderse en el Mar sin Sol sólo con la compañía de un Archidemoníaco que intenta constantemente generar Angustia en el interior de los Wraiths hasta volverlos locos.

CAZADORES
Parece que los cazadores se encuentran por todas partes de las Tierras de la Piel. Cazan a sus presas sobrenaturales sin compasión y harán absolutamente todo para conseguirlo. Lo mejor que puede hacer cualquier Hereje inteligente es permitir que la Jerarquía atraiga todo el fuego de los cazadores de brujas, pero raramente ocurre así. En general los Herejes pasan mucho tiempo recorriendo la Mortaja buscando absolución comunicándose con los vivos. Es algo casi inevitable para ellos, quizás un sacrilegio en algunos círculos. Contactan más a menudo con los humanos y tienen una influencia más profunda sobre ellos de lo que piensan los Wraiths que actúan de forma más políticamente correcta. Por esta razón los Herejes son víctimas frecuentes de enemigos como los Benandanti y el Arcanum.
Aunque algunos cazadores pueden intentar intercambiar información o servicios con los muertos con los que se encuentran, es inevitable que algunos de ellos terminarán enfrentándose a los Muertos Sin reposo. Para añadir leña al fuego, la mayoría de estos cruzados se sienten irritados ante las nociones religiosas de los Herejes que se encuentran. Su ofensa ante semejantes religiones corruptas lleva a muchos de ellos a redoblar sus esfuerzos y a luchar con más ahínco para destruir cualquier conexión de los Sin Reposo con el mundo de los vivos.

CAPÍTULO CINCO

LA HISTORIA DEL HEREJE
-Por Rich Gentile

SEXTA PARTE: “UN CORO IMPÍO”
Por aterrador que resultara viajar solo, no podía estar realmente solo, aunque quisiera. No hace falta decir que una Sombra no es la mejor compañera de conversación.
Había caminado hacia las ruinas durante días sin parar, sin saber nunca por qué, pero sin hacerme preguntas. Tenía pocas alternativas y eran menos atractivas que caminar.
Al no tener nada de qué ocuparse mi mente decidió darle vueltas a lo que Jeff había dicho. Mi fe nunca había flaqueado, pues me mantenía firme en mi teoría de que este mundo sólo era otra prueba para separar a los verdaderos creyentes de los paganos. De todas formas mi Sombra tenía un campo que sembrar de dudas.
En algún momento –como he mencionado antes, el tiempo pierde su significado en este lugar- llegué a una playa. Como si confirmara mi peor temor, el borde de tierra se hundía en una eterna nube de tormenta.
Sin embargo, mis oídos llegaban más que mis ojos, ante la visión de bestias irreconocibles que estaban extendiendo lo que debían ser sus cabezas fuera de la Tempestad.
-Bien, bien –dijo una de ellas-. ¿Qué tenemos aquí?
-¿Alguien que quiere unirse a nuestro baile? –preguntó otra criatura a la derecha, con su retorcida mandíbula ahora visible en lo que podría habría haber sido su pierna izquierda.
Las criaturas eran sorprendentes, aunque los motivos por los que alguien querría verlas es algo que todavía me deja perplejo. Su plasma desnudo estaba retorcido en formas que podían considerarse miembros a falta de un término mejor. En los pocos lugares donde no surgían espinas la superficie de su plasma estaba llena de órganos anatómicos dispuestos de forma caótica. La criatura del centro incluso llevaba lo que parecía ser una bufanda de intestinos.
En un instante me aterroricé. No podía pensar en otra cosa que huir.
Detrás de mí podía escuchar una música impía de lo que podría haber sido una risa o una canción. El sonido se hizo cada vez más intenso.
Cerré mis ojos y entoné una oración silenciosa. Sin ninguna visión para guiarme, tropecé sobre una gran pila de escombros contra un muro sólido. Me di la vuelta justo a tiempo de ver a las tres bestias rodeándome.
-¿No quieres unirte a nosotros? –preguntaron horriblemente al unísono-. No tengas miedo de los vientos negros. Nuestro camino es hermoso. Nuestro camino es cálido. Nuestro camino es el fin de todo el dolor –la criatura del medio extendió una parodia de mano hacia mí.
Dudé. ¿Qué podía hacer?
Mi duda no parecía ser la contestación que esperaban. La mano extendida se retiró y entonces volvió a adelantarla.
En los momentos siguientes la visión, el olor y el sonido desaparecieron. Todo lo que tenía era una sensación de dolor producida por innumerables espinas que atravesaban mi pecho. Entonces sentí que me levantaban en el aire. Escuché un coro de voces aleatorias entonando un himno victorioso.
-Por favor, Dios –recé en silencio-. Dame fuerza para sobrevivir. Si me ayudas te prometo que nunca te lo pediré de nuevo.
“Dios –comenzó mi Sombra de forma similar-. Miente. Por supuesto que volverá a pedirte ayuda. ¿Quién no lo ha hecho?”
-No le escuches –rogué-. Lucifer lo ha enviado. Sólo quiere hacerme daño.
“¿Lucifer?” –se rió la Sombra- ¿Es así como te llamas ahora?”
-¡Nunca he tenido nada que ver contigo, Bestia! –exclamé- ¡Soy un hombre de Dios!
“Claro que sí. Todos se consideran piadosos hasta que se conocen a sí mismos. La verdad es que como compañero mío deberías haber pensado ya en eso.”
Estaba demasiado asustado, en cuerpo y mente para enfrentarme a mi Sombra. Todo lo que podía hacer era ignorarla hasta que estuviera preparado.
A pesar del dolor, de los vientos aullantes y la balada maldita que sonaba sin cesar, me encontré cayendo en un profundo Sueño.


HERRAMIENTAS DE LA FE
Los Herejes te dirán de buena gana que han existido desde el comienzo del tiempo, mucho antes de haber adoptado el nombre que llevan ahora, y mucho antes que el Imperio que se lo dio. En todo ese tiempo era de esperar que hubieran aprendido más de unos pocos trucos para protegerse en sus momentos de necesidad.

ARCANOS: CONGREGAR
La creencia es una fuerza poderosa. Se han luchado guerras, se han dedicado existencias y vidas innumerables han cambiado en nombre de dioses invisibles. Sin embargo, esos actos nunca han sido instigados directamente por ningún poder superior. Su obra fue realizada por visiones, profetas y predicadores.
Quienes conocen las artes de Congregar saben cómo utilizar la fe para manipular a las masas, o como dicen los Predicadores, al Rebaño, con fines divinos. Moldean las emociones de la audiencia como si fuera arcilla. Los Predicadores especialmente hábiles pueden convertir esta fuerza en un estandarte de liderazgo, una rama de olivo de paz o una espada de guerra santa. Ten en cuenta que eso también puede conseguirse sin ningún tipo de Arcanoi.
Aunque utilizar Congregar no facilita la labor de llegar la audiencia, provocará un fervor sobrenatural en cuanto el individuo se haya unido al discurso del Predicador. Ése es el secreto del Arcanos.
Fracasos: Fracasar una tirada de Congregar es similar a fracasar una tirada de Manipulación, solo que a escala mayor. El Rebaño se está dando cuenta de que está siendo moldeado por la voluntad del Predicador y se disgregará o comenzará a atacarle, dependiendo de la actitud religiosa del Predicador. Si se fracasa en Proclamación o Reunión y el Predicador todavía no ha comenzado a reunir un Rebaño, la mayoría de los Wraiths de las cercanías actuarán como se ha mencionado antes.

HABILIDADES BÁSICAS
Proclamación: El Predicador se da a conocer a quienes lo rodean. Es una forma excelente de iniciar un “sermón”, pues consiste en llamar la atención sobre el Predicador.
Sistema: El jugador tira Apariencia + Congregar (dificultad 8). Sólo se necesita un éxito. Si se realiza una Proclamación, el Predicador puede tirar un dado adicional en todas las tiradas con Congregar. Los éxitos y tiradas adicionales no añaden esta bonificación. El efecto dura hasta el final del sermón y sólo puede intentarse una vez por hora.

1) REUNIÓN
Este arte permite al Predicador crear o añadir miembros a un Rebaño. Los miembros del Rebaño han aceptado las palabras del Predicador, pero no lo seguirán a una situación peligrosa.
Sistema: El jugador tira Carisma + Congregar. La dificultad depende de la audiencia. Un cristiano que se dirige a una multitud mayoritaria de cristianos, por ejemplo, tendría una dificultad de 3. Dirigirse a unos musulmanes sería dificultad 9 o incluso 10. Las personas indiferentes normalmente proporcionan una dificultad de 7. Cada éxito añade una persona al Rebaño.
En cualquier momento el Narrador puede tirar una reserva de dados en función del Rebaño (la dificultad es el nivel de Congregar del Predicador + 5). Cada éxito elimina una persona del Rebaño, como si consiguiera “romper el hechizo”.
Este arte cuesta 1 punto de Pathos.

2) CONFESIÓN
Esperando el perdón, los miembros del Rebaño revelarán sus peores pecados. Esto puede servir para distintos propósitos. Algunos Predicadores quieren ayudar a purificar a las masas. Por otra parte el arte es una forma excelente de conseguir información y arruinar reputaciones. Confesión también es una ordalía emocional para muchos –El Predicador puede ganar Pathos.
Sistema: El número de éxitos de una tirada de Carisma + Congregar (dificultad 8) indica el número de personas que se confiesa y la cantidad de Pathos ganada.
Las Confesiones sólo pueden utilizarse una vez por sermón.

3) PASTOREO
El Predicador puede ejercer cierto control sobre el Rebaño. No estarán dispuestos a ponerse en peligro, pero no cuestionarán las órdenes del Predicador.
Sistema: El jugador tira Manipulación + Congregar (dificultad 5). Cada éxito reduce la Fuerza de Voluntad del Rebaño en 1 (hasta un mínimo de 1) con el propósito de romper el hechizo del Predicador.
Este arte cuesta 1 punto de Pathos.

4) CONVERSIÓN
El Rebaño puede creer tanto en la causa del Predicador como para cambiar su actitud religiosa, incluso después de que haya terminado el sermón.
Sistema: Cada éxito en una tirada de Manipulación + Congregar (dificultad 7) convierte a un miembro del Rebaño. Este arte sólo puede utilizarse dos veces en cualquier sermón.

5) YIHAD
Ahora el fervor religioso del Rebaño puede ser liberado para lo que quiera el Predicador. En este momento los oyentes son títeres del Predicador, haciendo lo que quiera, hasta suicidarse.
Sistema: El jugador tira Manipulación + Congregar (dificultad 8). El número de éxitos indica el número de órdenes que el Predicador puede dar. Teniendo en cuenta su completa devoción a la causa del Predicador, todos los miembros del Rebaño actúan con 1 dado adicional en todos sus Atributos Físicos.
Este arte cuesta 3 puntos de Pathos y genera 2 puntos de Angustia. Además cada miembro del Rebaño que entra en un Tormento mientras se encuentra bajo el control de Predicador consigue Angustia adicional.

EPÍLOGO

LA HISTORIA DEL HEREJE
-Por Rich Gentile

SÉPTIMA PARTE: “EL TÚNEL AL FINAL DE LA LUZ”
“Suavemente camino en el aire
a medio camino del cielo
la luz del sol ilumina mi pelo.”

-Nuevo Mundo (De la película “Dancer in the Dark”)

Cualquier significado que quedara del concepto del tiempo desapareció mientras flotaba sobre las espinas de las criaturas. La sensación en sus formas convencionales me abandonó. Sentía un dolor constante latiendo en mi pecho, y palabras ocasionales de la Sombra, la mayoría interrumpidas por el sonido del viento a mi alrededor. Sin ninguna forma nítida ante mis ojos no podía decir si mi visión se había alterado o no.
Sin embargo, había una sensación definida. Los vientos se detuvieron en un momento y de repente me encontré arrojado a un suelo sorprendentemente cálido.
-Despierta, despierta, pequeño danzarín –borboteó una voz demente.
Abrí mis ojos y sólo vi un montón de escombros delante de mí. Las espinas volvieron a tocar mi Corpus, haciéndome girar, y pude ver que la Tempestad se había detenido ante un muro invisible de algún tipo. Ese muro evitaba que ningún fenómeno natural entrara o saliera del lugar. No hace falta decir que yo y mis captores no éramos nada naturales.
Cerré mis ojos otra vez, en esta ocasión no tanto por decisión mía como por una reacción automática a una llama especialmente brillante que surcaba el cielo.
Todo me indicaba que tal como me encontraba no podría levantarme pero lo intenté de todas formas e intenté incorporarme. Fue como si un par de manos invisibles me ayudaran a levantarme.
Ante mí vi la imagen que había quemado mis párpados. Aparentemente varias caras estaban grabadas en el suelo, como si enviaran gritos de ayuda, llamadas vanas de seres queridos y simples gritos de agonía. Los cielos brillaban con una telaraña de arroyos de fuego que fluían sin otro propósito aparente que fluir. Un hombre encadenado a un altar de piedra estaba perdiendo su corpus, despellejado sucesivamente por una de las criaturas espinosas. Como si me dieran la bienvenida a este nuevo lugar, unas diez criaturas empalaron a sus víctimas de la misma forma dolorosa con que me habían atravesado a mí.
Me volví al coro de bestias y pregunté:
-¿Dónde estoy?
-Estás en casa –contestó la del medio con voz profunda.
-En un lugar –añadió la de la izquierda con una voz tan chirriante que dolía escucharla- donde vivimos en alegría.
-¿Alegría? –grité- ¡Esto es el infierno!
Las tres criaturas se rieron a la vez.
-Nuestra alegría –comentó la de la derecha con la más hermosa voz femenina que jamás había escuchado- es un gusto adquirido. La elección es tuya. ¿Te unirás a nosotros en nuestra danza maravillosa o quieres ser nuestra mascota?
Ahora había cesado el sonido de la Tempestad y mi sombra silbaba con toda su fuerza.
“Ya lo sabes –dijo despreciativamente-. Toda tu piedad, todos tus ideales, toda esa basura no vale nada aquí. Me sorprende que todavía no te hayas dado cuenta. Estás solo aquí. ¿Por qué no buscas amigos? ¿Por qué no les das una oportunidad? No hay camino que pueda ser peor que no renunciar. Simplemente mira a esos otros pobres imbéciles. La elección es tuya, compañero. ¿Qué valoras más, tu virtud o el resto del mundo?”
Me sentía enfermo. Enfermo de no ser nadie, vagando de un lugar a otro. Enfermo de tener que luchar por todo. Enfermo de ser abandonado por todos y todo. Me dolió decirlo, pero lo dije.
-Me uniré a vosotros.
Sonidos discordantes e indescriptibles recorrieron el aire mientras las tres bestias comenzaron a bailar en círculo a mi alrededor. No había vuelta atrás. No había un hogar cálido esperándome cuando volví a casa. No había hogar al que volver. Era mi decisión y la tomé.
Ahora cuando miro atrás me pregunto una cosa: ¿Por qué dudé tanto antes de decir que me uniría a las bestias? La Sombra tenía razón desde el principio. Las criaturas tenían razón desde el principio. Nada me hizo sentir mejor que encontrar un lugar en el que encajar. Disfruto de mi nueva existencia. No intento satisfacer a nadie salvo a mí. Ya no me preocupa nada. Y lo mejor de todo, no tengo que luchar en cada paso que doy.
Cuando todavía acababa de salir de mi Crisálida la gente me decía que las Costas Lejanas eran reinos infernales, hogares de pesadillas. Nunca me lo creí y sigo sin creerlo ahora. Tampoco tienes que creerlo. Si todavía te queda esperanza e ilusión para luchar por un paraíso clásico, es tu elección. Pero recuerda que como tú yo también fui un necio hasta que hice una elección diferente. He conseguido mi propio trozo de paraíso y nadie me lo va a quitar.
Ni siquiera Dios.


FIN

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