"Countdown" 4

Tadd (Dava)
Detective Privado

Re: "Countdown" 4

#21

Mensaje por Dava » 17 Dic 2025, 22:41


- Muchas gracias por el consejo…

Su tacto cálido me desconcierta por unos momentos aunque me permite hacerme una idea de como son las situaciones en sus dominios. Según mi escasa experiencia, ella y sus cercanos parecen estar usando los recipientes de la comunidad latina de la zona para mezclarse entre ellos y evitar ser descubiertos. De ahí que especifique que solo nos alimentemos de “hombres blancos anglosajones”, entre otras cosas. Muy astuta. He aprendido algo nuevo y lo agradezco. Estrecho su mano con firmeza.

- Mis disculpas por adelantado por los problemas que ese traidor pueda causaros.

Tras esto salgo del establecimiento junto a Nicole. Y una vez lejos de su influjo no puedo evitar sentir cierto nivel de alivio y asegurarme que ella también está “liberada”. Nos alejamos en silencio un par de manzanas de local de Yahaira para, en un lugar algo mas discreto, llamar a un Taxi y volver a nuestra investigación que no va tan viento en popa como deseariamos.

- Tengo que aprender con hacer eso, menuda pava. ¡Vaya derroche de personalidad! ¿Qué tal estas tú, Louise? -le pregunto en lo que esperamos la llegada del vehículo-. A mi me ha costado lo mío sobreponerme a la Serpiente. ¿Alguna idea de por dónde continuar?

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Voivoda
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Re: "Countdown" 4

#22

Mensaje por Voivoda » 21 Dic 2025, 18:09

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Los distintos controles que ha establecido la policía de Nueva York y la Guardia Nacional por diferentes puntos de Manhattan os impiden tener una conversación tranquila. Tenéis los nervios a flor de piel, aunque para vuestra fortuna la distancia entre el sur del Bronx y el punto en el que está el buzón en el que contactáis con la abogada de Chang es pequeña y el trayecto es corto.

Es el último de los controles, en el que la policía obliga al taxi a ponerse en el arcén, el que hace que casi perdáis totalmente la compostura. El agente no deja de miraros, sobre todo a Nicole, al tiempo que hace comprobaciones en su teléfono y habla por su walkie-talkie pidiendo una serie de datos sobre vuestra documentación. Tadd coge la mano de Nicole, ambas están frías como la de los cadáveres que sois, pero el gesto reconforta a la Malkavian mientras un torbellino de voces parecen acumularse en sus pensamientos.

Tras una espera que se os hace interminable, finalmente el agente da permiso al taxi para continuar. Probablemente la ayuda de Hope haya sido decisiva en esta ocasión, pero las dos sois conscientes del tremendo riesgo creciente que corréis. Y Tadd asume para sus adentros que la máscara que termina de preparar para su compañera puede no ser suficiente...


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El frío os sacude una vez que Nicole deja el mensaje en el buzón. Buscáis un espacio alejado de las luces y del borde de la calle para evitar a otras patrullas policiales que puedan pasar por la zona, lo que os hace caminar unos minutos hasta una plaza en cuyos soportales os podéis resguardar. Al otro lado, una pantalla muestra un informativo en marcha y una cinta de noticias que pasa por la parte inferior.

Varias de ellas os llaman la atención, ya que están vinculadas a una operación a gran escala contra el narcotráfico que se está desarrollando en varios puntos del este del país. La mayor parte de registros se están realizando en Boston, pero también hay redadas en Nueva York, en los alrededores de Gran Central Station. En la imagen podéis ver de hecho imágenes grabadas por la propia policía de su entrada en el Centro Cultural Polaco, situado junto a la estación.
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Nicole Peralta (Nyxe)
Trabajadora Social

Re: "Countdown" 4

#23

Mensaje por Nyxe » 02 Ene 2026, 22:07

Me llama la atención que lejos de sentir su mente invadida, la reacción de Tindalos sea de entusiasmo. ¿Será porque se siente capaz de llegar a hacer lo mismo? Supongo que tiene sentido si está relacionado con su familia de sangre. Si le describiera mi conexión con mis hermanos a cualquier neurotípico la idea les sonaría perturbadora. Y sin embargo para mí es... reconfortante. Incluso cuando siento su ansiedad o su rabia, es agradable no estar nunca sola.

No puedo hablar con Tindalos de nada mientras el taxista esté delante, así que cierro los ojos y apoyo la frente en la puerta. Intento parecer dormida, pero han pasado demasiadas cosas y... simplemente lo necesito. Si por lo menos el matrimonio de los asientos de atrás dejase de discutir y se callara.

Puede que ya no tengamos que buscar un Refugio en los proximos días, pero sólo tenemos un hilo del que tirar: la abogada de Chang. Y a menos que consiga localizarla, sólo cuento con unos pocos mensajes antes de que se me acabe el tiempo de gracia. Pero aunque la encuentre... ¿qué voy a hacer después?

Levanto la cabeza sobresaltada cuando noto que el taxi para en un control, y me doy cuenta de que somos Tindalos y yo los que vamos en los asientos de atras, que el matrimonio no está en este taxi. Trato de mostrarme calmada, el que no me lata el corazón ayuda. Pero no puedo evitar apretar con fuerza la mano de Tindalos cuando me la ofrece. Demasiadas ideas cruzan mi mente a toda velocidad.

¿Le borro la memora?

¿Saco la navaja?

¿Me dejo capturar y me velo despues?

¿Funcionara?

¿Me matarán?

¿Sufriré?

¿Se enterará mi familia?

¿Sufrirán?

¿Me oireis?

¿Sufrireis?

¿Me abandonareis?

¿Sufrirás?

No tengo claro que todos los pensamientos sean míos. Por suerte -o más probablemente por Hope- el policía nos deja pasar, pero no es hasta que le hemos perdido de vista cuando me permito derrumbarme de alivio sobre el asiento. Definitivamente, no puedo atreverme a volver a coger un taxi sin velarme.

Dejo el mensaje en el buzón. "22 de Septiembre a las 23:00, vestíbulo del W de Manhattan. Al Thani se reunió con alguien sospechoso y necesitamos investigar quién es." Esta vez en vez de frotar la carta, corto unos trozos pequeños de ajo y, tras mezclarlos con unas gotitas de mi sangre, los cuelo con la navaja en el marco de la puertecilla.

No me atrevo a hablar con Tindalos en mitad de la calle, así que buscamos donde resguardarnos. Al ver que en la plaza hay una pantalla, aprovecho y trato de mirar la hora en la esquina. Pero cuando me doy cuenta de lo que se está emitiendo se me cae el alma a los pies.

-Es... nuestra sangre-
alcanzo a decir.

En cuanto leí "Boston" me vino a la mente el nombre de Cassidy, pero al ver las imágenes del Centro Cultural Polaco me queda claro qué clase de droga buscaba esa redada.

-Dime... dime que te avisamos -digo, llevándome las manos a la cabeza. Sowiek es casi mi única esperanza para quedarme en Nueva York, no puede haberla atrapado la policía.- Estas bien... -murmuro mientras me hago prácticamente un ovillo a los pies de Tindalos- ¿...verdad? -trato de pronunciar para convencerme a mi misma, pero me he quedado sin aire en los pulmones y no llego a emitir un sonido.

Si le hubiera pasado algo lo habría sentido. -Lo habría sentido...- Pienso en las últimas horas. No he percibido ningún pánico, no he escuchado la voz de Sowiek ni visto sus sangres. Así que tiene que estar bien. Pero espera. ¿Cuándo ha sido la última vez que he sentido su presencia? -¿Cuándo...?- No lo recuerdo. No la encuentro. Puede eso significar que... ¿ya no está? ¿Que he mirado la pantalla por ella? -¡No!- Significa que le avisamos y ha conseguido ponerse a salvo. Sabía que la estaban buscando. Por eso quería quiere el W. Porque sabía que su red estaba comprometida. Quizá el setentero haya movido los hilos. He visto los mismos lugares en la nota de Al Thani y por eso lo he reconocido. Sólo ha sido pattern recognition. Que otros vampiros Vástagos lo hayan llamado Ojos del Caos es porque no entienden a los neurodivergentes. No ha sido la Muerte Final de Sowiek la que ha tirado de mis ojos hacia la pantalla. La redada no la ha alcanzado.

-¿...Verdad?

Tadd (Dava)
Detective Privado

Re: "Countdown" 4

#24

Mensaje por Dava » 13 Ene 2026, 00:24

La parada del taxi por parte de la policía pone a prueba mi último trabajo. Estoy segura de que esto no es una prueba para mi habilidad, pero tarda demasiado en dejarnos avanzar. Que tenga que preguntar por el Walkie solo deja patente que responden ante un organismo superior a la mínima sospecha. Ya sea la SI, la Guardia Nacional o el FBI son palabras mayores para la chapuza de trabajo que pude hacer en tan poco tiempo. Que nos deje pasar solo deja claro que la Esperanza es nuestro ángel de la guarda. No sé cómo se lo pagare, pero le debo nuestros cuellos a esa Malkavian.

Dejo que Ncole haga sus cosas con el buzón vigilándola desde la distancia con la capucha calada y un cigarrillo en la boca. El humo de la nicotina siempre viene bien para dar la impresión de que estás viva si no quieres activar tu sangre. Cada vez que se cruza con alguien o algún desconocido la mira aprieto con fuerza la pistola que llevo oculta bajo la sudadera dispuesta a intervenir. Una vez vuelve a mi lado, sonrío algo aliviada hasta que vemos las noticias. Oírla quebrarse remueve algo en mi interior.

-Es nuestra sangre -Repito aceptando nuestra culpa y el pecado con el que tendremos que cargar hasta que lo expiemos-. Y que nos valga para no olvidar nunca lo frágil que es la cuerda sobre la que caminamos.

Cuando veo a Nicole caer hecha un ovillo no puedo evitar tomarla entre mis brazos y apretar con fuerza. Necesito que se recomponga, pero nunca ha sido mi fuerte proporcionar apoyo emocional, y el torbellino de emociones al que se enfrenta parece muy intenso. Se que debo decir algo.

-Tu hiciste todo lo que pudiste por ponerle a salvo, Louise -doy una calda para simular la respiración-. Seguro que se ha puesto a salvo. Y si no ha podido salvar su puto cuello aun habiéndole avisado… -le ofrezco un cigarrillo a Nicole- dudo mucho que hubiera podio serte de ayuda para establecerte en la ciudad -sonrió-. Tómalo como una prueba de fuego, el destino es muy caprichoso.

No puedo decirle a que estará bien sin tener la certeza de ello. Me veo incapaz de mentirla, incluso de darle vanas esperanzas. No me gustaría que me lo hicieran a mí. Las cosas son como son, y si luego resultan mejor, eso que ganas. Lo mejor seria cambiar de tema radicalmente. Volver al trabajo para centrarnos y alejarnos de todos los “y si” que sacuden nuestras no-vidas.

-Pues si ya has enviado el sobre, me toca currar a mí. Necesitamos un cibercafé o algo similar para ver que puedo averiguar de nuestra querida abogada -miro a Nicole a los ojos con una sonrisa vacua-. Paso de las citas a ciegas, nunca salen bien.

Tras esto saco unos cascos y le ofrezco uno a Nicole y me pongo yo el otro. Una vez se lo pone, pulso el play en el móvil y comienza a sonar una CANCIÓN. La música siempre me ayuda en estos momentos y lo mismo a ella también le funciona.

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