Sesión 1

V5. Narra DarkOsca

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Sesión 1

#1

Mensaje por DarkOsca » 14 Jul 2020, 21:33

Una tuerca. Una insignificante tuerca. Metálica, oxidada, inmóvil en el mismo sitio desde hace décadas. Nadie se ha fijado en ella, nadie le ha dado importancia y sin embargo, la tiene. El tiempo la ha debilitado, ha corroído su interior, la ha vuelto casi irreconocible, e inservible. Termina cediendo, se parte incapaz de sostener el enorme peso que la rodea. La tormenta se ha desencadenado. Enormes planchas se desmoronan y caen al suelo provocando un estruendo parecido al de un trueno. En pocos segundos, parte del antiguo orgullo de la ciudad se derrumba y sepulta entre toneladas de metal a algo o alguien que dejó de importarle a nadie hace muchos años.

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Muchos minutos después una sirena, un camión de bomberos. Se acerca a una velocidad moderada. Economiza. Sabe que, en el barrio del que viene la alerta, no hay nada urgente que pueda perderse. Cuando los primeros bomberos ponen pie a tierra y empiezan a evaluar el derrumbe, unas sombras se desvanecen entre los escombros y abandonan el antiguo almacén. Han conseguido pasar desapercibidas. Seguramente, los bomberos tampoco querrían saber qué eran. Cuando empiezan a remover las piedras encuentran unos viejos monos de trabajo con unas letras escritas en su espalda y pecho. GM.

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Las sombras se arremolinan en torno a una figura, que, nerviosamente, las interroga. No le gusta las respuestas que le dan, no han hecho bien su trabajo, ya pagarán por ello. No es el momento. Toca retroceder, refugiarse, esperar y pensar. La siniestra figura se mete en un coche negro, con los cristales tintados, y se aleja de allí para no volver jamás. Las sombras vuelven a escabullirse por las desiertas calles.

Alguien se remueve inquieto entre la basura en la que duerme, una sirena de un camión de bomberos ha importunado su descanso. Tiene hambre, mucha hambre, un hambre cegadora. Domina sus pensamientos, domina sus movimientos, domina todo su ser. Sale a una calle principal, le vale cualquier recipiente, cualquiera, el primero que encuentre, el primero que se ponga a su alcance. Es una mujer, negra, embutida en un llamativo chándal, camina presurosa, inconsciente del peligro que le acecha. Va a su clase de yoga escuchando música de la Motown a todo volumen. Una desconocida le aborda. Sus ojos, su mirada, la ha visto en algún sitio, no exactamente la misma pero si parecida. Su profesor. Todo se vuelve rojo.

Las noticias tienen el mismo interés de siempre, 0, pero sirven de hilo musical de fondo para ocupar la mente. Después de ducharse, Leo gusta de relajarse delante de la caja tonta. Sabe que es perder el tiempo pero es algo terapéutico. Otro almacén en una antigua fábrica de coches se ha derrumbado, no es novedad. Lo extraño es que alguno siga en pie. La ciudad entera se está derrumbando. Otro camión de bomberos se oye en la calle. Mañana ha quedado con Sofía. Le duele verla, pero le duele todavía más no hacerlo. Parecía nerviosa, seguramente tenga problemas con su nuevo novio, siempre pasa lo mismo. Quizá sea momento de dejar la ciudad, pero antes debe dejar atados ciertos cabos. Dejar la ciudad. Seguramente le pasaría como con Sofía, por un lado quiere sentir el alivio de vivir en un sitio que no esté en una eterna decadencia. Por otro, cada vez que escucha su nombre, un sentimiento de orgullo hace que, su inerte corazón, se remueva.

Su nombre es Detroit, La Ciudad del Motor.

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Re: Sesión 1

#2

Mensaje por kunekunos » 16 Jul 2020, 19:14

Ese pensamiento, el de abandonar Detroit, parece contradictorio, pero dice mucho al mismo tiempo. ¿Y qué dice? Que en mí reside el deseo de avanzar, de cambiar, de seguir fluyendo como lo hacen todas las energías del planeta. Como fluye la sangre.

Lamentablemente no creo en las casualidades y esa es la otra parte de la contrdicción: nací y morí aquí, en Detroit, por alguna razón que todavía no he conseguido descifrar.

Mi mirada ahora reposa en el montón de libros que hay apilados sobre la mesa (“Primer Auto de Fe” “Los comienzos de la Inquisición en América” “Historia del tribunal del Santo Oficio”), paso también por esa revista de esoterismo abierta por la página 16 que ayer releí por enésima vez sobre Grace Sherwood y el último juicio por brujería, y en los retales de periódicos que se acumulan en uno de los cajones del comedor.

Sospecho que esa fuerza gravitacional hacia Detroit y hacia Sofie tienen todavía algo que desvelarme sobre mi pasado que aún no debo estar preparado para conocer a pesar de mi ímpetu por ello.

Muevo la cabeza para sacudirme esos pensamientos, se que si empiezo a darle vueltas a ese asunto puedo entrar en un espiral peligroso.

Hago tres respiraciones profundas, centrándome en el recorrido del aire que entra y sale de mi cuerpo que ya no tiene necesidad de respirar pero que, de una forma parecida al televisor, me ayuda a concentrarme.

Me desperezo y me levanto, siguiendo mis rutinas vespertinas debería darme prisa en preparar la mochila de deporte para dar las clases de esta noche si no quiero llegar tarde ¿Me tocaba hoy la clase privada en la hacienda de Samantha? esa mujer es un saco insufrible de quejas y gemidos, pero lo cierto es que paga mucho mejor que cualquier otra de mis clientas.

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Re: Sesión 1

#3

Mensaje por DarkOsca » 19 Jul 2020, 11:57

Un vistazo a un desvencijado calendario de pared responde a la pregunta. Un escueto Sam indica que sí, que hoy es el día en el que tiene que viajar al norte y cruzar la M-102, la famosa 8 Mile Road. Cruzar esta carretera supone atravesar un portal desde una zona en eterna decadencia hasta otra en la que, todavía, la prosperidad se puede ver entre sus habitantes.

Un primer paso para abandonar la ciudad puede ser irse al norte definitivamente. Es una solución intermedia que han elegido muchos y han podido acometer unos pocos. Siempre cortados por el mismo patrón, blancos, estudios universitarios, buenos contactos, no trabajan con las manos. Nominalmente sigue siendo Detroit, pero nadie diría que se trata de la CIudad del Motor.

Para alguien como Leo, una decisión como emigrar hasta allí supone, además, variar administrativamente, cambiar burocráticamente de responsables, pero, ¿es esto un problema para él?

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Re: Sesión 1

#4

Mensaje por kunekunos » 21 Jul 2020, 18:07

"No, claro que no. No permitiré que la burocracia y la administración sean mi limitación"

Me digo a mi mismo cuando esas preguntas burbujean en mi mente.

Si hay más trabajo en ésta zona de la ciudad quizás sea una forma del universo de decirme que es hacia allí donde debo ir. Una solución intermedia es otra forma de hablar de equilibrio, y yo siempre he predicado que debemos buscar el equilibrio; y al mismo tiempo...

Me cuesta admitirlo, pero me siento arraigado a ésta zona de la ciudad y me cuesta distinguir si es egoísmo, miedo o las fuerzas del destino:

Egoísmo porque me he acomodado aquí, incluso en la sociedad de los vástagos: me han aceptado en el club de élite de los vampiros. Estoy bien.
Miedo porque todo cambio conlleva la incertidumbre
Destino porque en parte siento que todavía no he averiguado lo que este sitio tiene que contarme sobre mi anterior vida.

¿O quizás me digo esto último para auto-convencerme de no cambiar?

"Oh, no. Tengo que moverme o volveré a entrar en este círculo de pensamientos otra vez."

Cierro la bolsa de deporte y bajo las escaleras hacia el parking. Conduciría hasta casa de Sam intentando no pensar en inquisidores. Difícil.

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Re: Sesión 1

#5

Mensaje por DarkOsca » 25 Jul 2020, 08:44

El viaje hasta la casa de Sam es un reflejo de lo que puede ofrecer una ciudad como Detroit. De los suburbios habitados mayoritariamente por personas de raza negra, en serio riesgo de exclusión social, se pasa a una zona deshabitada, heredera de mejores tiempos. Tiempos en los que el sueño americano podía hacerse realidad con un poco de suerte y esfuerzo. Ahora es un cementerio, cementerio de cemento y acero. Cementerio de ilusiones, de deseos, de vida.

Todo desemboca en la gran vía M-102. Pese a la avanzada hora de la madrugada numerosos vehículos pueblan ambos sentidos, ¿a dónde irán? ¿qué hará que sacrifiquen su descanso? Sumido en estas tribulaciones Leo casi golpea a un automóvil negro con las ventanillas tintadas. Reacciona a tiempo y lo esquiva, continuando su camino.

Más allá, el paraíso. Urbanizaciones interminables. Casas con jardines bien cuidados. Apariencia de seguridad, de descanso. Coches patrulla se encargan de ello. Los policías parecen tranquilos, carecen de la tensión de los que trabajan al otro lado. Todavía más allá, el Edén, mansiones que casi no se ven entre la vegetación que las rodea. Ante una de estas mansiones, que ni siquiera se ve, aparca el coche y apaga el motor. Ha llegado a su destino.

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Re: Sesión 1

#6

Mensaje por kunekunos » 27 Jul 2020, 23:18

"Si no llego a reaccionar a tiempo, me estampo con ese coche negro.

Reaccionar a tiempo ¿Cómo carajo reacciona uno a tiempo? ¿Cómo sabe uno el momento preciso en el que debe reaccionar? ...esa es la clave a fin de cuentas. Sin duda hay algo en nuestro ADN. No. Más allá de nuestro ADN. En nuestra alma hay el conocimiento acumulado de todas estas vidas pasadas y eso es lo que surge cuando a uno le asalta el peligro.

Si, por supuesto, lo veo claro: el reflejo de alguien instruido en el arte de la lucha es justo lo que ha movido mi mano sobre el volante. Yo a penas me he dado cuenta y mi cuerpo ha actuado. He sido yo, pero no el yo que normalmente está a los mandos. Otro yo. Ese coche lo ha esquivado otro yo.

Reaccionar a tiempo. Reflejos instantáneos."


Aparco.

"Lamentablemente hay una serie de reflejos que ya no son instantáneos"

Me digo a mi mismo a medida que pongo el freno de mano y me concentro unos segundos en el órgano central de mi cuerpo

"No deja de ser curioso como algunas funciones innatas de otras vidas siguen activas y otras que hasta hace poco eran igual de innatas y automáticas, de repente necesitan de mi voluntad."

Llamo el rubor de la vida y mi cuerpo empieza a mover sangre y calentarme las extremidades. Algo necesario para proteger la mascarada y para poder seguir dando clases y no asustar a mi mejor cliente.

Abro la puerta del coche y cojo la mochila del asiento del copiloto. Con paso relajado me dirijo hacia la entrada de la casa y pico el timbre.

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Re: Sesión 1

#7

Mensaje por kunekunos » 27 Jul 2020, 23:21

Tirada de enardecimiento para activar el rubor de la vida:
1d10

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Re: Sesión 1

#8

Mensaje por DarkOsca » 04 Ago 2020, 09:18

La tranquilidad aparente de la noche contrasta con la actividad febril que realmente se realiza. No sólo las criaturas de la noche, los humanos también tejen su tela de araña. Clase de yoga de madrugada, excentricidad de nuevo rico. El mero hecho de pensar en los humanos con los que iba a compartir espacio y tiempo hace que algo en su interior se despierte, su instinto más primario, su hambre.

Es madrugada y el estado de la fauna que se reúne en casa de Sam es variable. Los estados anímicos pasan del que se pregunta qué coño hace allí a esas horas hasta el que está siempre a tope, sea la hora que sea. Un momento, un detalle, falta una persona, Emelia. Esto no es normal, es de las alumnas más esforzadas, de las más constantes. Nadie sabe dónde está. ¿Debe preocuparse?

La clase transcurre sin más contratiempos. Cuando recoge sus bártulos, se le acerca Sam, con aire misterioso:

-Leo, ¿recuerdas que dijiste que, para llegar a progresar en nuestro aprendizaje, necesitábamos incidir, no sólo en el cuerpo, sino también en la mente? No sé exactamente a qué te referías, pero creo que estoy preparada para ello.

Sam, de treinta y tantos años, delgada casi hasta el extremo, maquilla su rostro blanco excesivamente para ocultar las marcas de sus excesos. Es la nueva mujer de uno de los hombres más poderosos de la ciudad, no conviene contradecirla.

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