L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

Desde la pureza del alma hacia la consagración inquisitorial
HERALDO HISTORIADOR (Baudelaire)

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#101

Mensaje por Baudelaire » 24 Sep 2020, 13:25

La brisa vuelve a soplar, algo más fuerte. La cuna, oscila con mayor amplitud, como manos de aire que la mecen. Las sábanas se levantan y los pelos de rata vuelan por los aires pegándose a tu nariz, por reflejo estornudas. Al volver a mirar, contemplas que hay un pequeño cascabel en el fondo de la estructura. Lo tomas y lo hueles, dos aromas te llegan: primero, a leche que tu madre debe haberte alcanzado a dar antes de morir; y, después a restos de virutas, porque la fabricación debe haber estado a cargo de tu padre.

Te estremeces con esta extraña respuesta que te dan, pero lo consideras una hermosa señal: llegan a ti a través de tu sentido más agudo. Es el mejor regalo que te han dejado, tu mayor talento y una gran oportunidad para agradecerles sería lograr que aquel sueño termine por hacerse realidad. Agitas el cascabel y tu memoria auditiva te hace remontarte a la primera vez que lo hiciste, ese último recuerdo de haber tenido el instrumento musical en tus manos… antes que te llevaran al monasterio, para continuar tu vida como un sobreviviente.

¿Por qué la peste fue incapaz de hacerte mella? La gente más joven y la gente de mayor edad, como tú y tus progenitores, deberían haber muerto. Sin embargo, seguiste respirando lo suficiente como para ser encontrado.

¿Por qué? Algo hay de especial en ti y cualquier tipo de torpeza que pueda afectarte será irrelevante, la perfumería es tu próximo camino. Aquél que significará que el sacrificio de la leche y las manos llenas de callos por el trabajo del tallado no habrán sido en en vano.

Levantas la vista y sigues mirando alrededor, algunas ratas se escabullen entre las sombras. Casi como burlándose de ti pero, al mismo tiempo, como reconociendo alguna pureza insospechada que ha impedido que su mordida te haya afectado. Una pureza que muestra como la providencia de los cielos sigue obrando milagros a través de ti.

Honra a tu madre y a tu padre, deja el orgullo atrás, acepta con humildad lo que el destino te deparará.

Una voz que resuena en tu cabeza. Una conclusión dictada por el altísimo en tu alma. Lo único que podría hacerte caer es la ceguera a los errores causada por el orgullo.

Raymond (Guardiana)
Perfumista parisino

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#102

Mensaje por Guardiana » 04 Oct 2020, 22:36

Sintiéndome satisfecho con lo que he encontrado, me dispongo a observar con detenimiento alrededor en el caso de que haya algún dibujo u otra cosa sobre mi madre… ¿Quieres saber si era morena o no, Raymond?... Me gustaría saber si me parezco mucho a ella o no… Y mientras miro a las ratas, no acabo de imaginarse ni de hacerme a la idea de lo mal que lo tuvo que pasar ella durante el embarazo y más después de mi nacimiento. Es cuando en ese pensamiento, que de manera inconsciente tengo el cascabel encerrado en mi puño y el puño, a la altura de mi más preciado corazón.

Si no encuentro algo más, acabaré saliendo de la casa para dirigirme a la preparación de la misa de vísperas… y así llegar a tiempo de hacer miel, para así compartir un gran desayuno…

HERALDO HISTORIADOR (Baudelaire)

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#103

Mensaje por Baudelaire » 05 Oct 2020, 00:00

El rastro del aroma de las ratas guía tu nariz hacia un pequeño orificio en un costado de la cuna, justo un poco más allá hay una raída manta que tienen una pequeña convexidad… cubre algún bulto. Lo levantas con tu mano libre y sin soltar el cascabel. Allí abajo hay un relicario con un pendiente ovalado, está abierto y boca abajo. Lo giras y descubres que está completamente libre de polvo.

'La providencia ha protegido tu historia, Raymond.

Otra vez la voz en tu cabeza, pero allí dentro hay dos pequeños retratos pintados en acuarela. Bastante carcomidos por el tiempo, aún conservan las siluetas de tu padre y de tu madre. Allí están mirándote, tu mente completa las sonrisas que tenían al haber posado. Lucen, aparentemente, jóvenes… sabes que naciste muy tarde en sus vidas y que su sacrificio te ha dado la tuya.

Una de las ratas regresa con un objeto en su boca, lo deja caer junto a tu pie izquierdo: un trozo de cerámica. Quizás de un plato roto, mientras otra más trae otro obsequio: una aguja de hueso para tejer redes. Tan rápido como han venido, aquellas portadoras de la peste, se han marchado ya.

La brisa vuelve a soplar y te das cuenta de tu estupor. Tiemblas por un momento y recuperas todo para guardarlo entre tus ropas, siempre con el cascabel sobre tu pecho. Tu corazón te invita a marcharte, podrías pasar días enteras buscando en el antro de los roedores buscando más recuerdos, pero el presente es ahora. El regalo que recibes de tener la oportunidad de estar en la misa de Notre Dame es ahora. En algún momento podrás volver a este lugar, ya sabes que nadie entrará… menos habiendo ratas que podrían contagiar a cualquier, menos a ti. De algún modo, la peste que ha matado a tu familia ha permitido que se conserve este santuario de tus recuerdos.

Vuelves a cruzar por el espacio que lleva al exterior y respiras nuevamente el aire fresco de la calle. Los olores ya están grabados en tu alma, solamente deberás seguir tu nariz cuándo habrá llegado tu nueva visita a París. Será imposible perderte cuándo aquél momento se hará realidad… por ahora, es necesario regresar.

Raymond (Guardiana)
Perfumista parisino

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#104

Mensaje por Guardiana » 14 Oct 2020, 15:42

Una vez estoy fuera, respirando aire fresco y limpio; me siento agradecido, escuchado y amado. Para mí es suficiente recompensa.

Una vez ha llegado a la Catedral de Notre Dame, me gusta ver como se están realizando los preparativos. Localiza al arzobispo y le comenta lo muy agradecido que me siente de haber ido a aquella casa, aún sintiéndose no preparado para ese menester. Me alegro haber tenido la fuerza de voluntad necesaria.

Se me ocurre para las misas, crear algún perfume para dar un poco de frescura al espacio principal de la catedral.

Me dirijo al arzobispo y le digo - Un lugar tan histórico e importante, necesita sus propios perfumes de sala, incluso cuando los fieles vengan a rezar…
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HERALDO HISTORIADOR (Baudelaire)

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#105

Mensaje por Baudelaire » 14 Oct 2020, 17:18

Al escuchar tu sugerencia, Renaud pestañea levemente y luego te sonríe demostrando que es una idea ingeniosa.

Podría manifestarte que tenemos poco tiempo y que me gustaría saber más detalles de la visita que hiciste a tu infancia… pero me imagino que ello haría que lo utilices en algo que podrías contarme después. Si consiguieres preparar algún aceite o un ungüento aromático para aplicar a los lugares que consideres importantes, con gusto veré que sean impregnados por mis monaguillos.

El corazón te late deprisa, pues notas que el arzobispo está depositando sobre ti toda su confianza. Incluso, asume que eres capaz de tener todo listo muy rápidamente para evitar cualquier retraso. Será, además, una oportunidad de probar tu equipo. Asientes y das gracias antes de salir corriendo, tropezándote con varias bancas y candelabros. La providencia se asegura que nada sea dañado por tu torpeza, pero tienes que ignorar el dolor.

Allá en el espacio en que estaba la carreta vas montando tus materiales como puedes. Un grupo de monaguillos se para a contemplar tu trabajo, son 4 y guardan respetuoso silencio mirándose entre sí, de modo que evitan interrumpirte. Tan concentrado estás que apenas alcanzas a verles de reojo, pero seguro tienen cosas más importantes que hacer en la catedral.

Dudan si ofrecerte ayuda o volver a sus tareas, pero lo que fuere que decidirán… en ningún caso deberá hacer más lento el montaje.

Raymond (Guardiana)
Perfumista parisino

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#106

Mensaje por Guardiana » 29 Oct 2020, 22:38

Mientras voy preparando las cosas en la carreta, utensilio arriba, utensilio abajo… me quedo tan concentrado en mis quehaceres, que al girarme paso por alto que uno de los monaguillos esta detrás y sin quererlo ni deberlo, le doy sin querer con una cazuela pequeña en el hombro.

Oh mon dieu!, perdóname, tan concentrado que estaba no he reparado en sus presencias. No se queden ahí, ayúdenme si así lo desean. Digo mientras estoy intentando quitar hierro al asunto de la gran torpeza que acabo de tener…

Le reparto a uno de los monaguillos, un bote de vidrio alargado para poner el alcohol, cuando en un mortero pongo unas flores de lavanda y melisa. La lavanda para dar frescura, la melisa para calmar y relajar los ánimos. Y al otro se lo entrego pidiéndole que las chafe hasta sacar un buen liquido. Y al siguiente monaguillo le comento que si quiere poner una cacerola chiquita al fuego con el agua y hacer que hierba hasta su ebullición. Después se le ha de introducir el alcohol y ha de estar 20 minutos al fuego mínimo.

Inmediatamente saco el alambique y varios frasquitos para quedarme mirando la escena y a los monaguillos. Espero que lo hayas explicado bien, Raymond.
¿Como se llaman ustedes? Si me permiten la osadía, señores.
Y lo hago sacando su mejor sonrisa como si nada ha sucedido…

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HERALDO HISTORIADOR (Baudelaire)

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#107

Mensaje por Baudelaire » 30 Oct 2020, 03:25

El primero se presenta como Philippe, al que te ha recibido el bote de vidrio alargado. El segundo, que se pone a machacar las flores, es Lucien. Finalmente, el tercero, que está calentando el agua, se hace llamar Lorent. Aparentemente, ya estaban avisados de tu potencial torpeza y saben que el golpe ha sido un simple accidente… porque deciden mencionar sus nombres y seguir tus instrucciones.

Un cuarto, más tímido e incluso menor que tú se ha quedado detrás de la carreta mientras observa los demás objetos que quedan allí.

Je ss… ss… sui… sui… je suis Arm… armm… armamama. Je suis Armand.

Sigue curioseando y, de algún modo, atrae tu atención. Te ves, por unos segundos, a ti mismo cuándo recién habías llegado al monasterio. Querías tomar todo y… claro, todo se te caía o te metías en un lugar indebido. Te sigues preguntando como el abad ha tenido tanta paciencia contigo… ¡claro, eres un prodigo y demasiado humilde para reconocerlo!

¿Estáis preparando algo para comer, monsieur Raymond? Harían falta unas papas y un poco de pimienta.

Raymond (Guardiana)
Perfumista parisino

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#108

Mensaje por Guardiana » 01 Nov 2020, 20:43

Bien satisfecho debes sentirte, Raymond.y Voy dando vueltas a la carreta y examinándolo todo. Me encanta lo bien que lo están haciendo, son unos ayudantes de lo mas útiles; y mientras me habla Armand, no puedo creer lo que está diciendo. ¿Unas papas? ¿pimienta?

No mi querido Armand, me temo que no es nada de comer ni lo que estamos preparando es comestible, estamos preparando es un perfume para ambientar la sala de confesiones de los fieles que vienen a rezar. Pero si quieres ayudar, puedes ayudarme cuando este todo.

Ahora paso por al lado de sus compañeros monaguillos y les doy más instrucciones.

Phillipe, ahora que está bullendo la cacerola chiquita con agua de Lorent, has de introducir el alcohol. Mientras que tú, Lorent, remueves con una cucharita de madera y así lo dejamos bullendo unos 10 minutos hasta que se evapore un poco el alcohol… así se asimilará bien. Pasados este tiempo, Lucien, has de introducir el agüita que hayan soltado la lavanda y la melisa en la cacerola chiquita esperando unos cinco minutos antes de llevar toda la mezcla finalmente al alambique para su condensación. ¿Alguna duda?

Raymond, deberías sentirte esperanzado de que hayan entendido todo el proceso. Observo detenidamente como concluye todo.

HERALDO HISTORIADOR (Baudelaire)

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#109

Mensaje por Baudelaire » 01 Nov 2020, 23:36

Tu equipo de asistentes se coordinan magníficamente, obtienes la preparación final muy concentrada en tus frascos. Aprovechando su entusiasmo, les guías hasta la capilla para comenzar el proceso de aromatización. Cargas los aspersores y los distribuyes entre ellos. Explicas el funcionamiento del pulverizador y la cantidad que deben utilizar. Así, entre la media hora junto a la carreta y 10 minutos en este procedimiento, la hora se pasa volando.

Ha sido un gran trabajo y todo pasa muy rápido, ya está llegando la gente para el servicio religioso. Te ubicas junto a los monaguillos para agradecerles, a coro se despiden para ir montando lo que falta.

¡Qué el todopoderoso bendiga vuestro talento!

Sonríen y al girarte, te topas de súbito con el arzobispo. Casi le pasas por encima, pero él ya ha aprendido y con un suave giro de su cintura queda a un costado de tu paso.

Huele maravilloso, Raymond. Me parece que te irá muy bien en tu examen de perfumista.

Alguien de entre la concurrencia, ubicado muy cerca de ustedes, parece escuchar la conversación. Se acerca con cordialidad y les saluda.

Bonsoir, archevêque. Bonsoir, monsieur.

Observas que va muy bien vestido, por nada en su atuendo es realmente ostentoso. Un traje sobrio y adecuado para la catedral.

Ça va, monsieur? Je vous présente à Raymond Duval. Il est venu depuis l'abbaye de Saint Théodose.

El hombre te sonríe.

Gusto en conoceros, Raymond. Soy el secretario del gremio de perfumistas. Entiendo que estáis citado para vuestro examen de ingreso. Dejadme indicaros que Phillipe, Lucien, Lorent y Armand son aprendices. Exactamente, muchacho, no son monaguillos. Felicidades, habéis sido aceptado… vuestra magnífica aromatización es digna de una calificación Summa cum laude.

El arzobispo te queda mirando. Es evidente que ha sido parte de esta puesta en escena. Todo estaba preparado para que probaras tus técnicas sin saber que, en realidad, estabas en proceso de ser evaluado.

Raymond (Guardiana)
Perfumista parisino

Re: L'enquête vers l'Art Sacré: la voix du divine dans le cœur

#110

Mensaje por Guardiana » 07 Nov 2020, 22:40

En ese instante me quedo anonado si saber que decir, lo primero que piensa es Con razón, se reían... Un poco aturdido y abochornado, le sonrío al secretario del Gremio de perfumistas y le doy la mano con mucho gusto, mientras sonrío de una manera modesta comento…

Estoy muy agradecido, señor, de haber sido aceptado; aunque me siento un poco acalorado, pues como no he sido informado de ello. Ni siquiera me imaginaba que estaba siendo evaluado... Mientras hablo, le dirijo una mirada de soslayo al arzobispo Sin dejar de sonreír y sin darme cuenta que estoy estrechando la mano un poco más fuerte de lo normal.

Estoy tan emocionado… Oh, pardon! la mano… ¿se quedará para olfatear mi perfume o ya lo huele en el ambiente? Me descubro haciendo esta pregunta para así romper el hielo…

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