La Convención de Thorns

La Camarilla tiene una fecha de nacimiento. A finales del siglo XV, la llamada Revuelta Anarquista tiene a la Estirpe sumida en el caos y la guerra. Jóvenes de distintos Clanes se han alzado en armas contra sus mayores, han insuflado la llama de la rebelión entre los mortales y han llamado poderosamente la atención de los fuegos de la Inquisición. Por ello, representantes de distintos Clanes comenzaron a forjar la idea de crear una gran coalición vampírica que permitiera a los Vástagos convivir en paz según unas leyes comunes y mantenerse ocultos de los ojos de los mortales.

El 23 de octubre de 1493, algunos de los defensores de esa organización (que ya existía aunque todavía con cierto desorden interno) firmaron un acuerdo en una pequeña abadía inglesa con los rebeldes Anarquistas y con miembros del Clan Assamita, quien había intervenido activamente en la confrontación. La llamada Convención de Thorns es realmente el nacimiento de la sociedad vampírica como la conocemos hoy en día. Los Anarquistas se vieron obligados a integrarse en la Camarilla, mientras que los Assamitas se negaron, por lo que fueron castigados a no poder cometer Diablerie. Una maldición que hizo efectiva un ritual del Clan Tremere.

La mayor parte de Anarquistas de los Clanes Tzimisce y Lasombra no aceptaron la humillación que suponía Thorns, ya que les obligaba incluso a regresar al seno de sus Clanes y reconocer la jerarquía contra la que habían luchado. Estos Vampiros son la semilla de la fuerza de choque del Sabbat. Quienes sí asumieron el castigo no fueron castigados y se les tolera bajo vigilancia en los dominios de la Camarilla.

Este es el texto firmado en dicha Convención:

Thorns, Condado de Silchester, Inglaterra, a 23 de Octubre del Año de Nuestro Señor de 1493.

Muchos años han pasado desde el inicio de nuestro actual conflicto, conocido ahora como el Movimiento Anarquista. Sea sabido que en esta noche de 23 de Octubre de 1493, la Jyhad ha terminado. El tiempo de la autodestrucción ha llegado a su fin.

Este Concordato, obligado al Pacto de Caín por votos sagrados, es una firme y vigilante tregua entre los Vástagos por sí mismos llamados Anarquistas, el Clan Assamita y los Vástagos independientes unidos bajo el título de Camarilla. Desde ahora, las partes serán reconocidas como los Anarquistas, los Assamitas y la Camarilla.

Todas las partes asumen la responsabilidad de mantener la paz. Cada una de ellas censurará apropiadamente a cualquiera que viole o se oponga a este sagrado Acuerdo. Se pedirá cuentas a cada una de las partes por las acciones cometidas por ellas en contra ya sea de la letra o del espíritu de este Acuerdo. Este documento es vinculante y está sometido a la Lextalionis aceptada por todos los Cainitas, tal y como se ha transmitido la misma a través de los tiempos. Se pide a todos los Vástagos que acepten y gocen de este pacífico acuerdo.

Sea sabido que los Anarquistas se unirán como parte aceptada de la Camarilla. Se espera de ellos que actúen de forma pacífica para conseguir sus fines particulares. Deben defender a todos los Vástagos de la Camarilla, y les serán reconocidos los mismos derechos y privilegios que a cualquiera de ellos. Todos los Anarquistas serán aceptados de vuelta a sus Clanes y antiguos sin que hayan de temer ninguna represalia. Sólo a las más perversas atrocidades les será negado el perdón: éstas constarán por escrito para audiencia de los Justicar durante un año, plazo tras el cual ninguna alegación será válida. Todos los Anarquistas podrán reclamar las propiedades legítimas que les hubieran sido confiscadas. A cambio deben renunciar a cualquier botín de guerra tomado durante el conflicto, entregándoselo a sus sires o a cualquier antiguo reconocido.

Sea también sabido que si se guerrea a partir de ahora contra los Anarquistas, la Jyhad abierta invalidará su compromiso a mantener la paz con el atacante. Podrán actuar libremente sin miedo a represalias por parte de miembros no activos de la Camarilla. Se garantiza a los Anarquistas la libertad de actuar como les plazca, salvo para violar la «Mascarada» impuesta para la protección de todos los Vástagos frente al ganado.

Queda dicho, además, que todo miembro de cualquier otra secta autoproclamada como tal debe declararlo abiertamente ante sus mayores y renunciar a tal relación. El no hacerlo supondrá la destrucción de quien sea encontrado culpable. Ningún Vástago puede ser conscientemente enviado a la muerte por un antiguo o sire, a menos que el riesgo para la seguridad del Clan o de la Camarilla pese más que la posible pérdida de una no-vida.

A partir de esta noche, los Assamitas no volverán a cometer Diablerie contra miembros de otros clanes: deben comprometerse a ello mediante una garantía impuesta en forma de limitación Taumatúrgica. Todos los Assamitas se verán incapacitados para beber libremente la vitae de otros Vástagos desde ahora y para siempre. Adicionalmente, los Assamitas pagarán a los antiguos Brujah de Hispania dos mil libras de oro, como rescate por los cinco Assamitas capturados cometiendo Diablerie. Queda prohibido a los Assamitas participar en las Cazas de Sangre.

Sea también sabido que se garantiza a los Assamitas completa independencia frente a la Camarilla. La fortaleza Assamita de Alamut no sufrirá más ataques. Por respeto a sus creencias, se reconoce a los Assamitas la libertad de cometer diablerie contra los de su mismo Clan, así como contra todos los Vástagos no reconocidos como miembros de la Camarilla.

Queda establecido que todas las partes presentes, y todos los que muestren vínculos con las mismas, están obligadas por todos los aspectos de la presente Convención acordada aquí, en el reino neutral de Inglaterra, en las afueras del caserío de Thorns, próximo a la ciudad de Silchester. Quiera Caín darnos paz y veracidad a todos.

Autora de la ilustración: Carmen Cornet