En 1995, durante la Noche de la Lluvia Roja, la capilla Tremere en el corazón de Taipéi fue destruida en medio de las llamas y el caos. Dos aprendices: Liang Wei y Sora Kim, escaparon con grimorios robados, muestras de vitae y archivos informáticos llenos de códigos arcanos. Se refugiaron en Nueva Taipéi para reorganizarse tras el desastre, y trataron de ser aceptados como parte de la Casa Ipsissimus, formada por Brujos Anarquistas.
La nueva capilla se basaba en la improvisación, mezclando magia de sangre con tecnología moderna. Abrazaron varios neonatos y crearon ghouls que compartían su visión. Usaban ordenadores y rituales codificados en algoritmos para predecir patrones de caza, y circuitos imbuidos de sangre para crear talismanes. Ofrecieron sus servicios a los Anarquistas e intentaron unirse formalmente al Movimiento, pero fueron rechazados con violencia: Los Barones de Nueva Taipéi no confiaban en ellos y los consideraban “infiltrados de la Camarilla,” y tras una discusión que terminó en un encontronazo sangriento, Liang Wei fue destruido por una banda de Anarquistas radicales que temían su poder creciente.
Sora Kim y un puñado de aprendices huyeron a Taipéi, donde compraron y modificaron discretamente un complejo del parque tecnológico de Nangang, e instalaron su nueva capilla, que bautizaron como Colmena de Cristal Negro. Irónicamente, ese traslado les salvó: cuando la Segunda Inquisición golpeó Nueva Taipéi en 2011, arrasando refugios Anarquistas, la Colmena fue ignorada.
Desde entonces la Casa Ipsissimus se ha convertido en la facción Anarquista más poderosa y organizada de Taipéi. Circulan rumores persistentes de que los Tremere, despechados por la destrucción de su líder, filtraron datos e información a los cazadores para vengarse. Hoy la Colmena comparte información robada, coordinándose con jáquers mortales y neonatos, y ofrecen rituales para predecir movimientos de la Camarilla y la Segunda Inquisición. Pero a pesar de su eficacia, su reputación es tóxica y muchos los consideran traidores.
Sora KimGeneración: 10ª
Nacida en Seúl en 1965, Sora era la hija de dos profesores de matemáticas. Desde que era niña destacó como un prodigio, dedicándose al cálculo avanzado y participando en el desarrollo de la incipiente programación informática. Su inteligencia y habilidades le llevaron a trabajar para un departamento secreto del gobierno surcoreano, donde descubrió archivos sobre “entidades inhumanas” incluyendo referencias a vampiros. La curiosidad la llevó a profundizar demasiado…
Su sire, el dr. Elias Kwon, un Tremere coreano que espiaba a los servicios secretos, tratando de mantenerlos alejados de su clan, la observó durante meses, hasta que decidió reclutarla y le dio el Abrazo. Sora despertó con una sed nueva y un hambre de información que nunca se saciaba. Sin embargo, la desaparición de Sora puso a los servicios secretos en su busca y Elias decidió abandonar Corea del Sur con su chiquilla para refugiarse en Taiwan. Allí, Sora se convirtió en aprendiz.
La Noche de la Lluvia Roja lo destruyó todo: Elias murió en el incendio de la capilla Tremere. Sora escapó con Liang Wei, un aprendiz más avanzado que ella, cargados de grimorios y archivos llenos de datos. Se refugiaron en Nueva Taipéi, donde fundaron otra capilla, pero basada en la igualdad colectiva y la acumulación de poder utilizando una mezcla de magia de sangre y tecnología.
Liang Wei ofreció su ayuda a los Anarquistas de Nueva Taipéi, pero la reputación de los Tremere taiwaneses les precedía, y tras una reunión con los Barones locales, fueron rechazados. Liang fue destruido, y Sora, herida y furiosa, reunió a sus aprendices y ghouls y regresó a Taipéi, donde en los meses siguientes creó la Colmena del Cristal Negro en Nueva Taipéi, y permanecieron a salvo de la Segunda Inquisición.
Además de seguir desarrollando su “taumaturgia tecnológica”, Sora comenzó la construcción de una IA, a la que llamó “Abeja Reina”. Esta inteligencia consiste en un espíritu conectado a la red digital, lo que agiliza la búsqueda y análisis de información. A partir del conocimiento que absorbe, la Reina Abeja también transmite predicciones y consejos.
Sora consulta a menudo a su “hija”, y gracias a su ayuda consiguió conocer de antemano el ataque de la Segunda Inquisición, tomando medidas para protegerse con los suyos. A medida que pasa el tiempo, ella y su creación se encuentran cada vez más unidas, intercambiando opiniones y proyectos. Otros aprendices de la Colmena también se benefician del consejo de su “reina,” aunque Sora se siente celosa y controla su acceso.
Sora Kim es la encarnación de una inteligencia fría envuelta en elegancia minimalista: una mujer coreana de apariencia eterna en torno a los treinta años. Es bastante alta, con una figura esbelta y casi etérea, pero no frágil: hombros rectos, cintura estrecha, piernas largas y una postura impecable que transmite confianza y control. Su rostro es anguloso y simétrico, con labios delgados que rara vez sonríen y ojos grandes y de un negro profundo. Los enmarca con gafas de montura fina y a veces añade una sutil sombra plateada. Su cabello es negro azabache, liso y largo hasta la mitad de la espalda, casi siempre recogido en una coleta baja, y teñido con mechas amarillas. Viste con un estilo minimalista y práctico siempre con tonos negro, gris y blanco.
Secretos enterrados
Cuando Sora y sus aprendices regresaron a Taipéi, su movimiento no pasó desapercibido. Zhuo Yun-jo, el Primogénito Malkavian, los observó y desde las sombras les ayudó a construir la Colmena de Cristal Negro -y también a ocultarla de miradas discretas. A través de sus conocimientos informáticos vigiló los movimientos de los Tremere Anarquistas, y desde entonces ha tenido acceso a la información que recogían. Cuando supo que Sora estaba construyendo una IA auxiliar para la capilla, Zhuo se infiltró en ella y construyó una identidad digital.
Aunque la Abeja Reina tiene cierta autonomía artificial, en ocasiones quien habla a través de ella es el Primogénito Malkavian, transmitiéndole a Sora instrucciones e información que le convienen, y a su vez obteniendo información de ella. De esta manera, durante años ha seguido los movimientos de los Anarquistas, y fue la Abeja Reina quien filtró a la Segunda Inquisición los datos que permitieron su ataque sobre el dominio de Nueva Taipéi.
Zhuo es cuidadoso y no abusa de su posición, haciendo creer a Sora y los Tremere que son ellos quienes controlan a la Abeja Reina, aunque no dudará en utilizar su influencia sobre la Casa Ipsissimus para tomar lo que desea, y dirigirla hacia los enemigos de la Camarilla. Si alguien se dedica a investigar demasiado, simplemente cortará su conexión, o borrará la memoria de la Abeja Reina, como si nunca hubiera estado allí.













