Crónica: Los hijos del pecado

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Alexander Weiss
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Crónica: Los hijos del pecado

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Mensaje por Alexander Weiss » 19 Sep 2019, 12:08

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LOS HIJOS DEL PECADO

Por Magus

“Los hijos del pecado” es una idea de una Crónica para Edad Oscura: Vampiro, que comienza poco después de la caída de Constantinopla ante los cruzados en 1204. La Crónica está directamente inspirada en la serie de novelas de Edad Oscura: Vampiro, y llevará a los personajes por toda Europa, participando en una serie de acontecimientos de gran relevancia para la sociedad de los Vástagos.
Aunque se supone que la Crónica de “Los hijos del pecado” está diseñada para personajes recién creados, puede enlazarse con facilidad para personajes que hayan jugado una Crónica en Constantinopla Nocturno o hayan participado en los acontecimientos de “La amarga cruzada”.

LOS PERSONAJES
Aunque al principio de la Crónica no serán conscientes de ello, los personajes han sido elegidos para un propósito que no se revelará hasta el final, aunque puede ser intuido a medida que vayan transcurriendo los sucesivos acontecimientos.
Antes de comenzar la Crónica, hay que mencionar que la Crónica transcurrirá entre 1204 y 1235. Aunque no es un período excesivamente largo para un grupo de no muertos, es necesario crear un trasfondo que permita a los personajes confiar entre sí y relacionarse entre ellos. Su origen común ya proporcionará un primer paso, aunque si los personajes proceden de una Crónica previa, estos lazos ya deberían haberse establecido. En cualquier caso, es necesario crear una motivación y un nexo de unión que explique por qué todos los personajes se fían entre sí y colaboran para conseguir los mismos objetivos.
Respecto a los clanes, es preferible que los personajes pertenezcan a uno de los linajes aceptados en la sociedad de la Estirpe de Constantinopla: Toreador, Ventrue y Tzimisce, la Trinidad gobernante, o alguno de los linajes “retoños”: Lasombra, Nosferatu, Setitas, Capadocios, Brujah, Ravnos y Gangrel. Es posible elegir otros linajes, pero exigiría un mayor esfuerzo para encajarlos. Sin embargo, la elección del clan no es importante. Es posible e incluso adecuado crear un grupo formado por chiquillos de un mismo sire, o incluso que en principio los personajes ignoren el linaje en el que han sido Abrazados, aunque el Narrador debería recurrir a este recurso sólo si los jugadores están de acuerdo para evitar conflictos.
Por lo que se refiere al concepto, los patronos secretos de los personajes los elegirán de cualquier trasfondo social que les resulte útil para sus enigmáticos propósitos. Sin embargo apreciarán especialmente conocimiento de idiomas occidentales (latín, francés, alemán, etc.), así como habilidades para desenvolverse durante el viaje que los llevará por gran parte de Europa.
La conversión de los personajes jugadores en vampiros no es una decisión voluntaria por su parte. Su Abrazo se realiza de forma clandestina, por lo que en algún momento de su historia son capturados y forzados. Esta sensación de violación puede llevarlos a buscar venganza sobre sus sires, aunque corresponde al Narrador decidir si esta búsqueda se convierte en una subtrama de la Crónica y si tienen posibilidades de tener éxito. Asimismo, debido a la peculiaridad de su Abrazo y al saqueo de Constantinopla, es posible que tengan muchas limitaciones en sus Trasfondos. El Narrador debería controlar especialmente la asignación de Recursos y Generación.

COMENZANDO
En 1204, antes de la llegada de los cruzados occidentales a Constantinopla, un grupo de decadentes Vástagos bizantinos decidió Abrazar progenie como parte de un macabro y decadente juego. Eligieron a varias víctimas al azar y las encerraron en una finca en las afueras de la ciudad, donde comenzaron a utilizarlos para alimentarse de ellos. Sin embargo, cuando recibieron noticias de que los cruzados se encontraban a las puertas de Constantinopla, dejaron el juego para ocultarse o protegerse, abandonando a sus chiquillos a su suerte.
El Narrador debería enfatizar la sensación de violación y esclavismo de los personajes: cómo son secuestrados y encadenados en un sótano oscuro, cómo son Abrazados a la fuerza, desconociendo a lo que se enfrentan, cómo sufren los rigores de la transformación, cómo son obligados a alimentarse de animales y personas y cómo sus propios sires se alimentan de ellos por la fuerza, a pesar de sus esfuerzos por liberarse.
Esta situación no debería durar mucho más allá de unas pocas noches. De repente las visitas y el horror cesan de forma abrupta. Sus sires los han abandonado.
Pero no todos se han olvidado de ellos…

ACTO UNO: CONSTANTINOPLA EN LLAMAS
El primer Acto de “Los hijos del pecado” transcurre en Constantinopla. Es una parte muy importante porque también trata de la liberación de los personajes y su adaptación a la sociedad de la Estirpe.
Tras su traumático Abrazo y abandono los personajes se encuentran encerrados en una serie de barriles y toneles llenos de vino griego, un recurso utilizado por sus captores para “aderezar” sus recipientes. La situación es incómoda, pero finalmente, y como no queda más remedio, terminan aceptándola con estoicismo. Por fortuna para ellos, cuando los cruzados occidentales irrumpen en las calles de Constantinopla, diversos grupos se dividen y comienzan a saquear. Un grupo de ellos irrumpe en el sótano de los personajes con la caída de la tarde, cuando los personajes acaban de despertar y comienzan a volcar los barriles en que se encuentran encerrados los personajes. Para los saqueadores resulta toda una desagradable y asquerosa sorpresa encontrar varios cadáveres ahogados en el vino, y todavía más cuando impulsados por el hambre y quizás por el frenesí, los personajes los ataquen para saciar su hambre. Sólo hay dos saqueadores presentes y entre el terror y la sorpresa, no deberían resultar un desafío. Queda un tercer cruzado guardando la puerta, para evitar la llegada de competidores.
Una vez liberados, si los personajes fueron capturados y Abrazados antes de la caída de Constantinopla recibirán asimismo toda una sorpresa al ver la ciudad cubierta por columnas de humos y tenuemente iluminada por el resplandor de las llamas. Es posible que deseen volver a sus hogares, que posiblemente estén siendo saqueados en estos momentos si no lo han sido ya, o tratar de averiguar qué les ha ocurrido.
Los vampiros bizantinos en su mayoría están huyendo para salvar sus no vidas, así que no resultarán de gran ayuda. Puedes interpretar estas primeras noches en Constantinopla, mientras los personajes exploran su naturaleza vampírica, ayudándose entre ellos. Sin embargo, finalmente será el momento de introducirlos a otros vampiros de la ciudad. El Narrador puede elegir algún vampiro de las siguientes facciones, o quizás alguno de los personajes detallados en Constantinopla Nocturno.
Latinos: El Obispo Alfonso, del Clan Lasombra, se ha proclamado nuevo Príncipe de los Vástagos de Constantinopla, respaldado por la mayoría de los vampiros de su linaje, así como muchos vampiros latinos llegados con los cruzados. En principio se mostrará desagradado ante la presencia de los neonatos sin sire y les ordenará que se marchen de su ciudad en el plazo de tres noches. Sin embargo, Benedetto, un Lasombra de Génova, intervendrá a favor de los personajes, ofreciéndoles un refugio temporal como sus invitados.
Benedetto explicará a los personajes los rudimentos de la condición vampírica al mismo tiempo que los interroga sobre su situación. Su ayuda, por supuesto, no es desinteresada. Dice a los personajes (si son bizantinos) que lamenta tanto como ellos la caída de Constantinopla, y les informa de que otros vampiros están huyendo y reuniéndose en las posesiones que todavía no han sido conquistadas por los cruzados. Les da una carta de recomendación para su amiga Natalia, que ha encontrado refugio en Atenas, y les aconseja que esperen su momento para regresar y recuperar lo que les pertenece. Por supuesto, también insinuará que podrán contar con la alianza de Génova para recuperar el poder en Constantinopla.
Entre otros vampiros latinos que podrían querer ayudar a los personajes se encuentran Lucía de Aragón, del Clan Lasombra o Marcus Giovanni, del Clan Capadocio. Lucía ha llegado enviada por su sire para ayudar al Obispo Alfonso a consolidar su dominio, pero comprende la necesidad de contar con aliados entre los bizantinos y podría intervenir a favor de los personajes. Marcus quiere participar en el saqueo de Constantinopla, aunque puede camuflar sus intenciones afirmando que quiere “proteger” las reliquias bizantinas y posteriormente enviar a los personajes con ellas a Venecia.
Bizantinos: Varios Vástagos del antiguo orden de Constantinopla han decidido permanecer en la ciudad, a pesar del peligro de ser atacados por los occidentales. Su líder es el Barón Thomas Feroux, del Clan Gangrel. Si alguno de sus seguidores descubre a los personajes, quizás vagando por la ciudad o siendo atacados, les ofrecerá refugio.
El Barón Thomas ayudará a los personajes a comprender su situación, y les pedirá que se unan a su lucha. Sin embargo, después de varios encuentros, queda claro que los cruzados latinos han venido para quedarse. El Barón decide pedir ayuda y envía a los personajes a Atenas, para que hablen con los Vástagos de Constantinopla que se han refugiado allí.
Refugiados: En las afueras de Constantinopla varios vampiros bizantinos se están reuniendo para partir a otros dominios. El comerciante Andreas, de los Seguidores de Set, está preparando una caravana que partirá primero hacia Atenas antes de dirigirse a occidente. Andreas se apiada de la situación de los personajes y les explicará cómo adaptarse a su condición vampírica.
Una vez en Atenas, gobernada por el Príncipe Dionisio, del Clan Capadocio, los personajes pueden conocer a Natalia, del Clan Brujah, que mantuvo una posición destacada entre los vampiros de Constantinopla. Los refugiados de la ciudad han acudido a ella en busca de esperanza, instándola a que recupere la ciudad para sus “correctos” gobernantes. Natalia habla con serenidad, afirmando que el momento de la lucha ha pasado por el momento, que es el momento de cerrar heridas y comenzar a forjar las armas para cuando llegue la ocasión.
Natalia se muestra muy amable con los personajes, leerá con cierto aire de ironía la carta enviada por Benedetto de Génova y pedirá a los personajes que se conviertan en sus enviados en Occidente. Ha decidido pedir ayuda a diversos aliados de Bizancio para que asistan a los vampiros de Constantinopla en su necesidad. Andreas el Egipcio partirá pronto en esa dirección, y está dispuesta a pagar su pasaje. Les entregará varias cartas de presentación para vampiros que se encontrarán en su viaje.
En cualquier caso, los personajes tendrán que buscar un nuevo refugio. Atenas es un dominio pequeño durante la Edad Media y se encuentra rebosante de Vástagos, y el Príncipe Dionisio sólo puede ofrecerles un refugio temporal. En las noches siguientes muchos vampiros abandonan la ciudad, y muchos de ellos acompañan al comerciante Andreas, tanto debido a que dispone de los medios para viajar con cierta seguridad, como para protegerse mediante la fuerza del número.

ACTO DOS: DE CONSTANTINOPLA A VENECIA
Para este acto te resultará útil leer Edad Oscura: Novela del Clan Setita.
El Acto Dos es en gran parte una Crónica de viaje, que debe describir el trayecto de los personajes desde Constantinopla o Atenas hasta su llegada a Venecia. El Narrador debería diseñar una serie de aventuras encadenadas, cada una ambientada en una de las paradas de su viaje, o incluso en el trayecto mismo, utilizando hechos concretos o algún suceso genérico (un ataque de ladrones, mercenarios, hombres lobo, etc.). A continuación se ofrecen algunas sugerencias, inspiradas en los acontecimientos de Edad Oscura: Novela del Clan Setita. También resulta útil echar un vistazo al suplemento Edad Oscura: Europa.
Los viajeros bizantinos son un grupo variopinto de diversos clanes, que el Narrador puede personalizar a su gusto para que los personajes interaccionen con ellos, aunque a continuación se ofrecen algunas sugerencias:

VIAJEROS
-Galatea: Una noble Toreador bizantina que abandonará la caravana en Aquilea. Pretende viajar a Kiev, donde dispone de varios contactos.
-Abetorius Minor (no confundir con Abetorius Maior, su sire, líder de los Tremere de Constantinopla): Un hechicero Tremere que viaja hasta Aquilea para tomar posesión de una capilla en el lugar. Si los personajes no conocen su clan, Abetorius puede ayudarles a descubrirlo mediante su magia, aunque pedirá un precio a cambio. En secreto viaja acompañado de una Gárgola en su carromato cerrado, pero sólo la utilizará en caso de grave emergencia.
-Gregorius: Este artesano Ravnos y su chiquilla Zoe, viajan a Occidente tratando de encontrar un lugar pacífico en el que instalarse. Gregorius planea instalarse en París, pero será destruido por un grupo de cazadores de vampiros.
-Cayo Publio Escévola: Un antiguo Ventrue, embajador del Príncipe de París. Permanecerá durante gran parte del viaje en letargo, custodiado por Andreas que ha garantizado su seguridad. Es un individuo amable, comprensivo y diplomático, separándose de la caravana en Venecia para seguir por su cuenta hasta París. Si sobrevive, los personajes lo encontrarán de nuevo en esa ciudad.

ETAPAS
Sofía- La ciudad de Sofía, la capital del reino de Bulgaria, que recientemente recuperó su independencia. El dominio está gobernado por el Príncipe Bela Rusenko, del Clan Capadocio, que llegó poco después de la huida de su predecesor, y es una de las fortalezas de los seguidores del Camino del Pecado. Varios de los vampiros bizantinos piden refugio entre los búlgaros, aunque no todos lo obtienen.
Durante la estancia de la caravana de Andreas en Sofía, alguno de los personajes podría ser seducido por la oscura llamada de la Via Pecatti, y es una buena oportunidad para mostrar las costumbres de los seguidores de este Camino, no sólo como un espectáculo de depravación, sino quizás con un aura filosófica de libertad de los sentidos.
Serbia – Andreas procurará apurar el viaje al pasar por el reino de Serbia, ya que se encuentra en manos de voivodas Tzimisce enfrentados a los vampiros bizantinos. El Narrador puede ignorar esta etapa, o introducir algún encuentro con soldados de los voivodas, o quizás un “aviso” contra los intrusos.
Spalatto- El Príncipe Iacobus, del Clan Lasombra, se muestra muy amable con Andreas y los viajeros, pero cuando se encapricha del arte de Gregorius, un artesano Ravnos, pronto comienzan los problemas. Iacobus se niega a dejar partir a la caravana si no le entregan a Gregorius, y Andreas recluta a los personajes y a los demás viajeros para desarrollar un plan que les permita huir lejos del Príncipe sin abandonar a Gregorius. Un asalto abierto puede resultar peligroso, ya que el Príncipe de Spalatto es antiguo y peligroso.
Zadar- Esta ciudad fue tomada por los cruzados durante su viaje hacia Constantinopla. En principio se encuentra sin Príncipe. Tal vez algunos vampiros piensen en reclamar el dominio para sí mismos, pero pronto comienzan los problemas. El dominio se encuentra vigilado por una capaz cuadrilla de monjes y cazadores de vampiros, que son especialmente hábiles persiguiendo a los no muertos y los destruyen durante el día. Tras descubrir el peligro, Andreas procura agilizar el viaje y salir de la ciudad cuanto antes.
Aquilea- La ciudad está gobernada por el Príncipe Titus, que afirma pertenecer al Clan Ventrue, aunque con el tiempo muestra ciertos indicios de locura y de pertenecer al Clan Malkavian. Si alguien revela el verdadero linaje del Príncipe, éste se mostrará desanimado y desaparecerá. El Príncipe también es el débil vínculo que mantiene la paz entre las facciones Tremere y Tzimisce de las cercanías, que es posible que intenten reclutar los servicios de los personajes.
Venecia- La llegada de los personajes a Venecia constituye el clímax de este Acto. La ciudad se encuentra en manos del antiguo Arzobispo Narsés, del Clan Lasombra, quien se muestra hostil hasta los recién llegados, debido a su enemistad con los vampiros bizantinos. A pesar de las protestas de Andreas, detiene a varios de los viajeros e incluso intenta arrestar a los personajes, que son advertidos por Andreas. Los personajes se ven obligados a huir, pero son reclutados por Guglielmo, el traicionero chiquillo de Narsés, quien con la colaboración de los Capadocios de la familia Giovanni conspira para derrocar a su sire. Con sus inesperados aliados los personajes formarán parte de una conspiración que levantará en armas a los vampiros venecianos contra Narsés, poniéndolo en fuga. Guglielmo es proclamado nuevo Príncipe de Venecia y libera a Andreas y a los viajeros arrestados. Los personajes son bienvenidos en la ciudad.
Si los personajes aceptaron el encargo de Natalia de entregar mensajes a varios vampiros para reclutar aliados y liberar Constantinopla, en Venecia se encontrarán con un antiguo Toreador, llamado Marin, quien acepta la propuesta de alianza con los refugiados bizantinos.
Tras recoger provisiones, Andreas reunirá a los viajeros supervivientes y continuará hacia París, la última etapa.

ACTO TRES: PARÍS EN LLAMAS
A medida que atraviesan el sur de Francia, los personajes se encontrarán con que el país se encuentra dividido por la cruzada contra los herejes cátaros. Este Acto es una buena oportunidad para que los personajes entren en contacto con los herejes, así como descubran su influencia sobre los Vástagos. Alexandre, el Príncipe de París, ha aprovechado el conflicto con los cátaros para enviar a sus emisarios y apoderarse de los dominios que han quedado vacantes tras la destrucción o huida de los Vástagos que habitaban en ellos. Otros vampiros ni siquiera son tan pacíficos, dedicándose a atacar activamente a los vampiros que habitan en los lugares donde está presente la herejía, acusándolos hipócritamente de impiedad, pero realmente tratando de apoderarse de sus posesiones.
Ni siquiera los viajeros están a salvo del peligro. Grupos de inquisidores recorren el país, acompañando a los ejércitos y quemando a los herejes. Sin embargo, existe una facción entre los inquisidores que busca presas más específicas, dedicándose a cazar brujas, vampiros y criaturas sobrenaturales, que consideran son criaturas del Diablo.
Antes de llegar a París, la caravana de Andreas sufre un ataque de los inquisidores durante el día. Varios vampiros resultan destruidos, pero el antiguo comerciante Setita y sus servidores consiguen poner a salvo al resto, y durante la noche hacen una sigilosa incursión en la cercana fortaleza de los inquisidores para liberar a los supervivientes, aunque para algunos es demasiado tarde.
Una vez abandonada la zona de conflicto, el viaje transcurre tranquilamente hasta llegar a París.
A principios del siglo XIII la capital del reino de Francia está gobernada por el antiguo Alexandre y su amante Saviarre, del clan Ventrue. Sin embargo, debido a sus crímenes en el pasado, entre ellos la caída de Constantinopla, los Toreador de Francia, sus aliados habituales, han decidido derrocarlo. La Matriarca Salianna y vampiros de diversos clanes llevan varias décadas situándose en torno a la corte y finalmente han decidido actuar. El Narrador puede tomar los acontecimientos de la Novela del Clan: Brujah, siguiendo los acontecimientos.

PRINCIPALES FACCIONES DE PARÍS
Brujah: A través de su representante, Veronique d´Orleáns, los Brujah se convierten en la punta de lanza de los Toreador parisinos, colaborando con ellos en contra de Alexandre.
Lasombra: A través del Obispo Antoine los Magistri parisinos colaboran con la antigua Saviarre e indirectamente sostienen el poder del Príncipe. Sin embargo, el Obispo Antoine es criticado por el Arzobispo Nikita de Sredetz, del Clan Tzimisce, por su complacencia, instándole a atacar las instituciones de poder. Alexandre aplasta a Antoine, pero en el proceso su poder queda expuesto. Los personajes bien podrían colaborar en la caída de Antoine, oponiéndose a la Herejía Cainita.
Malkavian: El más destacado de los Locos de la ciudad es el visionario Anatole, quien ha conseguido frenar el avance de la Herejía Cainita en la ciudad.
Nosferatu: La antigua Mnemach mantiene una antiquísima lucha personal con la que fue su hermana pequeña en vida, Saviarre. Ambas antiguas han pugnado entre sí durante siglos, y ahora el surgimiento de la conspiración permite a Mnemach cobrarse su venganza.
Toreador: Representados por la antigua Salianna, mantienen un considerable poder en París, y en principio parecen mantenerse neutrales, pero en secreto son quienes orquestan la caída de Alexandre. Sus motivos son diversos, pero entre ellos se encuentra la venganza por la caída de Constantinopla.
Tremere: Los Brujos se encuentran en una situación clandestina y precaria y desean prosperar en París. El Consejero Goratrix colabora con los conspiradores, proporcionándoles apoyo taumatúrgico para contrarrestar la magia oscura de los Lasombra que apoyan al Príncipe a través de Saviarre.
Ventrue: Alexandre y los Ventrue son el clan más poderoso de París, pero se encuentran profundamente divididos. Tanto por resentimiento personal como por envidia hacia el poder del Patriarca Miguel y de los vampiros de Constantinopla, Alexandre participó en su caída, apoyando el surgimiento de la cruzada que saqueó la ciudad y colaborando con los enemigos de los vampiros bizantinos.

El principal apoyo de Alexandre es su antigua amante Saviarre, quien se encarga de los asuntos mundanos y es el principal poder tras el trono. Se encuentra envuelta en varias turbias alianzas para mantener el poder de Alexandre, que también considera suyo, entre ellas una alianza con la Herejía Cainita y los Lasombra.
El principal rival de Alexandre entre los Ventrue es su propio chiquillo Geoffrey de París, quien lo acusa de haber utilizado la cruzada de Constantinopla para sus intereses egoístas, sacrificando a varios miembros del clan Ventrue en el proceso, entre ellos Hugh, uno de los chiquillos de Geoffrey. Geoffrey cree que su sire se ha vuelto loco con la edad y quiere apartarlo del poder antes de que termine causando un daño irreparable sobre sus vasallos, arruinando el poder de los Ventrue. La sangrienta purga que Alexandre inicia para acabar con los conspiradores le da razón a sus argumentos.
Los personajes se encontrarán en medio del huracán. Alexandre comenzará a dar muestras de irracionalidad ejecutando a su chiquillo, el embajador Cayo Publio Escévola, acusándole de traición después de que Cayo le eche en cara haber azuzado a los cruzados contra la ciudad bizantina. Otros antiguos, con contactos con Bizancio, también se sienten irritados, mostrando su oposición, y el Príncipe comienza una política represiva, que poco a poco fortalece el sentimiento de rebeldía hacia su poder.
Geoffrey llega para tomar el mando de la oposición al Príncipe. Una alianza formada por Brujah, Nosferatu, Toreador, Tremere y Ventrue actúa para derrocar a Alexandre. Los personajes posiblemente actuarán a favor de la rebelión, incluso actuando de forma directa para socavar el poder del Príncipe de París. Geoffrey derroca a su sire pero misericordiosamente lo envía al exilio, junto con sus partidarios.
Si los personajes se encuentran en misión diplomática en nombre de Natalia, una de las primeras acciones del nuevo Príncipe Geoffrey es ordenar el regreso de los caballeros y vampiros enviados por Alexandre a Constantinopla, así como su palabra de que ayudará a los vampiros bizantinos a recuperar el control de la ciudad.

ACTO CUATRO: LA CRUZ EN EL ESTE
Tiempo después de los acontecimientos del Acto Tres, los personajes serán convocados por el Príncipe Geoffrey para que vayan a la corte del Príncipe Jurgen De Magdeburgo. Les informará de que recientes acontecimientos en la conquista de los territorios paganos del Báltico han hecho que los Ventrue germánicos necesiten apoyos. Por otra parte, Jurgen no simpatiza con el Obispo Alfonso, y es posible que puedan reclutarlo como aliado de los vampiros bizantinos o por lo menos conseguir algún de tipo de ayuda.
Geoffrey les dará cartas de recomendación para Jurgen, y aconsejará a los personajes que contacten con Rosamunde de Islington, del clan Toreador, la embajadora de París en la corte vampírica de Magdeburgo. También les informa de que el derrocado Alexandre también se encuentra como refugiado en la corte de Jurgen, y les recomendará que tengan cuidado.
Desde París los personajes emprenderán el viaje hacia Magdeburgo, y el Narrador puede aprovecharlo para introducir alguna aventura secundaria:
Aquisgrán: Esta ciudad estaba gobernada por una Trinidad de antiguos, uno de cuyos miembros fue recientemente destruido por una orden de magos cristianos, con la que existe una tensa política de enfrentamiento por el control de la ciudad. Actualmente el gobierno es compartido por el Príncipe Wolfram, del clan Ventrue y su aliado Notulfo, un Gangrel.
Una vez en Magdeburgo, el Príncipe Jurgen recibirá graciosamente a los personajes, pero se encontrarán con los Vástagos del dominio en una profunda conmoción: Alexandre partió hacia el Báltico, para derrotar a los vampiros paganos y supuestamente para crear un dominio propio, pero resultó derrotado y diabolizado por Jalan Aajav, el líder de los paganos, que cayó en letargo hace poco.
El Príncipe Jurgen decide actuar en persona para acabar con los vampiros paganos, entre ellos una facción de místicos vampiros, que en estos momentos es el principal poder que frena la expansión de la civilización cristiana hacia el oeste, y con esta intención prepara una respuesta adecuada para solucionar los problemas en el este: por una parte envía al brujo Jervais, del clan Tremere, para que se enfrente a los místicos paganos, y por otra comienza a reunir un ejército de vampiros y ghouls para emprender la conquista del territorio.
Los personajes pueden decidir acompañar al Príncipe Jurgen o al hechicero Jervais según prefieran, lo cual puede llevar a dos aventuras paralelas, aunque si el Narrador lo prefiere puede crear dos aventuras en sucesión: primero Jervais se adentrará en el este para destruir el poder de los brujos paganos y posteriormente el Príncipe Jurgen lo seguirá con sus tropas para consolidar el territorio y aplastar la resistencia militar.

ESCENARIO UNO: JERVAIS Y LOS TREMERE
Para este escenario te resultará útil leer Edad Oscura: novela del Clan Tremere.
Jervais y los Tremere conocen mucho sobre los místicos paganos del Báltico. De hecho, su líder Deverra, es una renegada Tremere que junto con sus seguidores ha creado la línea de sangre de los Tremere Telyavos, una facción de vampiros paganos que utiliza magias elementales y espirituales, y que se han aliado con los Gangrel locales.
Para derrotar a los Telyavos, Jervais viaja a Ceoris, donde el Consejero Etrius le da permiso para crear un Sodalicium: una alianza de siete Tremere unidos en un juramento mágico (Si hay algún personaje jugador Tremere bien podría unirse a esta alianza). Jervais viajará por varias capillas de su clan, reclutando a los individuos más prometedores, para finalmente dirigirse al Báltico.
Jervais se muestra sutil, primero tentando diplomáticamente a Deverra, pero después de que ésta intente asesinarle el conflicto es inevitable. Con la ayuda de los personajes y los caballeros vampiros y ghouls que le ha concedido Jurgen, los Tremere se dedicarán a profanar los santuarios paganos y finalmente se enfrentarán a la propia Deverra.
El Narrador debería tener en cuenta que los Telyavos y los vampiros paganos no son visionarios idealistas e inofensivos. Han esclavizado a varias tribus paganas para que les proporcionen tributos de sangre y las “pastorean” llevándolas de un lado a otro y rechazando cualquier aspecto civilizador.
Es posible que los personajes terminen renegando de sus acuerdos con Jurgen y los Ventrue. Si es así, déjales que se unan a los vampiros paganos, aunque tendrán que soportar el inminente ataque de Jurgen, acompañado por los Caballeros Teutónicos. Si sobreviven, los vampiros paganos los aceptarán, pero no estarán dispuestos a ayudar a Constantinopla.
Si respetan el acuerdo con el Príncipe, Jervais conseguirá destruir a Deverra y el principal santuario de los Telyavos. Jurgen será generoso con ellos, permitiéndoles instalarse en las nuevas ciudades germánicas que se están creando en Europa Oriental y quizás dándoles algún dominio en vasallaje (Breslau, Kulm, Marienburg, etc.).

ESCENARIO DOS: JURGEN Y LOS VENTRUE
Para este escenario te resultará útil leer Edad Oscura: novela del Clan Ventrue.
Una vez que el Príncipe Jurgen recibe noticias de que el poder místico de los paganos ha sido destruido comienza a desplegar sus tropas. Jurgen es el estereotipo del caballero Ventrue, un individuo honorable que no duda en dirigir a su ejército en persona y participar en los combates.
Este escenario no consiste exclusivamente en una serie de batallas. El Príncipe Jurgen, acompaña a los Caballeros Teutónicos en su expansión hacia el Este. Supervisa la construcción de fortalezas, la fundación de asentamientos, el sometimiento de las tribus paganas, etc. No todos los vampiros que se encuentran en la zona oponen resistencia, algunos rinden vasallaje a Jurgen, quien reconoce la autoridad sobre sus dominios.
Y los vampiros no son la única amenaza. Entre los paganos habitan hombres lobo, hechiceros y antiquísimos espíritus. Los personajes se encontrarán muy ocupados, pero las recompensas a ganar son elevadas, ya que en el proceso Jurgen puede concederles dominios para que los gobiernen en su nombre. Se trata de un escenario de construcción en el que el Narrador puede animar a los personajes a construir un dominio de cero. Al mismo tiempo Jurgen respeta sus acuerdos y contacta con Natalia, del clan Brujah, apoyando a sus seguidores en contra del Obispo Alfonso.
Durante una de las incursiones de Jurgen, captura a un antiguo vampiro, que es identificado como el Arzobispo Nikita de Sredetz, del clan Tzimisce y líder de la Herejía Cainita. Jurgen decide utilizarlo como rehén contra los Tzimisce paganos y finalmente lo envía con el corazón atravesado por una estaca a Transilvania, con los personajes como embajadores.

ACTO CINCO: EL FINAL DEL VIAJE
Para este escenario te resultará útil leer Edad Oscura: novela del clan Tzimisce.
Los personajes son enviados como embajadores a los Tzimisce por el Príncipe Jurgen, quien les dará una serie de salvoconductos. La presencia de vampiros Tremere en el grupo puede provocar ciertas fricciones, ya que existe un estado de guerra entre ambos clanes, pero mientras se respeten las normas elementales de cortesía y educación no debería haber problemas.
Los personajes llegan a Transilvania, a las afueras de Brasov, donde reside Myca Vikos, del Clan Tzimisce, un sabio vampiro de origen bizantino, que bien puede reconocer a los personajes si proceden de una Crónica ambientada en Constantinopla Nocturno. Si no es así y los personajes son bizantinos, simpatizará con ellos y no dejará de conversar informalmente sobre distintos aspectos de la ciudad. Myca es un vampiro educado y muy inteligente, versado en gran variedad de temas, y es una destacada figura del Camino del Pecado, que ha contribuido a revitalizar mediante sus estudios sobre el tratado “Del hambre y su satisfacción”, el código moral por excelencia del Camino del Pecado –o del Deseo, como Vykos lo llama.
Cuando los personajes se presentan con el cuerpo empalado del Arzobispo Nikita, en principio Myca se muestra algo irritado, aunque es comprensivo con los personajes y se mostrará conciliador, diciendo que no está enfadado con ellos, sino con el Príncipe Jurgen por su actitud belicosa.
En el refugio de Myca Vikos se encuentra su amante Ilias cel Frumos, un destacado hechicero del clan Tzimisce, quien también se mostrará animado ante la presencia de los personajes, y en todo momento se mostrará educando con ellos. Es un maestro del Camino del Pecado y si alguno de los personajes lo sigue o desea ser iniciado, estará dispuesto a tomarlo como discípulo.
Por lo que se refiere al Arzobispo Nikita, Ilias dice que no se trata de él, sino de un vampiro mucho más antiguo y poderoso, pero a pesar de sus hechizos se muestra incapaz de determinar su identidad. Myca invitará a los personajes a un viaje por Transilvania, visitando varias fortalezas del Clan de los Demonios, buscando información sobre el Arzobispo Nikita. Entre sus etapas se encuentran Timisoara, donde habita Simeón, el sire de Myca; la antigua Sarmizegetusa, una ciudad en ruinas donde se encuentra Damek Ruthven, bibliotecario del Clan de los Demonios y finalmente asistirán en Sofía a diversos ritos de los vampiros del Camino del Pecado e investigarán la casa del Arzobispo Nikita, pero su búsqueda demuestra ser infructuosa.
A su regreso a Brasov la mansión de Myca Vykos está en silencio. A pesar de que su corazón estaba atravesado por una estaca, el vampiro que trajeron los personajes ha desaparecido. Cuando despierten a la noche siguiente reaparecerá y revelará que se trata del Dracon, uno de los tres Matusalenes que crearon la Trinidad de Constantinopla y el Sueño que disfrutaron los vampiros de la ciudad. En un discurso apasionado se muestra lleno de dolor por la destrucción de Constantinopla y la muerte de su amante Miguel. También revela que eligió a los personajes como sus heraldos, para que cumplieran su venganza derrocando y acabando con varios de los conspiradores tras el saqueo: Narsés de Venecia, Alexandre de París y quizás algún otro personaje que el Narrador haya cruzado en el camino de los personajes. En el conjunto de la aventura los personajes deberían haber actuado por voluntad propia y el Narrador debería encajar sus acciones como maniobras de los planes del Dracon. El propio Dracon ha destruido al Arzobispo Nikita y usurpado su identidad, convocando a varios líderes europeos de la Herejía Cainita y acabando con ellos en un monasterio de Europa Oriental. De esta forma su venganza se ha cumplido y esperaba que Jurgen le diera la paz de la muerte, pero no ha sido así. Ya sólo desea acabar de una vez con su larga existencia, que considera vacía de sentido ahora que todo lo que amaba ha sido destruido.
En ese momento el hechicero Ilias cel Frumos toma la palabra, con una voz que no es la suya. Durante su viaje investigando el pasado de Nikita probó la sangre del Antediluviano del Clan Tzimisce, que ahora se manifiesta a través de él. Cuando el Dracon expresa su deseo de obtener un final, Ilias asiente y pide a todos los presentes que sean testigos. De repente y con un gesto la carne de todos comienza a ondular y fundirse, y las mentes de todos se unen de forma completamente extraña, compartiendo recuerdos, experiencias y pensamientos.
En estos momentos el Narrador puede describir varias escenas del pasado del Dracon: su Abrazo en un lejano país, el dolor que sintió cuando el Antediluviano Tzimisce fue destruido y renació en su propio cuerpo y tras varios meses de impía gestación dio a luz un monstruoso recién nacido, que entregó a la custodia de su hermano Yorak, quien lo custodió en las profundidades de la tierra; el viaje del Dracon a Chipre donde siglos después conoció a Miguel, del clan Toreador, y a Antonio del clan Ventrue; las disputas y miserias de los tres amantes mientras creaban el Sueño de Constantinopla; el asesinato de Antonio y la marcha de Dracon, y su regreso para encontrar la ciudad saqueada por los cruzados y el Sueño en ruinas.
Aparte de estas escenas el Narrador debería animar a cada personaje a describir una escena especialmente importante para él, bien de su pasado mortal o del viaje que han compartido junto a sus compañeros. Todos los personajes la compartirán mediante su unión mental.

CONSECUENCIAS
Tras una experiencia indefinible los personajes despertarán a la noche siguiente restaurados en sus cuerpos, completamente perfectos. Si alguno de ellos tenía algún Defecto Físico ha sido eliminado, incluso una amputación completa. Al mismo tiempo todos los presentes quedan completamente Juramentados por Sangre entre sí a través de la sangre del Antediluviano Tzimisce que los ha reformado. Ninguna Vaulderie ni ritual podrá romperlo, salvo la muerte.
El Dracon e Ilias han desaparecido. Myca Vykos también ha sobrevivido, aunque cambiado, y al igual que los personajes, también comparte su Juramento de Sangre. Sin embargo, lo más importante es que todos conservan recuerdos del Sueño de Constantinopla, aunque alterados por su propia perspectiva. Juntos tal vez puedan llevar una nueva etapa a la ciudad.
A partir de aquí corresponde a los personajes seguir su propio camino. Pueden regresar a los dominios que hayan conquistado durante la Crónica, o pueden colaborar activamente con los vampiros bizantinos para recuperar la ciudad. Oficialmente el Obispo Alfonso es derrocado cuando los bizantinos reconquistan Constantinopla en 1261 con la ayuda de los genoveses. Natalia se convierte en la Matriarca de Constantinopla, aunque no todos los vampiros bizantinos la aceptan y pronto comienzan las sempiternas intrigas entre los Vástagos para repartirse el poder.
Sin embargo, no tiene por qué ser así. Los personajes pueden convertirse en los verdugos del Obispo Alfonso y en los pilares del trono de Natalia, o podrían apoderarse del poder para ellos mismos, y crear un nuevo gobierno para los vampiros de la ciudad, enfrentándose a los sucesivos avatares que soportará Constantinopla en los siglos venideros…
La historia queda en tus manos.

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