A rapa das bestas
Por Magus [email protected]
A rapa das bestas es una de las tradiciones más antiguas y conocidas de Galicia, especialmente en Sabucedo (A Estrada), aunque se celebra en varios lugares por toda Galicia a lo largo del verano. Sus orígenes no están del todo claros, pero se celebran al menos desde la Edad Media, y hay quienes apuntan a partir de petroglifos y prácticas de pastoreo ancestrales que podría tener orígenes mucho más antiguos, e incluso hay quienes sitúan esta práctica en tiempos de los suevos, o incluso de los castrexos, siendo anterior a la época romana. En cualquier caso, las primeras menciones escritas sitúan A rapa das bestas en el año 1682.
En cualquier caso, más allá de su antigüedad, la tradición contiene una necesidad práctica: desde tiempos antiguos ha sido habitual en Galicia criar caballos en estado de semilibertad en los montes comunales. Una vez al año se reúnen (“a baixa”), se encierran en el curro, se marcan los potros, se rapan las crines (para desparasitar, y antiguamente para aprovechar el pelo), y se devuelven al monte.
Una leyenda cuenta que en un tiempo inmemorial la peste asolaba el lugar de Sabucedo. Dos hermanas ofrecieron a San Lourenzo dos de sus caballos como promesa si la plaga cesaba. Cumplida la promesa, los dos caballos fueron liberados en el monte y se multiplicaron, dando origen a las manadas salvajes. Desde entonces se honra la ofrenda de las dos hermanas reuniendo y cuidando a los descendientes de aquellos caballos.
En Sabucedo los “aloitadores” se enfrentan a los caballos cuerpo a cuerpo, sin cuerdas ni palos, en una lucha no exenta de peligro que demuestra fuerza, destreza, y respeto. Las marcas se realizaban tradicionalmente a fuego, aunque en los últimos tiempos se está recurriendo a métodos no tan dolorosos. Desde hace años, A rapa das bestas de Sabucedo ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.







