[Recurso] Las Aqamoq

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Alexander Weiss
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[Recurso] Las Aqamoq

#1

Mensaje por Alexander Weiss » 16 Ene 2021, 11:15

Imagen AQAMOQ

Por Magus

Las Voces de los Árboles

Cuando sentimos el dolor del bosque, somos su grito, sus manos y su cólera.
Aunque las Capacocha surgieron entre las civilizaciones de América Central y del Sur, de alguna forma el hechizo del Viaje al Oeste también se extendió entre las tribus de Norteamérica. Las Aqamoq afirman que este don les fue concedido por los dioses nativos, pero las Capacocha creen que algún viajero inmortal procedente del sur terminó instalándose entre los nativos norteamericanos.
Sea cual sea su origen, las Aqamoq son la dinastía más diversa de las Capacocha, y hasta cierto punto son únicos, extendidos desde los pueblos de los desiertos del sur hasta los hielos del norte. Las Aqamoq no son ajenas a los enfrentamientos cuando se encuentran, pero con el paso del tiempo y la buena voluntad de varios ancianos han pasado a reconocer que cumplen un objetivo común, y actualmente es más probable que cooperen o resuelvan sus conflictos de forma pacífica, en lugar de enzarzarse en una batalla sanguinaria en la que su victoria les acarrearía más mal que bien.
Durante siglos los Aqamoq habitaron entre las tribus de Norteamérica, en gran parte ajenos al resto de las Capacochas. Existen leyendas sobre la llegada de uno u otro viajero, y las Capacocha del sur también hablan de ocasionales viajes al norte, donde conocieron a los “espíritus de los árboles.”
Las Aqamoq se encontraron con los europeos siglos antes que las demás Capacocha. Los Renacidos que habitaban entre las tribus de la costa este de Norteamérica, hablan de hombres pálidos que llegaron en barcos largos con cabezas de serpiente, feroces y egoístas, y aunque al principio les dieron la bienvenida, terminó estallando la guerra. Las Aqamoq dirigiendo a sus tribus hacia la victoria, y expulsaron a los hombres pálidos.
Sin embargo, los hombres pálidos terminaron regresando siglos después, y en esta ocasión eran más numerosos, trayendo armas de fuego y enfermedades que diezmaron a las tribus norteamericanas. Las Aqamoq lucharon valientemente, pero fue en vano, emprendiendo un progresivo éxodo hacia el oeste acompañando a sus pueblos protegidos. Otros fueron destruidos por el fuego, con sus bosques profanados e incendiados. Algunos cayeron en la desesperación, viendo el exterminio de sus pueblos, permaneciendo dormidos en sus tumbas y despertando ante la llegada de intrusos para lanzar maldiciones contra los invasores.
Hacia finales del siglo XX, los Aqamoq eran sólo un puñado disperso y olvidado por toda Norteamérica, y la gran mayoría de las Capacocha ni siquiera recordaban su existencia. Sin embargo, no todos las habían olvidado. En un suceso que fue conocido como “El nuevo amanecer” las escasas Aqamoq que quedaban fueron visitadas en su sueño por un “manitú”. Las momias más viejas incluso lo recordaban como el que las había ayudado a renacer por primera vez. El extranjero traía con él un nuevo poder, que compartió con ellos.
Y así despertaron, y en un lugar del desierto de Nevada hubo una reunión, a la que acudieron no sólo las pocas Aqamoq que quedaban, sino también varios de sus descendientes, hechiceros y chamanes de las diversas tribus de Norteamérica, y realizaron un nuevo pacto buscando nuevos elegidos para el nuevo Hechizo del Viaje al Oeste.
Los espíritus de las Aqamoq buscan sobre todo en sus descendientes, los nativos norteamericanos que sobreviven en las reservas, pero que también han abrazado las costumbres de la vida moderna. Las Voces de los Árboles eligen a quienes aman la tierra y buscan protegerla. Por primera vez algunos hombres pálidos han sido elegidos entre sus filas, especialmente en quienes se han unido a las tribus para proteger sus derechos y evitar que la tierra sea saqueada.
Las Aqamoq también han descubierto que no están solos en su lucha. Los antiguos espíritus de las bestias, que pueden tomar forma humana, también quieren proteger la tierra con los rostros de coyote, cuervo, lobo, oso y puma, entre otros. Y los hechiceros y espíritus custodios de las tribus también se encuentran de su parte. La batalla que se avecina parece difícil, pero por primera vez en mucho tiempo, las Aqamoq vuelven a tener esperanza.
Renacimiento: Cuando el espíritu de una Aqamoq elige un huésped para la Unión, sus servidores llevan al mortal a una localización apartada, y tras un proceso de preparación y purificación y lo matan ritualmente, por lo general con una mezcla de hierbas venenosas y alucinógenas. Aunque los rituales de enterramiento de las Aqamoq son diversos, el hechizo del Viaje al Oeste, tal y como fue concebido para ellas -o por ellas- consiste básicamente en derramar resina y savia de distintos árboles sobre el cadáver preparado, y después envolverlo en pieles de animales: ciervos, osos, lobos, pumas, todo lo que la tribu pueda aportar. Entonces el cuerpo es colocado en las profundidades de una cueva o elevado en una plataforma de madera situada entre los árboles. Mientras se pronuncian las palabras del hechizo, el espíritu del Renacido se conecta con la tierra y todo lo que crece sobre ella.
Nueva vida: Los mortales que resucitan como Aqamoq se sienten irresistiblemente atraídos por la tierra, que de alguna forma se convierte en su consuelo y el paisaje para desarrollar su potencial, con poder y propósitos. Los mortales más pragmáticos a menudo encuentran una inesperada espiritualidad, al sentirse conectados con todo lo que los rodea, mientras el espíritu antiguo de las Aqamoq se convierte en un sabio mentor y guía. La lección más valiosa a menudo consiste en apreciar en conjunto por encima del interés individual, protegiendo la vida y la tierra.
Sin embargo, esta conexión profunda con la tierra a veces provoca una desconexión con la vida humana. Algunas Aqamoq se convierten en vagabundos errantes o ermitaños, dedicándose a viajar por las tierras salvajes apartándose de la humanidad, dejando de aprender de ella y de alguna manera dejando de comprender el mundo moderno.
Afiliaciones: Sin importar sus anteriores ocupaciones, los mortales que renacen como Aqamoq se sienten impulsados a ayudar a la tierra y protegerla, quizás como guardabosques o activistas ecologistas. Otros prefieren estudiar las costumbres de los nativos, convirtiéndose en hechiceros o chamanes de sus pueblos, mientras que otros se convierten en protectores en el mundo moderno, actuando como abogados o policías.
Aunque desde el Nuevo Amanecer los Aqamoq han establecido cierto contacto entre sí, lo cierto es que son demasiado pocos y diversos, y cada individuo se ciñe a su territorio e intereses personales, aunque pueda recibir ayuda ocasionalmente, pero basándose más en lazos personales que en una afiliación. No existen facciones internas dentro de la Dinastía, o quizás sería más apropiado decir que cada Aqamoq es su propia facción.
Creación del personaje: La Naturaleza de Protector se encuentra muy extendida entre los Aqamoq, aunque también existen Mártires entre ellos. Aunque son muy diversos, la mayoría de la Dinastía se decanta por los Atributos Físicos o Mentales. La mayoría de sus Habilidades están dirigidas a la vida en la naturaleza, así que Habilidades como Alerta, Atletismo, Supervivencia y Trato con Animales son habituales en la Dinastía. Por otra parte, también conocen bien los mitos y tradiciones de sus pueblos, lo que les permite aprender conocimientos como Cosmología y Ocultismo.
Los Aliados y Contactos de las Aqamoq no siempre son humanos, estableciendo amistad con las criaturas que habitan sus territorios, tanto mundanas como sobrenaturales. Aunque muchos consideren que estén solos, en un momento una Aqamoq puede convocar una ayuda inesperada entre las criaturas y espíritus que conviven en sus dominios.
Hekau primario: Plegonug (Corazón de Bosque)
Bendición: Las Voces de los Árboles regresaban a la vida completamente restaurados, sólo si sus cuerpos permanecían debidamente embalsamados con savia y resina. Con el nuevo Hechizo del Viaje al Oeste este poder se ha mantenido, aunque reducido. Las Aqamoq reducen la dificultad de todas las tiradas de resurrección en 2 si sus cadáveres son ungidos en savia o resina durante el día posterior a su muerte, y son preservados de esta forma hasta que vuelven a la vida.
Debilidad: Tras su Resurrección, las Aqamoq se encuentran profundamente conectadas con la tierra, y sienten cuando es profanada o herida de alguna forma, lo que afecta a sus propios espíritus, debilitándolos. Si el cadavér de una Aqamoq se encuentra lejos de un terreno natural y bien conservado, o sufre algún tipo de corrupción espíritual o física, sufrirá una penalización de 2 cuando intente resucitar.

ESTEREOTIPOS
Chaskimallki: Dieron sus vidas por su pueblo, pero olvidaron la tierra.
Intimallki: Compartimos la furia de las Lanzas del Sol, y a veces su camino es el correcto, pero la sangre que quieren derramar es demasiada.
Pachamallki: Dicen que son los más viejos de todos, y respetamos su sabiduría. Nosotros protegemos a la tierra, ellos a la humanidad.
Uchumallki: Aislados como nosotros, ahora enfrentan los mismos males. Compartimos su dolor y si podemos ayudarles, lo haremos.
Amenti: Sirven a dioses extranjeros, y han sufrido sus propias derrotas. Ahora vagan por el mundo, pero no deberían abandonar su hogar.
Wu T'ian: Sabios devotos y dispuestos a sacrificarse por su pueblo, dignos representantes de sus tradiciones.
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Re: [Recurso] Las Aqamoq

#2

Mensaje por Alexander Weiss » 17 Ene 2021, 19:31

Imagen MAGIA DE LAS AQAMOQ
A lo largo de los siglos, las Aqamoq han reunido una serie de hechizos y poderes a partir de las tradiciones místicas de los pueblos nativos entre los que han resucitado. Las Voces de los Árboles saben elaborar talismanes de madera, hueso, piedra (Amuletos), tallar tótems sagrados para convocar el poder de los espíritus (Icono), y utilizar el movimiento de las estrellas para averiguar las ocasiones propicias para atacar y realizar ceremonias sagradas (Celestial). Danzas, bailes y cánticos también son utilizados para convocar y apaciguar a los espíritus de la naturaleza y de los muertos (Nigromancia). La elaboración de bálsamos, ungüentos y pociones también está presente entre algunas Aqamoq (Alquimia).

PLEGONUG
Conocido como el Corazón del Bosque, o la Sangre del Bosque, se trata de una serie de poderes que utilizan la sangre de la Aqamoq como foco. Las Voces de los Árboles han aprendido a utilizar la esencia de sus cuerpos refinándola en su interior mediante la concentración y los movimientos adecuados. Estos hechizos ponen a la momia en contacto con los espíritus y también le permiten realizar modificaciones en su propio cuerpo, armonizándolo con los elementos que lo rodean.
Plegonug posee muchas similitudes con Nomenclatura, pero se encuentra reducido a la propia forma, y no afecta a la de los demás. Muchas veces depende de la buena voluntad de los espíritus para que compartan los secretos de la forma que se quiere adoptar.
Plegonug funciona con más facilidad en los lugares sagrados y naturales, que no han sido afectados por manos humanas. El Narrador puede decidir modificar la dificultad de los hechizos en función de la ubicación de la momia. En el corazón de un parque natural la magia debería ser más sencilla que en el centro de una gran ciudad.

NIVEL UNO

VOZ DEL BOSQUE
Tipo: Hechizo.
Reserva de dados: Supervivencia + Plegonug
Dificultad: 6
Waka: No.
La Aqamoq conecta su conciencia con la vegetación que le rodea (hierba, algas, arbustos, árboles, etc.) y puede comunicarse con las plantas, obteniendo información bajo la forma de visiones del reciente pasado o del presente. La información obtenida es sencilla y puede ser difícil de comunicar, pero es suficiente para identificar a alguien.
Existen rituales similares que permiten comunicarse con los animales (Trato con Animales) o con los espíritus de los elementos (Ocultismo).

NIVEL DOS

LLAMAR A LOS HERMANOS DEL BOSQUE
Tipo: Hechizo
Reserva de dados: Trato con Animales + Plegonug
Dificultad: 6
Waka: 1
La Aqamoq llama a los hermanos del bosque, los animales, para que acudan en su ayuda y lo obedecerán durante una escena. Puede extender el control durante una escena adicional gastando un punto de Waka.
Si el animal resulta muerto (o sacrificado) mientras se encuentre bajo la influencia del hechizo, la Aqamoq debe sacrificar un punto de Waka adicional como agradecimiento por su sacrificio, o perderá un punto de Fuerza de Voluntad.

LA FORMA DEL BOSQUE
Como el hechizo de Nomenclatura: Convertirse en Árbol.

LA RAÍZ DE LA MONTAÑA
Como el hechizo de Nomenclatura: Convertirse en Piedra.

NIVEL TRES

LA FORMA DEL HERMANO
Como el hechizo de Nomenclatura: Convertirse en Animal. Se necesita aprender un hechizo nuevo por cada especie animal.

CAMBIAR DE PIEL
Como Convertirse en Animal, pero la Aqamoq cambia su forma a la de la persona más cercana mientras dure el hechizo.

SANGRE DE RESINA
Tipo: Hechizo
Reserva de dados: Ocultismo + Plegonug
Dificultad: 7
Waka: 3
La Aqamoq convierte su sangre en un material dorado similar a la resina, especialmente pegajoso. Puede fijar objetos con una fuerza equivalente a la de la momia, y posee suficiente fuerza como para permitirle trepar con facilidad e incluso mantenerse firme cabeza abajo en un techo, mientras se mantenga en contacto con la superficie y no realice movimientos bruscos. También se puede utilizar para elaborar trampas ingeniosas, o reducir el movimiento de un enemigo (utiliza la Fuerza de la Aqamoq como base para retenerlo).
Por otra parte, mientras esté bajo el efecto del hechizo, la sangre del Aqamoq se vuelve completamente inerte. No puede realizar transfusiones ni tampoco puede alimentar a un vampiro u otra criatura similar que se alimente de sangre.
La resina dura unas cuatro horas antes de disolverse paulatinamente, y el número de éxitos en el hechizo indica el número de dosis externas que la momia pueda utilizar.

NIVEL CUATRO

PIEL DE LA MONTAÑA
Como el hechizo de Nomenclatura: Fortalecer Carne.

NIVEL CINCO

SANGRE DE LA SERPIENTE
Tipo: Hechizo
Reserva de dados: Ocultismo + Plegonug
Dificultad: 8
Waka: 5
La Aqamoq se vuelve inmune a todo tipo de venenos, y sus fluidos se convierten en un veneno de toxicidad 5. Puede escupir veneno, llorar lágrimas venenosas e incluso orinar veneno. Incluso su aliento causa daño contundente en las proximidades (Resistencia, dificultad 8 cada turno). Contra materiales o tejidos inanimados, los fluidos corrosivos causan automáticamente dos niveles de daño.
Los vampiros que beben la sangre de la momia reciben dos niveles de daño agravado, y en un ataque cuerpo a cuerpo que provoque sangrado el oponente debe tirar Destreza + Esquivar para no verse salpicado, recibiendo un daño equivalente a los niveles de daño causados, tanto en su cuerpo como en sus armas.
Los éxitos del hechizo determinan la cantidad de dosis de veneno que el personaje puede utilizar de forma externa.

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