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[Ambientación] Los reyes funerarios

Publicado: 19 Feb 2021, 09:35
por Justycar
Creo que desde el descubrimiento de la tumba de Tutankamón, en 1922 por Howard Carter, y la oleada de egiptología que siguió es partir de cuando se puede considerar que comenzó a surgir toda clase de literatura asociada a los misterios del antiguo Egipto en general y a las momias en particular. En la literatura colonial británica de esta década, con autoras como Agatha Christie no era extraño encontrar toda clase de tramas con el Nilo de fondo o las arenas de desierto y sus misterios acechando en las sombras. De ahí nació el género Pulp que pervive hasta nuestros días con películas como Indiana Jones o La Momia (1999), pero también La momia fue convertida en un icono del terror, otra encarnación del no-muerto y, esta vez, asociada a una religión y una cultura desaparecida. Y así aparece La Momia de las películas de la Hammer (1959), con nada menos que Peter Cushing y Cristopher Lee.

¿Pero cuándo comenzaron a entrar en los juegos de rol? ¿Había momias entre los primeros esbirros de los nigromantes mazmorreros? Las primeras versiones del Heroquest que llegaron a España, a partir de 1989 ya incluían momias, junto a esqueletos, orcos y goblins entre los antagonistas del juego. Esas primeras momias eran prácticamente zombies, sin ninguna consciencia o voluntad, sin más personalidad que la del nigromante que las gobernaba. Pero en el caso de la fantasía clásica, al menos la que yo conozco, hubo una evolución muy interesante de estos mitos. En 1994, Games Workshop publicaba Undead como el libro que recopilaba toda la información necesaria para coleccionar a los no-muertos en su universo de fantasía clásica, inspirado en Tolkien y Moorcock, principalmente. En este libro, se nos presentaban los distintos secuaces y tropas de la oscuridad, desde vampiros y ghuls, hasta esqueletos, zombies, momias y espectros.

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Pero en los 90 los vampiros tuvieron un auge de la popularidad importantísimo en los juegos de rol y la fantasía, en general, y desde Games Workshop consideraron que era oportunidad para darles una identidad propia, creando un nuevo libro llamado Vampire Counts (2001) que dividía a estos no-muertos en cinco estirpes o clanes enfrentadas entre sí y por el control del Viejo Mundo. Solo que eso dejó a las momias y los no-muertos de origen más antiguo algo desubicados, así que en 2002 salió Tomb Kings, reyes funerarios.

Y los Reyes Funerarios son un caso bastante particular en los universos de fantasía, a primera vista, un ejército de esqueletos, constructos y no-muertos de inspiración egipcia, el viejo mito asociado a la maldición de los faraones y los peligros del desierto egipcio convertidos en realidad. Las miniaturas no eran brillantes para la época y el estilo de juego, enormes falanges de esqueletos silenciosos avanzando lentamente, no los hizo muy populares. Pero aun así, tuvo una legión enorme de aficionados, llegando a ser una de las versiones más populares del no-muerto egipcio en el arte que he visto.

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De los Reyes Funerarios quizás lo más interesante sea su trasfondo, siendo un mortal, el imperio de Settra II llegó a extenderse por el Viejo Mundo, unificando todas las tribus de Khemri. Sus descendientes y los sacerdotes comenzaron a momificar sus cuerpos y enterrar a los faraones y sus ejércitos en grandes tumbas, a la espera de la vida eterna. Pasaron miles de años, sus ciudades se dividieron, la plaga asoló Khemri y un poderoso nigromante, Nagash, tejió un hechizo capaz de devolverlos a la vida. Cuando los reyes muertos y sus legiones despertaron, no lo hicieron en el Duat, sino en un mundo consumido por la nigromancia. Sus cuerpos se había podrido y descompuesto, siendo poco más que huesos, sus mentes habían quedado destrozadas por el conjuro. Solo unos pocos mantuvieron la conciencia, los reyes y sacerdotes protegidos por los complejos rituales de embalsamamiento y, a partir de entonces, juraron dar caza al gran nigromantes que les había devuelto a la vida, al tiempo que proteger su antiguo y marchito imperio, saqueado durante milenios.

En conclusión, podemos decir que no estaríamos ante un ejército intrínsecamente malvado, como muchos de los no-muertos de la fantasía clásica, los Reyes Funerarios y sus momias y sacerdotes tenían consciencia, una personalidad y el recuerdo de épocas pasadas, también tenían entre otros no-muertos (los vampiros y nigromantes) su mayor enemigo. Podemos decir que eran un ejército neutral, según el típico alineamiento de D&D, una facción llena de claroscuros. Creo que por eso han sido tan populares y la gente los recuerda con cariño, por eso y por las excelentes miniaturas e ilustraciones que les acabaron sacando.

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Re: [Ambientación] Los reyes funerarios

Publicado: 19 Feb 2021, 09:46
por Justycar
Esta es la última momia que he pintado, la reina Khalida.

Re: [Ambientación] Los reyes funerarios

Publicado: 19 Feb 2021, 23:52
por Baudelaire
Interesante adaptación, @Justycar.

La gracia de Warhammer fantasy es que es, a la vez, juego de rol y juego de miniaturas. Así que, me imagino que cada figurilla viene con sus estadísticas.

Re: [Ambientación] Los reyes funerarios

Publicado: 21 Feb 2021, 13:27
por Alexander Weiss
Creo que desde el descubrimiento de la tumba de Tutankamón, en 1922 por Howard Carter, y la oleada de egiptología que siguió es partir de cuando se puede considerar que comenzó a surgir toda clase de literatura asociada a los misterios del antiguo Egipto en general y a las momias en particular. En la literatura colonial británica de esta década, con autoras como Agatha Christie no era extraño encontrar toda clase de tramas con el Nilo de fondo o las arenas de desierto y sus misterios acechando en las sombras. De ahí nació el género Pulp que pervive hasta nuestros días con películas como Indiana Jones o La Momia (1999), pero también La momia fue convertida en un icono del terror, otra encarnación del no-muerto y, esta vez, asociada a una religión y una cultura desaparecida. Y así aparece La Momia de las películas de la Hammer (1959), con nada menos que Peter Cushing y Cristopher Lee.
Más allá de los relatos orales sobre maldiciones en las antiguas tumbas, la literatura sobre las momias comienza ya en el siglo XIX, con el primer boom de la egiptología derivado del descubrimiento de la piedra de Rossetta y las primeras expediciones arqueológicas a gran escala. El primer relato en la que aparece la momia como una criatura de terror es Lote 249 (1892), de Arthur Conan Doyle, en que la momia de un museo es reanimada para que cometa una serie de asesinatos.

En cuanto al cine, ya desde los comienzos existen películas al Antiguo Egipto. La primera película sobre momias que vuelven a la vida es de 1909, aunque desde luego es el descubrimiento de la tumba de Tutankamón lo que renueva el interés cinematográfico por este tipo de tramas. La momia (1932), con Boris Karloff interpretando a la momia Imhotep, es la que populariza y crea los clichés de las películas sobre momias.