Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

Tutelajes inusuales. Accesos trascendentes.

Moderador: Baudelaire

CONCILIO FEÉRICO (Baudelaire)

Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#1

Mensaje por Baudelaire » 12 Oct 2020, 19:28

Es un hermoso atardecer, la celebración de tu sexto cumpleaños. Toda la gente de la aldea ha venido, la música resuena dulce en la espesura junto a loch Fyne. Estás con tu mejor amiga, Ilse, bailando grácilmente y ella te sonríe.

La canción es un clásico escocés que te hace estremecer y eres incapaz de sentir algo diferente a júbilo. El recuerdo quedará grabado por la eternidad y lo sabes. Nada podrá hacerte cambiar de parecer: es el mejor día de tu vida.

El ocaso en las quietas y cristalinas aguas se muestra maravilloso con sus colores y matices sutiles, coronado por las montañas y los gruesos nubarrones grises que cubren el cielo. Es evidente que será una noche magnífica.

Ilse te toma de la mano y te invita a meter los pies en el agua, sus sandalias y las tuyas se humedecen pronto. Nada les importa, porque es el momento de contemplar el infinito. La imagen es sobrecogedora y compartirla con ella convierte este momento en una sublime eternidad.
.
.
.
Imagen
.
.
.

Los aromas húmedos y la carne de jabalí asada llenan el ambiente, mezcladas con… cadáveres humanos. Estás soñando, acabas de darte cuenta. Jamás has estado en aquél lago escocés, aunque lleves ese apellido. Pudiste engañar a todo el mundo con ese cuento de ser un caballero y el calabozo se vuelve bosque en el mundo onírico. El charco de tu propia orina, en el agua cristalina.

Pero Ilse, la hija del ama de llaves, la chica de tu vida en aquella casona de tu infancia… ella, ella sí es real. Tan real como tus ojos abiertos, el sueño interrumpido y la grotesca realidad que ahora si puedes observar. Las marcas en el muro te indican 6 días en el calabozo o, quizás, son las marcas de otro prisionero. Lo cierto es que tu ejecución es inminente y hay un buen plato con carne de langosta acompañada de hongos en salsa de eneldo.

Malactor
Mensajes: 19
Registrado: 14 Mar 2021, 07:33

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#2

Mensaje por Malactor » 16 Abr 2021, 01:49

Los barrotes me devuelven a esta inmunda realidad donde no existe ni el agua cristalina, ni los árboles verdes ni la hermosa cara de Ilse. Solamente me contempla la roca fría, mientras me inunda el olor a heces y la soledad. Me arrastro por el suelo hasta el plato. Lo miro durante un momento y luego lo empiezo a comer. No sabe mal, pero es lo mejor que hay en esta horrenda situacion.

Dejo al lado mío, el plato a medio comer y me recuesto contra la pared. Qué diminuto se me ha vuelto el mundo, ¿o es que siempre fue así de chiquito? Hace dos semanas me estaba revolcando con todas las putas de Londres y ahora todas esas bellas damas parecen apenas sueños difusos.

Me levanto para mirar a un lado y a otro, solamente con un vistazo rápido logro ver toda la celda. Casi se puede decir que es mi reino, pues yo soy el ser mas poderoso que lo habita. Ratas y cucarachas son mis siervos, no son gran cosa, pero son más leales a mi en comparación a los nobles que inclinan la rodilla y dan sus votos a esa casta de franceses que se encuentra en nuestro trono. Mis ejércitos son mis pensamientos que moldean mi realidad, ahora este plato es un festín propio del Papa. Y, esta carabela anónima, es el casto rostro de Ilse sonriéndome con ternura y afecto. Finalmente, mis concubinas son mis sueños y delirios que me dan placer por las noches. Casi se podría decir que aquí en esta celda oscura yo soy el Plantagenet.

No en balde, la segunda noche que estuve aquí, era un rey que dirigía una flota de barcos por un mar azul celeste... en el mundo onírico. Yo y mis legiones veíamos como de las aguas sobresalían estatuas de hombres y mujeres desnudas que nos cantaban alabanzas a nuestro valor y sed de conquista. Pero, al llegar a nuestro destino, encontramos una tierra de arenas rojas y ejércitos herejes que nos recibieron con acero y muerte. Luego en el sueño, me hube encontrado ya solo, sin armada ni títulos reales. Llegué, entonces, a una ciudad negra rodeada de momias crucificadas que gritaban súplicas a padres ausentes carentes de toda piedad. Estuve a punto de empezar a gritar de espanto y horror, pero la realidad me había hallado para hacerme entrar de nuevo a la vigilia. Dios, por favor, que lo que encuentre tras el hacha del verdugo no sea esa ciudad doliente en la cuál se abandona toda esperanza.


Me río. Esta soledad me va a matar antes que el verdugo, espero.

CONCILIO FEÉRICO (Baudelaire)

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#3

Mensaje por Baudelaire » 16 Abr 2021, 17:34

Tu supuesto leal ejército de cucarachas se acerca a recoger los restos de la salsa, mientras las ratas devoran lo que queda de la carne. Una rebelión, a todas luces, antes habrían esperado a que les arrojaras las sobras. Ahora, se han tomado la autoridad de venir a comer... ¡y sin tu permiso!

Al restregarte los ojos y pellizcarte un poco, descubres que nada tiene de sueño. Estás completamente despierto y lo compruebas al recibir nuevamente el hedor de la podredumbre empujado por una ráfaga de aire que proviene desde abajo de tu litera. Extraño, si estás en un calabozo subterráneo.

Terminados los despojos tras la venida de cucarachas y ratas, observas que regresan sobre sus pasos hasta escabullirse tras uno de los bloques de piedra. Al mirará con más atención, lucen como si de verdad están caminando a través del muro... ¿fantasmas? ¿ya estás muerto? Es un interesante dilema, absolutamente irresoluble, salvo si te agachas para acercarte a examinar más de cerca.

A la distancia, te llega el eco de una rueda que gira. Le sigue un chirrido y un aullido agudo, el verdugo está afilando su hacha. En cualquier caso, parece que has dejado de estar solo. En un calabozo contiguo notas que el esqueleto que estaba engrillado al muro, comienza a levantarse al tiempo que desencaja las cadenas de sus soportes.

Malactor
Mensajes: 19
Registrado: 14 Mar 2021, 07:33

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#4

Mensaje por Malactor » 17 Abr 2021, 18:19

El miedo me carcome hasta los huesos y grito.¡Oh, mi Dios bendito! ¡¿Quién está ahí, demonio o espectro?! ¡¿o eres acaso el Ángel del Silencio que viene a llevarme a la Necrópolis de mi sueños?!

CONCILIO FEÉRICO (Baudelaire)

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#5

Mensaje por Baudelaire » 18 Abr 2021, 14:32

Tu garganta se sella justo al instante en que intentas proferir algún sonido. Nada, irónicamente, todo lo que obtienes es silencio. Salvo, claro, por el claqueteo de los huesos que se desarman para cruzar los barrotes y rearmarse.

Sin poder contener el pánico, porque piensas que el esqueleto va a atacarte, te preparas para recibir el golpe y defenderte. Aunque, sorpresivamente y luego de su reconstrucción, parece poner una rodilla por tierra indicando sumisión. Su gesto sería el de un escudero presto a asistir a su caballero. Nada más lejos de la realidad, eres un simple huérfano crecido en una casona de la servidumbre. Bastardo y sin un ápice de sangre azul o nobleza asociada.

De un movimiento calculado y con una fuerza descomunal, el esqueleto arranca la litera adosada al muro para transformarla en un improvisado escudo corporal. Acto seguido, te empuja intempestivamente contra el muro. Incapaz de soportar el embate, asumes que te estrellarás de cara contra la roca inerte y mohosa.

Todos tus pronósticos se diluyen, pues has cruzado a través de ella... como si de un simple muro de vapor se trata. Del otro lado, en lugar del subsuelo inundado y lleno de raíces, te hallas con un túnel iluminado por extrañas burbujas ardientes de cristal. Al tocarlas se sienten frías, pero el brillo es suficiente para observar el piso completamente seco y las paredes con extraños tallados en el antiguo alfabeto rúnico de los druídas.

Malactor
Mensajes: 19
Registrado: 14 Mar 2021, 07:33

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#6

Mensaje por Malactor » 18 Abr 2021, 15:58

Sorprendido y temeroso empiezo a correr por estos túneles.

¿Estoy muerto? No hay otra opción, la Parca ha venido a buscarme y ahora me encuentro aquí cruzando a través del camino que me llevará a el infierno. Allí, sin duda, pagaré por mis pecados. Yo no he hecho algo realmente malo, no he robado tanto y apenas he matado a dos hombres en mi vida; pero lo hice para sobrevivir, no merezco terminar quemándome en las llamas de inframundo.

CONCILIO FEÉRICO (Baudelaire)

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#7

Mensaje por Baudelaire » 20 Abr 2021, 05:00

Tu esquelético escudero sigue exactamente el ritmo de tus pasos, siendo el ancho del túnel adecuado para dos personas una al lado de la otra. Un poco más adelante, tras algunas curvas y contracurvas, accedes a una pequeña estancia circular. Está tallada con prolijidad y es bastante más alta que el techo del pasillo que te ha traído hasta ella.

Al fondo, hay una puerta doble de madera con engarces de hierro forjado. Bloqueándola, justo delante de ella, yace un enorme baúl. Tiene un extraño sello que rápidamente recuerdas: ¡el del caballero muerto! Antes que puedas reaccionar, la mano huesuda de tu acompañante te extiende una llave que acaba de sacar de uno de los muros.

Es evidente que sirve para la cerradura que protege el contenido al interior. Sin dudar un momento, procedes a recuperarlo. Es la armadura de tu víctima, pero luce como si se ha encogido hasta ajustarse a tu propia estatura y musculatura. Algo en tu corazón te anuncia que ha llegado la hora de cumplir tu juramento. Claro que, por el momento, se te hace difícil recordar de qué se trata.

Malactor
Mensajes: 19
Registrado: 14 Mar 2021, 07:33

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#8

Mensaje por Malactor » 21 Abr 2021, 03:11

Mi extraño escudero me alcanza un banquillo donde me siento y procede a ayudarme a colocarme la armadura. En las telas que cubren la cota de malla hay dibujado un estandarte de un cuervo. Miro el dibujo y ya no soy yo. Soy una mujer, blanca como la nieve con vestido y cabellos azabaches, que camina por un campo de batalla. Ante mis ojos se extiende una llanura repleta de cadáveres, algunos son de bellos hombres y mujeres de facciones afiladas y cabellos rubios; otros, de lobos de brillante pelaje y hombres corpulentos y de melenas pelirojas; y otros muchos son de horrendos gigantes y espantosas aberraciones. Giro mi cara a la derecha y veo a dos siluetas, la más baja es un hombre de larga cabellera blanca y que su brazo izquierdo no es de carne, sino del metal lunar. El otro es alto y musculoso, además no tiene una cabeza humana, sino de lobo. Ambos hacen un jueramento de unirce nuevamente para proteger estas tierras de todo mal. Aparto la mirada y observo el cielo mientras me convierto en un cuervo que levanta el vuelo.

Vuelvo a mí con un sobresalto, pero mi perturbador acompañante sigue sin inmutarse y me pasa un escudo con un grabado de un fiero león. Mi yo espiritual abandona, por segunda vez mi yo material, y se convierte en hombre de piel azul. No estoy solo, pues soy parte de un ejercito compuesto de huestes gélidas y de lobos blancos que van a la guerra. Una guerra que será el todo por el todo, una guerra para erradicar todo mal de estas tierras.

Otra vez regreso y el esqueleto termina de ponerme la armadura. Mi necrótico companero se arrodilla y me ofrece una espada. La tomo y otra vez no soy yo. Soy un viejo de albas canas que anda en una barca en medio de un neblinoso lago. Tampoco estoy solo... pues, junto a mí remando, hay un joven con mirada asustada. Le hago señas para que se tranquilice. El pequeño navío se adentra cada vez más en las aguas hasta que llegamos a un islote. Desenbarcamos y de entre las brumas aparecen tres mujeres desnudas en fila: la primera porta una espada, la segunda entre sus manos lleva un cáliz que porta el frío líquido del lago y la tercera canta a la diosa Selene. Le indico al muchacho que tome la espada que la primera mujer le ofrece. Mi compañero me obedece y, al tomar el arma, se arrodilla ante ellas. La primera vierte el liquido sobre la cabeza del chaval y éste jura proteger estas tierras de todo mal.

Mi mente retorna a mi cuerpo; pero ya no soy yo, ahora soy otra persona y tengo que cumplir un juramento antiguo, tan antiguo como la tierra que piso. Me arrodillo y digo. Juro ante todo lo bueno y sagrado proteger estas tierras de todo mal.

CONCILIO FEÉRICO (Baudelaire)

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#9

Mensaje por Baudelaire » 21 Abr 2021, 23:06

Tras la vertiginosa cadena de eventos luego de la revelación, que hacen ratas y cucarachas, acerca del pasaje secreto tras la litera... estás en el patíbulo. Tu cabeza suavemente apoyada en un cojín, el hacha del verdugo en alto y la gente gritando por una corte limpio y misericordioso. Uno que logre matarte sin dejarte sufriendo.

Una gran cesta contiene dos cabezas más sin cuerpo, claramente de ejecuciones previas. Parece que se han dejado lo mejor para el final, los tambores resuenan y te hallas en completa paz. Sabes que tu alma llegará al paraíso que acabas de soñar en la caverna, enfrentando una gran batalla en tierras lejanas con una armadura hecha a tu medida y el emblema del cuervo en tu tabardo. Lo mismo para el león rampante en tu gran escudo y las runas, equivalentes a las del muro, en la hoja de tu espada sagrada.

Te das cuenta que ni siquiera estás atado, parece que todo el mundo está sorprendido al notar que ni siquiera estás clamando piedad. Tu calma excepcional hace que el hacha termine por clavarse en el cesto. En un reflejo te yergues y observas a la multitud, con un movimiento rápido le quitas la capucha al verdugo para lanzarla al piso... luego anuncias al mundo tu verdadera identidad.

Nadie puede discutirlo, eres Sir Edwin McColl, caballero escocés al servicio de la corona inglesa. Tu esposa aparece para confirmarlo, el juez firma los documentos y se excusa por el error. Ha sido un horrible malentendido, pero todo está bien ahora. Caminas a través de la multitud, tras haber sido enfundado en tu armadura. Tus recuerdos del calabozo son imposibles de recuperar, solamente sientes la alegría de volver con la mujer que amas.

Algo así, claro, porque en realidad son apenas sentimientos. Sabes quién eres, pero ella te resulta completamente ajena. Al llegar a la mansión familiar, sientes que estás en tu hogar. Tus criados te saludan al tiempo que te hacen avanzar al taller de pintura. Un eminente retratista te espera para plasmar tu estampa en la armadura recién pulida que refulge bajo la luz candente del mediodía que se cuela por el tragaluz.

Malactor
Mensajes: 19
Registrado: 14 Mar 2021, 07:33

Re: Gaol ise gaol i: Dreaming inside the tower of London

#10

Mensaje por Malactor » 22 Abr 2021, 01:34

Aunque mi mente está confusa, pues esta casa con sus habitantes me son cercana y ajenos a la vez, actúo con tranquilidad y amabilidad.

Muy buenas tardes, señor pintor. Veo que ha venido a retratarme, pero me temo que nos vamos a retrasar un poco. Ésto debido a que he decidido cambiar los estandartes de mi casa: en vez de flores multicolores que representan la belleza y el amor cortés, que la madre de nuestro querido rey puso de moda en su juventud, serán ahora cuervos y leones.

Ellos logran representar mejor los nuevos votos de caballero que he hecho antes de encontrarme injustamente apresado. Y esta espada la desecho por una nueva. Mientras dormía, tengo recuerdos vagos en la torre en que se me apareció un ángel mandado por Dios. Este ser de clara naturaleza divina me ha dicho que no tema, pues mi destino no sería morir a manos de un vulgar verdugo. Me ha revelado que cerca de mi casa hay un árbol hueco y que en su interior hay una espada.

Ya he solicitado a mis criados ir a por ella y pronto estarán aquí.


Divago mientras lo menciono, pues no podrían esperar que mis palabras sean ciertas. Ya regresarán con la espada, probablemente una distinta a la de mis sueños. Ésa es pues, una que hay que ganar. De todos modos se tratará de una buena espada, única entre los caballeros del rey. Aquélla que me ayudará a cumplir mis solemnes juramentos.

Editor completo

Volver a “Preludio”