Salubri en Edad Oscura

Nerea ahogó su sollozo en cuclillas. La visión había sido demasiado impactante, a pesar de que su sire ya le había avisado de lo que encontraría. Los conocía a todos a la perfección desde hacía años. Sanadores, grandes consejeros. Habían sido queridos como hermanos, respetados como doctores y reverenciados por su manera pacífica de caminar en la Larga Noche.

Ahora los habían traicionado a todos. Quemados en sus propios hogares. Caídos como inocentes sin poder defenderse. Nunca habían hecho daño alguno. Nerea se alzó. Si ella debía seguir el camino de sus hermanos sería vengándolos uno por uno.

Hubo un tiempo en el que fueron amados y respetados. Pero ahora, el asesinato de su fundador, de Saulot, a manos de los Tremere, los ha convertido en perseguidos y repudiados. Los antaño queridos por todos ahora se quedan sin aliados mientras se les extermina mientras la inmensa mayoría de la Estirpe vampírica mira hacia otro lado. Guías espirituales en la búsqueda de la Golconda, doctores y consejeros son ahora expulsados de todas las cortes.

Los supervivientes se han convertido en un Clan esquivo, temeroso y desconfiado. La necesidad de seguir sobreviviendo y, al mismo tiempo, de servir a la naturaleza del Clan ha hecho que hayan nacido tres caminos diferentes en el seno de los Salubri.

CASTA SANADORA: Vigilantes y cuidadosos, tratan de proteger a los humanos de la depredación y, al mismo tiempo, de esconder a sus propios hermanos. Cuidan de los rebaños mortales y de las Bestias vampíricas desde la sensatez y la determinación. Los Pastores han habitado en las cortes como consejeros y valiosos aliados de Vampiros y mortales de todas las creencias. Desde la aparición y auge de los Tremere, son mucho más discretos mientras lamentan la deriva violenta que los ha diezmado. Otros viajan con sus hermanos guerreros allá donde se cruzan las espadas para vengar la muerte de Saulot.

CASTA GUERRERA: Desde tiempos remotos han luchado con furia contra los enemigos de Caín y los infernalistas. Y ahora lo hacen por ellos mismos y sus hermanos. Los Cíclopes recorren los campos de batalla y los castillos, confraternizan con las órdenes de caballería y con los hombres y mujeres de gran determinación.

CASTA VIGILANTE: Esta Casta la conforman herederos del viaje de Saulot hacia el Este. Sólo cuando la Ruta de la Seda comenzó a ser fructífera tuvieron contacto con sus primos occidentales. Extraños a los ojos de los Vampiros europeos, son ladrones de conocimiento, saboteadores capaces de pactar con otros seres sobrenaturales. Coleccionan secretos y saberes heréticos mientras se hacen pasar por miembros de otros Clanes ya que con el tiempo se han extendido por todo el mundo conocido.

APARIENCIA: Cuando van aprendiendo su Disciplina de Valeren todos desarrollan un tercer ojo en la frente, por lo que suelen cubrir su cabeza para no ser reconocidos. Buscan vestiduras, apariencias y estilos sencillos, que pasen desapercibidos en el caso de los Sanadores, mientras que es común el atuendo de los caballeros militantes entre los Guerreros. Los Vigilantes suelen mezclar un aspecto marcial con toques propios de académicos o sabios.

DISCIPLINAS: Áuspex, Fortaleza, Valeren (Guerreros), Áuspex, Presencia y Valeren (Sanadores), Áuspex, Ofuscación y Valeren (Vigilantes). El Valeren tiene varias vías especializadas según la Casta.

DEBILIDADES: Un Guerrero Salubri sólo puede alimentarse de quien haya derrotado. Por su parte, los Sanadores del Clan sólo se alimentan de aquellos que den su consentimiento para ello. Los Vigilantes, por último, desarrollan una auténtica obsesión por especializarse en algún tipo de conocimiento específico.

Autor de la ilustración: Keoma Calandrini  (Artstation

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