"Countdown" 4
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Nicole Peralta (Nyxe)
Trabajadora Social
Re: "Countdown" 4
(https://www.youtube.com/watch?v=Sa5HWSu ... rt_radio=1)
-"La mierda"
Siento que pierdo el equilibrio y caigo al vacío. Que mi propio cerebro me ha expulsado del sistema, y sólo puedo observar impotente cómo una miríada de pensamientos comienzan a conectar uno tras otro.
Brooks está yendo a por nosotros.
No entendió lo que vio en las grabaciones.
Chang no sabe lo que ocurre en sus hoteles.
Saben perfectamente lo que somos.
Aceptaron nuestra ayuda porque nos necesitaban.
Fingen que nos ayudan para atraparnos.
Podemos darle la vuelta a la situación.
Hemos caído de lleno en su tela.
Podré quedarme en esta ciudad.
Conseguiré librarme de la policía.
Voy a volver a ver a Ruth.
Me encontrarán y moriré en esta ciudad.
Intento aferrarme a cualquier certeza que me de algo de seguridad, pero todas se rompen ante la evidencia en cuanto me acerco siquiera a pensar en ellas. No puede ser casualidad que justo la abogada de Chang esté atacando a los Vástagos de Nueva York. No tiene sentido que todos sepan que algo ocurre en los W, pero nadie haya podido averiguar el qué. ¿De verdad Sowiek pretendía ayudarme? ¿De verdad Yahaira espera que averigüemos algo? ¿O sólo somos la mula ciega? ¿El cascabel para tener distraída a la policía mientras ellos se mantienen a salvo? Siento cómo la respuesta me aplasta. No me roba un aliento que ya no tengo, ni me acelera un corazón que ya no me late. Es un peso me arrastra y me hunde en un pozo negro y sin fondo. No consigo agarrarme a nada, apenas me doy cuenta de que Tindalos me intenta abrazar. Sólo puedo pensar en cuántas cosas pueden estar pasando delante de nuestras narices sin que las veamos siquiera. ¿Cuánto nos ha contado Hope realmente? ¿Y si sólo escuché lo que Al-Thani quería que escuchase? ¿Pueden habernos localizado por la red en cuanto hemos empezado a buscar a Brooks? ¿Pueden esos dos mortales ser Cazadores? ¿Puede ser una trampa este cibercafé abierto convenientemente las 24 horas? Incluso si fuesen inocentes, ¿recordarán a un par de chicas raras sospechosamente pálidas? ¿Qué podrá sacarles la policía? ¿Qué podrán encontrar en la puta cámara?
Consigo escuchar a Tindalos a través de la niebla de mis pensamientos. Ir al baño. Puede ser una buena idea. Todavía hay que disimular, y lavarme la cara me puede venir bien. Asiento. Creo que tiene un plan, pero necesito estar segura de que se ha dado cuenta de lo mismo que yo. Hago como que necesito agarrarme a él un instante más. Y antes de soltarle, le susurro al oído tan calladamente como puedo.
-Esos dos son testigos.
-"La mierda"
Siento que pierdo el equilibrio y caigo al vacío. Que mi propio cerebro me ha expulsado del sistema, y sólo puedo observar impotente cómo una miríada de pensamientos comienzan a conectar uno tras otro.
Brooks está yendo a por nosotros.
No entendió lo que vio en las grabaciones.
Chang no sabe lo que ocurre en sus hoteles.
Saben perfectamente lo que somos.
Aceptaron nuestra ayuda porque nos necesitaban.
Fingen que nos ayudan para atraparnos.
Podemos darle la vuelta a la situación.
Hemos caído de lleno en su tela.
Podré quedarme en esta ciudad.
Conseguiré librarme de la policía.
Voy a volver a ver a Ruth.
Me encontrarán y moriré en esta ciudad.
Intento aferrarme a cualquier certeza que me de algo de seguridad, pero todas se rompen ante la evidencia en cuanto me acerco siquiera a pensar en ellas. No puede ser casualidad que justo la abogada de Chang esté atacando a los Vástagos de Nueva York. No tiene sentido que todos sepan que algo ocurre en los W, pero nadie haya podido averiguar el qué. ¿De verdad Sowiek pretendía ayudarme? ¿De verdad Yahaira espera que averigüemos algo? ¿O sólo somos la mula ciega? ¿El cascabel para tener distraída a la policía mientras ellos se mantienen a salvo? Siento cómo la respuesta me aplasta. No me roba un aliento que ya no tengo, ni me acelera un corazón que ya no me late. Es un peso me arrastra y me hunde en un pozo negro y sin fondo. No consigo agarrarme a nada, apenas me doy cuenta de que Tindalos me intenta abrazar. Sólo puedo pensar en cuántas cosas pueden estar pasando delante de nuestras narices sin que las veamos siquiera. ¿Cuánto nos ha contado Hope realmente? ¿Y si sólo escuché lo que Al-Thani quería que escuchase? ¿Pueden habernos localizado por la red en cuanto hemos empezado a buscar a Brooks? ¿Pueden esos dos mortales ser Cazadores? ¿Puede ser una trampa este cibercafé abierto convenientemente las 24 horas? Incluso si fuesen inocentes, ¿recordarán a un par de chicas raras sospechosamente pálidas? ¿Qué podrá sacarles la policía? ¿Qué podrán encontrar en la puta cámara?
Consigo escuchar a Tindalos a través de la niebla de mis pensamientos. Ir al baño. Puede ser una buena idea. Todavía hay que disimular, y lavarme la cara me puede venir bien. Asiento. Creo que tiene un plan, pero necesito estar segura de que se ha dado cuenta de lo mismo que yo. Hago como que necesito agarrarme a él un instante más. Y antes de soltarle, le susurro al oído tan calladamente como puedo.
-Esos dos son testigos.
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Tadd (Dava)
Detective Privado
Re: "Countdown" 4
Asiente las palabras de Nicole con serenidad al tiempo que hace como si la estuviera limpiando las lagrimas y la abraza e nuevo. En ese momento la susurra al oído ocultando sus labios de las cámaras y los ojos de los presentes.
-Estaría bien que esto hubiera sido solo un mal sueño, ¿verdad?
Tengo la esperanza en que pille la indirecta. No soy de las que le gusta ir usando nuestras habilidades por ahí a diestro y siniestro, pero la situación en la que estamos lo requiere. En el momento que Nicole va a l baño, yo me dispongo a pagar en efectivo por el tiempo de uso de la maquina.
-Estaría bien que esto hubiera sido solo un mal sueño, ¿verdad?
Tengo la esperanza en que pille la indirecta. No soy de las que le gusta ir usando nuestras habilidades por ahí a diestro y siniestro, pero la situación en la que estamos lo requiere. En el momento que Nicole va a l baño, yo me dispongo a pagar en efectivo por el tiempo de uso de la maquina.
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Nicole Peralta (Nyxe)
Trabajadora Social
Re: "Countdown" 4
El comentario de Tindalos me sienta como una puñalada. Pensaba que confiaba en mí, pero me doy cuenta de que me ve de la misma forma que el resto de Vástagos de la ciudad. -"No estoy loca, Tindalos"- pienso mientras le miro a los ojos, y reprimo las ganas de pegarle un empujón y gritárselo en voz alta. Simplemente me giro y me dirijo de nuevo al baño.
Trato de encontrar los fusibles por el camino, igual que hice en el restaurante de D'Maggio. Pero no consigo oír el pitido de la electricidad. No soy capaz de concentrarme en agudizar mi oído, mis pensamientos no dejan de bombardearme. ¿Cómo he podido ser tan estúpida? Quería creerme que por una vez otro Vástago iba a ser capaz de ver por encima de nuestra supuesta Maldición. ¿Por qué no aprendo de una vez? No existe el amor la amistad entre los Vástagos, y aunque lo hiciera, ¿quién iba a quererme a mí?
Me lavo la cara el el lavabo del baño, borrando el rastro de una lágrima roja. Es una de las pocas sensaciones que no ha cambiado tras el Abrazo. El agua fría me ayuda a despejarme y a ver las cosas con más claridad. Tindalos sólo me mantiene cerca porque le soy útil. La verdadera pregunta es:
¿De qué forma?
Tengo que salir de aquí y asegurarme de borrar mi rastro. Tindalos no ha entendido a lo que me refería. Así que aunque cortase la electricidad, no puedo contar con él, y yo sola no puedo retener a un mortal mientras le doy el Beso a otro. No me queda otra que pensar en la forma de usar la Dominación sin llamar la atención del otro. Recorro el techo del baño con la mirada mientras pienso en la forma de hacerlo, tanteando sin darme cuenta los bolsillos de la cazadora con las manos. Al notar uno de los bultos se me ocurre la manera.
Salgo del baño tras subirme de nuevo la mascarilla y me acerco a la chica del ordenador.
-Buenas -la saludo en voz baja-. Oye, perdona, alguien se ha dejado esta goma sobre el lavabo del baño, ¿es tuya? -le pregunto, enseñándole el coletero que llevaba encima, de color azul celeste. Cuando lo niega, la miro a los ojos y le digo -Vale, olvídalo entonces.
A continuación, tras echar un vistazo a la mesa donde nos habíamos sentado para asegurarme de que no nos dejamos nada, me dirijo al encargado. Hago ademán de sacar el monedero y entonces digo -Un momento, mi amigo le ha pagado ya, ¿no? Vale, entonces olvídelo. ¡Muchas gracias!
Salgo a la calle y me encuentro con Tindalos, pero en cuanto empezamos a caminar me mantengo a su espalda. No sé qué gana Tindalos conmigo, pero puede ser perfectamente que esté planeando entregarme a alguien. Y no me pienso arriesgar. Tan pronto como me surja una oportunidad, salgo corriendo, borrando el sonido de mis pasos para que no se dé cuenta de que me he ido hasta que esté fuera de la vista.
Trato de encontrar los fusibles por el camino, igual que hice en el restaurante de D'Maggio. Pero no consigo oír el pitido de la electricidad. No soy capaz de concentrarme en agudizar mi oído, mis pensamientos no dejan de bombardearme. ¿Cómo he podido ser tan estúpida? Quería creerme que por una vez otro Vástago iba a ser capaz de ver por encima de nuestra supuesta Maldición. ¿Por qué no aprendo de una vez? No existe el amor la amistad entre los Vástagos, y aunque lo hiciera, ¿quién iba a quererme a mí?
Me lavo la cara el el lavabo del baño, borrando el rastro de una lágrima roja. Es una de las pocas sensaciones que no ha cambiado tras el Abrazo. El agua fría me ayuda a despejarme y a ver las cosas con más claridad. Tindalos sólo me mantiene cerca porque le soy útil. La verdadera pregunta es:
¿De qué forma?
Tengo que salir de aquí y asegurarme de borrar mi rastro. Tindalos no ha entendido a lo que me refería. Así que aunque cortase la electricidad, no puedo contar con él, y yo sola no puedo retener a un mortal mientras le doy el Beso a otro. No me queda otra que pensar en la forma de usar la Dominación sin llamar la atención del otro. Recorro el techo del baño con la mirada mientras pienso en la forma de hacerlo, tanteando sin darme cuenta los bolsillos de la cazadora con las manos. Al notar uno de los bultos se me ocurre la manera.
Salgo del baño tras subirme de nuevo la mascarilla y me acerco a la chica del ordenador.
-Buenas -la saludo en voz baja-. Oye, perdona, alguien se ha dejado esta goma sobre el lavabo del baño, ¿es tuya? -le pregunto, enseñándole el coletero que llevaba encima, de color azul celeste. Cuando lo niega, la miro a los ojos y le digo -Vale, olvídalo entonces.
A continuación, tras echar un vistazo a la mesa donde nos habíamos sentado para asegurarme de que no nos dejamos nada, me dirijo al encargado. Hago ademán de sacar el monedero y entonces digo -Un momento, mi amigo le ha pagado ya, ¿no? Vale, entonces olvídelo. ¡Muchas gracias!
Salgo a la calle y me encuentro con Tindalos, pero en cuanto empezamos a caminar me mantengo a su espalda. No sé qué gana Tindalos conmigo, pero puede ser perfectamente que esté planeando entregarme a alguien. Y no me pienso arriesgar. Tan pronto como me surja una oportunidad, salgo corriendo, borrando el sonido de mis pasos para que no se dé cuenta de que me he ido hasta que esté fuera de la vista.
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Re: "Countdown" 4

- ¡Eh!, ¡Eh! Chica, espera...
La voz a vuestra espalda es el detonante.
Nicole echa a correr como alma que lleva el diablo, convencida de que finalmente todo se ha ido por el desagüe. En su cabeza no hay dudas, todo encaja, es evidente que ha sido descubierta. En su cuerpo puede notar el aguijón del hambre y la ansiedad ante lo que ya siente como la certeza de que no hay máscara alguna que tape su naturaleza real.
A Tadd le cuesta comprender qué sucede, y el inusual silencio que acompaña la huida de Nicole hace que apenas tenga tiempo para asimilar su escapada al mismo tiempo que mira de manera instintiva hacia atrás al escuchar la voz de la chica que estaba en el cibercafé. El Brujah no da crédito a lo que sea que haya sucedido en cuestión de minutos. El intento de la Malkavian de hacer uso de su carisma magnético ha sido cuando menos burdo y esa repentina desaparición no ayuda precisamente a mejorar el efecto. Tadd mira de reojo a la calle en busca de posibles cámaras de seguridad.
En ese breve instante siente la necesidad de que las habilidades de Hope funcionen o probablemente el lío en el que estaba metida Nicole, en el que estaban metidas las dos, puede ser descomunal.
Tadd suspira sin tener necesidad y se queda a cierta distancia de la chica del cibercafé, que ha salido hasta la calle y parece buscar sin éxito también a Nicole mirando a ambos lados de la calle. La Brujah se pregunta qué habrá notado aquella tipa. Quién era aquella tipa. Nicole no había pensado con claridad, sus palabras atropelladas habían puesto a las dos en riesgo. Y, aún así, sus sensaciones giraban en torno a la idea de salvar el pellejo de ambas.

La chica se tapa la cabeza con la capucha de su sudadera. Tadd siente sus ojos clavados en los suyos. Un tanteo a distancia. Por un momento piensa que aquello parece una escena del Oeste.
Se pregunta dónde coño se ha metido Nicole.
- Tu amiga no es muy sutil.

Nicole apoyó las manos en las rodillas mientras miraba al suelo. Aún le parecía extraño no sentir el ahogo que sigue a un sprint. No sabía muy bien adónde había ido.
Solo quería huir.
Se sentía sola.
Se sentía en peligro.
Tenía hambre.
Sospechaba que algo no había salido bien. ¿Eran acaso dos vampiros los que estaban en el cibercafé? O, peor aún, ¿había perdido sus habilidades?. Nunca había escuchado que pasara algo así, pero tampoco tenía a ningún chupasangres mayor de confianza al que preguntarle. Si lo que una sabía hacer de repente dejaba de funcionar... No, no quería ni pensarlo. Entonces sí que estaba muerta. P-a-r-a s-i-e-m-p-r-e.
Miró al cielo plagado de nubes. Humedad. Una brisa fría. No se veían las estrellas.
Probablemente todo cuanto había querido alguna vez había muerto. Y Tindalos estaba viva, quizá por eso no era de fiar del todo. Todo en quien se podía confiar estaba muerto.
Unas luces le sacaron de su ensimismamiento. Estaba cerca de uno de esos parquecillos urbanos con los que Nueva York se engañaba a sí misma. Como si quisiera disimular que era una urbe aplastante. Junto a la verja de entrada había un taxi, y el conductor le hacía señales.
Pudo distinguir a un tipo de unos cuarenta años, pelo largo moreno y algo desaliñado que bajaba la ventanilla y preguntaba con un acento extranjero que no logró determinar. Probablemente europeo.
- ¿Te llevo a algún sitio?

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Tadd (Dava)
Detective Privado
Re: "Countdown" 4
Apenas tengo tiempo de reaccionar. Mi mente tarda solo unos segundos en unir los puntos y percatarse que Nicole ha desbordado y ha sucumbido al pánico al tiempo que la veo huir de todo en el silencio más ominoso. Por suerte tengo buenos reflejos para ir tras ella antes de perderla el rastro. Por desgracia una voz desconocida me recuerda que no estoy sola. Y su forma de hablar tan ambigua me pone a la defensiva.
Observo su mirada bajo la capucha mientras puedo ver por el rabillo del ojo como Nicole dobla la esquina. Mi mirada escruta a mi interlocutora y el ambiente entre ambas puede cortarse con un cuchillo. Solo espero que no haga ninguna tontería. Con un poco de suerte, cuando recupere la cordura, recordara cual era el punto de encuentro que acordamos en la lavandería. De momento a mi me tocaba cubrirla las espaldas con nuestra nueva amiga.
- La sutilezas no son nuestro fuerte, hermana. Preferimos ir de frente y a lo loco, ¿entiendes el rollo?
La contesto con la misma ambigüedad que ella se ha dirigido a mi. Yo también se jugar ese juego, aunque lo odio. Presto atención para escuchar el latido de su corazón. Mis ojos se fijan en su piel expuesta. Busco cualquier señal que me pueda dejar claro con que tipo de ser estoy tratando. En el peor de los casos, seria un uno contra uno, y ahí se que tengo las de ganar. No por superioridad física ni mucho menos, pero estoy segura que llegado el momento podría salir airosa de este escoyo y asegurarme que no persigue a Nicole. Yo ya soy mayorcita para quitarme el muerto de encima llegado el momento, y no se me caen los anillos por apretar el gatillo si es necesario.
- ¿Qué te ha hecho mi colega, hermana? Sea lo que sea lo siento mucho. Ella no lo esta llevando bien últimamente.
-
Nicole Peralta (Nyxe)
Trabajadora Social
Re: "Countdown" 4
¿Dónde me he metido?
No paro de volver la cabeza de un lado a otro. ¿Me han seguido? ¿Está la policía cerca? ¿Me he metido en el territorio de otro Vástago? Temo que tras cada esquina y cada papelera aparezca un peligro, pero ni siquiera consigo extender mis sentidos. Hace apenas un minuto me resultaba tan natural como una vez lo fue respirar, pero ahora cada mínimo ruido me sobresalta y cuando trato de volver la vista hacia lo que lo ha producido, la luz me ciega y la visión se me desenfoca.
Parpadeando como una yonki adicta que intenta fingir que no está colocada, consigo encontrar un muro y ponerme de espaldas a él. Así por lo menos no me pueden atacar por detrás. Agarro mi navaja, preparada para sacarla del bolsillo y defenderme con ella en cuanto se acerquen.
Pero nadie lo hace. Ni nada.
Vuelvo a mirar alrededor. Estoy sola. No se oye más que la brisa húmeda y el eco lejanno del tráfico. Ni siquiera mi propia respiración porque, bueno, no estoy respirando.
Me obligo a tomar aire y soltarlo para parecer menos un cadáver, pero lo noto falso. Forzado. Me siento igual de llamativa que si me quedo inmóvil, y mucho más estúpida. Con un suspiro de frustración, echo la cabeza hacia atras hasta que mi nuca golpea contra el muro.
Soy estúpida.
Nuestra mayor ventaja es que podemos ver lo que nadie más puede, mientras nadie más nos ve. Se supone que para que eso funcione tengo que ser sutil y paciente. Y estoy siendo cualquier cosa menos eso. Estoy siendo torpe y descuidada. Y eso me puede va a costar la no-vida. Ya sé que la mayoría de Vástagos son más fuertes que yo y pueden fácilmente acabar conmigo si me dejo atrapar. Pero ahora realmente me siento como una arañita a la que cualquier dedo puede aplastar. Si no es otro Vástago, será la Inquisición, y si no el Sol.
Me golpeo la nuca contra la pared otro par de veces, como si con eso pudiese espantar a mis pensamientos. No sé si lo hago por frustración o como una forma de castigarme a mí misma. No es que lo haga tan fuerte como para hacerme daño, pero, ¿me hubiera dolido antes de mi Abrazo?
-"¿Por qué soy tan imbécil?"- murmuro para mí por debajo de la mascarilla.
El susto que me pegan las luces hace que el cuerpo se me ponga en tensión de un salto. Siento cómo se me extienden los colmillos dentro de la boca y se forma un siseo en el fondo de mi garganta. O me estaba esperando o me ha seguido. Noto el muro presionando contra mi espalda. Quiero volver a salir corriendo, pero no sé por dónde. No puedo dejar atrás a un coche. Pero si voy en dirección contraria para ganar tiempo al obligarle a dar la vuelta, me cruzaré de nuevo con Tindalos. Además, no sé dónde puede estar la policía vigilando, y estoy demasiado hambrienta como para usar la Ofuscación.
Llego a escuchar la pregunta, pero no sé si me ofende o me hunde más. ¿De verdad soy tan patética que piensa que voy a coger el taxi como si no fuera obvio que ha venido a por mí? Sé que si te intentan secuestrar, cualquier cosa es mejor que te metan en el...
De repente me doy cuenta. El taxi. ¿No me había llevado un taxi con Sowiek cuando estaba en el Refugio de Tindalos? ¿No recordaba la discusión de aquella pareja desde la parte delantera de uno?
-Disculpe -me atrevo a preguntar, aún preparada para salir corriendo-, ¿nos conocemos?
No paro de volver la cabeza de un lado a otro. ¿Me han seguido? ¿Está la policía cerca? ¿Me he metido en el territorio de otro Vástago? Temo que tras cada esquina y cada papelera aparezca un peligro, pero ni siquiera consigo extender mis sentidos. Hace apenas un minuto me resultaba tan natural como una vez lo fue respirar, pero ahora cada mínimo ruido me sobresalta y cuando trato de volver la vista hacia lo que lo ha producido, la luz me ciega y la visión se me desenfoca.
Parpadeando como una yonki adicta que intenta fingir que no está colocada, consigo encontrar un muro y ponerme de espaldas a él. Así por lo menos no me pueden atacar por detrás. Agarro mi navaja, preparada para sacarla del bolsillo y defenderme con ella en cuanto se acerquen.
Pero nadie lo hace. Ni nada.
Vuelvo a mirar alrededor. Estoy sola. No se oye más que la brisa húmeda y el eco lejanno del tráfico. Ni siquiera mi propia respiración porque, bueno, no estoy respirando.
Me obligo a tomar aire y soltarlo para parecer menos un cadáver, pero lo noto falso. Forzado. Me siento igual de llamativa que si me quedo inmóvil, y mucho más estúpida. Con un suspiro de frustración, echo la cabeza hacia atras hasta que mi nuca golpea contra el muro.
Soy estúpida.
Nuestra mayor ventaja es que podemos ver lo que nadie más puede, mientras nadie más nos ve. Se supone que para que eso funcione tengo que ser sutil y paciente. Y estoy siendo cualquier cosa menos eso. Estoy siendo torpe y descuidada. Y eso me puede va a costar la no-vida. Ya sé que la mayoría de Vástagos son más fuertes que yo y pueden fácilmente acabar conmigo si me dejo atrapar. Pero ahora realmente me siento como una arañita a la que cualquier dedo puede aplastar. Si no es otro Vástago, será la Inquisición, y si no el Sol.
Me golpeo la nuca contra la pared otro par de veces, como si con eso pudiese espantar a mis pensamientos. No sé si lo hago por frustración o como una forma de castigarme a mí misma. No es que lo haga tan fuerte como para hacerme daño, pero, ¿me hubiera dolido antes de mi Abrazo?
-"¿Por qué soy tan imbécil?"- murmuro para mí por debajo de la mascarilla.
El susto que me pegan las luces hace que el cuerpo se me ponga en tensión de un salto. Siento cómo se me extienden los colmillos dentro de la boca y se forma un siseo en el fondo de mi garganta. O me estaba esperando o me ha seguido. Noto el muro presionando contra mi espalda. Quiero volver a salir corriendo, pero no sé por dónde. No puedo dejar atrás a un coche. Pero si voy en dirección contraria para ganar tiempo al obligarle a dar la vuelta, me cruzaré de nuevo con Tindalos. Además, no sé dónde puede estar la policía vigilando, y estoy demasiado hambrienta como para usar la Ofuscación.
Llego a escuchar la pregunta, pero no sé si me ofende o me hunde más. ¿De verdad soy tan patética que piensa que voy a coger el taxi como si no fuera obvio que ha venido a por mí? Sé que si te intentan secuestrar, cualquier cosa es mejor que te metan en el...
De repente me doy cuenta. El taxi. ¿No me había llevado un taxi con Sowiek cuando estaba en el Refugio de Tindalos? ¿No recordaba la discusión de aquella pareja desde la parte delantera de uno?
-Disculpe -me atrevo a preguntar, aún preparada para salir corriendo-, ¿nos conocemos?



