"Countdown" 7

Avatar de Usuario
Voivoda
Fundador
Fundador
Mensajes: 7637
Registrado: 13 Jul 2019, 17:50
Ubicación: Madrid
Mensajes miarroba: 27.018
Antigüedad: 7 de Agosto de 2004
Contactar:

Re: "Countdown" 7

#31

Mensaje por Voivoda » 19 Nov 2025, 21:42

Imagen

Las calles desiertas de Brooklyn, un distrito mayor que Manhattan pero menos vigilado por la policía en estas noches, le provocaban a Montecristo una mezcla entre la amargura de la soledad y la esperanza de la supervivencia. El resquemor hacia Pagliacci y hacia la separación de la Coterie turbaba sus pensamientos, pero al final ese paseo en solitario por las calles le hacía reencontrarse con su viejo pasado policial.

Montecristo sí iba maldiciendo los años que dedicó a estar prácticamente encerrado en Hex y en sus peleas con Vigil. Había cerrado los ojos a la relación con otros miembros del Clan, prefiriendo en ocasiones callejear y sentirse aún parte de la seguridad de Nueva York que encerrarse en almacenes recónditos por donde se movían otros Tremere. Al menos aquel pasado bajo la protección de la Camarilla le había otorgado una cierta reputación intrínseca, solo por el hecho de estar bajo el paraguas de la Capilla de los Cinco Distritos.

Recordaba alguna reunión de aquella época en la que le habían presentado a otros miembros del Clan que, aunque residían en la zona, no estaban del todo sujetos a la ortodoxia de los Brujos de Manhattan. Eran tiempos de tanteo, de debates internos, previos a que todo saltara por los aires, incluida la monolítica lealtad dentro de la Pirámide. Recuerda en concreto a una Hechicera de origen nigeriano que había comentado, en un tono que Montecristo nunca supo si era en serio o en broma, que de haberse conocido en otro momento seguramente él habría acabado esposándola a ella como hacían "los policías de Nueva York".
No había vuelto a pensar en aquella Tremere, pero sí que recordaba que su territorio estaba en Brooklyn. Quizá no era del todo una casualidad que hubiera vuelto a su mente en ese momento.

El teléfono de Montecristo vibró. Por un momento deseó que fuera alguno de sus compañeros de Coterie, aunque su propio orgullo le llevó a esperar un buen rato antes de mirarlo. Al final le pudo la curiosidad y leyó el mensaje de Nyx.

"Estoy vivo. Estoy lejos de Coney Island. No puedo volver allí. Necesito saber dónde estáis."

En ese mensaje figuraba también Pagliacci como destinataria. Pero el Brujah le había mandado otro sólo a él.

"No fui capaz de salvarle. El policía. Quizá no fuera inocente pero tampoco merecía eso. No volverá a pasar."


Imagen

Nyx era consciente de que su aspecto podía llamar la atención, por lo que intentó aprovechar los espacios menos iluminados del andén, donde se movía bastante gente a pesar de ser ya de noche. Había una peculiar línea que separaba lo excéntrico que todo neoyorquino era capaz de normalizar de lo que podría disparar todas las alarmas. Ver a alguien con mal aspecto, hablando solo, incluso con alguna herida superficial, no se salía de lo que podía ser la rutina cotidiana de coger el suburbano. Pero alguien herido de más gravedad sí podría llamar demasiado la atención. Y había cámaras y agentes en algunas estaciones.

Por eso el Brujah se centró un momento, con la mano en el teléfono guardado en su bolsillo por si alguno de sus compañeros le indicaba dónde estaban. Esperaba que Montecristo hubiera logrado escabullirse, es a quien dejó en aquel almacén mientras Pagliacci jugaba sus cartas fuera.

Nyx dejó pasar un convoy e intentó pasar desapercibido en aquella estación de Bay Ridge Avenue. Echó mano de su formación y su memoria, de cuando aún era William Parker. Y lo sumó al conocimiento que había ido adquiriendo en los años en que se podía sobrevivir sin demasiadas complicaciones en la noche neoyorquina. Conocía bien la red de Metro, elemento fundamental para elegir un buen lugar en el que desarrollar un proyecto inmobiliario, pero sabía también que los Vástagos habían hecho algunos ajustes en función de sus intereses.

Había todo tipo de leyendas, rumores e historias para no dormir relacionadas con el Metro, muchas de las cuales se contaban a los Vástagos recién Abrazados para impresionarlos. Nyx tendía a no creérselas, pero había una a la que sí daba credibilidad aunque nunca la hubiera visto con sus ojos. Los vampiros neoyorquinos la llamaban V-Line. Una línea que utilizaba estaciones fuera de servicio, atajos para maquinaria de mantenimiento y trucos de ese estilo para permitir que los Vástagos se movieran por ella lejos de miradas indiscretas.

El Brujah se planteó dos posibilidades. Utilizar la línea normal hasta algún punto, quizá hacia donde estén sus compañeros si le contestan... o buscar esa línea alternativa en busca quizá de otras posibilidades.


Imagen

El espacio era acorde a lo que Pagliacci podía imaginar de un Vampiro como Adrian Shelby que, al igual que el resto de su familia, parecía anclado en un tiempo cronológico perdido ya un siglo en la historia. La Caitiff sintió en todo caso un considerable alivio al comprobar que la apelación a la hospitalidad había funcionado. Había cosas que no cambiaban en relación con aquel extraño Clan. Bueno, por lo que contaban, prácticamente nada cambiaba nunca en ese Clan, salvo su aspecto físico.

Adrian la invitó a sentarse en un sillón antiguo y desgastado de color rojizo en aquel despacho improvisado en un almacén de los muelles mientras hurgaba en un armario que parecía a punto de venirse abajo. Finalmente sacó una botella de whiskey en cuyo interior lo que había no era precisamente ese preciado licor, sino lo que evidentemente era sangre. Shelby sirvió una copa que también parecía tener un siglo y se la tendió a Pagliacci sin mediar palabra. Confiar o no era asunto de la Caitiff, el Tzimisce no iba a hacer esfuerzos por convencerla de nada.

El Vástago, que no se molesta en disimular su aspecto inquietante y pálido, evita parpadear o simular que respira, se sienta al otro lado de un escritorio repleto de objetos, en su mayoría antiguallas aparentemente inservibles en 2025, y fija su mirada de cadáver andante en Pagliacci.

- Soy todo oídos.


OFF: OFF: Nyx Ansia 4 + 4 Niveles de Salud superficiales (4/5).

Pagliacci, Ansia 3 si bebe + 1 Nivel de Salud FV

Montecristo, Ansia 2


@Jebediah_Gogorah, no he visto que tengas Influencia, pero he usado como recurso tu Estatus. No he llevado tu escena hasta el hotel por si acaso quieres tomar otra decisión.

Nyx mantiene su Humanidad y borra la Mácula. A todo esto más allá del color narrativo, recuerda que el personaje no tiene manera ahora mismo de saber dónde están Pagliacci y Montecristo hasta que le contesten si lo hacen.

Agus, me ha molado mucho la canción que has escogido, Kurt Cobain tiene una versión en el unplugged que hizo que es de mis canciones favoritas
Imagen

Avatar de Usuario
Pagliacci (Pagliacci)
Periodista

Re: "Countdown" 7

#32

Mensaje por Pagliacci » 20 Nov 2025, 22:41

https://youtu.be/6nlBKO1OM44?si=0I2Nvo2XqeUlt8N7


El ambiente tenía un sabor extraño, antiguo, a la periodista le recordaba a la consulta de un pediatra al que acudía de pequeña, un señor mayor que reciba a sus pacientes tras un escritorio macizo, las paredes de madera cubiertas de pesados manuales y, adornando una pared, una talla que mostraba al doctor como un héroe, forcejeando con la mismísima muerte para arrancarle de entre sus garras a un paciente. Valiente comparación de alguien que se limitaba a repartir jarabes para la tos.

-Gracias- dijo la vampira con sinceridad, mientras bebía del vaso, apurando hasta la última gota. Había llegado la hora de pactar con el diablo, faltaba ver el precio al que vendía su alma.

-Permítame repasar la información que es de dominio público: Los brujos están ocultos en la Universidad de Columbia, liderados por el Profesor Modi, marcan diferentes distritos, callejones y territorios con unos símbolos cuyo significado se me escapa. En los últimos meses, han estado capturando vástagos de sangre débil, a los que nadie ha echado de menos, quién sabe con qué propósito. Uno de ellos, mi hija.

La no muerta hizo una pausa, el regusto de la sangre se amargaba en su boca al pensar en las consecuencias de aquello a lo que estaba expuesta. Su preocupación nerviosa, con el paso de los días, se había tornado en la determinación taciturna de la madre de un hijo represaliado, arrojado a un océano, sin esperanzas de recuperarlo.

-Durante mis pesquisas he descubierto que los Tremere colaboran con un importante político, Adam Rand, que está metido hasta el cuello en su red de trata de personas. Lo habrán podido ver en la televisión, seguramente.

Una vez capturan a los crepusculares, los llevan hasta el instituto Zuckerman, donde Virgil Santos, experimenta con ellos o realiza algún tipo de macabro juego. Cuando se cansa de ellos, los pone a la venta como esclavos, como ganado o algo peor. Intercambian sus víctimas en Broad Channel con agentes del...


La pariah hizo una segunda pausa, había contado mucho, demasiado.

-Me gustaría recibir algo a cambio de todo esto: información, claro. Pero para confiar en ustedes necesito una cosa, saber que van a dejar en paz a David Anderson.

La Caitiff dejó que el silencio se asentara y aprovechó para servirse una segunda copia del oscuro licor.

Montecristo (Jebediah_Gogorah)
Investigador ocultista

Re: "Countdown" 7

#33

Mensaje por Jebediah_Gogorah » 22 Nov 2025, 01:29

El brujo encaró Brooklyn con los pasos cansados. Las noches pesaban y hasta creyó estar vivendo un deja vu entre aquellas calles de ladrillo rojo y escaleras de incendio. El móvil sonó y por un momento quiso ignorarlo. Pero la llama de la protección creció de nuevo en su interior y no se equivocaba al ver que se trataba de Nyx.

El remordimiento que demostraba el brujah reconociendo la muerte de un miembro de la familia azul, lo enterneció. Sabía lo que significaba para él y era una muestra clara de arrepentimiento, y de respeto hacia él. Por otro pequeño momento, sintió el vinculo de nuevo con ellos.

-<< Estoy en Brooklyn, buscando a algún otro miembro de mi clan. Añadiendo más respuestas a la ecuación. Si puedes acércarte, o dime donde estás y me pasaré luego. Tenemos que reagruparnos. ¿Estás herido, amigo mio? >>

Se le había venido a la cabeza, como el latir de un corazón delator, la música de los bongos. Los ritmos ancestrales de la cuna de la humanidad. La piel negra como la noche sin estrellas y el aroma a azmicle y húmedo sudor. Se movía como una pantera y hechizaba con su mirada. No recordaba su nombre, pero sabía que Brooklyn era su hogar. Por eso, el olor a marisma del Breukelen le traía ahora su recuerdo, casi su presencia. Se esforzó para intentar traer a su memoria algo más veraz que un pálpito. Una calle o una puerta, una marca tribal o una señal primigenia...

Nyx (DarkOsca)
Arquitecto

Re: "Countdown" 7

#34

Mensaje por DarkOsca » 22 Nov 2025, 10:16

El tren pasa a toda velocidad y el aire que arrastra me ayuda a aclarar la cabeza. Sigo entero. Más o menos.

Montecristo, he recibido tu mensaje. Gracias por responder.
Estoy lejos de Coney Island. El dron dejó de seguirme al cruzar Bay Ridge y me he mantenido entre sombras desde entonces. No puedo volver allí: es zona muerta.

Puedo moverme, pero no estoy para demasiadas alegrías. Necesito reagruparme cuanto antes. No podemos seguir dispersos por la ciudad o vamos a caer uno a uno.

Ahora mismo estoy en la estación de Bay Ridge Avenue, línea R. Puedo quedarme aquí un rato sin llamar la atención, pero no mucho. Demasiados ojos, demasiadas cámaras.

Si estás en Brooklyn podemos converger en un punto intermedio. Dime dónde estás exactamente y me acerco por la V-Line o por superficie, lo que sea más seguro.

Pagliacci sigue sin contestar a este mensaje. Espero que esté a salvo. En cuanto sepas algo, avisa.

Nuestro orden de prioridades es simple:
  • Reagruparnos.
  • Encontrar un refugio seguro para la próxima noche.
  • Entonces decidir el siguiente paso.


Estoy vivo. Herido, pero vivo. Y no pienso desperdiciar esa ventaja.


Avatar de Usuario
Voivoda
Fundador
Fundador
Mensajes: 7637
Registrado: 13 Jul 2019, 17:50
Ubicación: Madrid
Mensajes miarroba: 27.018
Antigüedad: 7 de Agosto de 2004
Contactar:

Re: "Countdown" 7

#35

Mensaje por Voivoda » 24 Nov 2025, 19:41

Imagen

Pagliacci sentía que hablar con aquel Vástago era como hablar con una estatua de mármol. No hacía el más mínimo gesto que acompañara a la conversación, lo que le hacía sentirse inevitablemente incómoda, como esa sensación llamada "valle inquietante" que genera la interacción con robots con apariencia humana. Shelby tenía una apariencia humana, pero nada en él le hacía parecerlo. Quizá por ello la Caitiff apuró la sangre de aquella polvorienta botella de whiskey. Al menos podía sentir cómo su ansiedad se calmaba ligeramente con el paso de la sangre por su esófago, la cual resonaba con una profunda sensación de nostalgia y melancolía que, dicho sea de paso, era bastante acorde con aquel lugar.

Adrian sólo movió ligerísimamente sus labios cuando Pagliacci dijo la palabra "hija". Probablemente algún tipo de interés por el concepto familiar con el que se ha relacionado siempre a su Clan. Sin ir más lejos, su Coterie no dejaban de formarla primos y hermanos.

- Aún necesitamos al señor Anderson.

La respuesta de Adrian Shelby carecía de emociones. Era un simple dato informativo, sin implicaciones. Un hecho irrefutable e innegociable. Pagliacci espera unos segundos, sin terminar de saber si Adrian iba a seguir hablando hasta que de nuevo mueve sus labios muertos.

- ¿Ha oído hablar de Michael Rand?

La pregunta de Adrian deja a Pagliacci despistada durante algunos segundos. ¿Un familiar de Adam? Francamente la periodista no se había molestado en indagar más en el árbol genealógico de aquel tipo con el que parecía que no iba a dejar de cruzarse nunca.

- Es un tipo al que le interesa especialmente la sangre de gente como su hija.

A la Caitiff aquellas palabras le cayeron como un jarro de agua fría mientras poco a poco todo iba tomando forma en su mente. El Tzimisce que tenía delante permanecía impertérrito antes de terminar su respuesta.

- Tenemos intereses comunes en Broad Channel, usted y nosotros. Quizá podamos ser socios.



Imagen

Nyx comprobó la dirección que le envió Montecristo. Cementerio Green-Wood. No dejaba de ser irónico que dos vampiros fueran a verse en la puerta de un cementerio, uno enorme, por cierto, de los mayores de toda la ciudad. Por suerte para el Brujah, estaba realmente muy cerca del lugar donde se encontraba, por lo que podía evitar las cámaras y la búsqueda de túneles escondidos por el Metro. Su conocimiento de las estructuras básicas de la red subterránea le permitieron buscar una manera de salir de la estación por un pasillo destinado a mantenimiento evitando así las miradas indiscretas.

Minutos después, Montecristo observó la silueta del Brujah acercándose hacia el lugar indicado. No tenía claro dónde podía encontrar a aquella Tremere de origen africano, aunque sí recordaba que en el seno de la Capilla de los Cinco Distritos se hablaba con desdén de que aquellos miembros del Clan dispuestos a rebelarse contra la jerarquía de la Pirámide "sobrevivían como animales en el bosque". Montecristo nunca había prestado especial atención a aquellas palabras, pero ahora ataba cabos. Si había algo parecido a un bosque en Brooklyn era el enorme Prospect Park. El cementerio de Green-Wood estaba muy cerca del parque y era un lugar intermedio en el que poder encontrarse con su compañero de Coterie.
Además, en cierto modo le hacía sentirse más relajado, en comunión con alguna especie de espiritualidad.

El Tremere sintió alivio al ver a Nyx, a pesar de que el aspecto del Brujah, sucio y desmejorado, no era precisamente el que acostumbraba a tener. Aunque su amargura por el silencio de Pagliacci no terminaba de desaparecer, al final sentir algún tipo de compañía, de amistad, le reconfortaba y le hacía mantener un lazo con la cordura. Quizá con su propia humanidad. Montecristo sintió de alguna manera que el trato con aquellos dos parias como había terminado siendo él era lo que le mantenía en ocasiones en sus cabales.

El silencio y la humedad llenaban la escena en la que los dos vampiros volvieron a encontrarse. Solos en medio de la madrugada, rodeados de tumbas que eran un recordatorio de su propia naturaleza.
Pero, a diferencia de quienes se pudren en ellas, aún capaces de caminar y tomar decisiones para seguir adelante.

OFF: Me tomo la libertad de aligerar el encuentro entre Montecristo y Nyx, si bien el intercambio de mensajes que pueda haber entre ambos podéis jugarlo si queréis para adelantar contenido.
Imagen

Montecristo (Jebediah_Gogorah)
Investigador ocultista

Re: "Countdown" 7

#36

Mensaje por Jebediah_Gogorah » 26 Nov 2025, 16:17

Al brujo no le sorprendió ver el aspecto desmejorado de Nyx. La huída había sido desesperada, sin guión, desde el punto más instintivo de la supervivencia. Aquello le recordaba el tik tak del reloj.

- Debemos asegurarnos un nuevo refugio - fueron sus cálidas palabras de bienvenida.

Casí podía sentir las vaporosas manos de los espiritus anclándose en sus tobillos, cuando paseaba por entre las tumbas. Se maldijo por no haber prestado más atención cuando tuvo la ocasión. Ahora solo podía hacer el suficiente "ruido" como para que la curiosidad hiciera asomar a la pantera. Encendió la linterna del móvil descifrando cada epitafio. Esperando que en cualquier momento, su mirada felina se cruzara en su camino.

Nyx (DarkOsca)
Arquitecto

Re: "Countdown" 7

#37

Mensaje por DarkOsca » 29 Nov 2025, 10:25

El Brujah se acercó a Montecristo con un movimiento cansado, el cuerpo aún rígido por el golpe, la ropa manchada de polvo, sangre seca y la humedad del metro. Pero sus ojos… sus ojos estaban claros. Cansados, sí. Dolidos también. Pero claros. Humanos.

Se detuvo a su lado, respirando aunque no lo necesitara, un gesto aprendido que le ayudaba a ordenar la mente. Miró las lápidas iluminadas por la linterna del Tremere, nombres borrados por el tiempo, vidas enteras reducidas a una frase grabada en piedra.

-Un refugio… sí. Pero antes… gracias por responder. No sabía si…

El frío del cementerio se le metió por la camisa rota. El silencio también. Un silencio que dolía y calmaba al mismo tiempo.

-Estoy entero

Mintió con la convicción de quien no quiere preocupar.

-He tenido noches mejores. Pero sigo aquí. Y eso ya es más de lo que esperaba hace una hora.

Clavó la mirada en Montecristo. No era la mirada incendiada de su Bestia, sino la de un compañero, de un igual.

-Siento lo del policía. No debería haber pasado. Lo arreglaré en mi cabeza… o lo intentaré. Pero no voy a convertirnos en lo que ellos creen que somos. No mientras me queden fuerzas.

Hizo una pausa. Olisqueó el aire, atento. Las sombras entre las tumbas parecían moverse con un ritmo que sólo él podía percibir.

-¿Estás seguro de que vendrá? Esa Tremere que buscas… ¿de verdad puede ayudarnos? Porque si no es así, tendremos que buscar otro plan antes de que esto se nos vaya más de las manos.

Se acercó un paso más al Tremere, bajando la voz aún más.

-Monte… no dejemos que esto nos rompa. Ni a ti, ni a mí. Ni a los demás. Sobrevivimos juntos, ¿sí? Aunque ahora mismo estemos… dispersos.

El viento helado movió las copas de los árboles del cementerio.

Nyx miró a su alrededor como un animal que conoce bien las trampas del mundo.

-Dime qué necesitas que haga. Y lo haremos. Juntos.

Responder

Volver a “Coterie Montecristo, Pagliacci y Nyx”