L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

Desde la pureza del alma hacia la consagración inquisitorial

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Baudelaire
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L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#1

Mensaje por Baudelaire » Sab Jul 27, 2019 4:00 pm

Autor: DeltaPi, 25/Abr/2019, 19:55


Tu vida siempre te ha parecido un desafío y nunca has dejado de dar gracias al cielo por ello. Siempre te cuidaron como un precioso tesoro en casa, aún cuándo tus amistades pensaban que papá y mamá eran el abuelo y la abuela. Solamente te reías de buena gana, pero su muerte te abrió las puertas del mundo.

El orfanato es un lugar acogedor, lleno de libros y rincones misteriosos. Todo merece ser explorado y estudiado, dentro de los límites de las escrituras... te lo repiten siempre, pero jamás has considerado que sea algo tan complejo mantenerse dentro del marco.

La cocina siempre te ha atraído, por su cornucopia de olores y aromas. De cada caldero y perol, surgen las emanaciones que despiertan tu nariz. Incluso los hedores más repugnantes de las letrinas deberían tener su explicación o el bouquet de un buen vino de la campiña. Hay perfumes que cambian el destino y la repugnancia de los cadáveres de tus progenitores despertaron una curiosidad remota.

El tiempo ha transcurrido con ritmo tranquilo, nunca hay grandes prisas para San Teodosio. Todo debe hacerse con calma, reza su filosofía. Siempre has estado de acuerdo, pero tampoco ello significa lanzarse a la procrastinación. Justo hace unos días ha comenzado.

Todo el mundo está soprendido. Ningún monje o asistente acolital, dama de la cocina o paje distraído, ha sido capaz de pasar por alto lo que ha ocurrido.

Algo extraño ronda los jardines del convento, pero nadie se atreve a acercarse. Una serie de eventos escalofriantes, noche tras noche. Sombras verdes y azules, a veces rojo-anaranjadas, pero jamás con formas definidas. Todo igual hasta ahora, pues el día parecía hacer desaparecer toda huella. Hoy es diferente, pues después de la primera oración has salido a disfrutar del amanecer solamente para descubrir que entre los claveles hay un objeto extraño.
Imagen Notas su brillo entre los tallos junto a unas piedrecillas. Dudas por un momento, pero algo en él te hace acercarte. Piensas que tal vez será mejor avisar al jardinero, pero quizás también podrías simplemente tomarlo y llevarlo al abad.

Autor: C0rinto, 26/Abr/2019, 05:13


Voy caminando por el pasillo a la salida de la capilla, por la puerta grande. Voy cabizbajo, distraído por mis pensamientos, encogiéndome por el frio que noto en el sillar del suelo de la capilla con mis pies descalzos. Sin darme cuenta, llego al jardín.

Recuerdo entonces que me he olvidado las suelas en la capilla, me sobrecojo de hombros y decido salir al jardín mirando al cielo. La brisa acaricia mi pelo, que me hace cosquillas en la cara, mientras el alba asoma por el muro del convento.

¡No hay suelas que valgan este amanecer!

Sonrío, mientras se me escapa un ligero estornudo, y es entonces cuando la veo.

¡Por las carnes de san Lázaro!

La sensación me vence, ese resplandor brillante entre las flores, por un instante cautiva mis ojos, quedándome casi estupefacto. Trago saliva mientras me acerco lentamente, me surgen mil preguntas al instante.

Esto no es una piedra preciosa común y corriente.

Me afirmo a mí mismo mientras me agacho. Rápidamente detengo mi mano, que se disponía a coger dicho objeto con infantil e insaciable curiosidad.

¡Calma, Raymond!

Quizás el abad debería saber de esto.

Permanezco dubitativo por unos instantes, hasta que suspiro relajado.

Bueeno, igualmente he de llevársela al abad, jeh jeh jeh.

Sonrío mientras recojo la piedra con un borde del hábito ¡ACHÍS! Estornudo fuertemente, mientras me digo a mi mismo en tono penitente:

Sería un buen momento para recoger también esas suelas, huh.

Autor: DeltaPi, 26/Abr/2019, 13:08


Justo después de tu último estornudo, la piedra se desliza de tus manos y al golpear suavemente con el suelo mullido un leve crujido se escucha. Parece que una pequeña grieta se ha formado en ella, tu nariz levemente congestionada presenta algunas dificultades para capturar una sutil esencia que emana del interior.

Podría ser una mezcla de almizcle y de infusión de rosas, aunque también entre ruibarbo y orégano. Difícilmente tienes alguna certeza, pero nada te impide echar una rodilla por tierra y bajar un poco tu cabeza para oler mejor.

Una ráfaga nauseambunda activa tu cerebro, defnitivamente es como haber roto un huevo podrido en las letrinas. Una sensación de inquietud te invade, pero en realidad te parece agradable. La curiosidad que te hace cosquillas detrás de la oreja, casi como si de verdad algo yace sobre tu hombro mordiéndola.

Giras los ojos y simplemente ves pasar un abejorro, que al volar sobre la piedra cae tumbado a un costado de ella. Rápidamente fallece en una efímera agonía y su cadáver se pudre antes que puedas reaccionar.

Dudas nuevamente si tomar la piedra, pero a estas alturas ya la situación es descabellada y hay poco tiempo para meditar. En tu mano, el aroma vuelve a ser más suave. De cordero asado, hasta que tu nariz vuelve a desconectarse. Aparentemente algo ha saturado tu sentido del olfato, lo cuál sí despierta una seria sensación de incertidumbre. El más importante de todos, más que el oído o la vista, más que el equilibrio o la presión... parece ser presa de un juego del destino.

Autor: C0rinto, 27/Abr/2019, 13:53


Me apresuro a recoger la piedra y la envuelvo con cuidado en el hábito.

Quién sabe que pueda causar si se me llega a caer y fragmentarse del todo.

Voy andando disimuladamente rápido hacia el salón médico del convento. Voy tan absorto que apenas noto ya el frío en los pies.

Espero que el hermano Pjotr no esté, si me ve en este estado, generará muchas preguntas. Preguntas que ahora mismo no deseo responder y de darse el caso podrían desembocar en una situación un tanto incómoda frente al abad. ¡Tranquilo Raymond! ha acabado la misa de primera hora, son las 7 y ahora toca el desayuno, es el momento perfecto. Debo llegar al salón médico como sea y destupirme la nariz!

Los pensamientos me envuelven mientras me dirijo al salón médico, donde guardo una substancia derivada de la menta que, milagrosamente, nunca falla al destupirme la nariz.

En un breve momento de paz interior sonrío mientras ando.

Quien lo diría, quizá algún día llegue a vender mi querida solución mentolada a algún buen físico, jajaja.

Bueno, a cualquiera con una nariz lo bastante fuerte como para soportarla...

Autor: DeltaPi, 27/Abr/2019, 15:46


A pesar de la imposiblidad de usar tu nariz, puedes notar un leve toque húmedo y frío en la zona de tu hábito dentro de la cuál has envuelto la piedra nauseabunda. Un poco después, tu vejiga parece despertarse y sientes la imperiosa necesidad de evacuarla.

Sin embargo, tienes cosas más importantes que hacer. Tu olfato lo es todo, así que aguantas hasta llegar al salón médico. La puerta está entreabierta, te acercas a mirar y notas que nadie está adentro.

La empujas suavemente y la cierras tras de ti. Dejas la piedra sobre una mesita y la cubres con un paño, justo a tiempo para correr a la letrina que se halla al interior y hacer lo tuyo. Tristemente la sensación de hinchazón se mantiene incluso después que la última gota ha salido. Otro sentido te juega una mala pasada, mientras puedes observar que el sector humedecido ya se ha secado con el calor de tu cuerpo.

Regresas a la mesita y notas que el paño está húmedo. Ningún olor todavía, ya es desesperante. Tratas de recordar dónde están las hojas de menta y el mortero, buscas y rebuscas en un armario, luego en el otro y solamente hayas unas cuántas bastante secas. Si te haces con un poco de vino, podrías remojarlas, pero ello significaría ir a meterte en la cava. La última vez que entraste allí, un ratón te saltó en la cara mordiéndote la nariz. Dos semanas sin poder oler fueron terribles, pero quizás quieras arriesgarte nuevamente.

Autor: C0rinto, 27/Abr/2019, 23:23


Mi cabeza está cual caballo desbocado, me abofeteo la cara. ¡PLASH!. Céntrate. Me digo a mí mismo en tono riguroso.

La calma ha vuelto, ahora, a trabajar.

Vuelvo a mi postura reflexiva, agarrandome la barbilla y apoyando el dedo índice en la nariz.

Veamos, necesito un poco de vino consagrado, la sangre de cristo humedecerá estas hojas de menta lo justo como para preparar una infusión óptima. La rata de la cava será uno de los principales obstáculos, ese roedor no me lo va a poner fácil, pero esta vez no se saldrá con la suya. Tomaré un poco de queso de la bodega, eso atraerá al pequeño bastardo y lo distraerá lo suficiente como para ignorarme, pero esto plantea ciertas fisuras en mi plan, para llegar a la bodega he de pasar por la cocina y previamente por el salón donde ahora están todos comiendo el desayuno.

Hummmmmm… Bueno, a veces la confesión es lo mejor.

Con las tareas en mente, me vuelvo hacia la piedra, la miro fijamente, como intentando que me diga algo.

Vamos, dime, que quieres de mi, que especie de infortunio has traido a mis pies ¡Dime!.

Me sobresalto un poco al alzar repentinamente mi tono de voz, como si fuese otra persona la que hubiese exclamado y yo fuese un mero oyente en esta habitación. Un aire místico envuelve esta piedra, ese olor, me trae tantos recuerdos, tanta nostalgia…

Necesito volver a sentir ese olor, debo sentirlo.

Miro alrededor de la habitación, buscando cualquier persona u objeto que me pueda estar observando. Estoy un poco nervioso. Tras una rápida ojeada, me dispongo nuevamente hacia la puerta.

Autor: DeltaPi, 28/Abr/2019, 16:01


Con el rabillo del ojo, al momento de girarte hacia la puerta, pareces ver por un instante que el paño que cubre la piedra comienza a levitar. Como si por debajo, ella haya cobrado vida propia.

Dudas nuevamente de si salir o quedarte. Tomas la manija para tirar la puerta, pero escuchas un ruido. Algo así como un quejido de ultratumba.

Ya estás asustado, quieres salir, pero la puerta parece estar hecha de piedra y metal. Quizás sean tus fuerzas que te abandonan, pero sigues intentando.

Poco después alcanzas a vislumbrar una sombra que se acerca hacia ti. Tiras y tiras, pero nada.

Apenas y te atreves a mirar de reojo y contemplas que el paño ha tomado forma humanoide.
Imagen Una voz muy dulce, de mujer bien, pero gelatinosa sale de sus labios.

Ra-fa-el. Tú me servirás… Ra-fa-el, ven conmigo. Te revelaré los secretos que tanto ansías.

Sigue avanzando, finalmente consigues abrir la puerta. Pero sientes su mano fría sobre tu hombro izquierdo.

Raaaa-faaa-eel. Ríndete al poder de la oscuridad y recuperarás el olfato.

Autor: C0rinto, 28/Abr/2019, 16:39


Noto los latidos de mi corazón tal retumbe de tambores anunciando las puertas del infierno sobre la tierra.

¡Las fuerzas del mal! ¡Son reales!

Estoy completamente inmóvil, esa mano, fría como el mismísimo hielo, eclipsa todo vestigio de frialdad y soledad que se le pueda comparar. El suelo parece caliente en comparación. Lo veo todo gris, como si su aura robase la habitación de color, de sentimientos, es todo hueco, oscuro; no hay brisa, ni el olor a los icores de la sala médica, ni del alcohol, ni de las hierbas ni los remedios del hermano Pjotr… solamente hay esa energía que me succiona, que no me deja moverme, que me atrae hacia esa figura, y el frío… ese frío…

¿Acaso este es mi final? ¿Oh, señor todo poderoso, acaso este es el destino que me depara? ¿Ser privado de todos mis sentidos en este mundo y sucumbir a las fuerzas del mal?

Repentinamente, como señal divina, noto como se detiene el tiempo, un rayo de luz atraviesa mi mente; de nuevo, se pone a trabajar cual engranaje de un molino. Me percato de un pequeño detalle, casi tan ridículo que me hace reir incluso. Eso es, siempre sonríe al infortunio, pues no todo está perdido y ¡siempre hay esperanza!

Suelto el pomo de la puerta, y con mis dos manos agarro fuertemente el crucifijo que me cuelga al cuello. Es un crucifijo hecho con Callitris quadrivalvis, la célebre madera olorosa que me dio mi maestro antaño, cuándo aun no conocía los vaivenes del mundo y cuándo aun era un mocoso ignorante. Es un crucifijo muy querido para mi, en el lleva la inscripción de † Babilonia la Grande †.
Dieu te sauve, Marie, pleine de grâce; le Seigneur est avec toi.
Tu es bénie entre toutes les femmes, et le fruit de ton ventre est béni,
Jésus Sainte Marie, Mère de Dieu, prie pour nous, pécheurs,
maintenant et à l'heure de notre mort. Amen.
Lanzo un rezo de protección, y entonces me doy la vuelta, reuniendo toda gota de coraje que me queda en el cuerpo, aceptando cualquier destino me deparare el señor, con dignidad, sabiendo que caería ejerciendo su voluntad en este mundo terrenal en la lucha contra las fuerzas del mal.

¡Has cometido un error fatal, demonio! Grito con todas mis fuerzas ¡MI NOMBRE NO ES RAFAEL! ¡NO TIENES PODER SOBRE MÍ! ¡Vuelve al abismo del cual saliste! ¡DEMONIO!
Pater Noster, qui es in caelis,
sanctificétur nomen Tuum,
adveniat Regnum Tuum,
fiat volúntas tua,
sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum cotidiánum
da nobis hódie,
et dimitte nobis débita nostra,
sicut et nos dimittímus
debitóribus nostris;
et ne nos indúcas in tentationem,
sed libera nos a malo.
Apunto mi crucifijo sobre la figura, la empuño con todo mi ser. Las lágrimas se desbordan de mis ojos, ¡pero dios me protegerá!

Autor: DeltaPi, 29/Abr/2019, 02:50


Por supuesto que eres Rafael, chiquillo. El mismísimo arcángel Rafael que habita en ti es quién te ha dado el poder del olfato. Pero te ha abandonado.

La criatura demoníaca parece ignorar todas tus plegarias… ¿acaso has perdido tu celo?, ¿dónde está su sabiduría?, ¿qué es de tu fe? Te sientes un ratoncillo frente a un gato juguetón.

Vamos, ¿quieres percibir nuevamente los aromas? Sabes que la anosmia arruinará tu existencia. Un perfumista como tú debería estar en su propia tienda. Ton propre boutique, mon ami. La richesse écoulera vers tes mains.

La riqueza que nunca hubiste tenido y nunca habrás de tener. La fama, la fortuna y todo lo que te quitaron. Lo que jamás conseguirás dentro de esta pocilga que llaman monasterio. Pero tu sabes que la letra divina te ha marcado, algo más le falta a tu ritual. Algo más que un crucifijo y los versos correctos.

¿Vas a jugar al héroe o me harás llevarte a mi mundo?

Toca tu mano del crucifijo y sientes como tus huesos comienzan a resquebrajarse. El dolor es espantoso, como si el olfato perdido viene a incrementar la capacidad de tus otros sentidos. Tus músculos del brazo se sienten en tensión, pero es incapaz de flectarse. Tu equilibrio empieza a mostrarte la más leve inclinación del piso.

Con su otra mano extendida toma tu sombra. Sí, tu mismísima sombra… y la comienza a arrancar.

¿Qué harás, Rafael? Sigues pensando que este niñito es digno de tu vigilia, bufón del paraíso. Estás por comprobar que te has equivocado, como tu jefe de allá arriba. Deberías entender que el gran señor Lucifer es quién domina la Tierra.

Autor: C0rinto, 30/Abr/2019, 18:49


¿Cómo? ¿el arcángel Rafael habita en mí? Pregunto anonadado al ser etéreo.

Como el mismísimo amanecer que hace un momento contemplaba reflejandose en los muros del monasterio, me inunda una felicidad increible. Empiezo a sonreir, a la par que corren mis lagrimas por mis mejillas, miro con alegría al espectro. ¡Gracias!, le digo sonriendo.

Quizás sonría al imaginarme la sombra de mis padres reflejadas en el fantasma, como si hubiesen asomado desde el paraiso para verme, aunque sea a través de semejante criatura, en semejante situación. Me quedo reflexivo: No hay mal que por bien no venga...

Entonces ya no veo al espectro, esa figura endemoniada que iba a robar mi alma, no. Solamente soy capaz de ver a mi progenitora, esforzándose por enseñarme algo, una última lección de vida. Cual madre que regaña a su hijo, para que el día de mañana no le ocurra algo peor que ese mismo regaño, como una ilusión que se presenta.

Es entonces cuando el breve momento de concentración extrema se desvanece, volviendo todo a la normalidad. Regresando a la sensación de frialdad y soledad del fantasma, volviendo a sentir el dolor de mis huesos fracturándose, de mis musculos engarrotados, de mi pérdida de equilibrio y de comenzar a oirlo todo bajo, como un mal chiste que nunca se comprende. Mi visión empieza a fallar, los contornos de la misteriosa figura cada vez se difuminan más en mis pupilas, y todo se torna en tonos grisáceos.

Es entonces cuando noto un calor.

¡¿Que es eso?! ahhh, viene de mi crucifijo, tan cálido, como las mismas manos del señor… ¿Es el arcángel? ¿Verdaderamente habita en mi? y si lo hace, ¿por qué me ha abandonado mi tan querido sentido del olfato?… ¡ohh, ya veo!, me está poniendo a prueba, debe ser aquéllo, sino no hay motivos que expliquen el porqué me abandonaría… ¡NO! alto, no tienes ninguna certeza de eso, Raymond; ni siquiera sabemos si lo que dice el espectro es cierto o falso… Pero… pero…

Mis fuerzas vitales comienzan a abandonarme, me duele… me duele mucho. Sangro por las manos, de la fuerza al apretar el crucifijo, que ahora mismo es el único clavo que tengo del que sujetarme para no caer al precipicio, al infierno, de dónde esta vil criatura proviene.

Écoutez-moi démon! Dans votre ignorance, vous avez fait de moi la personne la plus heureuse de cette pièce… Merci. Que Dieu te bénisse! En sachant seulement que Rafael habite en moi, je suis l'homme le plus heureux vivant. J'ai atteint la gloire avec notre seigneur! Si je meurs, je le vais faire dans les bras du seigneur… mais je ne me rendrai pas. JE ME BATTRAI! et si je peux, je deviendrai un instrument de purification au service de notre Seigneur!

Entonces, de un salto me levanto, exhalando mi último aliento, antes de que mi cuerpo se desmorone a causa del dolor. Me acerco al espíritu y le hago presa con mis brazos, oprimiendo mi crucifijo contra nuestros cuerpos. Abrazándole y ofreciéndole el perdón. Abrazándole, como al hacerlo con mi madre o con mi padre, como aprovechando para expresar aquel adiós que siempre me guardé en el interior.

Lo he dado todo, si las fuerzas me fallaren, si el señor me abandonare, no guardaré rencor; salvo tristeza, pues habré demostrado no ser digno de su guarda, mas me iré feliz, sabiendo que mi alma no ha sucumbido al poder oscuro… Finalmente, podré reunirme con…

Autor: DeltaPi, 01/May/2019, 17:59


Solamente escuchas un pequeño chillido de la criatura, que a pesar de su suavidad casi logra destruir tus tímpanos. Una intensa oscuridad te cubre de pronto, en la inmensidad de la desolación que te agobia una voz todopoderosa resuena directamente en tu cerebro.
Imagen ¡Has protegido a Rafael! ¡Has expulsado al enemigo! ¡Nada debes temer!

Deja que la tranquilidad de la providencia te inunde, deja que tu corazón vuelva a latir, deja que la gracia te lleve de regreso.

Tu celo ha resurgido, tu sabiduría nunca se hubo perdido y tu fe jamás partió.

El engaño queda atrás y sea lo que fuere que te depararán tus siguientes respiros...
Imagen Las palabras se interrumpen de pronto y puedes percibir todos los aromas nuevamente. Reconoces inmediatamente el olor a vino del hermano Pjotr.

Raymond! Raymond! ça va?

Su voz suena con toda dulzura.

Respire-toi! Il faut que tu respires, pour l'amour de notre dame!

Finalmente consigues abrir los ojos y fijarlos en los suyos después de unos instantes.

¿Qué ha pasado, Raymond? ¿por qué viniste aqui? ¿qué es aquella piedra?

El hermano Pjotr parece haber perdido toda la atención en ti y se dirige lentamente hacia el brillo multicolor.

Autor: C0rinto, 03/May/2019, 15:31


Llamo rápidamente la atención de Pjotr.

Faltaría más que el espíritu maligno vuelva atacando al pobre Pjotr…

¡Hermano! ¡No hay tiempo para explicaciones! Necesito un favor, ¡convoca al abad con presteza!

¡Hay algo que debemos enseñarle! ¡ah!, y otra cosa, si pasas por la capilla, ¿podrías traerme las suelas? Me las dejé ahí y siento que me estoy congelando… con este frío…


Sonrío levemente, enmascarando los terribles sucesos que acabo de vivir, no se los deseo a nadie.

He de tomar medidas de protección en cuanto el hermano Pjotr habandone la habitación… mmmm… primero… primero… ¡ya sé!

El hermano Pjotr parece que mira algo desconcertado, mientras, busco como poseso una palangana.

Pondré aquí a reposar la piedra sumergida en agua bendita, y esta vez, nada de trapos húmedos…

¿DÓNDE ESTÁ ESA PALANGANA? ¡POR LAS CARNES DE SAN LÁZARO! Parecería yo ahora el espíritu atormentado.

Vuelvo a mirar a Pjotr con el ceño fruncido y cara de desesperación.

Toda explicación llegará, a su debido tiempo, pero debemos traer al abad aquí, ¡rápido!

Autor: DeltaPi, 03/May/2019, 19:17


Piotr te observa y apunta justo a tu lado derecho.

¡Ahí! Justo junto a tu pie. La palangana esa te está prácticamente respondiendo los gritos.

Se encoje de hombros.

Veré que puedo hacer, quédate jugando con tu piedrecilla. Al cabo que tengo cosas más importantes de las que preocuparme. Te he encontrado casi inerte y ahora parece que la providencia te ha iluminado. Supongo que él abad debe enterarse.

Sale rápidamente y tomas el recipiente, vuelvas un barril completo de agua bendita en su interior y sumerges la piedra fracturada. El brillo que tenía parece reducirse apenas, pero la grieta va sellándose lentamente. Lo que sea que haya ocurrido con el demonio, claramente tu exorcismo seguido de la inmersión, han funcionado. Ahora solamente tienes una roca inerte que, curiosamente, comienza a flotar. Probablemente se trate de su origen: algún volcán cercano.

Pocos minutos después Pjotr regresa con tus suelas.

¡Toma!

Mira la palangana y tu experimento en proceso.

¿Nunca te cansas? Siempre tienes que jugar con tu trabajo, investigando sobre los misterios del cosmos. Nuestra religión nos lo da todo, porque arriesgar a…

Se interrumpe justo cuando el padre Julien, el abad, se hace presente con sus casi 8 lustros a cuestas.

Bonjour, bonjour! C'est une belle aube, j'avoue.

Como es habitual, nunca esquiva el saludo. Siempre muy tranquilo, nada es tan urgente para él. Su vida ha sido bastante larga y ya se toma su tiempo para todo.

Qu'est-ce qui se passe ici?

Avanza lentamente, apoyado en su bastón, directo hacia el recipiente.

Mmmm… intéressant!

Levanta una ceja y te contempla de arriba abajo, demostrando claramente que sabe exactamente lo que ha ocurrido… batalla, exorcismo e inmersión, todo incluído. Su preclaridad jamás ha dejado de sorprenderte.

Autor: C0rinto, 09/May/2019, 15:53


Bonjour! Maître Julien!

Siempre me ha llamado la atención el padre Julien, especialmente sus ojos; esa mirada intensa de niño curioso, desprende tanta ternura…

Trago saliva. Le devuelvo la sonrisa mientras le miro a él y al rincón de la sala, como indicando la misteriosa piedra, ya inerte en la palangana con agua bendita.

Una lágrima me recorre la mejilla mientras, encorvado y ocultando el gesto; me calzo las suelas y recuerdo, justo previos momentos, lo cerca que estuve de conocer a la muerte y a nuestro creador.

Ya calzado, vuelvo a mirar al maestro Julien; quién me está mirando otra vez, con cierto aire que me parece le hace capaz de saber exactamente por todo lo que acabo de pasar, regalándome otra de sus cálidas sonrisas… como intentando confortarme.

¿Es posible que otro ángel habite en el padre Julien? ¿Acaso es el motivo por el cual alberga tanta ternura y sabiduría?

Me seco la lágrima, sonrío. Miro a Pjotr y su cara de bobalicón, cual niño que no se entera del lenguaje en una conversación de adultos. Se me escapa una ligera carcajada. Después miro al padre Julien.

¿Y bien?

Autor: DeltaPi, 11/May/2019, 15:11


Piotr, il faut nettoyer la salle à manger, s'll te plait.

El maestro Julien, deliberadamente hace salir a tu amigo; quién, rápidamente, se marcha para cumplir la amable solicitud del abad.

Je vais m'asseoir un moment, Raymond. Nous avons une petite conversation à faire.

Toma un taburete y, con toda la calma del mundo, se acomoda a un costado de la piedra. Apunta a otro y te invita a ponerte junto a él, mientras lo haces sigue sonriendo de oreja a oreja. Es un gesto de maravillosa satisfacción y alegría, más intenso que su cordialidad habitual. Sus ojos tienen un brillo de asombro y se le ve muy complacido.

Très bien, très bien.

Dice cuándo finalmente te sientas.

Así que te ha dado por enferntar a las fuerzas del mal por tu cuenta, ¿eh? Puedo observar las marcas del demonio todavía en tu piel, pero al mismo tiempo sé que has llevado a cabo el sagrado rito del exorcismo… ¡eres un prodigio!

Jamás lo has escuchado decir esas tres palabras en una sola frase, pero la exclamación te hace soprenderte inmediatamente. No lo está preguntando, lo afirma y con toda seguridad.

Lamentablemente para ti, el sendero que has escogido te llevará a mayores dilemas morales, todavía estás a tiempo para regresar. Podemos rezar por la paz y hacer un voto de secreto sobre este acontecimiento. Nunca deberías haber cometido tal osadía... pero de otro modo, ¿qué habría pasado con el resto del monasterio? Si decides avanzar, deberás estar preparado para desafíos aún más demandantes. Dites-moi, petit Raymond, mon Ramuntcho… qu'est-ce que tu vais décider?

¿Un sendero con mayores dilemas? ¿desafíos? Parece un pasaje a más conocimiento, incluso al que solamente accede el anciano abad. Te está invitando… ¿pero a qué? Sabes que se trata de una oportunidad única, jamás se repetirá. Quizás deberías quedarte con la tranquilidad de tus tareas y la lectura, pero la curiosidad es demasiado grande… ¡la sabiduría del padre Julien te será compartida! ¿cómo rechazar una oferta así?

Tu celo interior sabe que retroceder ahora sería un traspié a tus deseos de fabricar esa esencia definitiva. Tu fe te ha llevado hasta aquí y ha hecho que el mismísimo arcángel Gabril habite en tu corazón.

¿Qué harás con tu vida?

Autor: C0rinto, 13/May/2019, 22:11


Mi más profundo deseo es acercarme a dios. Poder trascender de este mundo habiendo hecho el bien, la voluntad del señor, habiendo puesto un alto, por muy pequeño que sea, a las fuerzas del mal, sin duda es una bendición para mi.

Suspiro, despuás de haber hablado con tanta premura. Tomo aire, me calmo un poco y recupero la postura, despues de tanta excitación.

Padre, he de confesar que no se me pasó por la cabeza en momento alguno que hubiese ocurrido con el resto de los hermanos de no haberme enfrentado al mal. Actué por instinto, simplemente no podía permitir semejante aberración en este lugar sagrado, nuestro lugar. Aunque una vez en el acto tuve mucho miedo, mi determinación nunca flaqueó.

Si la senda del bien, la de proteger al prójimo y luchar contra las fuerzas del mal, es el camino que se me presenta, sin duda será el que tomaré.

Miro al padre Julien con determinación, casi como enfadado. Luego, asiento la cabeza con mirada de aceptación.

Si postrarse al servicio del bien es un sendero con mayores dilemas, con gusto los abrazaré, y dedicaré todo mi ser para resolverlos.

Asiento con la cabeza, mientras acerco mis manos a las del padre Julien.

Así pues, me someto a sus enseñanzas, padre. Que ellas me ayuden en mi futura labor como herramienta divina para ejercer el castigo contra los infieles y la corrupción de las fuerzas del mal; en este mundo… y en el siguiente.

Acto seguido, me postro frente al padre Julien, en señal de humildad.

Confío en que, sea cual fuere su veredicto, lo adjudicará con justicia y sabiduría.

Autor: DeltaPi, 16/May/2019, 05:24


Qu'est-ce que tu fais, debile? La prosternación es un acto que solamente se hace frente a la presencia divina. Yo soy tan humano como tú, Ramuntcho.

Te hace levantarte muy rápidamente, apenas notas que pase un segundo hasta volver a estar de pie.

Por el momento, necesito que tomes el paño con agua bendita y envuelvas la piedra. Haremos una pequeña caminata aprovechando la frescura de la mañana, recogeremos algunas frutas por el camino.

Apenas te da tiempo para reaccionar y ya apoya su bastón para dirigirse hacia la puerta.

Autor: C0rinto, 27/May/2019, 10:27


Vacío mi mente y me mentalizo para trabajar.

Es más fácil cuando no has de pensar y te limitas a seguir los mandatos de otra persona.

Huh, irónico…

Suspiro mientras se me dibuja media sonrisa en el rostro y pienso genéricamente en la el concepto del cristianismo.

Hago lo que se me ha ordenado. Envuelvo cuidadosamente la piedra en unos paños de lino que, previamente he empapado en el cuenco con agua bendita. Aplico varias capas, de manera similar al proceso de embalsamar egipcio, esta vez claro, sin el engrudo y los aceites usuales de tal ceremonia, o sin extraerle los órganos a la piedra.

Jejejejeje…

Me río infantilmente mientras pienso en mis tonterías. Julien me mira con una mirada picaresca. No hace falta decir algo, solamente con esa mirada ha bastado para darme cuenta que, aunque acabo de ver de cerca la muerte, ya estoy recompuesto… y, como de costumbre, me hallo distraído en mis pensamientos; los cuáles a veces llegan a ser un tanto pueriles.

Tomo un poco de agua bendita en un frasco y lo guardo en el hábito, por si llegare a hacer falta en el viaje humedecer nuevamente las envolturas.

Pongo la piedra sobre una manta y la envuelvo como un petate, y lanzo la pregunta a Julien.

¿La llevamos así o quiere que la ponga en un cofre?

Julien ya sale por la puerta. Hace un quejido herrumbroso de viejo mientras me ignora.

Supongo que un cofre llamaría demasiado la atención… hmm, bueno, petate será.

Hago un nudo en la punta de la manta apetatada con una cuerda y me lo enrollo en el brazo, maltapando todo el asunto con el hábito. Me dispongo para la entrada del monasterio cuando, al pasar por el patio, veo como se ha nublado el cielo.

¡Oh vaya, qué extraño!

Digo en tono medio mientras contemplo el cambio repentino del día.

De tan esplendido amanecer a este cielo negruzco… Sniff sniff. Con ese olor a lluvia, que extraño me parece todo esto…

Es como si, como si, como si algún mal superior viene a haber notado la derrota del fantasma de la piedra y se está asomándose al mundo para mirar. Tengo un mal presentimiento.

Reanudo mi camino mientras me sumo en mis pensamientos. Es entonces cuando veo a Julien junto al portón, que está ya a medio abrir. En este momento, corre un aire frío que trae algunas hojas secas que se me revuelven en los pies, entonces alzo la vista y veo que…

Autor: DeltaPi, 30/May/2019, 00:04


Las nubes dejan caer las primeras gotas y observas como el abad se mantiene inmutable haciéndote un gesto para que te des prisa.

Nous n'avons pas toute la matinée, Ramuntcho.

Otra vez escuchas el diminutivo de tu nombre con el claro mensaje habitual que te invita a dejar de jugar y concentrarte. Muy habitual en circunstancias en que el padre Julien está a solas contigo en alguna tarea específica.

Sientes siempre el flujo de sabiduría al compartir estos momentos con él, tu fe se reactiva y el celo te mantiene avanzando.

Ya has cruzado el portón y lo cierras tras de ti, solamente para darte cuenta que el anciano sacerdote te sigue llevando varios pasos de ventaja cuando se interna en el sendero del bosque que lleva a la laguna de las ocas.

Nunca te han gustado esas avecillas, pero el buen abad parece tenerles mucho cariño. Allí están.
Imagen Te asombras al notar que justo sobre ellos, hay un claro entre las nubes. Los tenues rayos del Sol les iluminan suavemente.

Autor: C0rinto, 30/May/2019, 15:01


Practico un silencio absoluto mientras intento fijarme en todo detalle. Siempre que el abad Julien ha tenido a bien darme alguna lección, hasta el más pequeño detalle no parece ocurrir por casualidad. Tras las ultimas eventualidades que ha sufrido mi persona, me cuestiono, en este punto, que es real y que no lo es.

¿Sería entonces cierto que todos esos testimonios y cuentos de monstruos no son solamente para asustar a los niños? ¿Acaso siempre hemos estado rodeados de semejantes criaturas?

He creído que todo la injusticia de este mundo se debía solamente a personas corrompidas por el enemigo, pecadoras, herejes, realmente… realmente existe el mal en sí mismo, no son solamente personas poseídas…

Se me eriza todo el vello de la espalda cual gato rabioso, noto el cosquilleo desde las posaderas hasta la nuca. Me sacudo bruscamente haciendo un leve ruido con la boca. El abad vuelve la cabeza para lanzarme una mirada muy particular; una mirada ya conocida para mí que, si es capaz expresar algo, me entregaría el mismo mensaje de siempre.

Accorde attention, Ramuntcho!

Continuamos caminando junto a la laguna, la cual parece, bajo esta iluminación… un cuadro hecho por el pintor de la corte, con unos colores muy cálidos; rodeado de tonos grises azulados, provenientes de la penumbra del bosque, no tan afortunada de recibir remejante regalo del cielo.

Quoi qu'il en soit, où on va?

Autor: DeltaPi, 30/May/2019, 22:07


Nous sommes toujours en train d'y aller, Raymond. Le voyage ne peut pas terminer avant d'y arriver.

El padre Julien sonríe, mientras saca de su pequeño morral algunas semillas de girasol que lanza al borde de la laguna. Las mismas tres ocas que acaban de pasar frente a ustedes, giran rápidamente y se acercan a picotear el alimento tan amablemente servido.

¿Qué te parecen estas maravillosas avecillas? Deliciosos huevos, mejor carne y excelente paté.

Hace una pausa para lanzar otro poco más antes de cerrar el contendor y guardarlo.

Bien, ellas ya tienen el estómago lleno. Yo recién he desayunado, pero tú estás haciendo un horrible concierto con tu estómago. Divagas más con hambre que sin ella.

Se acerca a un manzano y golpea la corteza con su bastón, 3 deliciosas frutas de color rojo carmesí brillante caen en la superficie del agua.

Muy bien, me parece que con eso debería bastarte por el momento. A menos que quieras pescar algo, debo haber dejado una caña por aquí.

Camina hacia unos juntos intentando encontrarla. Sabes que la lección ya está en curso, desde el momento que te ha hecho la primera pregunta después de haber alimentado a las ocas. Mas vale que encuentres una buena respuesta y que las preguntas que te gustaría hacer las dejes para el final… tantas veces has intentado lo mismo, sin mucho éxito. El abad siempre te ha invitado a buscar tus propias respuestas, pero tu carácter impetuoso siempre te ha jugado en contra.

Autor: C0rinto, 31/May/2019, 11:16


Preocuparos no debéis, padre Julien.

Interrumpo su busqueda de la caña de pescar.

Maravillosas aves son, sí, y sería una pena privar esta charca de tal maravilla, por mero capricho u antojo. Lo cierto es que ahora mismo parece que lleve al mismísimo cerberos en las tripas; pero mi hambre no debe detenernos, hemos iniciado un viaje y tenemos un destino que alcanzar.

Tomo una pequeña pausa y aprovecho para mirar alrededor. Tras una rápida ojeada, me vuelvo para Julien y continuo.

He estado al borde de la muerte y, tras presenciar la mismísima revelación que me ha salvado; he iniciado mi propia búsqueda de la verdad y junto a mis hermanos de cristiandad…

Me mantengo mirando a ambos.

Espero poder iniciar mi aprendizaje en la lucha contra el mal, pues sí en mí mano estuviere; gustosamente sacrificaré mi gaznate para que ningun otro hermano, hermana o fiel seguidor de nuestro señor, tuviere que pasar por la misma situación en la que me he visto envuelto antes.

Entonces levanto el mentón y con mirada decidida me resuelvo.

No, mi señor Julien; no dejaré que mi hambre sea excusa para retrasar semejante misión, búsqueda, propósito.

Dibujo una tenue sonrisa y digo, en un tono más calmado.

Muy cierto es, que sería toda una descortesía rechazar lo que bien ha tenido en brindarnos. Le ayudaré a buscar la caña, y así, podremos pescar esas manzanas y quizás; esas maravillosas aves y esos tímidos peces, puedan probar los propios frutos de esta cálida y mágica charca en la que habitan.

Autor: DeltaPi, 01/Jun/2019, 00:41


Aparentemente sin haberte puesto mucha atención, el abad saca una caña rota de entre los matorrales.

¡Oh, vaya! Qué malahora para este imprevisto.

Te la lanza, por lo que sabes que te ha escuchado claramente y te desafía a repararla. Camina un par de pasos hasta una roca y se sienta sobre ella, justo mirando al sendero que continúa hacia el interior del sombrío bosque.

Solamente ha sido una falsa alarma.

Dice mirando hacia las nubes que son disipadas suavamente por el viento.

Una pequeña llovizna nada más... ¿cómo vas con eso?

Te observa todavía con cara de buscar una solución al embrollo de la caña.

Me entristecería mucho pensar que te has rendido.

Autor: C0rinto, 10/Jun/2019, 11:13


Frunzo el ceño mientras resoplo.

Prfffff.

Me soplo la cara poniendo la boca como un cucharón, para refrescarme. Por alguna extraña razón, me suda la frente demasiado.

No le basta con ignorar lo que he dicho, mi argumento salido de lo más humilde de mi pecho, ¡ignorado! Cuál campesino que ignora los escritos, producto de su analfabetismo… Y para colmo, ¡¡¡la caña está partida por la mitad!!! No podía estar rota por la punta o por el carrete, nooo… claro que no… un momento, ¿y el carrete? ¿? ¡¿No tiene carrete?! Por Dios, ¿pero que es ésto?

Ffffshhhhhh… Calma, Raymond, calma.

Resoplo denuevo cual niño enojado porque sus padres no le hacen caso.

No mi señor, no me he rendido.

Le digo en voz alta a Julien para llamar su atención.

La caña está rota por la mitad, con lo cual su reparación será dificil, además de que limitará su movimiento y flexibilidad, pero no es imposible. No se comportará como lo hubiese hecho antes de romperse pero, servirá… Si es que realmente esto fue una caña, en algún momento de su historia…

Le miro con cara de incertidumbre.

Lamentablemente no dispongo de los medios necesarios aquí para dicha reparación.

Sonrío haciendo un gesto de disculpa. Aunque, sea cual fuere el camino que nos esperará delante.

Si quiere, le puedo ir contando como repararemos la caña. Vuelvo a sonreír.

¡Ya puede ser la caña del mismísimo San Mateo!

Autor: DeltaPi, 11/Jun/2019, 00:24


El abad con mucha calma, saca un trozo de papel de lija de su pequeño morral. Se acerca a tomar la caña de pescar.

Un poco de ingenio siempre podrá resolver los problemas, por muy complejos que parecieren.

Lija suavemente el punto más alto del trozo inferior para darle forma de cono. Luego, hace lo mismo, con el trozo superior para ahuecarlo en el contorno del cono. Se levanta y se inclina un poco para toma algo de arcilla del borde de la laguna. Cubre con una pequeña capa el cono y lo inserta suavamente contra el hueco.

Voilà! Comme si elle fusse nouvelle.

Te la regresa, lanzándola nuevamente.

Pescaremos al regreso.
Imagen Avanza tranquilamente hacia el sendero, internándose en el bosque sin esperarte.

Autor: C0rinto, 13/Jun/2019, 14:22


Intento atrapar la caña en el aire con la mano libre y al volver la vista sobre Julien, ya se había adelantado un buen tramo en el sendero. Apresuro el paso mientras sujeto malamente la caña y la piedra envuelta.

A medida que nos vamos adentrando en el bosque, percibo algo con mi nariz, un cambio de olores, de ambiente… noto el aire distinto. Es cuando lo huelo con claridad… - sniff sniff - tomo una buena aspirada de aire con la nariz - Esto huele a… - acerco uno extremo de la caña a mi cara y la huelo - Hmm, no es la misma madera, que interesante. ¿Quizá la arcilla esté enturbiando el olor de la madera? no, no puede ser, distingo perfectamente ambos olores… - Sigo caminando mientras intento alcanzar al abad.

- El camino es bastante liso - comento en tono medio. Observo los alrededores sin especial interés, el sendero es muy oscuro, quizá hasta tenebroso de no ser por la compañía de… - ¿Ahora que lo pienso, el maestro Julien lleva un buen rato callado? Desde que iniciamos el recorrido por el sendero. ¿Quizás sea un lugar importante para el? Quizás el bosque, o algo que habite en el, sea su maestro y le profesa el mismo respeto con el silencio y la atención absoluta, que el que le presto yo a él - Sonrío levemente mientras le miro - Tan anciano y a su vez tan lleno de energía… - Murmuro en voz baja.

Ahora que me fijo, es un poco extraño. No veo ni flores en el camino, ni aves, ni animalillos del bosque. El sendero está casi intacto, apenas hay piedrecillas, ni las típicas raices de arboles incómodas que se suelen encontrar y las cuales son la principal causa de tropiezos en el bosque. Además, ese reciente cambio de aires… es como si todo ser vivo le guarda respeto a este sendero, como si hasta el propio bosque lo guarda con recelo.

Vuelvo la mirada hacia Julien, intentando, de alguna manera, descifrar el enigma, como si algo oculto se encuentra en su arrugada nuca llena de pelos largos y canosos.

Autor: DeltaPi, 18/Jun/2019, 04:30


Apenas y alcanzas a divagar en cuatro canas locas, cuándo ya te hayas frente al maestro. Un amable gruta les acoge gentilmente.
Imagen Sientes un suave calorcillo en los pies y un delicioso aroma de rosas frescas. Tu nariz lo identifica claramente, pero ninguna de aquellas flores está a la vista. Inhalas un poco más y parece que el aliento de la estatua es aquél que huele tan maravillosamente.

Qu'est-ce qui s'est passé, Ramuntcho?

Otra vez el diminutivo. Probablemente otro desafío está en camino.

Belles roses, j'avoue.

El viejo abad apunta justo detrás de la toga. Ahora sí logras observar la fuente de la dulzura… engañados tus ojos por el contraluz. Verificas que están allí, tan blancas como el alabastro que se ha utiizado para esculpir la imagen sagrada. Sus pétalos, translúcidos como alas angelicales, están cubiertos por una fina capa de rocío que viene a inundar tu bulbo olfativo de una suave brisa humidificante.

Autor: C0rinto, 19/Jun/2019, 10:38


- C'est magnifique! - exclamo con asombro. - Comment est-ce possible? -

Miro asombrado a Julien, luego volteo la mirada sobre la estatua y las flores. Lanzo una poderosa olfateada, parece que va a entrarme el bosque entero por las cuevas de la nariz.

- ¡Ohh, síi!, cuantos olores, todos tan ricos, tan deliciosos… mmmm, ¡ahhh! - En tono orgásmico disfruto todos y cada uno de los aromas que siento.

- Rosas frescas, robles, laureles… hasta ese pequeño toque acido de algún animal en descomposicion en las cercanías. - Miro extasiado al cielo y doy varias vueltas, noto los rayos del sol golpeando mi cara, su calidez mezclada con el frío del sendero… siento como si el mismísimo Rafael me está abrazando.

Con mirada alegre, bajo de mi fantasía mental y me vuelvo a enfocar en el presente, en los pies que tengo sobre la tierra. Miro al abad, mientras se me humedecen los ojos. Hace tiempo ya que no me he dada semejante banquete olfativo, sin duda alguna un deleite para mis sentidos.

- Es una pena - Le digo a Julien, quien se mantiene con su mirada enigmática. - Si todas las criaturas de este mundo, las de dios y las del pecado, logran ser capaces disfrutar de semejante placer olorífico; no habría guerras, ni combates… - Suspiro -

Ahora que lo pienso, quizás por eso las criaturas del pecado son tan oscuras, tan frías, tan tristes y llenas de odio. Estoy convencido de ello, no nos odian, nos envidían por ser felices en el seno del señor. Y son desdichadas, por haber elegido servidumbre con el pecado y el mal.

Miro a Julien con convicción - Maestro, ¿cuándo empezamos? -

Autor: DeltaPi, 19/Jun/2019, 23:57


Estás en la gracia por tu nariz de olfato divino, mi buen Ramuntcho... ¿pensarías lo mismo sobre las criaturas malignas en caso que tu vida esté llena de opresión y dolor?

Te mira levantando una ceja.

¡Jamás te dejes engañar por las fuerzas del enemigo! Lucifer y su lengua bífida son capaces de hacer caer a la persona más incauta en sus redes. El camino fácil nunca lleva a la gloria, solamente la sabiduría y la profunda meditación nos acercan a la paz del alma. Al reposar ella, todas las gracias divinas podrán entrar a nuestro corazón. Abre la puerta a los pensamientos oscuros y un vendaval de falsas posibilidades inundará tu intestino.

Coge un balde que está apoyado en un fresno y te lo entrega, tu extasis aromático parece haberlo ocultado hasta ahora.

Ve por un poco de agua fresca para regar las flores. Hay un pequeño arroyo detrás de aquél sauce.
Imagen Tantas veces recorriendo el bosque, jamás habías visto la gruta... menos esta fuente cristalina. Te pones a divagar nuevamente cómo ha sido posible aquéllo, tal vez el viejo abad tenga razón y solamente en la paz del alma se podrá hallar la verdadera belleza celestial.

Autor: C0rinto, 01/Jul/2019, 12:05


Contemplo los alrededores con mirada curiosa. - ¿Cuántas veces habría recorrido estos bosques?, y… ¿cuántas veces se ha escapado a mi visión? Iincluso a mi olfato, este rincón tan peculiar. Me pregunto, de haber existido este sitio siempre y hayarse escondido aquí siempre… ¿cuántas cosas, lugares, personas, seres del otro mundo, me habré perdido, por no prestar atención? ¿o simplemente por mi ignorancia; y dar por sentado que no había nada más que ver que, un callejón lleno de barro, un perro ladrando al viento, un caballo desbocado?… -

Mientras revuelvo mi infusión de nuevos pensamientos, me dispongo con el balde al riachuelo para recoger un poco de agua fresca.

Entonces, mientras veo el agua cristalina entrar al balde, me pregunto - ¿Cuánto, de todo lo que vemos, olemos, tocamos, oímos… cuánto de todo eso es real? ¿Cómo es capaz Julien de "ver" tanto, en un estado normal, corriente, rutinario, del día a día? A mi me ha tomado toda la mañana entrar en este estado de meditación y concentración, lograr esta sinergia casi me cuesta la vida. En cambio, el abad está como si nada… - Sigo atiborrándome a preguntas, hasta darme cuenta que el balde está ya lleno del todo. Me levanto y lo saco del agua.

Autor: DeltaPi, 03/Jul/2019, 16:19


Te acercas a las rosas y, delicadamente, vas regándolas para sentir como sus aromas se intensifican aún más. Olores más brillantes, casi como un pequeño destello que observas de reojo en la imagen. Casi como una vigilante desde el mismísimo cielo, quizás también tu madre te esté observando ahora... a pesar de nunca haber tenido la oportunidad de compartir con ella.

Un breve instante de paz te inunda, tus pensamientos inquietos se desvanecen por unos segundos. Sin embargo, tan pronto como has terminado tu tarea, notas que el abad se ha acomodado junto al sauce. Parece dormir una tranquila siesta.

Es la primera vez que te ocurre algo así. El maestro Julien, vigoroso a pesar de sus años, jamás se ha mostrado con algún tipo de argumento en favor del sueño diurno. Estás atrapado entre dos aguas, quizás está en las puertas de la muerte a su modo tranquilo o quizás te esté invitando a acompañarlo en este pequeño descanso.

¿Cómo saberlo?

Autor: C0rinto, 08/Jul/2019, 13:55


Al observar tal plano, media vida destella en mi mente. Entonces recuerdo el momento del espíritu y el ímpetu me puede - ¡¿Cómo puede uno relajarse en semejante situación?! ¡Calma Raymond! ¡cálmate! - Me digo en tono pertinente. Reflexiono sobre el asunto, dubitativo.

Bien, ayudemos un poco a la mente. Vuelvo a agarrar el balde y me dispongo al riachuelo. Otra vez, cojo agua y me dispongo a volver a regar las flores. Al hacerlo, otra vez noto ese aroma tan relajante que había sentido la primera vez. - ¡Ahhhh sehhh, éso es! - En un suspiro, destenso mis hombros con un gesto articulado y cierro los ojos. Me mojo los dedos con un poco de agua y me humedezco los párpados. El agua está fría, ayuda a relajarme.

Creo que Julien intenta enseñarme algo, quizás intente decirme que para todo hay un momento: para comer una manzana, para regar las flores, para enfrentar a los espiritus malignos, y para descansar. Quiero decir, hasta nuestro señor, al séptimo día de la creación, se sentó a descansar. Quizás deba hacer lo mismo yo - Miro a mi alrededor y vuelvo a suspirar.

Vamos Raymond, este secreto jardín no hace otra cosa que invitarte a echar una siesta. Creo que esta vez, sucumbiré a la tentación.

Zzzz…

Autor: DeltaPi, 09/Jul/2019, 16:57


Te sumes en un sueño placentero y reparador, zambullido en los derroteros del mundo onírico. Tus inquietudes se han desvanecido y te dejas llevar por el juego.

De pronto una manzana cae directo en tu cabeza, justo cuando estás pasando bajo un árbol de limones. Muy extraño.

Ahora sientes el golpe de una pera, bajo un árbol de naranjas.

La realidad te sacude, para ti han pasado varias horas. Abres los ojos y ves al abad parado frente a ti.

Allons-y! Dix minutes de repose devraient d'avoir été suffisants.

Rapidamente toma un sendero que está por detrás de la gruta.

Autor: C0rinto, 15/Jul/2019, 13:33


¡Qué sueño más extraño!

Pienso un momento. Luego, me resulta imposible evitar lanzar una exclamación mientras me palpo la frente.

- ¡Ay! - me toco y me duele.

Miro a Julien con su baston andando por el sendero.

Ya sabía yo que más que manzana o pera… era esa bastonera…

Me resigno y me dispongo a seguir a Julien.

Autor: DeltaPi, 16/Jul/2019, 23:28


En lo que te demoras en recuperar el equilibrio, recomponerte y avanzar; se hace necesario trotar un poco para alcanzar al abad. Observas que abre la puertecilla de una casita que parece ser una vieja cava, tu nariz se inunda de los aromas del mosto y de las variedades de vinos que deben estar en proceso de fermentacion allá abajo.

Cuando miras de nuevo, notas que ya ha desaparecido tras ella.
[/justify] Imagen Tan pronto han surgido, dichos olores se desvanecen. Sin duda está muy bien construído este refugio, para mantener todos aquellos dulces efluvios en el interior… de otro modo, las alimañas del bosque estarían dándose un festín en este mismo instante luego de haber seguido el camino indicado por el perfume.

Miras a tu alrededor y solamente sientes la brisa en tus cabellos. Fresca y amable, pero hay poco tiempo para disfrutarla… después de la siesta, seguramente Julien está pensando que te has dejado llevar por la pereza dado que sigues parado allí en lugar de mantener su ritmo.

¿Entrar o esperar que salga? Una duda más te invade.

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