Libro de Raza Cambiante Strix: los hombres lechuza

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Alexander Weiss
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Libro de Raza Cambiante Strix: los hombres lechuza

#1

Mensaje por Alexander Weiss » 17 Jul 2019, 21:49

STRIX

Por Magus, con ayuda de Pascual Jesús

Imagen
Ilustración de Vermine


Ahí están los tres al final de la calle, esperándome. Llevan tres semanas siguiéndome y yo evitándolos, pero esta noche va a ser diferente. ¿Por qué no me dejan en paz?
Red Eddy es el líder, un adolescente pelirrojo y pecoso que ha crecido demasiado rápido para sus catorce años. Su padre se marchó de casa cuando tenía cuatro años, y su madre no se ha portado mucho mejor con él, aunque desde que es más alto que ella ha comenzado a tenerle miedo. Y él lo sabe.
-¿Qué hay, caraculo? –dice cuando me acerco, sus ojos azules y crueles me lanzan una mirada depredadora. Mi aparente sumisión sólo agudiza el placer de abusar del más débil -¿Has traído el dinero?
-Sí, ¿Has traído el dinero? –corea su lugarteniente, un muchacho moreno tan alto como él, pero delgaducho y con cara de comadreja. Se trata de Weasel, el mejor amigo de Eddy, o mejor dicho adulador. Siempre fue un don nadie, hasta que decidió seguirle la corriente a Red Eddy, y babosear su rastro. Es el ojito derecho de sus padres, y no necesitaba mezclarse con Eddy, pero parece que le gusta revolcarse entre la basura.
El tercero no dice nada. Mudito es bajo, pero pura fibra y músculo. Nunca habla mucho, y la verdad es que su acento ceceante sólo le ha proporcionado burlas, por eso decidió reaccionar haciéndose el duro, y mezclándose con Red Eddy. Ahora nadie le llama Mudito a la cara. Una lástima. Otro chico echado a perder.
Como si lo hubieran decidido de antemano, y posiblemente lo han hecho, avanzan hacia mí y me rodean. Intentan intimidarme, al pequeño ratón de biblioteca rubito con pequeños ojos oscuros encogidos tras unas gafas de cristales gruesos.
-¿Lo has traído? –insiste Red Eddy, apremiante. Lo cierto es que el dinero es lo de menos. Ya lo han hecho con otros chicos otras veces. Y a veces el dinero no salva de la paliza, especialmente si Eddy ha tenido un mal día.
Su mano se mueve rápida como una serpiente y me lanza un manotazo. Mis libros caen al suelo. Espero que no se hayan estropeado.
-¿Estás sordo, pedazo de mierda? –me agarra del cuello de la camisa y por un momento roza la cadena del amuleto. Siento la alarma, los espíritus apelotonándose expectantes. Ha llegado el momento de actuar. Los espíritus asienten y me prestan su fuerza.
Un remolino de plumas, unos ojos feroces y brillantes, y la bendición de Búho en mi sangre es suficiente. Red Eddy cae hacia atrás con un grito de terror, me giro y clavo mis ojos en Weasel y Mudito. También caen en medio de convulsiones, meándose en los pantalones. Podría poner fin a sus vidas ahora mismo con mis afiladas garras, pero son jóvenes e inconscientes, todavía pueden cambiar. El miedo a la noche basta por ahora.
Me encojo de nuevo sobre mí mismo, recupero mi forma humana y con tranquilidad recojo mis libros del suelo, sin hacer caso a los sollozos y convulsiones que me rodean.
Al fin y al cabo, sólo son humanos.




LEYENDA
Tines Eimen? ¿Quiénes somos? Nuestra historia es larga y triste. No ocupamos un lugar privilegiado en los planes de Gaia, simplemente el que nos dio. Al principio creó a las Fera que habitaban los océanos, después pobló la tierra con sus criaturas, y finalmente los cielos, y para ello llamó a Búho, Cuervo y Murciélago. Como inevitablemente sabía que competiríamos por su favor, también definió claramente nuestros papeles: a Cuervo le concedió el día, a Búho le concedió la noche y a Murciélago la frontera entre ambos, ejerciendo un papel equilibrador en la Tríada del Cielo.
Durante milenios incontables surcamos los cielos, vigilando, observando e informando. Cuando aparecieron las primeras civilizaciones humanas, los Garou y otros cambiantes las evitaron como la peste, creyendo que eran nidos de la Tejedora y el Wyrm, pero sabíamos que no podíamos descuidar la vigilancia del hombre, y no fuimos los únicos que lo pensaron. Algunos de nosotros actuaron como oráculos, guías y maestros para la humanidad, tratando de enseñarles a vivir en armonía con Gaia. En ocasiones tuvimos éxito.
Pero como puedes ver, fracasamos.
La Guerra de la Rabia acabó con muchos de nosotros, y nunca volvimos a ser demasiados, ya que nos reproducimos muy lentamente. Los Garou rechazaron nuestro consejo y salvo unos pocos nos consideraron sus enemigos. Nuestros más poderosos santuarios en Egipto fueron destruidos en la guerra contra el dios oscuro Set. Los lobos fueron expulsados de la tierra, los gatos fueron encadenados con maldiciones y nosotros…nosotros fuimos exterminados. Durante mucho tiempo ninguno de los nuestros volvió a pisar la tierra negra de Khem.
Una segunda calamidad recayó sobre el pueblo de Búho en la Hélade. Celenos, una poderosa hechicera y vidente, cayó corrompida por el Wyrm, y engañó a nuestras hermanas afirmando que la victoria del Destructor de Mundos era inevitable. Muchos de los nuestros acudieron a ella y la división provocó la Guerra de las Arpías, un conflicto que se cobró muchas vidas, pero finalmente Celenos y sus seguidores fueron expulsadas a Malfeas, donde su oscuro amo les dio refugio. Y lo peor de todo es que los Garou creyeron que todos nos habíamos corrompido y nos persiguieron hasta que no quedó ninguno.
O eso creyeron.
Búho no abandonó a sus hijos, y encontramos santuario en su dominio en la Umbra. Los Caminantes Silenciosos nos ayudaron en nuestra huida y guardaron el secreto de nuestra supervivencia. Durante siglos permanecimos ocultos en el mundo espiritual, como habían hecho otros anteriormente, pero no nos resignamos a abandonar a Gaia a su suerte, y poco a poco, algunos comenzaron a regresar. Primero uno, después otro, que a menudo se hacían pasar por espíritus, y finalmente el resto de la bandada.
Ahora somos muy pocos, pero el tiempo de la huida ha terminado. El Wyrm golpea las puertas y el Apocalipsis se aproxima. Si no cumplimos nuestra parte ahora, perderemos nuestra oportunidad. Si las Strix deben morir, que así sea, pero no permaneceremos con los brazos cruzados mientras el mundo se desmorona a su alrededor. Haremos lo que siempre hemos hecho: mostraremos el camino y cazaremos en la oscuridad.



LAS STRIX HOY
En el mundo moderno nuestro papel es muy importante…y difícil. Buscamos secretos y reunimos conocimiento, pero nuestra principal función es enseñar, ofrecer guía y consejo, algo muy complicado cuando quien necesita nuestro conocimiento no nos escucha o se niega a escuchar. Los Cuervos todavía son aceptados, en mayor o menor grado, ¿pero nosotros? Arpías corruptas y engañosas. Del primero al último. Cuesta superar los prejuicios y recuperar la confianza. Sólo encontramos aceptación entre los seguidores de Búho.
Y somos muy pocos y escasos. Aunque conocemos un par de trucos bajo nuestras plumas para protegernos cuando nos acorralan, no somos buenos luchadores. Observamos en silencio, tomamos nota y sobrevivimos mientras buscamos a alguien con quien compartir lo que sabemos.
No siempre fue así. Hubo un tiempo en que ayudábamos a los cachorros perdidos de otras Fera, ayudándoles a superar los traumas del Primer Cambio y guiándoles hacia sus congéneres. En ocasiones nos encargaban preparar los Ritos de Iniciación. Aconsejábamos a los ancianos de otras Fera y sugeríamos Búsquedas y desafíos para los guerreros. Pero nuestra labor no se acababa ahí. Las Fera no son los únicos hijos de Gaia, y los hombres y mujeres de buena fe que necesitaban de conocimiento, a menudo acudían a nosotros en busca de consejo, o recibían inesperadamente mensajes crípticos que les ayudaban a mejorarse y aumentar su sabiduría. En los templos de Isis, Atenea y otros encontramos cobijo. Fue una época magnífica.
Pero todo eso ha terminado, y aunque el presente resulta doloroso, hemos sido afortunados al sobrevivir para aportar nuestro granito de arena en estos tiempos inciertos. Aunque ahora el mundo dispone de más conocimiento que nunca, y se transmite con rapidez, la verdad está contaminada con demasiadas mentiras o verdades adulteradas, como nuestra propia reputación demuestra. Frente a la arrogancia de quien considera que posee toda la verdad que hay que conocer, nosotros sabemos que nunca conoceremos toda la verdad, pero no por ello debemos dejar de seguir buscando, aprendiendo, mejorando y ayudando a otros a conocer.
Tenemos un padre, Búho, y una madre, Luna. Ellos nos hicieron como somos y por eso hacemos lo que hacemos. Encuentra información. Compréndela y apréndela. Enseña a los demás. Y caza en la noche porque puedes hacerlo.
El resto son detalles.


ORGANIZACIÓN
Somos pocos pero estamos bien organizados. Nos mantenemos en contacto porque juntos nos protegemos mejor. Aunque algunos de nosotros vuelan solos, forzados por las circunstancias o porque lo prefieren así, todos sabemos que podemos acudir a la Bandada en busca de ayuda o simplemente compañía. Cada vez que nos encontramos con otros es una oportunidad para intercambiar conocimientos, aprender y disfrutar de la compañía.
Pero no todos volamos solos. La carga de la soledad y el miedo se comparten mejor entre dos. Las parejas de Strix suelen ser de maestros y discípulos, pero también pueden surgir de relaciones sanguíneas, amistad o amor. A veces se sellan con un rito, pero todo depende del compromiso que se pretende alcanzar.
En tiempos antiguos nos organizábamos en tríadas, tres individuos que ejercían distintos papeles, y que de común acuerdo los compartían o se alternaban según lo aconsejaba la situación. Por desgracia, no siempre tenemos el privilegio de compartir un territorio entre tres, y actualmente sólo quedan tríadas en lugares importantes para nosotros, como Grecia. Se dice que en los primeros tiempos, cuando las relaciones entre las Fera eran mejores, compartíamos tríadas con Cuervo y Murciélago, pero puede que sólo sea un deseo bienintencionado.
Por encima de todo se encuentra la Bandada, formada por todos los Strix del mundo. Nos mantenemos en contacto a través de ciertos ritos y espíritus, simplemente para saber donde estamos. En muy pocas ocasiones ha sido necesario que actuáramos todos al unísono, en momentos de gran crisis, como durante la Guerra de las Arpías o nuestro Exilio a la Umbra. A medida que el Apocalipsis se aproxima, con seguridad tendremos que reunirnos de nuevo.
¿Y dónde estamos? Puede que seamos pocos, pero muy bien repartidos. La respuesta es: en todos los lugares a los que hemos conseguido llegar.



RASGOS
Somos los hijos de Búho, un eficiente depredador nocturno, y hemos heredado su forma. Cuando Gaia quiso crear una criatura que pudiera volar en la oscuridad, cazar en silencio y que acumulara información, se limitó a crearnos. Por encima de todo somos silenciosos –a los cuervos a menudo les gusta bromear diciendo que hablan por ellos y por nosotros-, pues para conseguir información a menudo resulta una ventaja ser discreto. Para volar necesitamos ser ligeros y por eso, como las aves, tenemos los huesos huecos. El problema es que los huesos ligeros significan que es más difícil soportar los golpes [Las tiradas de Atletismo se hacen con una dificultad de -1; las tiradas para absorber daño contundente incrementan la dificultad en +2].
Como se supone que debemos buscar información también tenemos sentidos incrementados. Bueno, no todos –un pico no resulta muy útil para oler, por ejemplo-, pero podemos ver de forma soberbia en la oscuridad y tenemos un oído excelente [-2 a la dificultad de todas las tiradas relacionadas con escuchar].
Pero el mejor de nuestros trucos consiste en guardar recuerdos. Si miramos algo fijamente y nos concentramos, lo guardaremos en nuestras almas. Como una videocámara. Sólo un minuto más o menos y en función de nuestras conexiones espirituales [Un Strix puede guardar un minuto de información visual y sonora por cada punto de Gnosis] y podemos compartirlo después mirando a los ojos o con un simple roce. A veces dejamos caer una de nuestras plumas sobre el objetivo para establecer el contacto, provocando visiones inesperadas en el momento adecuado.
Todo este poder tiene su precio. Es justo. No podemos utilizar la bendición de Gaia sin compensarla de alguna manera. Para empezar, como todos los hijos de Luna somos vulnerables a la plata. Por otra parte, aunque podemos movernos de día, no es nuestro dominio. Simplemente estamos fuera de nuestro elemento y nos movemos con más torpeza cuando los rayos de Helios están en el cielo [-1 a las tiradas de iniciativa durante el día].



RAZAS
Existen dos razas de Strix: Homínido y Estrígido. Pero esta distinción no tiene mucha importancia socialmente. Cierto, existen algunas diferencias físicas y en educación, pero en esencia lo único que nos distingue es lo que sabemos y lo que hacemos. Cada uno de nosotros no sólo ha nacido, sino que ha sido creado mediante un rito, y nuestros padres pueden ser de cualquier raza. Cuando una Strix quiere transmitir su legado elige a un candidato adecuado. Aunque solemos elegir a nuestros hijos, otros consideran que es mejor buscar “fuera del nido”. En cualquier caso, cuando una Strix ha elegido un candidato adecuado, realiza un rito para crear un huevo espiritual y esa creación especial se incuba en el alma del niño o polluelo y permanece oculto en la Umbra. Cuando el huevo espiritual eclosiona, la Strix nace. Por supuesto, existen varios detalles místicos y espirituales, pero éste es el proceso básico.
No tenemos metis. Aunque los huevos espirituales pueden vincularse al hijo de dos Strix, estos siempre heredan la raza de la madre. Sin embargo, no ha ocurrido frecuentemente debido a nuestro escaso número y no lo fomentamos: no debemos crear una endogamia espiritual, sino extender nuestro conocimiento entre todos.

Estrígido: Los Estrígidos son las Strix que nacen como lechuzas. Generalmente sufren su Primer Cambio en su primer año, tras haber abandonado el nido, y viven una existencia tan larga como la de los humanos, muy por encima de su existencia normal como pájaros. Son individuos bastante silenciosos y tranquilos, incluso para lo que somos, y prefieren dormir durante el día, mostrándose especialmente activos durante la noche.
Los Estrígidos no saben nada sobre Informática, Leyes, Lingüística, Medicina, Política o Ciencias al comenzar el juego (sólo pueden adquirirse con puntos gratuitos durante la creación del personaje), pero saben desenvolverse en el cielo (2 puntos en Vuelo).
Dones Iniciales: Caminos Enemigos, Chillido, Silencio, Visión de la Verdadera Forma

Homínido: Los Homínidos Strix tienden a ser individuos de costumbres solitarias y raras, y con un profundo interés por el conocimiento. Son pálidos, con piernas largas, a menudo con ojos grandes de mirada curiosa o asustada. Suelen ser bastante introvertidos y obsesivos con su conocimiento, pero cuando se dedican a enseñar lo que saben, comienzan a hablar por los codos, aunque otros prefieren transmitir su conocimiento mediante enigmas. Al ser educados entre los humanos, son incapaces de adquirir Vuelo en la creación del personaje salvo con puntos gratuitos, pero no tienen restricciones en el resto de las Habilidades generales.
Dones Iniciales: Amigo del Erudito, Caminos Enemigos, Silencio, Visión de la Verdadera Forma

Todas las Strix comienzan con Búho como su Tótem. Además, como Búho se encuentra dentro del Gran Pacto que los Espíritus realizaron con los Garou y es el patrón de una de sus tribus, sus Hijos pueden caminar de lado como los hombres lobo. Al entrar en la Umbra, cada hijo de Búho consigue unas alas que le permiten volar de un lugar a otro. Suelen tener premoniciones de peligro y sobre la ubicación de lugares místicos perdidos hace tiempo. Además reducen en -2 la dificultad de las acciones relacionadas con el Sigilo, el silencio o la quietud. Obtienen tres dados adicionales en cualquier Don relacionado con el aire, viajar o la oscuridad.
Todas las Strix comienzan también con los siguientes rasgos: Rabia 1, Gnosis 6, Fuerza de Voluntad 4. Además de 3 puntos de Renombre, consiguen adicionalmente 2 puntos de Sabiduría. Durante la creación del personaje una Strix elige dos Dones de raza y uno de la siguiente lista común.



TRIBUS
Al principio no teníamos tribus, pero como debíamos cumplir con nuestra misión en todas partes y circunstancias, inevitablemente la distancia nos fue separando, aunque no tanto como a otras Fera. Nuestras tribus se basaban en la raza estrígida que adoptamos, pero todos éramos hijos de Búho, y aunque una tribu podía predominar en uno u otro lugar, no tenía inconveniente en compartir su dominio con los demás. Además, nuestros ancianos fomentaban el intercambio del conocimiento, para evitar que se perdiera, por lo que no pasaba mucho tiempo sin que un Don o un rito tribal se transmitiera a todas las Strix. Con el tiempo, nos organizamos en tres tribus:
Khonshu: Los miembros de esta tribu tomaron como sus parientes a los grandes búhos y cárabos de Europa y África. Eran la tribu menos numerosa, pero también la más noble y valerosa, y por ello sufrió numerosas bajas. Su principal santuario se encontraba en Egipto, donde fueron exterminados por los vampiros. Otros muchos murieron durante las Guerras de la Rabia o cubriendo la retirada de resto de las Strix a la Umbra, desviando la atención de sus enemigos.
Strix: Las Strix eran la tribu más numerosa, tomando como parientes a mochuelos, pequeños búhos y lechuzas, y su gran número y distribución impidieron la extinción completa de la raza. Tras el Exilio, toda la raza tomó el nombre de esta tribu.
Tytus: Esta tribu matriarcal estaba afincada sobre todo en Grecia y el Mediterráneo Oriental, donde tomaban como parientes a las lechuzas blancas y mochuelos de la zona. Durante un tiempo fueron estrechas aliadas de las mujeres lobo conocidas como Furias Negras, pero la traición de Celenos y la Guerra de las Arpías acabaron con la amistad de ambas razas.
Tras el Exilio, los supervivientes de las tres tribus se refugiaron en la Umbra, donde regresaron unidos como uno. Sus descendientes forman parte todos de una misma Bandada, y su escaso número y escasas diferencias sociales no han provocado nuevas divisiones tribales.



FORMAS
Las Strix tenemos tres formas: Estrígido, Crinos y Homínido. La verdad sea dicha, no nos gusta mucho la forma Crinos, por el parecido inequívoco con nuestras enemigas ancestrales.
Homínido: Aunque nuestra apariencia es variada, la vida académica suele llevar a las Strix a descuidar su aspecto y sociabilidad, convirtiéndose en los típicos “ratones de biblioteca”. No solemos engordar, pero nuestra palidez a menudo se incrementa por nuestro modo de vida y los hábitos nocturnos. También tendemos a tener las uñas oscuras.
Crinos: No, no se trata de un humanoide lechuza, como pudiera parecer. Se trata de un cuerpo de pájaro enorme, del tamaño de un hombre, y la cabeza es…la cabeza es humana, pero parece una máscara feroz de la forma Homínida. Sí, una Arpía. Los ojos son aterradores y la boca está llena de algo parecido a dientes afilados, pero de naturaleza córnea. A menudo tenemos una especie de larga “melena” o “crines” que en realidad están formadas por filamentos de plumón. Tanto los “dientes” como las garras del cuerpo de pájaro son muy peligrosos [En forma Crinos, los Strix pueden hacer daño agravado con los dientes y garras de sus pies. Sus brazos se convierten por completo en alas, por lo que pueden volar, pero no pueden manipular manualmente los objetos. Esta forma causa Delirio en los humanos].
Estrígido: La forma Estrígida es la que estás viendo ahora. Una gran lechuza chilladora –Entre 40-50 cm de largo y 1-1,5 m de envergadura. Somos bastante más grandes que las lechuzas normales, pero aunque podemos hacer daño con nuestras garras y pico, no se trata de una forma de batalla. No fuimos creados para eso. La mejor opción es la huida.
La inmensa mayoría de nosotros tomamos la forma de las lechuzas comunes (Tyto Alba), por razones pragmáticas. Se trata de una especie muy abundante y ampliamente distribuida, por lo que no suele llamar la atención. Unos pocos de nosotros tienen sangre de otras especies y he oído que alguno de nosotros ha vuelto a tomar la sangre de los grandes búhos en homenaje a las tribus perdidas [Mérito de 5 puntos: En forma Estrígido Fuerza +0, Resistencia +1 y el resto de bonificaciones se mantiene igual], pero si eres una lechuza, el Rito del Huevo Fetiche resulta difícil de realizar sobre otras especies de Estrigiformes, aunque estén emparentadas contigo [+2 a la dificultad].



ESTADÍSTICAS DE FORMA

Crinos/ Estrígido
Fuerza +2/ -1
Destreza +1/ +1
Resistencia +1/ +0
Apariencia 0/ +0
Manipulación -2/ -3
Percepción +3/ +3



DONES
Como buscadores de conocimiento tenemos nuestros propios Dones especiales, pero también hemos aprendido otros de las demás Fera o los hemos compartido con ellas. Debido a esto, existen relativamente pocos Dones exclusivos de las Strix, aunque desde el exilio no hemos tenido mucho contacto con las demás Fera y disponemos de una buena reserva de secretos.



DONES COMUNES
La siguiente lista no es exhaustiva, y una Strix podría conocer cualquier Don dentro de lo razonable, especialmente de los Auspicios Theurge y Galliard, y los enseñados por Búho y su corte espiritual.

Camuflaje (Nivel 1): Como el Don Wendigo
Habla Mental (Nivel 1): Como el Don de Galliard
Habla Onírica (Nivel 1): Como el Don de Galliard de Nivel 2
Lenguaje Animal (Nivel 1): Como el Don de Galliard
Lenguaje Espiritual (Nivel 1): Como el Don de Theurge
Ojo Nublado (Nivel 1): Como el Don de Ragabash
Sentidos Aguzados (Nivel 1): Como el Don de Lupus
Sentir Magia (Nivel 1): Como el Don Uktena
Sentir Presa (Nivel 1): Como el Don de Lupus
Sentir al Wyrm (Nivel 1): Como el Don de Metis
Silencio (Nivel 1): Como el Don de Caminante Silencioso
Sudario (Nivel 1): Como el Don Uktena
Verdad de Gaia (Nivel 1): Como el Don de Philodox

Alarido de la Banshee (Nivel 2): Como el Don Fianna
Coger lo Olvidado (Nivel 2): Como el Don de Ragabash
Exorcismo (Nivel 2): Como el Don de Theurge de Nivel 3
Madriguera (Nivel 2): Como el Don de Metis
Nombrar al Espíritu (Nivel 2): Como el Don de Theurge
Ordenar al Espíritu (Nivel 2): Como el Don de Theurge
Sentir lo Antinatural (Nivel 2): Como el Don de Lupus
Verdadero Temor (Nivel 2): Como el Don de Ahroun
Visión del Más Allá (Nivel 2): Como el Don de Theurge

Abrir Puente Lunar (Nivel 3): Como el Don de Ragabash
Golpe de Gracia (Nivel 3): Como el Don de Furia Negra
Mirada Paralizante (Nivel 3): Como el Don de Señor de la Sombra
Ojos de Lechuza (Nivel 3): Como el Don: Ojos de Gato
Olor del Más Allá (Nivel 3): Como el Don de Philodox de Nivel 4
Pulso de lo Invisible (Nivel 3): Como el Don de Theurge

Bloqueo Mental (Nivel 4): Como el Don de Colmillo Plateado
Puentes Personales (Nivel 4): Como el Don de Galliard
Vida Animal (Nivel 4): Como el Don de Lupus

Compromiso (Nivel 5): Como el Don de Philodox
Don de Búho (Nivel 5): Como el Don: Don del Tótem, pero está relacionado con Búho.
Garras de la Urraca Ladrona (Nivel 5): Como el Don de Ragabash



DONES STRIX
Amigo del Erudito (Nivel 1): Un Don sencillo pero muy útil permite a la Strix leer un libro, pergamino o tablilla escrito en cualquier idioma. La lechuza no aprende ningún idioma nuevo, ni el Don le permite entender conceptos esotéricos o detectar fragmentos perdidos del texto. Aún así, la facultad de leer cualquier cosa es poderosa y sutil.
Sistema: El jugador gasta un punto de Gnosis, tira Fuerza de Voluntad y empieza a leer. La dificultad de la tirada depende de lo oscuro del texto;
Idioma Dificultad
Moderno 5
Erudito (latín, sánscrito) 6
Arcaico o muerto (arameo) 7
Pictogramas comunes (Egipto clásico) 8
Pictogramas oscuros o códigos (sellos de Mu) 9
Códigos personales, escritura cuneiforme, etc. 10
Caminos Enemigos (Nivel 1): Este Don otorga un sentido del peligro. Enseñado por uno de los espíritus de Búho, proporciona una información fiable sobre los peligros a los que se enfrenta la Strix, y los ayuda en su vigilancia. Se dice que este don fue enseñado a los hijos de Cuervo, o que las Strix lo aprendieron de ellos, pero para los hombres lechuza su origen carece de importancia.
Sistema: La Strix tira Percepción + Sigilo, pudiendo averiguar indicios sobre la naturaleza de los enemigos en la zona. Por lo general, una Strix que usa este Don puede descubrir el número y el tipo de sus oponentes; si el éxito es especialmente impresionante, a veces puede averiguar más cosas.
Chillido (Nivel 1): La lechuza puede lanzar un áspero y penetrante chillido, que despierta un repentino escalofrío en sus enemigos y a todos los que se encuentren cerca, pero los aliados no son inmunes.
Sistema. Este Don requiere un chillido o grito, una tirada de Resistencia + Expresión y el gasto de un punto de Rabia. Todos en un radio de 3 metros quedan temporalmente paralizados durante un turno por el repentino susto, aunque pueden reaccionar para defenderse. Este Don sólo se puede utilizar una vez en la misma escena. Los Strix lo utilizan habitualmente para cubrir su retirada.
Visión de la Verdadera Forma (Nivel 1): Como el Don: Olor de la Verdadera Forma.
Comunión con la Umbra (Nivel 2): La Strix puede concentrarse con el mundo espiritual que lo rodea, a la búsqueda de información, de la misma forma que una lechuza vigila el mundo físico a la búsqueda de presas. La información obtenida a menudo resulta extraña, pero con frecuencia útil en momentos impredecibles.
Sistema: La Strix gasta un punto de Gnosis y tira Percepción + Enigmas y la dificultad es la de la Celosía local. La información obtenida debe poder adquirirse en la zona vigilada mediante algún medio: pensamientos, emociones, escondrijos ocultos, pero siempre llega en forma de algún enigma o acertijo que debe ser interpretado. Una tirada especialmente exitosa podría atraer un conocimiento completamente inesperado.
Sentido de la Muerte (Nivel 2): A menudo se ha asociado a las lechuzas como heraldos de la muerte que anuncian su llegada. Existe algo de razón en ello y las Strix han aprendido de Búho a percibir su llegada.
Sistema: Tira Percepción + Medicina. La Strix puede percibir el estado de salud general del objetivo (si se trata de un vampiro, detectará que está muerto), y con el gasto de un punto de Gnosis puede establecer además cuánto le queda de vida con escaso margen de fallo, aunque esta información puede ser alterada si el objetivo recibe atención médica o sufre daño adicional por otras causas tras el uso del Don.
Canción de la Sirena (Nivel 3): Aunque en la cultura popular actualmente las sirenas son representadas como mujeres con cola de pez, antiguamente eran mujeres con cuerpo de pájaro que atraían a los marineros con sus cantos. Las Strix afirman que las leyendas de las sirenas se originaron con ellas. Desgraciadamente este Don es utilizado por las Arpías corruptas para atraer a sus presas a la perdición. Además de atraer objetivos hacia la Strix, se rumorea que existen otros Dones similares que inspiran a los guerreros (Carisma + Liderazgo), provocan el pánico (Manipulación + Intimidación) u otras emociones.
Sistema: Tira Manipulación + Empatía (o Seducción, lo que sea más alto). La dificultad es la Fuerza de Voluntad del objetivo. Los éxitos adicionales permiten repetir la tirada sobre otros objetivos. Quienes son afectados por el Don, caminan hacia la Strix mientras siga cantando, sintiéndose atraídos, bajando la guardia o desviándose de sus objetivos iniciales. Este Don a menudo es utilizado para preparar emboscadas o llevar a los enemigos a trampas preparadas previamente. Si el objetivo se da cuenta de alguna forma de que está siendo influenciado por este poder, puede tratar de liberarse tirando Fuerza de Voluntad y superando los éxitos de la Strix. Si no puede escuchar la canción o si es atacado, el poder se rompe.
Ojos del Búho (Nivel 3): Accesible en cualquier forma, Ojos del Búho permite que la visión del hombre lechuza atraviese niebla, humo, nubes y oscuridad. Cuando este Don es invocado, la Strix puede ver de repente a través de cualquier clase de objeto sólido. Los espíritus de Búho enseñan este Don.
Sistema: Este Don requiere el gasto de un punto de Gnosis, y una tirada de Percepción + Alerta (dificultad 6). El efecto del Don dura tantos minutos como éxitos obtenidos. El gasto de un punto de Fuerza de Voluntad extiende el efecto de minutos a horas.
Visión de la Noche (Nivel 3): Este Don utiliza la habilidad natural de las lechuzas y búhos para moverse en la oscuridad pero lo intensifica. Mientras lo está utilizando la Strix puede ver con claridad como si todo estuviera iluminado. Un espíritu de la Noche enseña este Don.
Sistema: Gasta un punto de Gnosis. Durante una escena el personaje puede ver en la oscuridad mientras haya una mínima fuente de luz (estrellas, una vela…). En la oscuridad total tira Percepción + Alerta (dificultad 8) para ver con claridad. Si se trata de algún tipo de oscuridad sobrenatural la Strix puede tratar de atravesarla tirando Fuerza de Voluntad. Si consigue más éxitos de los utilizados para crear la oscuridad, podrá ver a través de ella.
El Hombre Pájaro (Nivel 4): Este Don permite a las Strix asumir una forma adicional: un cuerpo humanoide y erguido, recubierto de plumas, con brazos y piernas terminados en garras afiladas. El rostro sigue siendo una máscara feroz y monstruosa de la forma humana y sigue causando Delirio. Al carecer de alas, no puede volar, aunque sí puede manipular manualmente los objetos.
Sistema: La Strix gasta un punto de Rabia y adopta su forma Crinos con sus características habituales, pero además puede atacar con las garras de sus brazos haciendo un daño de Fuerza +2 agravado.
Sentir Trochas (Nivel 4): Este Don es como el hechizo del mismo nombre y puede ser enseñado por cualquier espíritu que lo posea.
Sistema: La Strix debe gastar un punto de Gnosis y tirar Percepción + Ocultismo (dificultad 7). La comprensión de las vías de la Umbra que brinda el Don reduce a la mitad el tiempo de viaje por el mundo del espíritu.
Vinculación (Nivel 4): Para enseñar a sus discípulos las Strix no sólo procuran afinar sus artes oratorias y pedagógicas, sino que además valoran los efectos de la experiencia personal, por lo que en ocasiones comparten con sus discípulos ciertas sensaciones o recuerdos con sus poderes naturales. Este Don intensifica esa habilidad, permitiendo compartir sus poderes con un objetivo.
Sistema: El personaje toca al objetivo y gasta un punto de Gnosis y tira Resistencia + Empatía (la dificultad está determinada por el grado de intimidad con el objetivo. Un amigo íntimo sería dificultad 5, mientras que un completo desconocido tocado al azar sería 9). Los éxitos obtenidos se reparten entre la duración y el poder compartido. Con un éxito el personaje puede compartir uno de sus sentidos naturales o adquirir dos turnos de duración. Para compartir un Don se necesita un número de éxitos igual al nivel del Don. La Strix puede seguir utilizando el Don compartido, ya que transmite un conocimiento intuitivo de cómo utilizar el poder, no el Don en sí.
Portentos (Nivel 5): Enseñado por un espíritu del viento, este Don es un vistazo a los acontecimientos más importantes del futuro próximo.
Sistema: Gastando dos puntos de Gnosis y tirando Inteligencia + Enigmas (dificultad 8), la Strix puede ver un acontecimiento del futuro con claridad. Portentos puede ser utilizado a discreción del Narrador.



RITOS
A las Strix les gustan mucho los ritos, debido a los significados simbólicos que a menudo ocultan. A menudo utilizan Ritos Místicos y de Muerte. Suelen utilizar el Rito del Talismán Dedicado para llevar consigo sus notas y escritos a todas partes. Pero sin duda estos son especialmente importantes.



RITO DE LA BANDADA
Nivel Dos
Este sencillo rito está muy extendido entre las Strix. Básicamente conecta al hombre lechuza con el resto de su especie. Si sufre algún daño o si muere, el esto inmediatamente lo sabrán, pudiendo actuar en consecuencia. Algunas Strix temen que esta conexión espiritual pueda ser utilizada por las Arpías para espiarles o que algún otro enemigo lo utilice para perseguir y destruir a toda la especie, pero se dice que el propio Búho vigila que esta conexión no sea interferida. De todas formas, las Strix especialmente paranoicas o cuidadosas de su privacidad prefieren no realizarlo.
Sistema: El rito requiere que la Strix mire hacia el cielo despejado y lance tres chillidos seguidos, pronunciando tres palabras de poder, entre ellas su nombre. También puede conectarse para percibir si hay algún compañero en apuros en las cercanías. Puede “desconectarse” en cualquier momento.



RITO DEL HUEVO FETICHE
Nivel Dos (Místico).
Las Strix se reproducen tomando parte de su propia Gnosis y vinculándola a un “huevo fetiche” que después queda atado a un niño humano o a un polluelo de lechuza aún en el cascarón. Finalmente, el huevo fetiche se abre, infundiendo energía espiritual al objetivo y desencadenando su Primer Cambio. Los huevos espirituales se mantienen ocultos en la Umbra, pues muchos depredadores (magos, Danzantes de la Espiral Negra) los codician por la energía espiritual que contienen.
Sistema: El Rito del Huevo Fetiche no se toma nunca a la ligera. Para empezar, cuesta tres puntos de Gnosis permanente al “padre” o la “madre”, que se pagan independientemente de que el rito funcione o no.
El rito sólo puede celebrarse en la Umbra, y requiere un testigo de la raza opuesta a la del celebrante. Crear un huevo fetiche cuesta tres horas, más otra para atarlo al alma para el que está previsto. Si el rito es interrumpido en algún momento, falla y la Gnosis se pierde.
El rito requiere una tirada de la Gnosis permanente de la Strix a dificultad 6.



RITO DEL ROBO DE RECUERDOS
Nivel Cuatro (Castigo)
Las Strix usan este terrible rito para extraer los recuerdos de un hombre lechuza que ha hecho algo particularmente estúpido. Si el rito tiene éxito, la Strix pierde todos y cada uno de sus recuerdos a partir de su Primer Cambio. Los recuerdos son asumidos por otra Strix que, se espera, pueda usar este conocimiento para rectificar todas las meteduras de pata.
Sistema: El rito exige una pequeña caja vacía de madera, preferiblemente pintada con escenas de la vida del sujeto. Al menos tres Strix, incluyendo la celebrante, deben rodear al sujeto, que idealmente está inmovilizado de algún modo. La caja se abre, y da comienzo una letanía detallando los hechos del sujeto. A medida que se va nombrando cada uno de ellos, el recuerdo de ese acontecimiento en particular desaparece de la memoria de la Strix y va a parar a la caja. Los recuerdos asociados también desaparecen, hasta que la mente de la Strix queda despejada de todo lo posterior al Primer Cambio. Ten en cuenta que se trata de todo o nada: no es posible usar el ritual para eliminar sólo recuerdos concretos.
A continuación, el celebrante debe sellar y aplastar la caja, momento en el que todos los recuerdos contenidos en la misma entran en su mente. No se trata de una carga fácil: este rito sólo se celebra cuando una Strix ha hecho algo realmente horrendo, y ninguna Strix se toma a la ligera asumir los recuerdos de un crimen o fallo de uno de los suyos. Una cosa es conocer las malandanzas ajenas y otra hacerlas suyas.
Este rito cuesta un punto de Gnosis, otro de Fuerza de Voluntad y otro de Rabia, y dura todo lo que cueste cantar los actos del sujeto. El rito exige una tirada resistida de Fuerza de Voluntad entre el celebrante y el sujeto, aunque cada Strix adicional presente resta 1 a la dificultad del oponente hasta un mínimo de tres.
El rito sólo puede ser usado sobre otras Strix.

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ARPÍAS
Según se dice, la Arpía Celenos fue la primera de las Strix caídas. Una vidente y mística muy sabia, se dice que finalmente tuvo una visión y una profecía que la enloqueció y la hizo caer en las garras del Wyrm. Lo que pocos conocen es que Celenos afirmó que la profecía dejaba sin lugar a dudas que el Wyrm vencería en el Apocalipsis y que Gaia estaba condenada. La noticia provocó gran división entre las Strix: algunas decían que la profecía era incompleta, otras que Celenos estaba equivocada y otras que el Wyrm la había seducido para que provocara la discordia entre sus hermanas.
La verdad sólo Celenos la sabe, pero el resultado fue que primero sus hermanas de Tríada volaron tras ella, y después una gran parte de las Strix, que la siguieron a Malfeas y regresaron convertidas en un ejército de criaturas asquerosas y corruptas. Hubo una gran guerra entre Strix y Arpías, y ningún bando obtuvo una victoria clara. Finalmente los Garou cayeron sobre todos los hombres lechuza supervivientes y los exterminaron sin hacer distinciones.
Sin embargo, dirigidas por sus tres líderes, Celenos y sus dos hermanas, las Arpías regresaron a Malfeas, donde encontraron refugio entre los espíritus del Wyrm. Desde entonces algunas vuelven ocasionalmente al mundo físico, invocadas por algún hechicero o simplemente para sembrar la corrupción en el mundo. Las matanzas y guerras suelen atraerlas, especialmente si se trata de conflictos entre criaturas sobrenaturales. Ellas mismas conocen muchos Dones concedidos por los espíritus del Wyrm, y que a menudo están relacionados con la inmundicia y la putrefacción.
Desde lejos las arpías parecen en vuelo buitres o grandes pájaros negros de aspecto enfermizo y sucio. Toscas y salvajes sus cuerpos son rechonchos y sus garras curvas y afiladas. Su estancia en Malfeas las ha alterado considerablemente Sin embargo, a pesar de la forma que adopten, están rodeadas por un hedor nauseabundo.
Se dice que en las batallas del Apocalipsis, las Arpías saldrán volando en un gran aluvión desde Malfeas, al frente de un gran ejército formado por hombres lechuza, cuervo y murciélago corruptos y espíritus del Wyrm alados para enfrentarse con los campeones de Gaia por el dominio de los cielos.



ESTEREOTIPOS
Ulisses Escribe-con-Garras imparte la siguiente lección veraz.
Ajaba: Las hienas han vuelto recientemente al bando de Gaia, y es una buena noticia. Esperemos que no lleguen demasiado tarde al campo de batalla del Apocalipsis.
Ananasi: Las arañas tienen sus propios planes, y nosotros estamos al margen de ellos. Vigiladlas con cuidado, pues aunque no coincidamos en el camino, ni ellas ni nosotros deseamos que el Wyrm se apodere del mundo. Cuando tratéis con ellas, atentos a sus telarañas. Puede que les seáis más útiles como comida que como peones.
Bastet: A los gatos les encantan los secretos y nosotros estamos llenos de ellos. Además somos pájaros, lo que nos convierte en un manjar delicioso. Su vanidad a menudo los convierte en alumnos difíciles, pero si consigues ganarte su confianza, no encontrarás a un alumno mejor.
Y procura no situarte al alcance de sus garras.
Córax: Nuestros charlatanes parientes nos proporcionan información y divulgan la que tenemos. Si pudieran aprender que todo conocimiento tiene su momento y lugar serían perfectos. Tal y como han sido creados recuerda que todo lo que le digas a un cuervo terminará llegando a muchos oídos, así que procura que tus palabras sean las que quieres que se escuchen.
Garou: Deberíamos odiar a los Garou. Deberíamos. Ellos han sido los responsables de nuestro exterminio, al igual que el de otras muchas Fera. Cuando cayeron sobre nosotros pretendían acabar con las Arpías, que todo sea dicho, eran una amenaza real y muy seria. Y los lobos nunca han tenido la serenidad para detenerse a hacer distinciones.
Los que quedamos somos el resultado de esa matanza. No guardamos odio ni venganza porque con el Apocalipsis ante las puertas no tiene mucho sentido. Por otra parte, los Caminantes Silenciosos y los seguidores de Búho nos ayudaron a salvarnos en aquellos momentos de necesidad y nos ayudan ahora. Sus actos son suficientes para que perdonemos a toda su raza. A pesar de las heridas que nos han causado, son los guerreros que tenemos para detener al Wyrm.
Gurahl: De todas las Razas Cambiantes, quizás son los que mejor nos comprenden. Les gusta escuchar, y a nosotros, que nos escuchen. Además, si les proporcionas conocimiento útil, pueden devolverte el favor con creces.
Mokolé: Ninguna otra Raza Cambiante posee tanto conocimiento, pero son lentos a la hora de impartirlo y compartirlo. También compartimos cierta simpatía con ellos, pues en cierta manera pájaros y saurios somos parientes lejanos. Es difícil conocer su sabiduría, pero se puede aprender mucho de ellos si se dispone de paciencia y tiempo.
Nagah: Dicen que los Garou han exterminado a las serpientes. A nosotros también. Todavía no es el momento de hablar de ellas y no diré más.
Nuwisha: Los coyotes son maestros, como nosotros, pero no imparten tanto conocimiento teórico como sabiduría práctica. Con paciencia, mucha paciencia, se puede aprender de ellos pero cuanto más busques su conocimiento menos aprenderás. La sabiduría llegará cuando menos te lo esperes.
Ratkin: Ratas y lechuzas nos enfrentamos hace mucho tiempo. Son buenos en su trabajo, pero pecan de exceso. No se trata de un rencor personal pero controlar a la humanidad no significa exterminarla. Las ratas impedían que los humanos crecieran en exceso y nosotros impedíamos que las ratas crecieran en exceso y acabaran con los humanos. Así se mantenía el equilibrio.
Las Guerras de la Rabia acabaron con este proceso, y lo único que quedó fue el odio entre nuestras razas. Somos muy pocos para protegernos de una venganza potencial, así que es mejor que sigan creyendo que estamos muertos.
Rokea: El océano nos esconde muchos secretos. Gaia llenó el mar con sus criaturas de la misma forma que los cielos. Ahora sólo quedan los Rokea, ajenos a lo que ocurre en tierra salvo cuando les afecta directamente. Tal vez estén librando su propia guerra bajo las olas.

Cita:El tiempo de las lecciones ha terminado. Os ofrecimos nuestro conocimiento cuando lo necesitabais y ahora es demasiado tarde. Es el momento de pasar a la práctica. Pero seguiremos a vuestro lado.



LAS STRIX EN HOMBRE LOBO: EL APOCALIPSIS
Aparte de los Garou, en Hombre Lobo existen once Razas Cambiantes supervivientes y tres extintas. Realmente el juego no necesita más bestias cambiantes, así que para empezar, si crees que las Strix no encajan en tus Crónicas o simplemente no te gusta el concepto, no las introduzcas. No son necesarias. El papel de mentores y consejeros que realizan las Strix puede ser perfectamente interpretado por cualquier Garou, espíritu, humano o cualquier otra criatura que quieras presentar.
Dicho esto, si quieres introducirlas en tus Crónicas, bien como aliados, contactos o adversarios, pueden añadir un toque de exotismo o una curiosidad, si actúas con cuidado y no las conviertes en el “bicho de la semana”.
En las manadas Garou, las Strix pueden ocupar un papel semejante a los Galliard, Philodox o Theurge, proporcionando diversos conocimientos e información mundanos o sobrenaturales. Las Strix también necesitan ayuda para acceder a la información y pueden reclutar a los personajes. Una joven Strix también puede acompañar a la manada, ayudando a los Garou y aprendiendo ella misma en el proceso. Sin duda las manadas que cuenten con la bendición de Búho serán las más tolerantes hacia este tipo de Fera, o los miembros de la tribu de los Caminantes Silenciosos.
Los jugadores también pueden interpretar a una tríada de Strix, dominando un territorio en el que recogen información, procurando pasar desapercibidos de los Garou y otros enemigos, al mismo tiempo que procuran entorpecer a los esbirros del Wyrm.
Por último, las corruptas Arpías pueden servir como adversarios y antagonistas y en su enfrentamiento con las Strix podrían llevar a los Garou a descubrir a los supervivientes de esta Raza Cambiante que se consideraba exterminada. Lo que hagan los hombres lobo con este conocimiento puede determinar la reconciliación entre sus razas o el exterminio final de las Strix.

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