[Escenario] Las tumbas de los antiguos
Publicado: 30 Nov 2025, 12:37
Las tumbas de los antiguos
Por Magus [email protected]
Las tumbas de los antiguos es un escenario para los Mokolé, los saurios cambiantes de Hombre Lobo: El Apocalipsis, que describe la historia de los Mokolé en Argentina, así como un Cenagal con personajes destacados. El Libro de Raza Cambiante: Mokolé o los suplementos sobre las Razas Cambiantes te resultarán muy útiles, especialmente si tienes planes de realizar una Crónica a largo plazo.
La era de los dinosaurios en Argentina
Hace millones de años, durante el Mesozoico, el actual territorio argentino formaba parte del continente Gondwana, junto a África, la Antártida, Australia, la India, y Madagascar. Hace unos 230 millones de años, Gondwana comenzaba a fracturarse, y el territorio argentino se encontraba en el extremo suroeste, cerca del polo sur, pero como el planeta era mucho más cálido que hoy, el clima era templado y húmedo.
El paisaje del territorio estaba dominado por una enorme cuenca, donde se produciría la separación entre África y Sudamérica. La gran cuenca consistía en una serie de valles rodeados por volcanes activos, con ríos que inundaban llanuras aluviales y formaban lagos temporales en función de las estaciones de tipo monzónico, con períodos de lluvias torrenciales y largas sequías. La vegetación estaba conformada por bosques de coníferas, helechos, cícadas y equisetos gigantes.
Algunos de los dinosaurios más antiguos del mundo como el herrerasaurus, el eoraptor y el panghacia vivían aquí, junto con rincosaurios herbívoros, mamíferos diminutos como los dicinodontes y cocodrilos terrestres gigantes conocidos como rauisuchus.
Con el comienzo del Jurásico, hace unos 200 millones de años, el territorio argentino, todavía unido al continente de Gondwana, comenzó a desplazarse hacia el norte. La gran cuenca Cañadón Asfalto contenía un sistema de lagos y ríos profundos rodeados por volcanes activos, con un clima húmedo y tropical. Sin embargo, en el norte la cuenca dejaba paso a valles más áridos con dunas y ríos y efímeros. Los bosques densos de coníferas, cícadas y helechos comenzaban a dejar paso a nueva vegetación con flores falsas y primitivas.
Durante esta época comienzan a aparecer antiguos saurópodos de gran tamaño, como el patagosaurus, y el vokheimiria, que servían de alimento a grandes carnívoros como el piatnitzkysaurus y el condorraptor. También aparecieron los primeros dinosaurios con plumas, con pterosaurios dominando los cielos y pequeños mamíferos escurriéndose entre las sombras.
Durante el período Cretácico, que comenzó hace unos 145 millones de años, la era de los dinosaurios alcanza su máximo esplendor en Argentina. Hace unos 130 millones de años, el continente de Gondwana se rompe definitivamente; Sudamérica y África se separan, abriéndose el océano Atlántico al sur. Los cambios geológicos también dan lugar a una mayor diversidad de paisajes, alternándose los ríos y selvas con extensos desiertos rojizos. Aparecen las primeras plantas con flores, lo que constituye una revolución ecológica.
A medida que avanza el período, hace unos cien millones de años, es el “momento argentino”, con mayor diversidad biológica. Comienza a elevarse la cordillera de los Andes, creando una barrera geológica, y al este se forma un territorio de clima tropical cálido y húmedo, con enormes llanuras aluviales, ríos y lagos, temporales y permanentes. Gran parte del norte y centro del actual territorio argentino (actuales Salta, Tucumán, Córdoba, y Buenos Aires) estaba cubierto por un mar cálido, conocido como Mar de Kuwatani, en el que nadaban criaturas como los mosasaurios, plesiosaurios y amonitas.
Hacia el centro y el sur se extendían inmensas llanuras aluviales recubiertas con bosques de coníferas gigantes y helechos. Grandes ríos atravesaban el territorio, desbordándose de manera estacional. Rebaños de titanosaurios colosales (argentinosaurus, puertasaurus, patagotitán) recorrían la zona, cazados por depredadores gigantes (giganotosaurus, tyrannotitan, mapusaurus), que se adaptaron a cazar en grupo para abatir presas tan enormes. Los saurópodos elegían zonas concretas de anidamiento como Auca Mahuevo, donde se han encontrado miles de nidos, y los cielos estaban dominados por especies de pterosaurios gigantes (aerotitan, thanatosdrakon), así como las primeras aves.
En este paraíso, los dinosaurios alcanzaron tamaños y diversidad extremas, todo un paraíso perdido, que terminó abruptamente hace 66 millones, con el impacto de un asteroide en Chicxulub, lo que supuso el comienzo de una era de cambios bruscos y extremos que supusieron el fin de la era de los dinosaurios, y la extinción de miles de especies.
Por Magus [email protected]
La era de los dinosaurios en Argentina
Hace millones de años, durante el Mesozoico, el actual territorio argentino formaba parte del continente Gondwana, junto a África, la Antártida, Australia, la India, y Madagascar. Hace unos 230 millones de años, Gondwana comenzaba a fracturarse, y el territorio argentino se encontraba en el extremo suroeste, cerca del polo sur, pero como el planeta era mucho más cálido que hoy, el clima era templado y húmedo.
El paisaje del territorio estaba dominado por una enorme cuenca, donde se produciría la separación entre África y Sudamérica. La gran cuenca consistía en una serie de valles rodeados por volcanes activos, con ríos que inundaban llanuras aluviales y formaban lagos temporales en función de las estaciones de tipo monzónico, con períodos de lluvias torrenciales y largas sequías. La vegetación estaba conformada por bosques de coníferas, helechos, cícadas y equisetos gigantes.
Algunos de los dinosaurios más antiguos del mundo como el herrerasaurus, el eoraptor y el panghacia vivían aquí, junto con rincosaurios herbívoros, mamíferos diminutos como los dicinodontes y cocodrilos terrestres gigantes conocidos como rauisuchus.
Con el comienzo del Jurásico, hace unos 200 millones de años, el territorio argentino, todavía unido al continente de Gondwana, comenzó a desplazarse hacia el norte. La gran cuenca Cañadón Asfalto contenía un sistema de lagos y ríos profundos rodeados por volcanes activos, con un clima húmedo y tropical. Sin embargo, en el norte la cuenca dejaba paso a valles más áridos con dunas y ríos y efímeros. Los bosques densos de coníferas, cícadas y helechos comenzaban a dejar paso a nueva vegetación con flores falsas y primitivas.
Durante esta época comienzan a aparecer antiguos saurópodos de gran tamaño, como el patagosaurus, y el vokheimiria, que servían de alimento a grandes carnívoros como el piatnitzkysaurus y el condorraptor. También aparecieron los primeros dinosaurios con plumas, con pterosaurios dominando los cielos y pequeños mamíferos escurriéndose entre las sombras.
Durante el período Cretácico, que comenzó hace unos 145 millones de años, la era de los dinosaurios alcanza su máximo esplendor en Argentina. Hace unos 130 millones de años, el continente de Gondwana se rompe definitivamente; Sudamérica y África se separan, abriéndose el océano Atlántico al sur. Los cambios geológicos también dan lugar a una mayor diversidad de paisajes, alternándose los ríos y selvas con extensos desiertos rojizos. Aparecen las primeras plantas con flores, lo que constituye una revolución ecológica.
A medida que avanza el período, hace unos cien millones de años, es el “momento argentino”, con mayor diversidad biológica. Comienza a elevarse la cordillera de los Andes, creando una barrera geológica, y al este se forma un territorio de clima tropical cálido y húmedo, con enormes llanuras aluviales, ríos y lagos, temporales y permanentes. Gran parte del norte y centro del actual territorio argentino (actuales Salta, Tucumán, Córdoba, y Buenos Aires) estaba cubierto por un mar cálido, conocido como Mar de Kuwatani, en el que nadaban criaturas como los mosasaurios, plesiosaurios y amonitas.
Hacia el centro y el sur se extendían inmensas llanuras aluviales recubiertas con bosques de coníferas gigantes y helechos. Grandes ríos atravesaban el territorio, desbordándose de manera estacional. Rebaños de titanosaurios colosales (argentinosaurus, puertasaurus, patagotitán) recorrían la zona, cazados por depredadores gigantes (giganotosaurus, tyrannotitan, mapusaurus), que se adaptaron a cazar en grupo para abatir presas tan enormes. Los saurópodos elegían zonas concretas de anidamiento como Auca Mahuevo, donde se han encontrado miles de nidos, y los cielos estaban dominados por especies de pterosaurios gigantes (aerotitan, thanatosdrakon), así como las primeras aves.
En este paraíso, los dinosaurios alcanzaron tamaños y diversidad extremas, todo un paraíso perdido, que terminó abruptamente hace 66 millones, con el impacto de un asteroide en Chicxulub, lo que supuso el comienzo de una era de cambios bruscos y extremos que supusieron el fin de la era de los dinosaurios, y la extinción de miles de especies.






